NovelToon NovelToon
Vendida Al Mejor Postor

Vendida Al Mejor Postor

Status: En proceso
Genre:Matrimonio arreglado / Amor prohibido / Romance
Popularitas:3k
Nilai: 5
nombre de autor: Juliana Torra

Mi vida tenía precio…
y alguien pagó por ella.
Desde que nací, mi destino ya estaba escrito.

casarme con un hombre al que no amaba, unir dos familias, obedecer sin cuestionar.
Ser perfecta.
Ser sumisa.
Ser suya.
Pero el día de mi boda… huí.
Sin plan.
Sin rumbo.
Sin saber que escapar no me haría libre…
Ya no soy mía.
Pertenezco a quien ofreció más.
Pero aunque mi cuerpo cambie de dueño, mi espíritu sigue siendo libre.
Solo el tiempo dirá si esta venta fue mi perdición...
o mi salvación.

NovelToon tiene autorización de Juliana Torra para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 23 — Voces que rompen

El silencio no se había ido.

Solo había cambiado de forma.

Ahora no era tensión…

Era distancia.

Alessio estaba frente a mí, pero no realmente. Su postura seguía firme, su expresión controlada, pero había algo distinto en él. Algo más frío. Más lejano.

Y eso…

Eso dolía más de lo que quería admitir.

No dije nada.

No sabía qué decir.

Y por primera vez…

No tenía ganas de pelear.

El sonido del teléfono rompió todo.

Fuerte.

Claro.

Inesperado.

Ambos miramos al mismo tiempo.

El teléfono nuevo.

El que él me dio.

Mi corazón se detuvo un segundo.

—Contesta —dijo.

No dudé.

No esta vez.

Tomé el teléfono con manos ligeramente temblorosas y deslicé para responder.

—¿Hola?

—Valeria…

Mi respiración se cortó.

—¿Papá?

Mi voz salió más baja de lo que esperaba.

Más frágil.

Más… real.

—Hija.

El mundo desapareció.

Todo.

El enojo.

La tensión.

Alessio.

Todo.

—¿Estás bien? —pregunté de inmediato.

—Sí… sí, estoy bien.

Su voz sonaba distinta.

Más lenta.

Más cansada.

Pero era él.

Era real.

—¿Dónde estás? —añadí sin pensar—. ¿Dónde te tienen? Yo puedo—

—Valeria.

Su tono cambió.

—Escúchame.

El silencio cayó.

—Estoy bien.

—Quiero verte.

Las palabras salieron sin filtro.

—Pronto.

—¿Cuándo?

—Pronto.

Esa respuesta…

No me gustó.

—Papá, dime dónde estás.

Miré a Alessio.

Seguía ahí.

Observando.

Escuchando cada palabra.

—Estoy en un lugar seguro.

—Eso no me sirve.

Mi voz se quebró apenas.

—Por favor…

Silencio.

Pesado.

—Quiero hablar con él.

Mi cuerpo se tensó.

—¿Qué?

—Con Alessio.

El aire cambió.

—¿Por qué?

—Pásamelo.

Miré a Alessio.

No hizo falta decir nada.

Extendí el teléfono lentamente.

Él lo tomó.

Sin dudar.

—Habla.

Su voz fue completamente distinta.

Fría.

Profesional.

Peligrosa.

Me quedé quieta.

Observando.

Intentando leer algo en su expresión.

Pero no había nada.

Solo control.

—Sí… —la voz de mi padre sonó débil a través del altavoz—. Necesitamos hablar.

—Te escucho.

El silencio se estiró.

—Cuídala.

La frase fue inesperada.

Directa.

Cargada.

—Eso ya lo hago.

—No como un acuerdo.

El aire se tensó.

—Como… algo más.

Mis ojos se abrieron apenas.

Alessio no respondió de inmediato.

—No estás en posición de pedir.

—Lo sé.

La respuesta de mi padre fue inmediata.

—Por eso te lo digo.

El silencio volvió.

Pero esta vez…

Era distinto.

—Ella no eligió esto.

—Nadie elige nada.

Su voz fue más fría.

Más marcada.

—Eso no la hace culpable.

El aire se volvió pesado.

—Ya hiciste tu elección.

—Y la estoy pagando.

Mi pecho se apretó.

—Pero ella no tiene que hacerlo.

Silencio.

Uno largo.

—Eso no depende de ti.

—Depende de lo que tú decidas.

El ambiente se volvió denso.

Irrespirable.

—Ya decidí.

Mi corazón latía con fuerza.

—Entonces hazlo bien.

Esa frase…

Esa frase cambió algo.

No supe qué.

Pero lo sentí.

