"Las 10 Locuras" es una vibrante comedia dramática que sigue la vida de diez mujeres excepcionales, unidas por la amistad y la convivencia en una casa compartida. Lo que comenzó como un pacto para dividir gastos, pronto se transforma en un hogar bullicioso, lleno de risas, conflictos y un apoyo incondicional. Pao, Hazel, Diana, Mar, Jequena, Angie, Isyuris, Marytanchy, Vilmaris y Viviana Cada una de ellas, con personalidades tan diversas como entrañables, aportan una chispa única a esta peculiar hermandad.
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9 - Regreso a casa
El tiempo cuando uno está feliz tiene la mala costumbre de correr demasiado rápido, y entre días de playa, compras, películas, mascarillas y risas interminables, casi sin darse cuenta ya estaban llegando al último día de su estancia en la casa blanca de la playa
— No puede ser verdad — dijo Hazel mirando el calendario que tenían pegado en la nevera con marcas y corazones — Parece mentira pero ya se nos acabaron los días, mañana mismo tenemos que emprender el regreso a la ciudad
— ¡¿Cómo que ya?! — exclamó Mar llevándose las manos a la boca con ojos de sorpresa — ¡Si apenas ayer estábamos armando las maletas para venir! ¡Se me hizo como un suspiro todo! ¡No quiero irmeeee!
— Es la ley de la física amiga — explicó Vilmaris acomodándose los lentes — La percepción del tiempo es relativa, cuando hay alta dosis de felicidad y entretenimiento, la velocidad temporal aumenta considerablemente, así que sí, se fue volando
— La verdad sí pasó rapidísimo — coincidió Pao suspirando suavemente — Pero qué bonito todo lo que vivimos, se nos quedó guardado en el corazón para siempre
— Bueno chicas no pongamos cara triste todavía — dijo Angie recostada en el sofá con los pies en alto — Hoy es día de aprovechar al máximo lo que nos queda, ¿qué dicen si hacemos algo súper especial para despedirnos como se debe?
— Me parece perfecto — dijo Diana mirándose al espejo y asegurando que todo seguía en su lugar — Podemos ir a la playa una última vez, tomar las fotos definitivas y hacer una cena de despedida elegante
— Y yo me encargo de la cena obvio — anunció Jequena frotándose las manos — Voy a cocinar lo más rico de todo para que nos vayamos con buen sabor de boca
— Oigan una pregunta — intervino Isyuris revisando su bolso despacio — ¿Ustedes creen que nos vamos a acordar de todo esto cuando estemos allá en el tráfico y el ruido de la ciudad? Es que aquí todo es paz y allá todo corre mucho, a veces uno se olvida de las cosas bonitas rápido
— Claro que sí Isyuris — le respondió Viviana con seguridad — Las experiencias buenas nunca se olvidan, y además tenemos miles de fotos y recuerdos que nos van a recordar cada momento
— Tienes razón, mejor disfrutar ahora — dijo ella sonriendo
Así que ese último día lo vivieron con intensidad pero con mucha calma, fueron a la playa por última vez, caminaron descalzas por la arena mojada, sintieron el agua en los pies una vez más y se tomaron muchísimas fotos más para completar el álbum
— Miren qué lindo se ve el mar desde aquí — dijo Pao abrazada de todas — Me voy a llevar el sonido del oleaje grabado en la mente
— Yo me voy a llevar la arena en los zapatos como recuerdo — dijo Angie riendo
— Yo me voy a llevar el bronceado y la piel suavecita — dijo Diana muy contenta
— Yo me voy a llevar mucha hambre de más jajaja — dijo Jequena
Hicieron su última cena juntas, fue una noche mágica, comieron rico, brindaron, hablaron de todo lo que habían vivido, recordaron los momentos más graciosos como cuando Angie se cayó en la arena, cuando a Isyuris le sabía a tierra la mascarilla, cuando Mar gritaba por los fantasmas y cuando Jequena se manchaba la cara de comida
— Jajajaja no puedo creer todas las locuras que hicimos — decía Marytanchy que por fin había desconectado del todo y estaba relajada de verdad — Fue la mejor escapada de todas
— Sí la verdad es que nos salió perfecto — dijo Hazel — Ahora sí chicas, hay que ir preparando mente y cuerpo para mañana que toca camino de regreso.
