Velkan Von Thaden, es un modelo reconocido y exitoso. Él tiene un hijo, cuyo padre no esta presente, pero, cuando el pequeño, llamado Luan enferma, y necesita las feromonas de su padre Alfa. Velkan tendrá que buscarlo y revelarle la existencia del niño para salvarlo, pero, ¿como reaccionará el padre del niño?
Secuela de: De Rey A, ¿Omega? (Velkan es el hijo de los protagonistas de esta historia.)
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Capitulo 9.
Hiro abre los ojos, y cuando la vista se aclara, puede notar un techo blanco, el sonido de los monitores, voces y el olor típico de un hospital. Se lleva la mano a la cabeza, notando que lleva un catéter, y a su lado, colgaba una bolsa de suero.
—al fin despiertas, si que te fue mal con esos tipos.—
Hiro voltea hacía un lado, era Tess quien estaba sentada en el sofá de la habitación.
—Tess...¿como llegue hasta aquí?— recuerda que escucho demasiado ruido.
Apenas estaba consciente, y solo recuerda escuchado un disparo, a Clayton suplicando, y la voz de Velkan.
—Vel...¿donde esta Vel?— pregunta.
—en la habitación de Luan. Tú solo descansa, lo necesitas.— responde Tess.
—¿como me encontraron?, además era gente peligrosa...— pregunta el alfa.
—digamos que Vel tiene sus métodos. Ser modelo te da conexiones.— responde desviando la mirada.
Si este pobre hombre supiera, más peligrosa es la familia de Velkan y no esos que se lo llevaron.
Hiro frunce el ceño.—Vel no estará involucrado con gente peligrosa, ¿verdad?
Y ahora recuerda donde es que lo vio aquella noche.
—claro que no...no indagues mucho, solo descansa.— si supiera que el peligro es Velkan, pensó la chica.
Tess mejor se va, antes que el alfa la siga interrogando. Hiro se extraña por la respuesta de la chica, pero, prefiero no decir nada más, solo volvió a recostarse.
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Más tarde, cuando se sintió mejor, salió de la habitación para ir a la habitación de Luan. Al entrar, Velkan estaba en el sofá pequeño, cruzado de brazos mientras dormía.
Hiro se acerco despacio, inclinándose mientras apoya sus manos en los posabrazos, observando fijamente el rostro del albino.
—hermoso...— sonrió.
Velkan abre los ojos, justo cuando el alfa le ha besado. Velkan no duda en morderle el labio inferior causando que Hiro se aparte relamiendo su labio.
—eso duele...— se queja.
—y podría ser peor, agradece que me eres útil.— responde Velkan.
El albino se mantiene en su lugar, mientras que Hiro se sienta justo en la mesa de centro manteniendo su sonrisa sin dejar de mirar al albino.
—aparta tu vista de mi, es una molestia.— le reclama.
—pero, quiero mirarte, me encantas.— responde Hiro.
—no creas que con eso me sentiré halagado.— frunce los labios.
—quizás no, ¿y si te compro una tarta de manzana? Se que te encantan.— pregunta.
—soy alérgico a la manzana.— responde.
—no es verdad, adoras ese sabor de tarta, estoy seguro que ese gusto no ha cambiado. Una rebanada de tarta acompañada de un capuchino frío.— sonríe.
Velkan desvío la mirada, odiando que el alfa tuviese razón, ese gusto no había cambiado durante esos cinco años.
—no me impresionas...cualquiera sabe eso con ver mis redes sociales.—
—lo dudo, no subes nada tu vida personal, o si lo haces, no das detalles como ese...— asegura.
—¿como sabes eso?—
—te sigo desde hace tiempo...si supieras tu vida personal, habría fotos de nuestro hijo, y yo me habría dado cuenta que ese niño es mío.— responde.
—no te creas tanto...no eras el único, su padre pudo ser cualquiera con los que estuve mientras creías que eras especial...solo fue, mala suerte que fueras tú.—
Hiro dejo de sonreír con esa última frase, pero, mantuvo su vista fija en el albino.
—mientes Vel...jamás estuviste con nadie mientras estabas conmigo, no eres de los que hacen algo así.—
—¿como lo sabes?, estuvimos juntos solo tres meses, pude tener a otros durante ese tiempo.—
Hiro se puso de pie apoyando de nuevo las manos en los posabrazos y quedando a pocos centímetros del rostro del albino.
—no te creo...—
—¿entonces porque te enojas?— pregunta manteniendo un rostro inexpresivo.— mírate, estas furioso, ¿verdad?, no soportas la idea de que no eras especial como creías...
—me enoja que te rebajes a mentir de esta forma...que quieras manchas tu reputación solo para alejarme, pero no lo lograrás.—
—no miento, y durante este tiempo...hubo más, ¿o pensabas que me mantuve puro con la esperanza de que volvieras?— se burla.
Hiro apretó las manos en los posabrazos, y su rostro parecía furioso.
—¿que?, ¿ya te doy asco?— Velkan empuja a Hiro para poder ponerse de pie.— oh, cierto, ya te daba asco desde antes...
Hiro pudo ver un ligero cambio en la expresión de Velkan ante esa última frase, ya que, se veía dolido al decirla.
—¿que?, ¿cuando dije eso?— pregunta molesto.
Velkan no respondió, solo salió de la habitación. Hiro se dejo caer en el sofá y soltó un largo suspiro.
—¿cuando dije que me dabas asco?, Velkan...¿quien te hizo odiarme?— murmura para si mismo.
La puerta se abre de nuevo, y quien entra es Tess.
— vaya, que cara traes...te ves tan...miserable.— comenta la chica.
—Tess, tú debes saber...¿por qué Vel me odia?, ¿alguien le dijo algo malo de mi?— pregunta desesperado.
—¿que?, ¿ahora preguntas?, fuiste tú quien lo hizo odiarte.— le responde algo confundida por su pregunta.
—¿yo?, ¿y que fue exactamente lo que hice?, no me dejes a medias.— reclama el alfa.
—¿en serio?, no se si eres un tonto, o solo finges no saber...— responde Tess.
Hiro deja escapar un largo suspiro, tanto Velkan como esa chica, no parecen tener la intención de decirle que fue lo que hizo o creen que hizo para que Velkan lo odie.
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