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La Duquesa Que Volvió De La Muerte

La Duquesa Que Volvió De La Muerte

Status: Terminada
Genre:Época / Reencarnación / Mujer poderosa / Completas
Popularitas:3k
Nilai: 5
nombre de autor: Pau Orozco

*PRÓLOGO*
*Sonya Smith*

El “lo siento” de Noa sonó a disparo antes que el disparo.

Sonya no bajó el arma. No por él. Por Lucía, que estaba detrás, llorando como si no fuera ella quien había puesto el veneno en su café esa mañana. Amigas. Amantes. Traidores.

“Eran los mejores diez años de mi vida,” dijo Noa. Tenía el dedo en el gatillo. No le temblaba. A Sonya siempre le gustó eso de él.

“Fueron,” corrigió ella.

El estruendo reventó la habitación. Dolió menos de lo que pensó. El suelo estaba frío. El techo, blanco. Lucía se arrodilló y le sostuvo la mano mientras se iba. Qué detalle.

Sonya Smith, 30 años, la mujer que desarmó carteles y tumbó gobiernos, murió en el piso de su cocina por confiar en dos personas.

Lo último que pensó no fue en venganza. Fue en silencio.

Por fin, silencio.

Y luego, luz.

NovelToon tiene autorización de Pau Orozco para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

*CAPÍTULO 6* *Invitación Imperial*

El sello llegó al amanecer.

Lacre negro. Un espino atravesando una corona. _Thorne_. No hacía falta más.

Roderick Valemont casi tira el té cuando el mayordomo lo dejó en la mesa del desayuno. Cristal, que por milagro había bajado ese día, se quedó con la taza a medio camino de la boca.

Andrew dejó de masticar. Samantha, aún pálida por su “desmayo” de ayer, se atragantó con un panecillo.

Elira no tocó su plato. Solo miró el sello. Sonya Smith reconoció una declaración de guerra cuando la veía. Esto era una. Solo que nadie en la mesa lo sabía aún.

Roderick rompió el lacre con dedos que temblaban. Leyó. Se puso blanco. Luego rojo. Luego gris, como un muerto.

“Su... Su Majestad Imperial Cassian Ashford Thorne,” leyó en voz alta, y cada palabra era un martillazo en la mesa, “solicita la presencia de la duquesa Elira Valemot en el Palacio de Invierno. Esta tarde. Para...” Tragó saliva. “Para disculparse en persona por el ‘incidente desafortunado’ ocurrido en la casa Valemot. Un carruaje imperial la recogerá en dos horas.”

El silencio fue tan denso que se podía cortar con el cuchillo de fruta de Elira.

“¿Disculparse?” Andrew escupió el pan. “¿El Emperador? ¿Por qué? ¿Por qué ella?”

“¡No irá!” Cristal por fin habló. Su voz, que siempre era susurro, cortó como vidrio. “Es indecoroso. Está comprometida con el conde Montclair. Una dama no va sola al palacio de un hombre. ¡Menos del Emperador!”

_Ahí está_, pensó Sonya. _Miedo. No por mí. Por ella. Por lo que esto significa._

“Es una orden, no una invitación,” dijo Roderick, dejando la carta como si quemara. Miró a Elira por primera vez en días. De verdad la miró. Y lo que vio no le gustó. No vio a su hija torpe. Vio algo que no entendía. “Te vas a vestir. Te vas a comportar. No vas a hablar a menos que te hablen. ¿Entendido, Elira?”

Elira bajó la cabeza. Perfecta sumisión. “Sí, padre.”

Por dentro, Sonya contaba. _Dos horas. Tiempo suficiente para que Darian se entere. Tiempo suficiente para que Sofía se cague de miedo en su cama. Tiempo suficiente para que Cassian me vea sin estos buitres alrededor._

Samantha se inclinó sobre la mesa, con los ojos inyectados de algo entre pánico y rabia. “Esto es por lo de Sofía, ¿verdad? Tú hiciste algo. El Emperador lo sabe. ¡Nos vas a arruinar a todos!”