Llegó la mañana de la partida, el sol salió igual de brillante pero con un sabor diferente de despedida, todas se levantaron temprano, no porque tuvieran prisa sino para aprovechar hasta el último minuto en la casa
— Bueno chicas hora de hacer las maletas otra vez — dijo Viviana poniéndose seria — Pero esta vez van a venir más llenas seguro, con todos los recuerdos y compras que hicimos
— Ay sí mis maletas van a explotar — dijo Diana acomodando sus vestidos y accesorios con cuidado — Tuve que comprar una maleta extra para llevar todo lo que conseguí en el pueblo
— Yo llevo algunas cosas que compré tambien y muchas piedras y conchitas que fui juntando — dijo Isyuris cerrando su maleta con esfuerzo — Es que me gustaban, aunque no sirvan para nada pero se ven bonitas
— Los recuerdos no tienen que servir para nada preciosa — le dijo Pao ayudándola a cerrar el cierre — Solo tienen que gustarte y hacerte feliz
Empacar fue otra vez una escena de película, Jequena metía todo a presión como si fuera un rompecabezas, Vilmaris hacía lista de que no se olvidaran nada, Angie bailaba mientras doblaba ropa, Mar aseguraba que le faltaba algo importante pero no sabía qué, y Diana revisaba que nada se arrugara
— Listo chicas todo cerrado y listo — anunció Hazel dando una última mirada a su cuarto — Vamos bajando todo al auto
Entre todas sacaron las maletas, las bolsas, los recuerdos y todo lo que habían traído, la casa se veía ya un poco vacía pero limpia y ordenada como se las habían entregado
— Antes de irnos vamos a dar un último vistazo para no dejar nada olvidado — sugirió Vilmaris
Revisaron cuartos, baños, armarios y debajo de las camas, y claro, Isyuris encontró una de sus sandalias que se le había escapado debajo de la cama
— ¡Uy casi la dejo! — dijo agarrándola — Es que se esconden solas estas cosas, menos mal que revisamos porque me hubiera molestado mucho llegar a casa y ver que tengo un zapato nada más
— Jajaja siempre con tus despistes amiga pero te queremos igual — le dijo Hazel
Ya todo estaba listo, las puertas cerradas con llave, los autos cargados hasta el techo y ellas listas para subir
— Qué triste irme pero qué felicidad de haber venido — dijo Mar con voz emocionada y un poquito llorosa — Me voy con el corazón lleno de cosas bonitas
— Vamos preciosa no llores que esto no es un adiós es un hasta luego — le dijo Diana dándole un abrazo fuerte
Subieron a los autos y arrancaron despacio, mirando por la ventanilla cómo se iba quedando atrás la casa blanca, la playa hermosa y los lugares donde fueron tan felices
El viaje de regreso fue diferente al de ida, venían más tranquilas, más cansadas pero mucho más llenas de alegría, la música sonaba pero no tan fuerte, venían platicando suavemente recordando todo
— Oigan chicas de verdad que esto nos hizo muy bien — dijo Marytanchy que iba manejando y mirando el camino — A veces estamos tan metidas en el trabajo y las obligaciones que se nos olvida vivir y reír
— Es verdad, necesitamos repetir esto más seguido — dijo Angie mirando el paisaje pasar — Aunque sea un fin de semana nada más pero desconectar es vital
El camino se hizo corto entre pláticas y recuerdos, pasaron por el pueblo otra vez, saludaron mentalmente a los lugares donde comieron y compraron, siguieron carretera adelante y poco a poco el paisaje fue cambiando, se empezaron a ver más edificios, más carros, más gente, la ciudad las estaba esperando
— ¡Chicas ya estamos llegando! — anunció Hazel por el walkie talkie — Ya veo las calles que conocemos
— ¡Qué rápido se hizo el viaje! — dijo Jequena estirándose — Y además tengo hambre otra vez jajaja
— Tú y tu hambre eterna amiga — se reían todas
Llegaron hasta la estación de servicio donde se habían reunido para salir de viaje, bajaron las maletas despacio, se estiraron bien las piernas y se miraron unas a otras con esa complicidad que solo dan las aventuras compartidas
— Bueno chicas ya estamos de vuelta en casa — dijo Hazel sonriendo — Fue una experiencia increíble de principio a fin
— Sí la verdad no cambiaría nada de lo que hicimos — dijo Pao — Aunque hubo sustos, risas, confusiones y todo, pero fue perfecto
— Me gustó mucho aunque todavía no me explico cómo hice para traer tanta arena en la maleta pero bueno, detalles — dijo Isyuris riendo — Pero lo importante es que estamos bien y contentas
— Ahora sí cada quien a su casa a descansar y a contarles a todos lo bien que la pasaron — dijo Viviana organizando la despedida
— Sí pero prometan que nos vamos a seguir viendo seguido aunque ya no estemos de vacaciones — pidió Mar
— ¡Prometido! — gritaron todas al mismo tiempo
Se dieron abrazos fuertes y cariñosos, besos en la mejilla, promesas de hablarse diario y de planear la próxima aventura pronto
— Cuídense mucho chicas — dijo Angie moviendo la mano
— Nos vemos pronto reinas — respondieron todas
Una por una fue tomando su camino hacia sus hogares, llevándose consigo no solo las compras y los recuerdos materiales, sino algo mucho más valioso, la certeza de tener amigas increíbles, momentos de risa inolvidables y el alma renovada para seguir con la vida con más fuerza y alegría