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El Fantasma De Mi Ex

El Fantasma De Mi Ex

Status: En proceso
Genre:Intrigante
Popularitas:3.9k
Nilai: 5
nombre de autor: R Torres

Jeremy aceptó una propuesta laboral que le garantizaba el éxito profesional; el único problema era que lo llevó a la ciudad donde vivía Alisson, su primer y más grande amor, con quien las cosas no habían terminado nada bien hace diez años atrás. Al llegar no esperó encontrarse con la noticia de que su ex había fallecido el día anterior.

Asistió al funeral para despedirse como no pudo hacerlo antes, cuando puso una rosa en el ataúd, no pudo evitar derramar una lágrima; y eso fue suficiente para crear la conexión. Al llegar a su departamento, mientras terminaba de bañarse y limpiar el espejo empañado, vio a través del mismo el rostro de Alisson; acababa de toparse con el fantasma de su ex.

Ahora Alisson le pide ayuda para atrapar a su asesino, porque le asegura que ella no se mató, aunque no recuerda quien lo hizo. ¿Podrá Jeremy descubrir la verdad de la muerte de Alisson? ¿Podrá descubrir la verdadera razón de su separación?

NovelToon tiene autorización de R Torres para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

12. La propietaria que murió

Jeremy bajó el vaso de café hasta que la base tocó la superficie de madera pulida. Rebecca no pareció notar el temblor en la mano de Jeremy o la palidez súbita que debía estar cubriendo su rostro. Señaló con el láser hacia una de las esquinas del render gigante proyectado en la pared de cristal, el punto rojo brillando con una precisión clínica sobre lo que debía ser el vestíbulo principal.

- “Ese edificio actualmente pertenece a múltiples propietarios”, explicó Rebecca, su voz modulada y eficiente, diseñada para transmitir seguridad y progreso. “La mayoría ya aceptó vender sus espacios. Quedan algunos casos pendientes que el área legal sigue resolviendo, pero el camino está prácticamente despejado”.

Fue entonces cuando Alisson se materializó al otro lado de la mesa de reuniones. No fue un desvanecimiento etéreo ni una aparición cinematográfica; simplemente, estaba allí. Su cuerpo translúcido interceptaba la luz de la lámpara colgante, creando una sombra tenue y distorsionada sobre los planos arquitectónicos esparcidos. No había rastro del humor o la curiosidad que había mostrado en el ascensor. Su rostro estaba rígido, los labios apretados en una línea fina, los ojos fijos en la imagen del edificio moderno y esterilizado que Rebecca vendía con tanta entusiasmo.

- “Ese es mi estudio”, dijo Alisson. La voz no llegó a los oídos de Rebecca ni de los demás seis colegas presentes; resonó directamente en la mente de Jeremy, vibrando con una frecuencia que le hizo doler los dientes.

Jeremy sintió un escalofrío subirle por la espalda, una corriente eléctrica que erizó la piel de sus brazos bajo la camisa de vestir. Observó a Alisson. Ella estaba mirando la esquina noreste del render, el tercer piso, y Jeremy, siguiendo su mirada, pudo verlo también. La geometría de las ventanas, la disposición de los pilares. Era innegable.

Rebecca seguía hablando, indiferente a la conversación paralela que ocurría en el silencio de la sala.

- “El problema principal es que el edificio está protegido parcialmente por patrimonio estructural”, continuó Rebecca, cambiando la diapositiva para mostrar una gráfica de zonas de conservación. “Así que no podemos demoler todo. Tenemos que conservar ciertas áreas originales mientras modernizamos el resto. Es un dolor de cabeza logístico, pero el valor del terreno lo justifica”.

Jeremy apenas escuchaba las palabras técnicas. Su atención estaba dividida, desgarrada entre la presentación profesional y la figura gris que se parpadeteaba ante él. Alisson se movió hacia la pantalla, pasando a través de la mesa sin perturbar los documentos. Extendió una mano, o el espectro de una mano, hacia la imagen proyectada, y Jeremy sintió una oleada de angustia que no era la suya, un eco de dolor y confusión emanando de su presencia.

- “Una de las propietarias más problemáticas murió hace tres días”, comentó uno de los hombres sentados al fondo, un tipo con traje de corte conservador que revisaba unos documentos con desinterés. “Eso probablemente acelerará las negociaciones restantes”.

Los otros colegas asintieron ligeramente, algunos haciendo anotaciones en sus tablets, como si el hombre hubiera comentado sobre el clima o una fluctuación en el precio del acero. La muerte había sido reducida a una variable más en la ecuación financiera, un obstáculo burocrático convenientemente eliminado.

Jeremy sintió la mandíbula endurecerse, los músculos del cuello tensándose hasta el punto del dolor. Apoyó las manos en la mesa, sintiendo la textura fría de la madera bajo las palmas sudorosas. Alisson también lo había escuchado. Se giró lentamente hacia el hombre que había hablado, su forma etérea temblando con una intensidad que hacía que el aire a su alrededor se distorsionara. La vio quedarse completamente quieta, fijando sus ojos vacíos en el hombre que acababa de reducir su existencia a un problema resuelto.

- “¿Nombre?”, preguntó Jeremy antes de poder detenerse. La voz le salió más ronca de lo que pretendía.

El hombre levantó la vista de sus papeles, arqueando una ceja sorprendida por la interrupción. El resto de la sala giró la cabeza hacia Jeremy. Rebecca lo miró con una ligera impaciencia, como si un niño hubiera levantado la mano sin permiso.