Elira se permitió una lágrima. Una sola. Rodó por su mejilla y cayó en el agua. “Yo... yo no sé, hermana. Solo sé que Sofía se puso mala y yo... yo me asusté tanto...”

_Mentira. Mentira. Mentira._ Pero sonó a verdad. Sonó a la Elira que todos conocían.

Roderick golpeó la mesa. “¡Silencio! Las dos. Elira, a tu cuarto. Que te vistan. Que te veas presentable. ¡Y por los dioses, que no cojees, que no te caigas, que no respires si puedes evitarlo!”

*Dos horas después.*

El carruaje era negro. Sin escudos. Sin adornos. Solo dos caballos tan oscuros como la noche y un cochero que tenía más cicatrices que cara.

Darian Montclair llegó cuando Elira ponía un pie en el estribo.

Venía a caballo, sudando, con el rostro desencajado. Sofía no estaba con él. _Sigue en cama, vomitando miedo_, pensó Sonya con satisfacción.

“¡Elira!” Su voz era un látigo. Desmontó antes de que el caballo parara. “¿Qué demonios significa esto? ¿Por qué te convoca el Emperador?”

Roderick salió a la escalinata, pálido. “Conde Montclair. Esto es... es inesperado para todos. Su Majestad quiere...”

“Quiero hablar con mi prometida,” cortó Darian. Se plantó delante de Elira, bloqueándole el paso al carruaje. Su mano la agarró del brazo. Fuerte. Posesivo. _Dueño_. “Elira, dime la verdad. ¿Qué le dijiste al Emperador cuando vino? ¿Qué inventaste?”

El agarre le dolía. Le dejaría moretón. _Treinta y nueve_, contó Sonya. _La muesca treinta y nueve va a ser por esto._

Elira abrió los ojos, grandes, grises, llenos de agua. “Yo... yo no dije nada, mi señor. Yo solo... él me preguntó si estaba bien. Por lo de Sofía. Yo dije que sí. Que todos estábamos muy preocupados por ella. ¿Hice mal?”

La actuación fue perfecta. La voz rota. El labio temblando. La duquesita inútil que no entiende de política.

Darian la estudió. Buscó la mentira. Sonya se aseguró de que no la encontrara.

“No vuelvas a hablar con él,” siseó Darian, tan bajo que solo ella oyó. Su aliento le dio en la cara. Olía a vino y a rabia. “No aceptes nada. No bebas nada. No sonrías. Eres _mía_, Elira. Mía. Y si olvidas tu lugar, te juro que el accidente que tanto temes llegará antes de la boda.”

_Aménazame más_, pensó Sonya. _Dame más motivos para hacer que la muesca treinta y nueve sea lenta._

“Suéltela, Montclair.”

La voz vino del carruaje. No del cochero. De adentro.

La puerta se abrió.

Cassian Ashford Thorne no bajó. No le hacía falta. Sentado en la penumbra del carruaje, con la armadura ligera y la capa negra, parecía una estatua de guerra. Sus ojos grises, iguales a los de Elira, estaban fijos en la mano de Darian sobre su brazo.

No había emoción en su cara. Eso era lo que más miedo daba. Un emperador que grita es predecible. Uno que no dice nada está calculando dónde enterrar tu cuerpo.

Darian soltó a Elira como si quemara. Dio un paso atrás. Hizo una reverencia rígida. “Majestad. Yo... solo me preocupaba por la seguridad de mi prometida. El palacio puede ser... abrumador para una dama tan delicada.”

“Qué curioso,” dijo Cassian. Su voz era un filo. “Porque cuando yo la vi, no parecía delicada. Parecía alguien que acaba de marcar treinta y ocho veces una ventana.”

El mundo se paró.

Roderick jadeó. Andrew se puso del color del mantel de anoche. Darian se quedó de piedra.

Elira no respiró. _Lo sabe. Lo dijo en voz alta. Delante de todos._

Cassian salió del carruaje entonces. Un movimiento fluido. Letal. Se paró entre Darian y Elira. No la tocó. No la miró. Le habló a Darian, pero sus palabras eran para ella.

