NovelToon NovelToon
La Villana Solo Quiere Al Duque

La Villana Solo Quiere Al Duque

Status: En proceso
Genre:Viaje a un mundo de fantasía / Mujer poderosa / Época
Popularitas:14.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Yamila22

¿Qué pasa cuando solo quieres dormir, pero el universo te convierte en la villana más temida del imperio?
Tras morir por exceso de trabajo en su vida pasada sin haber tenido jamás unas vacaciones, nuestra protagonista despierta en un mundo de fantasía. ¿Su reacción? ¡Por fin el descanso eterno! No me importa dónde estoy ni conozco a nadie, solo sé que no pienso mover un dedo. Su plan es perfecto: ser una vaga profesional y recuperar todos sus años de sueño acumulado.
El pequeño problema es que ha reencarnado en el cuerpo de la Duquesa Cassandra, la villana más fría y despiadada del reino, famosa por su mirada sombría (que en realidad es solo cara de sueño) y su temible poder militar.

NovelToon tiene autorización de Yamila22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 3: El picnic de la discordia (y el encuentro con el "Bombón")

Mantener el estatus de la villana más temida del imperio requería demasiada energía, y mi medidor de batería social estaba en números rojos. En el castillo no se podía estar en paz. Cada vez que bostezaba, tres sirvientes se tiraban al suelo a suplicar por sus familias; si pedía un vaso de agua, los guardias organizaban una expedición militar para conseguirla de un manantial sagrado. Era agotador. Yo no huía del trabajo en mi vida pasada para terminar lidiando con un club de fans de neuróticos aterrorizados.

Así que, decidida a tomar el control de mis ansiadas vacaciones, esperé a que el ama de llaves se distrajera puliendo las gárgolas y me escabullí por la puerta trasera. Llevaba conmigo una canasta de mimbre cargada con un termo de agua caliente, unos panes que afortunadamente no pasaron por mis manos mágicas y un trozo de pastel de chocolate que rescaté de la cocina.

Caminé una buena media hora hacia el interior del bosque profundo, lejos de las alarmas de incendio y de los príncipes berrinchudos. Encontré el lugar perfecto: un claro rodeado de flores silvestres que olían a lavanda, donde el sol pegaba directo y el pasto parecía una alfombra de felpa.

—Por fin —suspiré, tirando una manta sobre el césped—. Paz. Absoluta y bendita paz.

Me saqué los molestos zapatos de noble y me desplomé bocarriba, cubriéndome los ojos con el sombrero de paja que le había robado a un espantapájaros del camino. El calor del sol me abrazó las piernas y, por primera vez en dos mundos, sentí que flotaba en una nube. Estaba a punto de entrar en la fase más profunda del sueño cuando el ambiente cambió drásticamente.

El aire se volvió helado, como si alguien hubiera encendido un aire acondicionado industrial en pleno bosque. El canto de los pájaros se detuvo en seco y una presión pesada, oscura y asfixiante cayó sobre el claro.

—Vaya, lo que faltaba. Ahora se rompió el clima de este lugar —refunfuñé, quitándome el sombrero de la cara con extrema lentitud.

Al sentarme, una silueta emergió de entre los árboles de la manera más dramática posible. El tipo vestía una capa negra que ondeaba al viento (aunque no había una sola gota de brisa), botas de cuero altas y una camisa oscura ligeramente entreabierta en el pecho. Tenía el cabello negro como la noche, una mandíbula tan perfecta que parecía esculpida por un diseñador de videojuegos y unos ojos azules tan intensos que congelaban el alma. Un aura purpúrea y tenebrosa flotaba a su alrededor.

Era Gideon Vance, el Duque de la Noche. El villano principal del cuento. El tipo que supuestamente planeaba destruir el imperio.

Se detuvo a dos metros de mí, cruzando los brazos sobre su imponente pecho y mirándome con una seriedad que habría hecho temblar a un ejército entero.

—Cassandra —su voz resonó profunda, como el eco de una caverna oscura—. Te he estado vigilando. Tu humillación pública al Príncipe Jarek en tu recámara fue una jugada política brillante para desestabilizar la corona. He venido a proponer un trato. Si unimos tu Ejército de las Sombras con mis fuerzas rebeldes, el trono caerá antes del invierno. ¿Qué dices? ¿Sellamos el pacto con sangre o prefieres medir tu magia contra la mía primero?