- “¿Perdón?”, preguntó el hombre del fondo.

Jeremy sostuvo su mirada, obligándose a no parpadear, a no mostrar el pánico que le revolvía el estómago. Podía sentir a Alisson a su lado, ahora, de pie justo junto a su hombro. Su frío era un peso físico, una presión helada en su brazo derecho.

- “La propietaria que murió”, repitió Jeremy, con una calidez forzada que sonaba peligrosamente cercana a la agresividad. “Dijiste que aceleraría las negociaciones. ¿Quién era?”

El hombre revisó una hoja rápidamente, deslizando el papel con un movimiento impaciente.

- “Alisson Cooper”, dijo el hombre, pronunciando las sílabas con una indiferencia absoluta. “Tenía un estudio de arquitectura o algo así en el tercer piso. Se resistía bastante”.

El aire de la sala pareció comprimirse alrededor de Jeremy, expulsando el oxígeno y dejando solo un vacío estéril. El zumbido de la iluminación LED se volvió ensordecedor, un rugido constante en sus oídos. 

Rebecca lo observó unos segundos, sus ojos analíticos escaneando su rostro en busca de una señal de debilidad. Notó el cambio en su postura, el modo en que sus nudillos se habían vuelto blancos al apoyarse en la mesa.

- “¿La conocías?”, preguntó Rebecca.

Jeremy sintió el corazón golpear contra sus costillas como un pájaro enjaulado. Alisson estaba mirándolo desde el otro lado de la mesa, ahora de frente. No había ira en su mirada fantasmal, solo una expectativa silenciosa y terrible. Esperaba. Medía su respuesta, pesando su valor en una balanza invisible.

Jeremy tomó aire lentamente, intentando llenar sus pulmones con un aire que ya no parecía suficiente. Sabía que cualquier vacilación, cualquier exceso de emoción, sería archivado en el expediente mental de Rebecca como otra prueba de su inestabilidad, otro motivo para descartarlo como había hecho su anterior empleador. Pero mentir se sentía imposible, una traición física que le quemaba la garganta.

- “Hace mucho tiempo”, respondió Jeremy al final. Las palabras le salieron secas, carentes de vida, pero suficientes para cerrar el tema superficialmente.

Rebecca sostuvo su mirada un segundo más, evaluando, antes de decidir aceptar la respuesta con un movimiento imperceptible de la cabeza. Volvió a la presentación, pero Jeremy ya no estaba allí. 

En ese momento, mientras la imagen del edificio de Alisson brillaba en la pantalla trasera y sus colegas discutían los costos de la renovación, tuvo la certeza brutal y aplastante de que aquello no era coincidencia. La muerte de Alisson, la aparición de su fantasma, este proyecto específico cayendo en su regazo exactamente tres días después de que ella muriera, los hilos se estaban entrelazando, y él estaba atrapado en el centro de la telaraña.

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Ana Elena Jiménez
está historia es espectacular muchas gracias por actualizar 👍
Ana Elena Jiménez
😱😱
Ana Elena Jiménez
cada capítulo más intrigante que el otro
Limaesfra🍾🥂🌟
sera que ella no murio y la tienen en coma?😳😳🤯🤯🤯🤯
Blacina Calvo Fernández
La violación es la manera más vil de expresarse un cobarde. Que triste por lo que tuvo que pasar Alisson y además pasar el dolor y la humillación sola por proteger a la persona amada.😭😭
Blacina Calvo Fernández
Cada capítulo es más interesante que el anterior. Que bueno que Alisson le haya contado a Jeremy lo que Reinolds le hizo.
Liliana Torres
Que genial va
Rosana ❤️: Muchas gracias por el apoyo y la calificación 💐
total 1 replies
Limaesfra🍾🥂🌟
pobre Alysson.. cuantas sufren violaciones y violencia y se callan por miedo, por proteger a otro ser qyrrido y aguantany despues las juzgamos sin empatia sin nada...hago mea culpaa que en vez de comprender solo condebo😧😢😢😢
Ana Elena Jiménez
que angustia está incertidumbre me está acabando 🤭🤭
Johann
🤔🤔🤔🤔
Blacina Calvo Fernández
Que Alisson le cuente las cosas que sabe, porque a lo mejor le pueden ayudar a Jeremy para esclarecer lo que está ocurriendo con el proyecto Amanecer y lo que hay detrás del asesinato de ella.
Ana Elena Jiménez: síii ya es momento que le cuente todo,a mí parecer el padre de Jeremy es toda una joyita 🤭🤭
total 1 replies
Liliana Torres
🔥🔥🔥esta interesante
Blacina Calvo Fernández
Cada vez la intriga es mayor y parece que Reinolds tiene en la mira a Jeremy.
Limaesfra🍾🥂🌟
estos querran matarlo😱😱😱
Johann
👏👏👏👏
Ana Elena Jiménez
que angustia estára planeando matarlo 🤔
Limaesfra🍾🥂🌟
mmmm todo es misterioso, que suspenso, tic tac🕰 las fichas van cayendo
Ana Elena Jiménez
bueno ahora con rebeca me confundí,será que ella es legal en su trabajo 🤭
Ana Elena Jiménez
😱😱con razón estás en ese estado
Limaesfra🍾🥂🌟
🤯🤯🤯🤯😱
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