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PREFIERO SER UNA SUSTITUTA.

PREFIERO SER UNA SUSTITUTA.

Status: Terminada
Genre:Posesivo / Arrogante / Traiciones y engaños / Sustituto/a / Amor-odio / Enfermizo / Completas
Popularitas:4.1M
Nilai: 4.9
nombre de autor: Frida Escobar

"Después de un accidente devastador, Leonardo Priego se enfrenta a una realidad cruel: su esposa está en coma y él ha quedado inválido. Con su hija de 4 años dependiendo de él, Leonardo se ve obligado a tomar una decisión desesperada; conseguir una sustituta de su esposa. Luna, una joven con una vida difícil acepta, pero pronto se da cuenta de que su papel va más allá de lo que imaginaba. Sin embargo, hay un secreto que se esconde en la noche del accidente, un secreto que nadie sabe y que podría cambiar todo. ¿Podrá Leonardo encontrar el amor y la redención en esta situación inesperada? ¿O el pasado y el dolor serán demasiado para superar? La verdad sobre aquella fatídica noche podría ser la clave para desentrañar los misterios del corazón y del destino".

NovelToon tiene autorización de Frida Escobar para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La despedida de la casa de los recuerdos amargos.

Cuando me levanto, no lo encuentro por ningún lado, así que con la bata que tengo salgo y empiezo a buscar en las gavetas de la cocina. Encuentro varios paquetes de limpiones y muchos productos de limpieza. Los saco y me pongo a limpiar la mesa, le quito el polvo a los muebles, sacudo los sillones y pienso que debería comprar cubre-sillones para que no se ensucien tan rápido. Barro y, por último, trapeo. Me gusta cómo quedó todo, así que me voy al cuarto, arreglo la cama y, viéndolo todo tan ordenado, me doy cuenta de que no me molestará estar sola aquí la mayoría del tiempo. La casa es pequeña, pero acogedora.

Acomodo el buró que está a un lado y encuentro un manojo de llaves; supongo que son de la casa. La ropa de Leonardo la acomodo en el mueble; no creo que venga seguido, así que pongo su ropa junta, a un extremo. La maleta la guardo hasta arriba y me voy al baño. Me pongo la misma ropa de ayer y aseguro la puerta.

Las llaves sí son de la casa. Luego voy al banco y suspendí todas mis tarjetas, me doy de baja para que nadie pueda retirar nada a mi nombre. Suena mi celular y veo un número desconocido.

—Señorita Luna, el señor Leonardo me dio su contacto, soy el abogado —dice una voz formal.

—Hola, muchas gracias. Sí, claro. ¿Cuándo nos podemos ver?

—En su casa, por favor.

—Estoy en el centro, si gusta puede venir.

—Gracias, pero prefiero ir a su casa.

—Está bien. Solo voy a recoger unas cosas de mi anterior casa —le digo, y quedamos en vernos en dos horas.

Tomo un taxi rumbo a mi antigua casa. Cuando llego, veo a Fernando caminando hacia mí para abrazarme, pero me separo al instante al ver a Estrella bajar las escaleras.

—Una preocupada por ti, y tú en la calle. No sé qué me sorprende, si sabemos cómo eres —me dice con desprecio.

—Cuidado, que podrías morderte la lengua —le respondo con frialdad.

—Te dije, mi amor, que Luna siempre hace eso. Uno se preocupa y ella llega como si nada —le dice a Fernando.

—¿Con quién estuviste? —me interroga mi madrastra, saliendo de la cocina.

—Hola, tía. No puedo decir que me da gusto verte, pero sí que me da gusto decirte que ya no las veré más.

—¿Ya conseguiste a alguien que te mantenga? —me ataca Estrella, mientras Fernando no deja de mirarme.

—No soy como tú, que se casa para que la mantengan —le respondo. Mi madrastra me mira con una expresión que me ordena callarme, pero a mí no me provoca nada.

—Por favor, si Fernando será parte de la familia, que sepa la verdad, que sepa con quién se casa en realidad. Después de todo, estás embarazada y eso ya casi está asegurado —dice Estrella, burlona.

—Luna, cállate —me ordena mi tía, mientras Estrella comienza a llorar.