Gideon se quedó quieto, esperando que me levantara con altivez, que sacara una espada oculta o que lanzara un discurso maquiavélico sobre la dominación mundial.

El problema era que mi cerebro, apagado por el sueño y deslumbrado por el impacto visual, no procesó absolutamente nada de la geopolítica del reino. Solo procesó la información estética. Me quedé congelada en el suelo, con la boca ligeramente abierta, recorriendo con la mirada sus hombros anchos, su rostro perfecto y los abdominales perfectamente marcados que se asomaban bajo la tela de su camisa.

Como no tenía el menor rastro de filtro debido al cansancio acumulado, mis pensamientos bypassed mi sentido de la decencia y salieron directo por mi boca en un tono completamente plano y natural.

—Dios mío... estás para comerte con papas fritas y un vino tinto. Qué buena genética, por favor. ¿Vienen todos así de fábrica en este mundo o vos sos la edición limitada?

El claro del bosque se sumergió en un silencio sepulcral.

El aura oscura y tenebrosa de Gideon se apagó de golpe, parpadeando como un foco flojo. El temible Duque de la Noche dio un paso atrás, abriendo los ojos de par en par. Toda la frialdad militar de su rostro se derrumbó en un milisegundo, siendo reemplazada por una confusión absoluta. Las puntas de sus orejas se tiñeron de un rojo brillante que rápidamente se extendió por sus mejillas y su cuello.

—¿¡Qué... qué clase de hechizo de sumisión mental es este!? —tartamudeó Gideon, llevándose una mano al pecho para cerrarse la camisa de golpe, como si se sintiera profanado—. ¡Contrólate, mujer! ¡Te estoy hablando de una revolución armada! ¿¡Qué tienen que ver las papas fritas con la caída del imperio!?

Al ver que se ponía tan nervioso, caí en la cuenta de lo que había dicho en voz alta. ¡Ups! La volví a embarrar.

Para intentar disimular el bochorno y desviar el tema como una profesional del marketing, me levanté de un salto con una sonrisa forzada.

—¡Es un modismo de donde yo vengo! ¡Una forma de decir que... que admiro tu determinación! —mentí descaradamente, estirando las manos hacia la canasta—. Mirá, ¿por qué no dejamos las revoluciones para el lunes y tomamos un té en paz? Tengo pastel de chocolate.

Decidida a quedar como una excelente anfitriona y arreglar el enredo, intenté usar un hilo microscópico de magia para calentar el agua del termo. «Solo un poquito de calor, Yamila, no destruyas el bosque otra vez», me supliqué a mí misma.

Mala idea. Muy mala idea.

En cuanto la energía caliente tocó el termo, este vibró con violencia y explotó con un sonido metálico. El susto me hizo dar un brinco hacia atrás. Como todavía estaba descalza, mi pie se enredó con la raíz de un árbol oculto bajo la manta.

—¡Cuidado abajo! —grité, perdiendo el equilibrio por completo.

En mi desesperada trayectoria hacia el suelo, mis manos manotearon la canasta de mimbre. Salí volando hacia adelante y le encajé la canasta directamente en la cabeza a Gideon. El pastel de chocolate impactó de lleno en su impecable cabello negro, chorreándole por la frente, mientras que los panes salieron disparados como proyectiles.

Para empeorar la situación, cuando caí de bruces contra el pasto, mi pie derecho se estiró por el impacto y le pisé la bota con toda mi fuerza, aplastándole la mano con la que él intentaba sostenerse.

—¡¡AAAHGG!! —un gemido de dolor puramente humano escapó de los labios del temible líder rebelde.

Nos quedamos en una posición ridícula: yo tirada en el suelo boca abajo, y el gran Duque de la Noche arrodillado a mi lado, con una canasta de picnic de sombrero, la cara cubierta de crema de chocolate y agarrándose la mano pisoteada con una expresión de puro sufrimiento psicológico.

Me incorporé rápidamente, apoyándome en las rodillas, con los ojos llenos de culpa.

—¡Perdón, perdón! ¡Te juro que la raíz saltó de la nada! ¿Estás bien, bombón? Dejame que te limpie el chocolate...

