NovelToon NovelToon
LOS GEMELOS SECRETOS DEL CEO OSCURO

LOS GEMELOS SECRETOS DEL CEO OSCURO

Status: Terminada
Genre:Hijo/a genio / Reencuentro / Madre soltera / CEO / Completas
Popularitas:377.2k
Nilai: 4.6
nombre de autor: Denis Peinado

Hace siete años, una noche de tormenta cambió su destino.

Isabella Rossi es una mujer brillante con múltiples identidades ocultas. Genio en tecnología, medicina y negocios, vive en las sombras protegiendo a sus dos gemelos prodigio… y ocultando un secreto que podría destruir su mundo.

Nunca creyó en el amor.
Nunca necesitó a un hombre.
Y mucho menos a un CEO arrogante.

Pero cuando Alexander De Luca —el empresario más poderoso y temido de la ciudad— reaparece en su vida, su pasado vuelve para reclamarla.

Él no sabe que es padre.
Ella no sabe si puede confiar.
Y los gemelos… ya empiezan a sospechar la verdad.

Entre secretos, traiciones, enemigos ocultos y una pasión imposible de ignorar, dos genios deberán decidir:

¿Proteger su corazón…
o rendirse al amor?

NovelToon tiene autorización de Denis Peinado para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 12 — Verdades que empiezan a temblar

El silencio después de la pelea fue inquietante.

No el silencio de la calma.

El silencio de cuando todos saben que algo más grande está por venir.

El pasillo de la mansión De Luca aún olía ligeramente a metal y ozono por las descargas eléctricas. Los intrusos habían sido asegurados con rapidez quirúrgica por el equipo de Alexander, pero el ambiente seguía cargado.

Pesado.

Irreversible.

Isabella permanecía de pie, erguida, aparentemente serena.

Pero por dentro…

Su mente ya estaba diez movimientos adelante.

Helix no enviaba equipos de ese nivel solo para fallar.

Esto había sido una prueba de penetración.

Y habían aprendido algo.

Eso la irritaba profundamente.

Alexander observaba la escena con los brazos cruzados, su presencia llenando el espacio con autoridad silenciosa. Sus ojos azules pasaron de los intrusos neutralizados… a Isabella.

Demasiado atentos.

Demasiado analíticos.

—Llévenlos al ala de seguridad —ordenó con voz baja.

Su equipo obedeció de inmediato.

Profesionales hasta el último movimiento.

Cuando el pasillo quedó despejado, el silencio entre Isabella y Alexander se volvió… incómodo.

Denso.

Elena fue la primera en romperlo.

—¿Ya podemos volver a dormir?

La tensión se quebró apenas.

Isabella se giró de inmediato hacia su hija, suavizando la voz.

—Sí, cariño. Todo está bajo control.

Ethan, sin embargo, no parecía convencido.

Sus ojos se movían entre su madre y Alexander con atención inquietantemente adulta.

—No fue un intento de secuestro simple —dijo el niño.

Alexander alzó ligeramente una ceja.

—¿Por qué lo dices?

Ethan sostuvo su mirada sin titubear.

—Porque no trajeron equipo de extracción rápida.

Silencio.

Isabella sintió cómo el aire cambiaba.

Alexander también.

—Entonces… ¿qué crees que era? —preguntó él.

Ethan respondió con calma escalofriante:

—Reconocimiento de respuesta.

Exacto.

Demasiado exacto.

Alexander miró lentamente a Isabella.

Y esta vez…

La sospecha en sus ojos era imposible de ocultar.

Media hora después…

Los niños finalmente dormían en la habitación segura.

Elena abrazada a su peluche.

Ethan con la tablet aún en la mano, como si incluso dormido su mente siguiera trabajando.

Isabella cerró la puerta con cuidado.

Cuando se giró…

Alexander estaba apoyado contra la pared del pasillo.

Esperándola.

Sabía que esto venía.

—Tenemos que hablar —dijo él.

No era agresivo.

Pero tampoco opcional.

Isabella cruzó los brazos.

—Hablemos.

Alexander se separó de la pared y caminó despacio hacia ella.

Cada paso medido.

Controlado.

Peligrosamente seguro.

—Tres intrusos de nivel táctico —comenzó—.

Interferencia de señal avanzada.

Ruta de infiltración limpia.

Sus ojos azules se clavaron en los de ella.

—Y usted los neutraliza como si fuera rutina.

Silencio.

Isabella sostuvo su mirada sin parpadear.

—Aprendo rápido.

Alexander soltó una exhalación baja.

No convencido.

Ni un poco.

—No —dijo suavemente—.

Usted no aprendió rápido.

Una pausa.

Cargada.

Filosa.

—Usted ya sabía cómo hacerlo.

El aire entre ellos se volvió eléctrico.

Pero Isabella no retrocedió.

No bajó la mirada.

No mostró debilidad.

—¿Está interrogándome, señor De Luca?

Su tono era hielo puro.

Alexander dio medio paso más cerca.

Lo suficiente para invadir apenas su espacio personal.

—Estoy intentando entender por qué una mujer con su perfil vive como si estuviera esperando una guerra.

Golpe directo.

Isabella sintió ese viejo instinto de cerrarse completamente.

Pero esta vez…

Había algo diferente.

Porque Alexander no sonaba curioso.

Sonaba… preocupado.

Y eso era peligroso.

—Todos tenemos pasados que preferimos no explicar —respondió ella finalmente.

