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EMBARAZO OCULTO

EMBARAZO OCULTO

Status: Terminada
Genre:Reencuentro / Romance / Embarazo no planeado / Embarazada fugitiva / Malentendidos / CEO / Romance de oficina / Completas
Popularitas:4.8M
Nilai: 4.6
nombre de autor: Beatriz. MY

Elizabeth trabaja como la asistente ejecutiva de Alexander, el CEO de una empresa muy importante. Él, es un hombre atractivo y exitoso, lo que cualquier mujer podría desear. Elizabeth y Alexander tenían un trato profesional, pero la constante cercanía entre ambos los llevó a iniciar una apasionante aventura.

Pero más pronto de lo que Elizabeth se podría imaginar, Alexander terminó la relación, dejándola a ella con el corazón roto y una sorpresa inesperada. Elizabeth estaba embarazada, temerosa de cómo podría afectar esto a Alexander y negándose a decirle sobre el embarazo, ella toma un avión en busca de iniciar una nueva vida.

¿Qué hará Alexander cuando sepa que Elizabeth se ha marchado?

¿Descubrirá lo que ella oculta?

NovelToon tiene autorización de Beatriz. MY para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 4

Elizabeth

La luz del sol de la mañana se dejaba entrever suavemente a través de las cortinas de mi acogedor y pequeño apartamento, inyectando en la habitación una calidez que resultaba reconfortante y placentera. Me incorporé con lentitud, sintiendo la carga del crecimiento de mi vientre, que se hacía cada vez más evidente. Era un recordatorio constante de la nueva vida que llevaba dentro de mí. Hoy era el día de mi chequeo médico, un momento que me llenaba de nerviosismo, pero también de una profunda emoción al pensar que tendría la oportunidad de ver a mi bebé una vez más.

Arrivé a la clínica y, tras ello, me registré en la recepción. La enfermera, con una amable sonrisa, me llevó a una sala de examen y me solicitó que me recostara en la camilla. Mientras esperaba la llegada del doctor, mi mente se llenó de pensamientos inquietantes y especulaciones. Un sinfín de posibles escenarios comenzaba a asediar mis pensamientos. ¿Estará todo bien con el bebé? ¿Existirá algún problema que no había podido anticipar? La incertidumbre me invadía, mientras intentaba calmarme y esperar pacientemente a que el médico llegara para disipar todas mis dudas.

El doctor hizo su entrada con una amplia sonrisa en el rostro y me saludó de manera cordial. —Buenos días, Elizabeth. ¿Cómo te encuentras el día de hoy?— me preguntó con un tono amable y reconfortante.

—Me siento un poco nerviosa, pero en general estoy bien— le respondí, esforzándome por transmitir tranquilidad a pesar de los nervios que me embargaban.

—Es absolutamente normal sentirse así —comentó el doctor, mientras organizaba cuidadosamente el equipo de ultrasonido a su alrededor—. Vamos a realizar un examen y asegurarnos de que todo se encuentre bien.

El gel frío que aplicó sobre mi abdomen me provocó un pequeño escalofrío, pero rápidamente desvió mi atención hacia la pantalla. El doctor comenzó a mover el transductor con destreza y, de repente, mi corazón dio un vuelco al vislumbrar la imagen de mi bebé. Sin embargo, había algo inusual en esta ocasión. En la pantalla no aparecía una sola figura, sino dos.

Elizabeth, tengo una maravillosa sorpresa que compartir contigo, comentó el doctor, mientras una amplia sonrisa iluminaba su rostro. Los resultados indican que estás esperando gemelos.

—¿Cómo es posible, doctor? —pregunté—. En los exámenes que me hicieron, los resultados indicaban que esperaba un bebé, no dos.

—Estos errores tienden a ocurrir con frecuencia, —comentó el doctor.

Mi corazón se detuvo por un instante, como si el tiempo se congelara a mi alrededor. —¿Gemelos? —repetí, incapaz de contener mi incredulidad.

—Así es —confirmó el doctor con una sonrisa cálida y segura—. Dos bebés saludables. ¡Felicidades!.

Las lágrimas empezaron a deslizarse por mis mejillas mientras mis ojos se fijaban en la pantalla. La incredulidad me invadía, y no podía dar crédito a lo que estaba viendo: dos bebés. Mi mente se vio inundada de una oleada de preguntas y sentimientos agitados. ¿Cómo iba a enfrentar esta nueva realidad? ¿De qué manera iba a ser capaz de cuidar de dos pequeños al mismo tiempo, y todo esto por mi cuenta? La incertidumbre y la responsabilidad comenzaban a pesarme en el corazón, abrumándome con la magnitud de lo que se avecinaba.

