Nancy González es una reconocida influencer de 28 años la cual ha crecido mucho en su carrera, es bloguera y le gusta viajar por el mundo creando contenido no solo de entretenimiento sino también de vida sana, buenos hábitos y medio ambiente entre muchísimas otras cosas, es ambientalista de corazón por lo que cree que un granito de arena de todos pueden cambiar el mundo en gran manera, con los millones que ha ganado como influencer se compró una finca autosustentable en la cual presenta videos de vida cotidiana y estilo de vida saludable también hace recorridos por el mundo buscando presentar estilos de vida de otras culturas en su canal de YouTube
La vida de Nancy cambia después de visitar las comunidades rurales de tribus africanas pues en sus viajes de aventurera la chica trata de vivir al igual que las personas de ese lugar por algunos días mientras documenta todo lo que vive para sus fans
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QUIERO IR A LA CIUDAD DE LAS BESTIAS
Capítulo 12
Después de que hubieron comido y limpiado Elisse aprovechó para hablarles
-Chicos tengo algo que decirles:
En estos últimos días he estado pensando en dejar este lugar, es bonito no lo voy a negar pero necesito hacer un cambio, es muy importante para mí avanzar en esta nueva etapa de mi vida, me gustaría ver gente y poder hablar con otras personas, pero sobre todo quiero hacer algunos emprendimientos-
Las expresiones en los rostros de todos los hombres eran completamente diferentes al escuchar lo que ella estaba diciendo, Leife hizo una rara mueca mientras se rascaba la cabeza, Aren entrecerró los ojos como intentando entender sus palabras, Karel bajo la mirada y Yarek simplemente observaba sin reaccionar demasiado pronto.
-A dónde quieres ir? -Preguntó Leife con un tono tranquilo
-Quiero ir a la ciudad de las bestias!
-Que??? Por qué quieres ir a ese lugar? no sabes lo que dices niña!! esa ciudad está atiborrada de gente bulliciosa, llena de vándalos y de problemas, desde ahorita te lo digo es una mala idea!!- estalló el fénix
Elisse frunció el ceño con molestia pues ella simplemente no estaba pidiendo permiso para ir, si ese pájaro quería quedarse podía hacer lo que le diera su gana, mientras tanto Karel y Yarek permanecían mudos.
La chica los observó esperando a que dijeran algo, finalmente Karel preguntó:
-Por qué quieres ir a la ciudad de las bestias?
-Porque quiero emprender algunos negocios-
-Qué clase de negocios?cuestionó Leife
-No lo sé, tengo muchas ideas, podría fabricar productos de belleza o vender mi comida en un restaurante, poner un puesto de alfarería e incluso...
-BASTA!!!- Resonó La voz del fénix -estás diciendo qué piensas cocinar para otras bestias? Y que piensas trabajar para otros en ese lugar? qué crees que somos nosotros para ti, solo un adorno? Crees que no podemos trabajar para poder mantenerte?
La expresión de Elisse cambió de sorprendida a molesta, en verdad este pájaro estaba buscando que le arrancara todas las plumas.
-Llevamos 3 años de relación- Dijo Elisse alzando la voz- si a esto se le puede llamar relación y en todo este tiempo lo único que hicieron fue no dejarme morir de hambre poniendo nueces y frutos en el sucio piso de esta cueva!! ahora dime, en verdad me has mantenido? Sí aproveche para decirles sobre mis planes es porque estoy obligada a hacerlo, en ningún momento estoy pidiendo opinión o permiso, tal vez tenemos un vínculo pero yo no tengo nada que ver con ustedes ni ustedes conmigo, sé que cometí un error al forzar estos vínculos- dijo mostrándoles la mano- y créanme que estoy totalmente arrepentida que si yo pudiera deshacer todo esto sin dañarlos a ustedes y a mí misma ya lo hubiera hecho hace un tiempo-
Elisse tomó el cuchillo, su bastón y un bolso de piel y se marchó de ahí, no tenía ganas de seguir discutiendo, Leife camino un poco detrás de ella pero la mano de Elisse se extendió por encima de su cabeza
-Alto!!! No quiero que nadie me siga, por una vez quiero estar realmente sola-
Los cuatro hombres se quedaron ahí de pie mientras la chica se alejaba con pasos apresurados
-En serio?... tienes piedras en la cabeza? En qué momento pensaste que enfrentarla de esa manera sería una buena idea?- Lo reprendió Leife
-Aren, Elisse tiene razón en todo lo que dijo nunca hemos estado para ella y en realidad hasta hace poco ni siquiera nos importaba, porque ahora te importa tanto que quiera ir a la ciudad de las bestias?-
Aren se quedó mudo, no sabía que contestar, se transformó en su bestia y alzó el vuelo pues no podía dejar que esa chica caprichosa corriera peligro andando sola
Para entonces Yarek ya se había marchado, también pensaba buscar a la chica y cuidarla a lo lejos.