—Mantente disponible.

La voz de Alessio volvió a ser firme.

—Ella te necesita.

—Lo sé.

El silencio cayó por última vez.

—Gracias…

La palabra de mi padre fue baja.

Sincera.

Y Alessio…

Colgó.

Sin responder.

Sin reaccionar.

Sin nada.

El teléfono quedó en su mano un segundo más.

Luego me lo devolvió.

Nuestros dedos se rozaron apenas.

Pero ninguno dijo nada.

—¿Qué dijo?

Mi voz salió más baja.

—Lo que ya sabías.

Fruncí el ceño.

—No sé nada.

—Que no tiene control.

El golpe fue directo.

—Y que tú tampoco.

El silencio cayó.

Pesado.

Pero no tuve tiempo de responder.

Porque entonces…

El otro teléfono vibró.

Mi cuerpo reaccionó de inmediato.

No.

No ahora.

No después de esto.

Pero ahí estaba.

Sonando.

Insistente.

Molesto.

Peligroso.

Alessio lo vio.

Claro que lo vio.

Su mirada cayó directamente sobre el dispositivo.

Luego sobre mí.

—No lo hagas.

Susurré.

Demasiado tarde.

Tomó el teléfono antes de que pudiera detenerlo.

La pantalla encendida.

Nombre visible.

Emiliano.

El aire se congeló.

Literalmente.

—¿Otra vez?

Su voz fue baja.

Pero cargada.

—Alessio—

—¿Cuántas veces?

No gritó.

Pero su tono…

Era peor.

—No es lo que—

—¿Cuántas veces?

El teléfono seguía sonando.

Insistente.

Provocador.

—Dámelo.

Intenté alcanzarlo.

Error.

Su mano se movió antes.

Apartándolo.

—¿Sabes qué es lo peor?

Sus ojos se clavaron en los míos.

—Que no se detiene.

Mi respiración se volvió irregular.

—Está preocupado.

—Está cruzando una línea.

El teléfono seguía sonando.

—Y tú se lo estás permitiendo.

—No—

—Sí.

Su voz subió apenas.

Lo suficiente para marcar el quiebre.

—Lo estás dejando entrar.

El silencio explotó.

—No significa nada.

—Entonces demuéstralo.

El desafío quedó en el aire.

Pesado.

Real.

—Contesta.

Mi corazón se detuvo.

—¿Qué?

—Contesta.

Extendió el teléfono hacia mí.

—Y termina esto.

El mundo se volvió pequeño.

Demasiado pequeño.

—Alessio—

—Ahora.

Su voz no dejó espacio.

Lo tomé.

Mis manos temblaban.

Mi respiración… peor.

Deslicé.

—¿Hola?

—Valeria —la voz de Emiliano llegó inmediata—. ¿Qué está pasando? ¿Por qué—

—No vuelvas a llamarme.

El silencio al otro lado fue inmediato.

—¿Qué?

Tragué saliva.

—No vuelvas a llamarme.

Repetí.

Más firme.

Más clara.

Aunque por dentro…

No lo estaba.

—Valeria, ¿qué—

—Es en serio.

Mi voz bajó apenas.

—No lo hagas.

El silencio se extendió.

Pesado.

Doloroso.

—¿Es por él?

No respondí.

No podía.

—Valeria…

Su tono cambió.

Más suave.

Más real.

—No tienes que—

Colgué.

Antes de romperme.

Antes de dudar.

Antes de perder.

El silencio volvió.

Pero esta vez…

Era definitivo.

Le devolví el teléfono a Alessio.

Sin mirarlo.

Sin decir nada.

Porque si lo hacía…

Iba a perder.

Y esta vez…

No podía permitírmelo.

—Bien.

Su voz fue baja.

Pero distinta.

—Ahora sí.

El aire cambió.

Otra vez.

Pero esta vez…

No sabía si era mejor.

O peor.

Y eso…

Eso me aterraba.

1
Luz elna Cordoba coba
terminar la novela
Anonymous
Póngame el otro capítulo por favor , porqué esperar tanto ?
Nini Marin
muy misteriosa y enigmatica🤔🤔🤔🤔🤔🤔 🙄🙄🙄🙄🙄🙄🙄🫨🫨🫨🫨
Nini Marin
gracias escritora muchas gracias bendiciones éxitos en sus proyectos está muy interesante su historia 🙏🙏🙏🙏👍👍👍👍🙏🙏👍🫂🫂
T.gaitán: muchas gracias por los buenos deseos 🥰 me encanta que te guste mi novela
total 1 replies
Anonymous
Me gusta la novela aunque creo que va muy lenta
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play