NovelToon NovelToon
Marcada Por El Error

Marcada Por El Error

Status: En proceso
Genre:Malentendidos / Secretos de la alta sociedad / Madre soltera / Enfermizo
Popularitas:12.4k
Nilai: 5
nombre de autor: MisterG028

Natalia Harrison vivía feliz en su mundo perfecto, siendo la hija menor y consentida de una poderosa familia de Manchester. Rodeada de lujos y protegida por reglas estrictas, nunca había tenido que enfrentarse a las consecuencias reales de sus decisiones.

Pero todo cambia cuando, tras una pelea con su novio, comete un error impulsivo con Alejandro Foster, el joven y enigmático socio de su padre. Lo que parecía un simple desliz se convierte en un secreto imposible de ocultar.

Cuando descubre que está embarazada, su mundo se derrumba: su familia le da la espalda, y Alejandro, atado por su propia realidad, no puede estar a su lado. Natalia tendrá que enfrentarse sola a una verdad que lo cambia todo, dejando atrás la vida perfecta que alguna vez creyó tener.

NovelToon tiene autorización de MisterG028 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 10: Rumores y silencios

Al día siguiente, en el baño de mujeres del edificio de Arquitectura, el ambiente estaba cargado de secretos y confesiones.

Eloise esperaba impaciente mientras Natalia se lavaba las manos. Apenas quedaron solas, su amiga se acercó con cara de preocupación.

—Nat, necesito preguntarte algo importante —dijo Eloise bajando la voz—. Cuando te acostaste con Alejandro… ¿se protegieron? ¿Usaron condón?

Natalia se quedó un segundo mirando su propio reflejo en el espejo. Tenía lagunas mentales de esa noche. Recordaba el placer, el dolor, los besos… pero no estaba completamente segura de los detalles.

—Sí, claro que sí —respondió con más seguridad de la que sentía—. Él se puso condón. Estoy segura… o casi segura. Todo pasó muy rápido y yo estaba bastante borracha, pero recuerdo que se cuidó.

Eloise soltó un suspiro de alivio.

—Menos mal. Lo último que necesitas ahora es un susto mayor. Ya bastante tienes con todo lo que pasó con Steven y Lindsay.

En ese preciso instante, se escuchó el sonido de un excusado bajando. Natalia y Eloise se quedaron congeladas. La puerta de uno de los cubículos se abrió y salió Lindsay, con una sonrisa burlona pintada en la cara.

—Vaya, vaya… —dijo Lindsay con tono sarcástico, lavándose las manos lentamente—. Así que la princesita Natalia Harrison ya no es virgen. Qué sorpresa. ¿Quién lo hubiera imaginado? La niña buena y mojigata por fin abrió las piernas.

Natalia palideció. Eloise dio un paso adelante, furiosa.

—¿Estabas escuchando, Lindsay? ¡Qué bajo has caído!

Lindsay soltó una risa cruel.

—No fue mi intención, pero la conversación era demasiado interesante para ignorarla. No sé con quién te acostaste, Nat, pero me alegra que por fin te hayas quitado esa corona de santa. Aunque… —se acercó un poco más— dudo que hayas disfrutado mucho. Eres tan inocente que seguro ni sabías qué hacer.

Natalia apretó los puños, conteniendo las lágrimas de rabia.

—No te metas en mi vida, Lindsay. Tú ya dejaste claro qué clase de “amiga” eres.

Lindsay se encogió de hombros y se dirigió a la puerta.

—Tranquila. No voy a guardar tu secretito. Toda la universidad merece saber que la perfecta Natalia Harrison ya cayó del pedestal.

Y cumplió su amenaza.

Antes del mediodía, el rumor se había esparcido como fuego por los pasillos: “Natalia Harrison ya no es virgen”. Algunos lo decían con sorpresa, otros con burla, y varios chicos empezaron a mirarla de forma diferente. Steven se enteró durante el almuerzo. Su reacción fue inmediata y violenta.

—¿Qué carajos? —gruñó Steven frente a sus amigos, visiblemente molesto—. ¿Esa mojigata se acostó con otro? ¿Después de hacerme esperar cuatro meses como un idiota? ¡Qué hipócrita!

Su orgullo herido era evidente. Lo que más le molestaba no era haber perdido a Natalia, sino que otra persona hubiera conseguido lo que él no pudo.