El doctor me brindó una explicación detallada y con mucha paciencia. Se tomó el tiempo necesario para responder todas mis preguntas, asegurándome en todo momento que todo estaba en orden. Además, me ofreció varios consejos útiles sobre cómo cuidar de mi salud y de la de los bebés durante el transcurso del embarazo. También hizo hincapié en la relevancia de asistir a las consultas médicas de manera regular, recordándome que estas visitas son esenciales para garantizar el bienestar tanto mío como de los pequeños que llevo en mi vientre.

Salí del consultorio con una intensa mezcla de emociones que se agolpaban en mi interior. Por un lado, sentía una gran felicidad que me llenaba de optimismo; por otro lado, la incertidumbre me provocaba miedo y ansiedad. A cada paso que daba rumbo a casa, intentaba asimilar la noticia que había recibido, tratando de poner en orden mis pensamientos, que parecían desbordarse. Era evidente que tendría que modificar varios de mis planes a futuro, lo cual me generaba una sensación de abrumamiento. Sin embargo, en medio de esa confusión, tenía la certeza de que estaba preparada para afrontar este nuevo desafío que se presentaba en mi vida.

Estaba tan concentrada en mis pensamientos que no presté atención por dónde caminaba y, de repente, choqué con alguien. Era un hombre al que había visto anteriormente en esta clínica; supongo que tiene esposa, ya que siempre se presenta con trajes elegantes que reflejan un aura de riqueza y sofisticación.

—Lo siento mucho, hoy estoy especialmente torpe —le dije, sintiendo un poco de vergüenza por el incidente. Sin embargo, él me dedicó una sonrisa amable y comprensiva.

—No te preocupes, yo también iba distraído, así que no tienes por qué disculparte —respondió él con una cálida sonrisa, lo que me hizo sentir un poco más a gusto ante la situación.

—¿Cuántos meses llevas de embarazo? —preguntó él, mostrando un notable interés en su respuesta.

Algo sorprendida por la sinceridad de su pregunta, contesté —Estoy de cinco meses.

—¡Felicidades! —exclamó él, esbozando una cálida sonrisa que iluminó su rostro. —Seguramente será un bebé hermoso, especialmente porque la madre lo es.

Sonreí, sintiéndome un poco halagada por el cumplido que acababa de recibir.

—Gracias — respondí con una sonrisa. —En realidad, son dos bebés. Acabo de descubrirlo hoy.

—¡Vaya, gemelos! Eso es maravilloso —exclamó con entusiasmo, sus ojos brillando de emoción—. Soy Daniel, por cierto.

—Es un placer conocerte, Daniel. Mi nombre es Elizabeth —respondí, mientras estrechaba su mano con firmeza y una sonrisa amistosa en el rostro.

— ¿Estás aquí por tu esposa o tal vez por una novia? —pregunté curiosamente.

— Oh, no... no tengo esposa, y mucho menos una novia. ¿Quién querría a un viejo como yo? —respondió con un tono de desánimo.

— Vaya, yo pensé que sí. Y de todos modos, no estás tan viejo —comenté, tratando de animarlo.

— Jajaja, bueno, gracias. Me siento halagado de que una mujer tan hermosa piense que soy joven —dijo, sonriendo. — Pero en realidad, estoy aquí visitando a un amigo que es doctor.

—¡Oh! Daniel ¿qué haces aquí? —preguntó el doctor, acercándose a nosotros con una expresión de sorpresa y alegría.

—¡Víctor, amigo mío! He venido a saludar a un viejo amigo, ¿no tengo derecho a hacerlo? —dijo Daniel mientras le ofrecía un fuerte abrazo al doctor.

—Por supuesto que sí, siempre eres bienvenido —respondió Víctor con una sonrisa.

—Parece que ya has tenido la oportunidad de conocer a Elizabeth.

—Si realmente muy hermosa y amigable —dijo, mientras me miraba fijamente, lo que me provocaba un leve nerviosismo.

—Usted también Daniel —respondí, intentando mantener la compostura.

—Bueno, los dejo ahora, debo retirarme —dije—. Fue un placer conocerte, Daniel. Doctor, hasta la próxima semana.

