Renata,es solo una empleada en la mansión de los Morana, una mujer que parece no tener pasado y que soporta las humillaciones más amargas por una sola razón: el amor que siente por el hijo del dueño. Por él, es capaz de cualquier sacrificio, incluso de aceptar un matrimonio forzado con un hombre despiadado que jura hacer de su vida un infierno.
Todos la ven como una mujer débil, una "nadie" sin recursos que se deja pisotear. Pero, ¿por qué Renata nunca llora? ¿Por qué sus ojos brillan con una determinación que no pertenece a una sirvienta?
Mientras el mundo intenta quebrarla, Renata guarda un secreto que podría destruir imperios. Ella ha puesto una fecha límite para su silencio... y cuando el reloj marque la hora, todos los que la humillaron descubrirán que la "pobre empleada" era la única persona a la que nunca debieron traicionar.
¿Quién es realmente Renata y qué poder oculta tras su uniforme de trabajo?
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Capitulo 12
La gala seguía su curso, pero Renata sentía una vibración extraña en el aire. Conoces los pasillos de una mansión como la palma de tu mano cuando has pasado dos años limpiándolos, y aunque esta era su casa real, los protocolos de seguridad de los Vane tenían puntos ciegos que solo alguien como ella podía detectar.
—Estás distraída —la voz de Damián la sacó de sus pensamientos. Él la sostenía de la cintura mientras bailaban un vals lento en el centro del salón.
—Hay un patrón de movimiento irregular en el jardín oeste, Damián —susurró ella, fingiendo una sonrisa para los invitados—. El equipo de seguridad no está reportando cada tres minutos como deberían.
Damián endureció la mandíbula, pero no dejó de bailar. Sus ojos recorrieron el salón con una calma depredadora.
—Si alguien es tan estúpido como para entrar aquí esta noche, no saldrá caminando —dijo él, pegándola más a su cuerpo—. Pero no te preocupes, mi reina. Disfruta de tu fiesta. Yo me encargo de los cadáveres.
—No —lo detuvo ella, clavando sus uñas en su hombro—. Si es Marcus, viene por mí. Y si David está con él, conoce el túnel de servicio de la antigua bodega.
Damián la miró con una mezcla de admiración y posesividad oscura. Le encantaba esa Renata calculadora, la que no necesitaba ser rescatada, pero odiaba la idea de compartir el peligro con ella.
—Quédate con tu madre. Si te mueves de este salón, te encerraré en mi habitación con llave por el resto de la eternidad —amenazó él con una seriedad que la hizo estremecer.
Damián le dio un beso casto en la mano y se retiró hacia las sombras del salón, haciendo una señal imperceptible a sus hombres.
Renata, sin embargo, no era de las que se quedaban esperando. En cuanto Damián desapareció, ella se deslizó entre los invitados. Necesitaba confirmar sus sospechas.
Llegó a la entrada de la biblioteca, el acceso más cercano a la bodega. Al entrar, la oscuridad la recibió, pero no estaba vacía. El olor a humedad y a un perfume barato que ella conocía bien inundó sus fosas nasales.
—Vaya, vaya... la princesita volvió a su castillo —una voz temblorosa pero cargada de odio surgió de un rincón.
David Morana salió de la penumbra. Tenía la ropa sucia y los ojos inyectados en sangre. En su mano, sostenía un arma que le quedaba grande, temblando visiblemente. Detrás de él, Marcus Sterling apareció con una sonrisa de victoria, sosteniendo un pañuelo impregnado de algo químico.
—No grites, Renata —dijo Marcus—. Solo venimos a cobrar lo que el contrato dice. Eres mi esposa, y mi casa es el único lugar donde estarás "segura" ahora que el Senador Valerius te puso precio.
Renata no retrocedió. Se enderezó, soltando el aire con una calma que descolocó a ambos hombres.
—David... —dijo ella, ignorando a Marcus—. Realmente eres un imbécil. ¿Crees que después de esto Marcus te devolverá tu fortuna? Te matará en cuanto cruces la puerta.
—¡Cállate! —gritó David—. ¡Tú me destruiste! ¡Me hiciste amarte para luego pisotearme con tu dinero!
—No, David. Tú te destruiste solo el día que decidiste que yo era un objeto intercambiable —Renata dio un paso hacia él, sin miedo—. Dispara si tienes el valor. Pero recuerda: si fallas, Damián Bustamante no tendrá piedad.
David vaciló. El cañón del arma bajó unos milímetros. Pero Marcus, perdiendo la paciencia, se lanzó hacia ella.
Fue en ese instante cuando la puerta de la biblioteca saltó de sus bisagras. Un disparo seco impactó en el hombro de Marcus, haciéndolo rodar por el suelo.
Damián entró como una fuerza de la naturaleza. Antes de que David pudiera reaccionar, Damián lo tenía del cuello, estampándolo contra la estantería de libros con una fuerza brutal.
—Te dije que no te movieras de la fiesta, Renata —dijo Damián sin quitarle los ojos de encima a un David que se estaba poniendo azul por la falta de aire.
—Y yo te dije que conocía sus movimientos —respondió ella, caminando hacia Marcus, que gemía en el suelo—. Damián, no los mates aquí. Sería demasiado fácil para ellos.
Damián soltó a David, quien cayó al suelo tosiendo violentamente. El Bustamante se acercó a Renata, la tomó de la nuca y la besó con una pasión violenta, marcada por el alivio y la adrenalina.
—Estás loca —gruñó él contra sus labios—. Pero eres mi loca. Llévatelos —ordenó a sus guardias que entraban tras él—. Al sótano de la finca Bustamante. Quiero que el señor Morana y el señor Sterling aprendan lo que significa tocar lo que es mío.
Renata miró a los dos hombres siendo arrastrados. El juego acababa de volverse físico, y ella sabía que este era solo el primer intento. El Senador Valerius no tardaría en mover su propia ficha.
—Damián —dijo ella mientras él la envolvía en su saco negro—. El archivo... lo quieren por la lista del proyecto "Fénix". Mi padre está en ella.
Damián se tensó. El secreto de Renata era mucho más profundo de lo que él imaginaba.
—Entonces tendremos que quemar la lista antes de que ellos nos quemen a nosotros —respondió él, llevándola fuera de la biblioteca—. Pero primero, vamos a terminar ese vals. El mundo puede esperar diez minutos para su destrucción.
aunque sea necesaria en la novela
no le quita méritos a la escritora
ahora sí va a arder el mundo
cómo si ella está en la mansión Vane, David tiene los planos???
o es que ella se quedó en la mansión Morana???
que bien estúpida es si lo hizo así
y si suficiente seguridad????
a qué juega????