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Marcada Por El Error

Marcada Por El Error

Status: En proceso
Genre:Malentendidos / Secretos de la alta sociedad / Madre soltera / Enfermizo
Popularitas:13.6k
Nilai: 5
nombre de autor: MisterG028

Natalia Harrison vivía feliz en su mundo perfecto, siendo la hija menor y consentida de una poderosa familia de Manchester. Rodeada de lujos y protegida por reglas estrictas, nunca había tenido que enfrentarse a las consecuencias reales de sus decisiones.

Pero todo cambia cuando, tras una pelea con su novio, comete un error impulsivo con Alejandro Foster, el joven y enigmático socio de su padre. Lo que parecía un simple desliz se convierte en un secreto imposible de ocultar.

Cuando descubre que está embarazada, su mundo se derrumba: su familia le da la espalda, y Alejandro, atado por su propia realidad, no puede estar a su lado. Natalia tendrá que enfrentarse sola a una verdad que lo cambia todo, dejando atrás la vida perfecta que alguna vez creyó tener.

NovelToon tiene autorización de MisterG028 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 19: El primer latido

A la tarde siguiente, Natalia y Alejandro llegaron juntos a una prestigiosa clínica privada en el centro de Milán. El trayecto en el auto fue silencioso, cargado de una tensión extraña. Natalia miraba por la ventana, nerviosa, mientras Alejandro conducía con la mandíbula tensa.

Cuando los llamaron, entraron a la sala de ecografías. Natalia se recostó en la camilla, se levantó ligeramente la blusa y el doctor aplicó el gel frío sobre su vientre.

—Bien, vamos a ver cómo está este pequeño —dijo el médico en inglés con fuerte acento italiano.

Alejandro se quedó de pie al lado de la camilla, con los brazos cruzados. Natalia buscó su mano instintivamente, pero se arrepintió a medio camino y la retiró. Alejandro notó el gesto y, tras un segundo de duda, tomó su mano con firmeza.

El doctor movió el transductor y de pronto apareció en la pantalla una pequeña forma.

—Ahí está —sonrió el médico—. Aquí tenemos al bebé. Todo parece estar en orden para las semanas que tiene.

De repente, un latido rápido y fuerte llenó la habitación: thump-thump, thump-thump.

Natalia soltó un jadeo y sus ojos se llenaron de lágrimas al instante.

—Es… es su corazón —susurró emocionada, apretando la mano de Alejandro sin darse cuenta.

Alejandro se quedó completamente quieto, mirando la pantalla con intensidad. Sus ojos verdes brillaron por un segundo con una emoción que intentó ocultar rápidamente. Tragó saliva con fuerza y solo asintió.

—Sí… se oye fuerte —dijo con voz ronca.

El doctor continuó explicando mientras tomaba medidas.

—Todo luce bien. El bebé está del tamaño correcto. Ahora, Natalia, te voy a dar unas indicaciones importantes. Debes tomar ácido fólico diariamente, comer alimentos ricos en hierro y calcio, evitar el café en exceso y descansar mucho. Nada de estrés fuerte. Las náuseas deberían mejorar pronto.

Le entregó una receta y varias indicaciones impresas. Natalia escuchaba atentamente, limpiándose las lágrimas con la mano libre.

Cuando terminaron, el doctor imprimió varias copias de la ecografía y se las entregó.

—Felicidades a los dos. Es un momento muy bonito.

Salieron de la clínica en silencio. Alejandro le abrió la puerta del auto y, antes de subir, Natalia miró la imagen en sus manos.

—Es real… —susurró—. Hay un bebé ahí.

Alejandro solo asintió y arrancó el motor.

Dejó a Natalia en el apartamento y se fue directamente a su oficina en el centro de Milán. Una vez solo en su despacho, sacó la copia de la ecografía del bolsillo y la colocó sobre el escritorio. Se quedó mirándola durante varios minutos. El pequeño punto en la imagen representaba a su hijo. Un hijo que probablemente nunca vería crecer.

La puerta se abrió sin tocar. Antonio entró y cerró detrás de él.

—Vi la luz encendida. ¿Cómo fue la ecografía?

Alejandro no levantó la vista.

—Bien. El bebé está sano.

Antonio se acercó, vio la imagen y sonrió.

—Es increíble, ¿no? Ya tiene forma. Alex… tienes que ir al médico. Tienes que intentarlo. Ese niño se merece un padre vivo. Natalia está muy sola aquí, apenas conoce a nadie. No puedes dejarla criar a tu hijo sola mientras tú…

—No —lo interrumpió Alejandro con voz firme, guardando la ecografía en un cajón—. No voy a someterme a quimioterapia ni a nada de eso. Ya viste lo que le pasó a mi padre. No voy a pasar por eso.

Antonio se cruzó de brazos, frustrado.

—Entonces ¿qué? ¿Vas a morir en silencio y dejar que tu hijo nazca sin conocerte? ¿Eso es lo que quieres?

Alejandro se levantó y caminó hacia la ventana, dándole la espalda.

—Natalia será la única heredera. Ya modifiqué el testamento. Ella y el bebé tendrán todo lo necesario: dinero, propiedades, seguridad. No les faltará nada.

Antonio soltó una risa amarga.

—¿Dinero? ¿En serio, Alex? Esa chica no necesita tu dinero. Necesita a alguien que esté ahí cuando tenga náuseas a las tres de la mañana, cuando tenga miedo, cuando nazca el bebé y se sienta abrumada. Necesita a ti. Al padre de su hijo. No a un fantasma que deja una fortuna.

Alejandro permaneció en silencio, mirando la ciudad a través del cristal. Su mano apretaba el borde de la ventana con fuerza.

Antonio suspiró y suavizó el tono.

—Piénsalo, por favor. Todavía tienes tiempo. No desperdicies la oportunidad de conocer a tu hijo.

Alejandro no respondió. Antonio esperó unos segundos más y finalmente salió del despacho, cerrando la puerta con cuidado.

Una vez solo, Alejandro sacó de nuevo la ecografía del cajón y la miró fijamente. Una lágrima solitaria escapó de su ojo izquierdo y cayó sobre la imagen.

—Lo siento… —susurró con voz rota—. Lo siento mucho.

En el apartamento, Natalia estaba sentada en el sofá mirando la copia de la ecografía que le habían dado. Acariciaba suavemente la imagen con el dedo.

—Hola, pequeñito… —murmuró con una sonrisa temblorosa—. Hoy te vi por primera vez. Tu papá también estaba ahí… aunque intente disimularlo, sé que se emocionó.

Se recostó y cerró los ojos, sintiendo una mezcla de alegría y profunda tristeza.

No sabía que, solo unos pisos arriba, el padre de su bebé luchaba contra sus propios demonios, decidiendo cuánto tiempo más podría seguir ocultando la verdad.

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MisterG028
Que opinan, Alejandro debería perdonar a su madre
Lupita Garcia Esparza
excelente trabajo escritora felicidades
Lupita Garcia Esparza
que es lo que oculta Alejandro tiene muchos secretos 😭😭
Lupita Garcia Esparza
me gustaría que Alejandro le hable a Natalie de su enfermedad 😭😭
Lupita Garcia Esparza
por favor escritora no mates tan rápido a Alejandro merece conocer a su hijo ho hija 😭😭
Zulema Neme
Buenísima la Novela Autora me encanta 💞💞💞💞💞💞💞💞💞
Zulema Neme
Espero pueda hacer el tratamiento y Curarse. Merece conocer a su hijo y ser Feliz . Lucha Alejandro con todas tus Fuerzas 😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭
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