Estiré la mano hacia su rostro, pero Gideon, al ver que me acercaba con los dedos chisporroteando por la magia residual de la explosión del termo, entró en pánico absoluto. Se quitó la canasta de la cabeza de un tirón, revelando sus ojos azules inyectados en sangre y su rostro cubierto de dulce.

—¡Aléjate de mí, monstruo! —exclamó con la voz quebrada, retrocediendo de rodillas como si estuviera viendo al mismísimo demonio—. ¡Ya entiendo tu estrategia! El ataque al príncipe, la falsa actitud de pereza, los insultos camuflados de halagos para bajar mi guardia... ¡y ahora este ataque físico coordinado usando repostería destructiva! ¡Eres una sádica retorcida, Cassandra!

—¡Que no, que de verdad soy torpe! —le grité, pero ya era tarde.

Gideon se puso de pie de un salto, ignorando el dolor de su mano, se cubrió la cara con la capa llena de migas de pan y lanzó un hechizo de humo oscuro para desaparecer entre los árboles. Lo último que escuché antes de que el bosque volviera a quedar en silencio fue su voz a lo lejos diciendo: "¡Esto no se va a quedar así! ¡No me quebrarás psicológicamente!".

Me quedé sola en el claro, sentada entre los restos de mi picnic destruido, con un trozo de pastel pegado en la manga de mi vestido.

—Bueno... —suspiré, recostándome otra vez sobre la manta—. Al menos se llevó el chocolate. Menos calorías para mí.

Cerré los ojos, decidida a que ningún villano guapo volviera a arruinar mi bendita siesta.

Primera ves que escribo algo así, una bes lo intente. Veremos ahora. Dejen sus cementerios y me dicen que opinan.

1
Paola Cordero
Y yo pence que Iván a ser la tortugita coja el pollito al velador o el salto del ropero jajjaja🤣🤣😂😂😂🤣🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥
Paola Cordero
Jajajaj esta novela es un peligro para la salud pública ajjajaja jajajajajaj
Edith Leyva
realmente está muy buena no paro de reírme 🤭🤭🤭y de imaginarme a ese bombón 😍🥰🥰🥰
Paola Cordero
Ay si fuera la condesa te diría esto Bendita sea la tuerca del tornillo del eje de la llanta del camión que trajo el cemento para hacer la banqueta donde está parado este monumento!". Gidion ❤️❤️❤️❤️❤️
Paola Cordero
Ay si me cruzar con un bombón así me lo comí con limón y sal dale no más dale
Paola Cordero
Ayy jajja llevo 4 capitulo leído y ya me dio un ataque de tos 1 aguantarme de aser me pis y 2 ataques del corazón de tanto reírme 🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣 ayy y 1 enamorarme de ese bombom épico el agarrar la camisa y cerras como si fuera una damicela en apuros noo Dios jajajajajajajajajajaja jajjajaja eso le pasa por ser tan rico. Jajajajajaj
Ivon Caraballo
jajajaja tan bello Félix capaz también es un renacido entre locos se entienden
Esther Martinez
Ja ,ja ,ja ,si que está bastante divertido /Facepalm//Facepalm/
Esther Martinez
Ja ,ja ,ja ,si que está bastante divertido /Facepalm//Facepalm/
Ivon Caraballo
jajajaja demasiado buena
Ivon Caraballo
jajajaja demasiado bueno...el príncipe quedaría mínimo común múltiplo escuchamos y no juzgamos.😂🤣
Ivon Caraballo
jajajaja 🤭 pobrecita lo que quiere es descansar..al parecer va a tener que trabajar más
Limaesfra🍾🥂🌟
🤣🤣🤣🤣 bueno...
Limaesfra🍾🥂🌟
vamos duquesa hace que los bunkers sean mas equipados🤣🤣
Maru Parera
fideo oxigenado 🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣
Maru Parera
silenció, silenció mis antenita de vinil están detectando la presencia de la zorripanda 🤣🤣
Maru Parera
🤣🤣🤣🤣🤣🤣
Limaesfra🍾🥂🌟
mmmmm🔥🔥🔥🔥
Laura
🤣🤣🤣🤣
Laura
y no olvidemos la parte de arrodillarse todas la noches 🫦🫦
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play