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Entre Bisturíes Y Promesas

Entre Bisturíes Y Promesas

Status: En proceso
Genre:Romance
Popularitas:2k
Nilai: 5
nombre de autor: Beamav

Cuando sanar a otros es fácil, pero elegir el amor correcto no lo es.

NovelToon tiene autorización de Beamav para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 11

Ernesto reacciona de inmediato al ver lo sucedido y se acerca a su hermana en actitud protectora.

- Será mejor que te marches Raúl y que dejes de molestar a mi hermana. Te dio siete años de su vida y no fuiste capaz de comprometerte. Es demasiado tarde para pedir otra oportunidad.

- Esto es algo entre Elena y yo. Te pido que no te metas. Y tú tampoco- dice señalando a Adrián- Desconozco quién eres, pero te advierto que Elena es mi mujer.

- ¡Basta, Raúl! No soy un artículo del que puedes disponer cuando te viene en gana. Tú y yo terminamos.

- Ya escuchaste a mi hija. Mientras estuvieron juntos, siempre me mantuve al margen, pero no voy a permitir que la acoses. Ella ha tomado una decisión y te exijo que la respetes o deberé tomar cartas en el asunto- advierte Simón.

- No voy a darme por vencido. Has sido mía los últimos siete años y no descansaré hasta que vuelvas a mi lado.

- Grábate esto muy bien: jamás volveré contigo.

- ¡Lárgate, Raúl!- grita Tania.

Con todos mirando, Raúl se da la media vuelta y camina hacia el ascensor. Las puertas se abren e ingresa.

- Olvidaste algo- le dice Ernesto a sus espaldas y lanza el arreglo floral a sus pies.

Lucia abraza a su hija que tiembla de pies a cabeza.

- Mi niña, tranquila. Todo va a estar bien.

- Siento tanto coraje. Lamento que hayan tenido que presenciar esta escena.

- No tienes porque disculparte, Elena- dice Adrián- No eres responsable de las acciones de los demás.

- Adrián tiene razón. Volvamos adentro- sugiere Tania.

Ernesto se acerca a su esposa, le preocupa que la impresión por lo acontecido afecte a su bebé. Una vez que todos están más tranquilos, Lucia propone servir el postre.

Tardan un poco en dejar de lado el rato amargo que acaban de pasar, pero al final vuelven las conversaciones amenas.

A la medianoche, los padres de Elena se despiden. Ernesto y Alondra también deciden que es hora de marcharse. Tania y Germán se quedan un poco más, pero al final Elena y Adrián se quedan a solas.

- Elena, ¿vas a estar bien?

- Sí, no te preocupes.

- Si necesitas algo, no dudes en llamarme. Estoy muy cerca y puedo llegar rápido.

- Despreocúpate, dudo que Raúl regrese.

- Yo no estaría tan seguro. Al parecer no está dispuesto a perderte.

- Él me perdió hace mucho tiempo. Gracias por venir.

- Gracias a ti por invitarme. Tienes una familia encantadora. Descansa.

Lo acompaña a la puerta, en el pasillo se despiden. Él prolonga el último beso en la mejilla más tiempo del normal.

- Cuídate y no dudes en llamar si necesitas ayuda.

Agita la mano y camina hasta el ascensor, que abre sus puertas casi enseguida. Elena vuelve al interior de su apartamento, se siente agotada y muy alterada por el comportamiento de Raúl.

En los siete años que pasaron juntos jamás lo vio actuar así. ¿En qué momento se convirtió en el hombre que vio esta noche? Quizá nunca llegó a conocerlo completamente.

Lleva las copas al fregadero y se dispone a lavar. Tal vez eso ayude a despejar su mente. Pasa de la una y media de la mañana, cuando por fin se mete a la cama.

Despierta antes de las diez. Se remueve entre las sábanas, estira sus brazos y sus ojos comienzan a adaptarse a la luz solar que se filtra entre las cortinas.

Revisa su celular, tiene varios mensajes. Abre primero el de Tania, su amiga quiere asegurarse de qué Raúl no haya regresado a molestar. Le responde para tranquilizarla y quedan de hablar más tarde.

El segundo es de Adrián, qué también quiere saber cómo se encuentra. Le da los buenos días y le dice que recién va despertando. Él le propone llevar el desayuno en agradecimiento por la cena. Ella acepta.

Por último abre el mensaje de Raúl. Es un audio de quince minutos en dónde se disculpa por su actuar y le pide una oportunidad para hablar en persona.

📩 No tenemos nada de que hablar. No vuelvas a buscarme.

Responde cortante y de manera directa. No pierde el tiempo esperando una respuesta. Se mete en la ducha y se apresura a vestirse para recibir a Adrián.

Cuando está terminado de arreglar su cabello, llaman a la puerta. Se mira una vez más al espejo para asegurarse de verse bien y se dirige a abrir.

- Buenos días- saluda él- Pasé por nuestra cafetería favorita, espero te guste lo que elegí.

- Buenos días. Adelante, permíteme ayudarte con eso- toma la bolsa de papel y una vez qué Adrián ingresa, cierra la puerta- Estoy segura de que lo que hayas elegido me va a encantar. Todo lo que preparan ahí es delicioso.

- Estoy de acuerdo contigo.