—Prima, ¿por qué lloras si aún no he dicho nada? Como que se supone que me darían la casa cuando te casarás con Fernando, sabiendo que está hipotecada. También que me devolverían el dinero que me robaron, y que sacaron de mi universidad. Y se les olvidó algo que para ustedes quizás no significa nada, pero para mí sí: que cada semana estuvieron retirando la pensión que mi padre me dejó para vivir estable. Por un año odié a mi padre, porque me dejó sin nada, y más porque me dejó con ustedes —suelto con lágrimas que no quiero mostrar.

—No sé de dónde sacas todo eso —le dice mi tía a Fernando, que permanece en silencio.

—Tengo evidencia de lo que digo —replico, y paso entre ellas para subir a mi cuarto a hacer mis maletas.

Fernando se queda en la puerta, sin entrar.

—Así que me engañaste cuando te pregunté por Estrella, solo para quedarte con esta casa —me acusa.

—Nunca dije nada de ella. Te dije que le estabas preguntando a la persona equivocada —le respondo sin detenerme.

—Callaste, y es igual —insiste.

—Fernando, yo no te la busqué. Tú ya estabas con ella cuando me preguntaste —le digo sin dejar de empacar.

En una maleta pongo mi ropa, que no es mucha, y en la otra, recuerdos y fotos que guardo con mucho sentimiento. Agarro ambas y, al pasar junto a él, me sujeta el brazo.

—¿De qué eres capaz a cambio de dinero? —me pregunta, y le suelto una cachetada.

—Eres un imbécil más. Esta casa lo era todo para mí, era mía por ley, y habría hecho lo que fuera, incluso mentir para que te casaras con Estrella y por fin recuperar mi hogar legalmente.

—Así que en el bar nadie te llegaba al precio —me dice, y le doy otra cachetada con la otra mano.

Bajo las escaleras con mis maletas. Mi tía y mi prima me miran desde la entrada. Camino hacia la puerta.

—Te vendiste al mejor postor. Aprovecha que eres joven y bonita. Muchas preferimos el amor —me dice Estrella, mientras Fernando la observa desde las escaleras.

Me río y niego con la cabeza.

—Prefiero vivir en la calle a pasar un día más con ustedes. Y en cuanto al amor, muchas veces es mejor dejarlo a un lado, porque solo trae decepción, como la que mi padre sintió antes de morir. No fue amor, sino decepción, y ustedes dos fueron la causa —les digo con voz firme, y con eso salgo de la casa que hasta los cuatro años fue un hogar para mí. Después, solo una tortura. No era la casa lo que me hacía daño, eran las personas que habitaban en ella.

1
Rafaela Fernandez
claro un bebé
Rafaela Fernandez
Pobre Luna como lo manipula el imbecil de Leonardo porque él si le llamó por Sofia ,él si le mintió y se enojan con el abogado, asume tu responsabilidad, la mentira siempre sale a la luz.
Rafaela Fernandez
Siempre tirando veneno Estrella.
Rafaela Fernandez
Que dirá la bruja de Sofia que se hizo pasar por su amiga por tenerlo lejos de su marido, ¿será que ella provocó el accidente?
Rafaela Fernandez
háblale con la verdad a Luna sino lo vas perder
Rafaela Fernandez
🔥🔥 se viene la hermana/o para Danita
Rafaela Fernandez
Mamma mía que calor 🔥🔥🔥🔥
Rafaela Fernandez
🤣🤣🔥🔥
Rafaela Fernandez
Gracias 🌹 querida 😘!!
Rafaela Fernandez
Aparentemente la madre no le quiere porque casi no estaba con ella le crio la abuela y la Tia . Y como Luna le da cariño ahora le dice mamá.
Rafaela Fernandez
!Que amor Danita¡ .Que importante es tratar bien a la gente ella le dice mamá Luna .
Rafaela Fernandez
Este hombre es de temer.
Pero Luna es inocente.
Rafaela Fernandez
Por fin hace algo bueno por tú esposa!
Rafaela Fernandez
Pelotudo ella que culpa tiene?
Ya me imaginaba que venía por ahí por eso le trata mal
Rafaela Fernandez
Estoy de acuerdo contigo!
A ponerle límites, estupiditaaaa y zorra también hasta él sabe que el bebé no es de él
Rafaela Fernandez
Que esconde este hombre?
Rafaela Fernandez
Dije que no me cae este hombre algo se trae entre manos
Rafaela Fernandez
Niña
Rafaela Fernandez
No sé porque pero no me gusta este hombre.
Rafaela Fernandez
No me digas que se va casar con Leonardo me parece antipático.
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