Elisse iba caminando echa una furia, iba tan distraída murmurando y maldiciendo que ni siquiera se dió cuenta del camino que había tomado hasta que cayó en cuenta que no sabía dónde estaba, quiso rectificar pero por más que hacía no sabía por dónde había llegado, algunos ruidos en la maleza la pusieron en alta tensión pues sabía que se había alejado demasiado de las áreas seguras por las que normalmente andaba, la chica alcanzó a escuchar un ronroneo bajo, comenzó a correr en sentido contrario cuando un rugido se escuchó detrás de ella, ni siquiera tuvo tiempo de mirar qué cosa era lo que la perseguía, así que solo corrió y corrió sin mirar atrás, el camino se empezó a acortar al frente pues había llegado a un voladero, Elisse se dió la vuelta únicamente para quedar frente a frente con un monwok, una criatura feroz y terrible parecía una mutación de bestia, la chica agarró firmemente su vara, y comenzó a hacerle frente a la criatura, al menos no se la pondría fácil, esta vez no dejaría que la devoraran tan fácilmente por lo que daría pelea hasta su último aliento, la criatura comenzó a gruñir con la clara intención de saltarle encima mientras Elisse se defendía lanzando golpes con la vara.
-LARGO!!! ...ALÉJATE MONSTRUO!!!
La criatura le lanzó un zarpazo que hizo volar la vara en dos pedazos, la chica tomó el cuchillo de su cintura, en el preciso instante en el que la criatura se precipitaba hacia ella otra bestia había saltado directo hacia la criatura, mientras se discutían a mordidas y zarpazos, Elisse pensó que esa era su mejor oportunidad para huir, cuando intentó correr la pelea de las bestias casi la embiste, la chica cayó cerca de el tronco hueco de un árbol por lo que rápidamente afianzó su cuchillo y se metió en el hueco
Se podía escuchar como las bestias seguían destrozándose una a otra cuando el chillido lastimoso de una de las bestias exhaló su último aliento.
La chica pensó quedarse un tiempo más en ese lugar hasta que la otra bestia se hubiera ido de todas formas la noche estaba cayendo ella no podría ver nada y estar sola en un territorio desconocido sería sumamente peligroso.
De pronto algo sacudió repentinamente el tronco, el apuesto rostro de Karel apareció junto al hueco estaba salpicado de sangre y había múltiples heridas en su cuerpo.
Elisse salió de inmediato mientras miraba al macho herido
-Elisse te encuentras bien? esa bestia te lastimó?-la voz de Karel parecía absolutamente preocupada
Elisse no contestó de inmediato se había alegrado mucho de que Karel la hubiese rescatado pero ahora era ella quién estaba preocupada por él, pues el hombre estaba lleno de heridas.
-No te preocupes por mí, eres tú quién está herido hay que regresar a la cueva para curarte!!-
Karel sonrió al ver la preocupación de su hembra por él.
-Yo estoy bien, hacen falta más de un monwok para acabar conmigo-
-Aún así hay que curarte!
El hombre asintió a las órdenes de su matriarca, Karel se transformó nuevamente e invitó a Elisse a montar sobre él, la chica dudó pues no quería lastimar sus heridas, pero el jaguar negro casi se le metió por entre las piernas obligándola a montarlo finalmente ella cedió y se acomodó encima del gran felino.
Una vez que llegaron, detrás venían los demás, el corazón del fénix se agitó al ver sus ropas manchadas con sangre, la bajó de los lomos del jaguar mientras la examinaba minuciosamente
-Estoy bien, la sangre no es mía es de Karel -
-Por favor no vuelvas a marcharte así de nuevo!!- la voz de Aren sonaba preocupada
-No sabes el susto que nos dió qué te pasara algo- agregó Leife
-En verdad estás bien?- preguntó Yarek mientras limpiaba una mancha de sangre de su brazo
Elisse lo tomó de la mano para tranquilizarlo
-En verdad estoy bien, no se preocupen, tal vez lo mejor será que se vayan a descansar, este día ha sido largo-
Los hombres se veían resilientes a marcharse, Karel fue el primero en darse la vuelta cuando la chica le habló
-Espera!! tú no puedes marcharte... Primero debo curar tus heridas-
-Estoy bien solo son rasguños-
Aunque sus labios decían que no era necesario, por dentro su corazón se agitaba.
-En ningún momento pregunté si querías, entra a la cueva ahora!-la voz de Elisse sonó dominante y con autoridad
El hombre no dijo más y obedeció, la joven entró detrás de él mientras tomaba un cuenco y vertía agua en el, luego tomó algunos retazos de piel y lo sumergió en el agua limpia tomó un pequeño mortero de barro y aplicó algunas plantitas con gel de aloe y las machacó, Karel estaba sentado observándola ella se acercó mientras tomaba el trozo de piel y comenzaba a lavar con delicadeza cada una de sus heridas, había silencio entre los dos, hasta que Elisse habló de nuevo:
-con todo lo que pasó no sé si te di las gracias por salvar mi vida-
-Me alegro de haber llegado a tiempo para hacerlo!
Cuando la chica terminó de limpiar la sangre tomó la mezcla con la yema de sus dedos y comenzó a untarla por las heridas de su cuerpo, las pupilas de Karel estaban dilatadas, cada toque de sus manos parecía descargar en él una corriente eléctrica que lo atravesaba, se sentía nervioso y quería salir rápidamente de la cueva no porque tuviera miedo o sintiera repugnancia de estar allí, sino todo lo contrario, tal vez ella no se daba cuenta de lo que estaba provocando en el, y para Karel era obvio que Elisse ya no sentía absolutamente nada por él.
Cuando por fin se marchó, ella se quedó ahí pensando en todo lo que había pasado recordando las expresiones tan preocupadas de los cuatro hombres, era imposible que ellos sintieran angustia sincera por Elisse, por lo que pensó que lo que realmente les preocupaba era convertirse en errantes si ella perdía la vida, por lo que necesitaba pensar un poco más antes de actuar, ya que el fénix tenía razón no podía permitirse ser descuidada de nuevo...