—Está bien, cuídate mucho, Elizabeth —respondió el doctor—. Recuerda no hacer demasiado esfuerzo, especialmente considerando tu condición.

—Sí, doctor —respondí, esbozando una sonrisa.

Estaba a punto de marcharme cuando de repente Daniel me detuvo. Con una mezcla de nerviosismo y determinación, me dijo:

—Me gustaría mantener el contacto contigo, ¿te importaría darme tu número?

Asentí con una sonrisa y respondí.

—Claro que sí. Toma tu teléfono y anota mi número— Le ofrecí mi teléfono y, mientras lo hacía, sonreí, sintiéndome feliz por el intercambio.

—Aquí lo tienes —dije al final—. ¡Nos vemos!— Con una sonrisa en el rostro, nos despedimos.

1
Beatriz Elena De La Hoz Barrios
esas imágenes no se ven casi son muy oscuras
Beatriz Elena De La Hoz Barrios
haa pero tú si pudiste irte abandonarlo sin darle explicación y haun quieres seguir llendo y no levas a decir que tienen dos hijos deja que el te cuente porque ese hijo no es de el esa vieja lo está engañando y leva a endosar ese paquete qué no es del
Beatriz Elena De La Hoz Barrios
qué paso con Alexander y los hermanos y su mejor amiga que pasa escritora que yá aparezcan los hermanos y Alexander y esta bueno de tanto Elisabeth
Beatriz Elena De La Hoz Barrios
elizabeth ya olvidaste la promesa que le isiste a Daniel de buscar a Alexander qué mala onda eres mi atus hermanos has llamado y ya pasaron 5 años y los olvidaste dónde quedó el amor qué decías tener por Alexander y tus hermanos que estuvieron hay para ti no seas mala en todo el sentido de la palabra no es justo
Beatriz Elena De La Hoz Barrios
hay Elisabeth porque eres tan ingrata se supone que amas a tus hermanos y ni una llamada
Beatriz Elena De La Hoz Barrios
note dejes manipular por tu padre Alexander parata en la raya busca a Elisabeth y tus hijos pero ponte firme en tu decisión tu heres un adulto y no te puedes dejar manipular por tu papá
Margarita Mendoza
Eso quiere decir que en ningún momento ha pensado en sus hermanos???
No ha hablado con ellos para nada?
Beatriz Elena De La Hoz Barrios
qué estúpida es la protagonista le oculto Asus hermanos el embarazo y a el padre de los bebé ahora el otro interesado se quiere casar con ella y la muy tonta por gratitud se casa con Daniel y no le da la oportunidad Asus hijos qué conozcan su verdadero padre huy escritora IVA bonita la novela pero con esa tonta de Elisabeth da es rabia y dónde está Alexander que ni si quiera lo menciona
Beatriz Elena De La Hoz Barrios
huy elizabeth Alexander tenía todo el derecho de saberlo pero qué se puede esperar de esa inseguridad que tienes que ni a tus hermanos le contaste a pero en un extraño si confío con tan solo unos segundos de conocerlo asta su número de teléfono le dió para que la llamara de verdad que no la entiendo Alexander no tuvo la oportunidad de decidir si quería hijos ono porque fue tan cobarde y no lo enfrentó esos bb son feliz dos no son de ella sola
Liris Romero
mateo .. pero si el niño se llama lucas
Beatriz Elena De La Hoz Barrios
dile elizabeth que sea responsable el tiene derecho a saberlo si después de decirle el no quiere ser parte de tu embarazo en tonces alejate quizás estés haciendo una tormenta en un vaso de agua dice el dicho pero sino te arriesgas no lo vas saber
Elsa Espindola
me encantó la novela hermosa
excelente cuidate mucho para que nos siga escribiendo
bendiciones 👏
Elsa Espindola
me encantó la novela hermosa
excelente cuidate mucho para que nos siga escribiendo
bendiciones 👏
Sara Del Real
hermosaaaaa
Sandra Patricia Ramirez Linares
super
Gloria Lizarazo
menudo lió que se te espera que va a pasar ahora esperemos que pasa
Elsa Espindola
ahora sería mejor muchas gracias
Ángela Flores
hermosa novela me fascinó felicidades mucho éxito bendiciones
Rita Isabel Perez Olivo
🤭🤭🤭🤭🤭
Rita Isabel Perez Olivo
emocionante lo que he leído asta ahora
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