“La duquesa Valemot viene conmigo porque yo lo ordeno. Si vuelve con un solo moretón nuevo, conde Montclair, consideraré que habéis puesto las manos sobre propiedad imperial. Y ya sabéis lo que le hago a los ladrones.”

Darian no respondió. No podía. Tenía la mandíbula tan apretada que Sonya oyó un molar crujir.

Cassian por fin miró a Elira. Le tendió una mano. Enguantada. Negra. No para ayudarla a subir. Para que _eligiera_ subir.

“Duquesa,” dijo. Y por primera vez, no sonó a título. Sonó a nombre. A _ella_. “¿Vienes?”

Elira miró la mano. Miró a Darian. Miró a su padre. A Andrew. A Samantha.

Treinta y ocho muescas la observaban desde la ventana de su cuarto.

_Montclair primero_, le había dicho a Cassian. _Vuestro trono después._

Hora de cobrar la primera parte.

Puso su mano vendada sobre la de él.

No tembló.

“Voy,” dijo.

Y su voz, por primera vez en veintidós años, no era la de Elira Valemot.

Era la de Sonya Smith.

El carruaje arrancó.

Darian se quedó en la escalinata, con los puños cerrados, viendo cómo su prometida se iba con el hombre más peligroso del imperio.

Dentro del carruaje, Cassian no soltó su mano.

No dijo nada por un largo rato. Solo la miró. No a la duquesa rota. A la mujer que hizo vomitar sangre a Sofía Lauren y luego le sonrió a su hermano.

“¿Treinta y nueve?” preguntó al fin. En voz baja. Como si hablaran del clima.

Elira lo miró. Sus ojos grises se encontraron con los de él. Dos espejos de acero.

“Treinta y nueve,” confirmó. “Para él. Por tocarme.”

Cassian asintió. Una vez. Como si acabara de firmar una sentencia de muerte.

Luego levantó su mano vendada. Se quitó el guante con los dientes. Y depositó un beso en sus nudillos rotos.

No fue un beso de cortejo. Fue un juramento.

“Entonces date prisa,” susurró contra su piel. “Porque la cuarenta la quiero yo. Para ver qué hace un dragón cuando ya no tiene cadenas.”

Afuera, el cuervo graznó.

Esta vez, tres veces.

Y Elira Valemot, que volvió de la muerte, supo que acababa de entrar en la guerra de verdad.

1
Pau Orozco
Gracias, a ti por leer mi novela espero la hayas disfrutado mucho🥰
Marisela Morales
gracias por una historia bella
Quica Romero
Y no es "caza".°~😏~° Es simple "selección natural".😈°~😌~°😈🧍🏼‍♀️👈 ¡Tú si!.🧍‍♀️👈¡Tú también!.🚶‍♀️‍➡️👈🧍🏼‍♀️🧍‍♀️👈¡Y por supuesto que ustede!.😈😈😈😈😈😈😈
Quica Romero
Todo depende...°\😌/°🤔
Quién se atraviese primero y por qué... Montclair o el trono.🤨😈😏😈🙎‍♀️
Quica Romero
¡Un "Peña Nieto"!.🤷‍♀️🥴😆😅😂🤣
Marisela Morales
bueno se comieron /Awkward//Scream//Scream//Scream//Awkward//Awkward//Awkward/
Marisela Morales
terminaaaaa
Marisela Morales
/Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Shy//Silent//Shy//Silent//Shy/
Marisela Morales
omg me estoy comiendo las uñas /Smug//Slight//Chuckle//Smug//Slight//Chuckle/
Marisela Morales
a la guerra
Marisela Morales
pelea ,guerra ,sangre
Marisela Morales
omg mujer empoderada
Marisela Morales
la madre sabe que su hija murió??? y el pdj la tocó /Skull/
Marisela Morales
omg/Skull//Skull//Skull//Skull//Skull//Skull/ tenebrosa interesante 🤭🤭🤭
Marisela Morales
omg/Skull//Left Bah!//Left Bah!//Left Bah!//Skull//Skull//Skull//Skull/
Marisela Morales
omg está interesante /Slight//Determined/
Pau Orozco: 🥰gracias soy nueva en esto espero lo disfrutes.
total 1 replies
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