Alexander la estudió en silencio.

Largo.

Profundo.

Como si intentara ver a través de cada capa que ella había construido durante años.

—Helix no ataca al azar —dijo al fin—.

Ellos invierten recursos donde ven valor.

Sus ojos se oscurecieron ligeramente.

—¿Qué ven en usted, Isabella?

Su nombre en la voz de él sonó… demasiado cercano.

Demasiado personal.

Isabella sintió un leve tirón incómodo en el pecho.

Lo ignoró.

—Tal vez cometieron un error.

Alexander negó suavemente.

—Helix no comete errores de ese tamaño.

Silencio otra vez.

Pesado.

Peligroso.

Y por primera vez…

Isabella sintió algo que no le gustó.

La sensación de que el círculo se estaba cerrando.

En el ala de seguridad de la mansión…

Uno de los intrusos finalmente recuperaba la conciencia.

El jefe de seguridad de Alexander estaba listo.

—Empiecen —ordenó el CEO por el comunicador.

Minutos después…

La voz del interrogador llegó clara por el canal privado.

—Se niega a hablar.

Alexander ni se inmutó.

—Presión psicológica nivel dos.

Isabella lo miró de reojo.

—No pierde el tiempo.

—Nunca —respondió él.

Pero antes de que pudieran continuar—

El teléfono personal de Alexander vibró.

Pantalla privada.

Código de máxima prioridad.

Frunció levemente el ceño.

Eso no era común.

Contestó.

Escuchó.

Y por primera vez en toda la noche…

Su expresión cambió.

No a miedo.

No a sorpresa.

A algo… más complejo.

Más serio.

—¿Está seguro? —preguntó en voz baja.

Silencio al otro lado.

Luego:

—Entiendo.

Colgó lentamente.

Isabella lo observaba con atención aguda.

—¿Problemas?

Alexander la miró directamente.

Y lo que dijo después…

Hizo que el aire se congelara.

—Acaban de aterrizar en la ciudad dos de las personas más poderosas del mundo.

Una pausa.

Pesada.

Medida.

Sus ojos azules no se apartaron de los de ella.

—Y preguntaron específicamente por usted.

El corazón de Isabella dio un golpe brutal contra su pecho.

Uno que no sintió venir.

Uno que no pudo controlar del todo.

Pero su rostro…

Seguía siendo hielo perfecto.

Aunque por dentro…

Por primera vez en muchos años…

Algo empezó a temblar.

Muy cerca de allí…

Una limusina negra avanzaba por la avenida principal.

Dentro…

La mujer de ojos verdes observaba la ciudad con calma elegante.

El hombre a su lado habló suavemente:

—Estamos a punto de verla después de tantos años.

Los labios de la mujer se curvaron apenas.

Emoción contenida.

Orgullo.

Y algo peligrosamente cercano a la preocupación.

—Sí…

Sus dedos se entrelazaron con calma calculada.

—Y esta vez…

Su mirada se volvió firme.

Inquebrantable.

—No vamos a perderla otra vez.

1
Cósmica
con honestidad aquí hay más ego que acción...dicen cada estupidez ofendiendo la inteligencia del.lectir
Cósmica
10 pasos adelante? y los tienen acorralados 🤭🤭🤭🤭
Cósmica
, siempre lo hacen? y porque coño si sabes tanto no previenen...
Sandra Robles
tanta gente brillante que ataquen ellos así los dejan en paz
Erletis Oquendo
si la novela es en referencia a los gemelos! porque solo actúa el niño y la niña no hace gran cosa... Deberían actuar los dos contra el villano...
Erletis Oquendo
ya me estoy cansado de lo mismo...
Ada Villalba
perdón escritora Pero, muy larga para no tener un fanal definido,
Rosalina Vega Palazuelos
me gustó aunque a veces no le entendía tenía que volver a leer pero aún así está bien gracias escritora por regalarnos tu tiempo escribiendo para nosotras
Sandra Robles
ya tengo los nervios de punta y eso que no estoy ahí con ellos ,excelente !!
Rosalina Vega Palazuelos
ahora Ethan va a ser como un robot o una súper computadora
Rosalina Vega Palazuelos
se me hace que Kael está ahí
Marta Bettucci
leí los 7 primeros capítulos. después algunos salteados y los 2 últimos. malisima. la novela
valeska garay campos
empezó bien pero siempre fue lo mismo y decían que los gemelos eran genios pero la niña no vi que lo fuera 🤷
valeska garay campos
Elena es una niña genio porque no ayuda 🤔
Maria Riquelme
Me pregunto a qué hora y dónde comen? O andan trayendo comida en las camionetas? Y a qué hora por lo menos los niños duermen?
valeska garay campos
elena también era genio 🤔
Rosalina Vega Palazuelos
ese Kael es un loco obsesionado con el poder pero no cualquier poder lo quiere absoluto quiere ser Dios
Maria Riquelme
Esta súper esta novela, pero por hoy dejaré de leer, ya son la 4 de la madrugada
Maria Riquelme
Ya se vió que es un hombre el que la está amenazando, y el pequeño lo vió
Maria Riquelme
Así es, ya vió esos ojos de ella y se dió cuenta de que es la mujer con quién pasó una noche en SUIZA, y que nunca pudo olvidar, además también vió a los niños y sintió algo dentro de él, y de seguro que ahora está sospechando de que pueden ser hijos de él 🤭🤭
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play