- Resulta inusual que no haya habido ninguna emergencia para nosotros en el hospital.

- Shhh, no menciones esa palabra, o no tardarán en requerirnos.

- Jajaja, no puedo creer que creas en eso.

- Si lo analizas no es tan descabellado. En más de una ocasión mientras cubría mi guardia en emergencias sucedió que el día era tranquilo hasta que alguien mencionaba la ausencia de accidentes y el caos comenzaba.

- Mentiría si te dijera qué no me ha pasado.

- Entonces no llamemos el caos. Disfrutemos del desayuno.

Como cada vez qué están juntos, la conversación fluye con naturalidad. Pasan de un tema a otro descubriendo que tienen muchas cosas en común.

- Te propongo salir a pasear por la Ciudad.

- Me agrada la idea. ¿A qué lugar tienes pensado ir?

- Me hablaron de un jardín del arte. En dónde la gente expone sus obras. ¿Lo conoces?

- Sí, he ido a dos de ellos. No sabía que te gustaba el arte.

- Me encanta. Uno de mis pasatiempos cuando no estoy en el hospital es ir a visitar galerías.

- Vamos, entonces. Quizá encuentre algún cuadro que vaya bien en el salón.

Caminan hasta el auto de Adrián. Ignoran que Raúl los observa a la distancia sin perder detalle.

El tráfico de la Ciudad es menor el fin de semana y eso les permite llegar relativamente rápido a su destino. Aparca el auto y caminan hasta el jardín, hay muchas pinturas expuestas. Cada artista con su propio estilo.

Un cuadro llama la atención de Elena inmediatamente. Se trata de un paisaje, una marina, para ser más exactos. Se detiene frente a la obra, admirando cada detalle.

Siempre se ha sentido atraída por el mar y esta pintura impone. Las olas poseen detalles tan precisos que parece real.

- Nos lo llevamos- le dice Adrián al artista, mientras saca su cartera.

- Adrián, espera, yo lo pago.

- No, es un regalo. Acéptalo, por favor. Es evidente que te encanta y además, lucirá perfecta en tu apartamento.

- Gracias, sí me encanta.

El artista embala la pintura y se la entrega a Adrián. Continúan recorriendo el jardín y admirando las pinturas.

- ¿Te apetece un helado, Adrián?

- Sí, llevo la pintura al auto y vamos a comprarlo.

- Te acompaño.

- No, espérame aquí.

Adrián camina hasta el vehículo, abre la cajuela y guarda la pintura. Cuando se dispone a volver, Raúl le bloquea el paso.

- Aléjate de Elena.

- Es ella quien decide a quien quiere a su lado.

- Pronto se dará cuenta de qué me ama y volveremos a estar juntos.

- Sí estás tan seguro de eso, no sé qué haces aquí.

- He venido a advertirte que no voy a permitir que te aproveches de ella ahora qué está vulnerable.

- A mí no me parece que sea así. Elena es una mujer madura que sabe muy bien lo qué quiere y si decidió terminar contigo es sencillamente por qué no le diste el lugar que merece.

- No sabes nada acerca de nosotros. Aléjate y evita problemas.

Raúl se da la media vuelta y se marcha. Adrián vuelve con Elena, compran un helado y continúan paseando. Él decide no mencionar lo sucedido minutos antes.

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Miriam Josefina Vander Spoeltel
es demasiado buena tu novela felicidades mientras espero nuevos capítulos voy a empezar a leer otra de tu autoria🥰
Melisuga
¡Cosita!
Sigue creyendo que el chicharrón es carne.
Melisuga
¡Ay, no!
¿Qué se encontró?
Espero que sea su hermana o su mamá teniendo sexo en la sala, y Germán ausente a todo.
Melisuga
Ese Raúl no es más sátrapa inmundo porque no practica.
Melisuga
Estimada escritora, por favor, haz que sea una linda sorpresa para Tania y no un engaño de Germán. Parecen ser una buena pareja.
Melisuga
También quiero eso.
Melisuga
Ojalá sea que le está preparando una linda sorpresa.
Melisuga
*residentes
(paso en falso del teclado)
Melisuga
¡Sátrapa inmundo! ¡Traicionó a Elena y ahora quiere hacerse la víctima!
😠😠😠
Melisuga
Los que hemos hecho emergencias alguna vez podemos dar fe.
Melisuga
A estas alturas, ya no valen esos detalles.
Melisuga
¿Lasaña y cheesecake? Me apunto.
🤭🤭🤭
Melisuga
🤔🤔🤔
Una buena pregunta acá es, ¿Quién sería el padre? Porque para que se forme un bebé se necesitan un óvulo, el de ella, y un espermatozoide, el de... ¿?
😏😏😏
Melisuga
Esa relación fue solo atracción y sexo desde el principio. No fueron amigos ni confidentes. No tienen otro futuro que no sea ese que ya están viviendo y que hace a Elena muy infeliz.
Melisuga
Hasta tanto se demuestre lo contrario, esa manguera está regando otro jardín.
Melisuga
Definitivamente, Elena, ahí... ¡NO ES!
Melisuga
¡Qué sospechoso se me hace el tal Sergio!
Melisuga
No están en la misma sintonía ni sincronía, definitivamente.
Melisuga
¿Será realmente ese amigo la compañía de Raúl?
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