Mientras tanto, en la mansión Harrison, la situación con Alejandro era completamente distinta.

Desde la noche que pasaron juntos, Natalia había levantado un muro invisible entre ellos. Cada vez que se cruzaban en la casa, ella respondía con frialdad:

—Buenos días —decía sin mirarlo a los ojos.

—Buenas tardes —respondía él, intentando captar su atención.

Pero Natalia siempre encontraba una excusa para marcharse rápido. Evitaba quedarse a solas con él y apenas participaba en las conversaciones durante las comidas cuando Alejandro estaba presente.

Alejandro lo notaba perfectamente y eso lo frustraba más de lo que quería admitir.

Unos días después, Ernesto Harrison se encontraba en su despacho revisando unos documentos cuando Natalia pasó por el pasillo. La llamó:

—Princesa, ven un momento. Quiero hablar contigo.

Natalia entró con una sonrisa forzada y se sentó frente a su padre.

—¿Qué pasa, papi?

Ernesto dejó los papeles a un lado y la miró con atención.

—He notado que estás siendo muy fría con Alejandro. Apenas le hablas, evitas su compañía… ¿Pasó algo entre ustedes? Me gustaría entender por qué lo tratas con tanta distancia.

Natalia se removió incómoda en la silla, sintiendo cómo sus mejillas se calentaban.

—No pasó nada, papá. Es solo que… me parece un hombre bastante arrogante. Siempre habla con esa seguridad, como si lo supiera todo. No me cae muy bien, eso es todo.

Ernesto levantó una ceja y sonrió con cierta picardía.

—¿Arrogante? Yo lo veo como un hombre seguro de sí mismo, inteligente y con carácter. Precisamente el tipo de hombre que una chica como tú debería tener a su lado. Alguien que pueda protegerte y guiarte, no un niñato como ese Steven Parker.

Natalia abrió mucho los ojos, sorprendida por la insinuación de su padre.

—Papá… ¿qué estás diciendo? Alejandro es tu socio. Es mucho mayor que yo y… además, seguro pronto regresará a Italia. No digas esas cosas.

Ernesto se recostó en su sillón, observándola con cariño pero también con seriedad.

—Solo digo lo que veo, mi niña. Eres joven, pero ya es hora de que empieces a fijarte en hombres de verdad, no en chicos inmaduros. Alejandro Foster tiene todo lo que un padre desearía para su hija: ambición, inteligencia, estabilidad… y no está nada mal físicamente —añadió con una sonrisa.

Natalia se levantó rápidamente, incómoda y nerviosa.

—Papá, por favor… no quiero hablar de esto. Tengo mucho que estudiar. ¿Puedo irme?

Ernesto suspiró, pero asintió.

—Está bien. Pero piensa en lo que te dije. No cierres puertas antes de tiempo, princesa.

Natalia salió del despacho casi huyendo. Subió a su habitación y cerró la puerta, apoyándose contra ella con el corazón latiendo fuerte.

Las palabras de su padre resonaban en su cabeza. “Un hombre como Alejandro…”. Si tan solo supiera la verdad…

Mientras tanto, en la cabaña de invitados, Alejandro estaba sentado frente a su laptop, pero no lograba concentrarse. Pensaba constantemente en Natalia y en el muro que ella había construido entre los dos.

—Estás huyendo de mí, pequeña… —murmuró para sí mismo—. Pero no podrás hacerlo por mucho tiempo.

Ninguno de los dos imaginaba que, en unas pocas semanas, un descubrimiento mucho más grande rompería todos los muros que Natalia intentaba levantar.

1
MisterG028
Que opinan, Alejandro debería perdonar a su madre
Lupita Garcia Esparza
excelente trabajo escritora felicidades
Lupita Garcia Esparza
que es lo que oculta Alejandro tiene muchos secretos 😭😭
Lupita Garcia Esparza
me gustaría que Alejandro le hable a Natalie de su enfermedad 😭😭
Lupita Garcia Esparza
por favor escritora no mates tan rápido a Alejandro merece conocer a su hijo ho hija 😭😭
Zulema Neme
Buenísima la Novela Autora me encanta 💞💞💞💞💞💞💞💞💞
Zulema Neme
Espero pueda hacer el tratamiento y Curarse. Merece conocer a su hijo y ser Feliz . Lucha Alejandro con todas tus Fuerzas 😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play