Oriana despierta en el cuerpo de la mujer que, en una historia que conoce demasiado bien, destruyó la vida de un poderoso duque. Ahora, atrapada en una nobleza en ruinas y con un padre al borde del colapso, decide no seguir el camino que ya estaba escrito para ella.
Sin buscar redención ni protagonismo, empieza de nuevo desde lo más simple: trabajar, crear, sobrevivir y pagar las deudas de una vida que ya no siente suya. Pero el destino no se queda quieto. El mismo duque al que una vez hirió comienza a mirarla con sospecha, luego con interés, como si algo en ella no encajara con el pasado que recuerda.
Sin embargo, cuanto más intenta escapar del rol que le fue asignado, más se acerca a un futuro que nadie en esa historia original llegó a ver venir.
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Capitulo 10
Varios días después. En esa mañana, Priscilla despertó tarde por primera vez desde que llegó al ducado Hall.
Y eso solo ocurrió porque Lara prácticamente la obligó.
—Si vuelve a levantarse antes del amanecer, voy a esconderle los zapatos —murmuró mientras abría las cortinas de la habitación.
Priscilla se cubrió un poco más con la manta.
—Eso es abuso laboral.
—Eso es evitar que colapse frente al horno.
—Todavía puedo moverme.
—Ayer se quedó dormida sosteniendo una cuchara.
Priscilla abrió apenas un ojo.
—La cuchara estaba acompañándome.
Lara soltó una risa mientras le dejaba ropa limpia sobre la silla.
—Su padre pidió que descansara unas horas más antes de ir a la tienda.
Eso hizo que Priscilla terminara incorporándose despacio.
—¿Cómo está él?.
—Mucho mejor que usted, honestamente.
Ella suspiró apenas antes de levantarse finalmente.
El ambiente dentro del ducado seguía siendo silencioso como siempre, aunque últimamente Priscilla comenzaba a acostumbrarse un poco más. Ya reconocía el sonido de los pasos de algunos empleados, las horas exactas en que servían el té e incluso el extraño hábito de Ender de quedarse trabajando hasta muy tarde.
Bajó hacia el comedor todavía acomodándose el cabello y se sorprendió al encontrar a su padre desayunando junto al duque.
Dorian levantó la cabeza apenas escuchó sus pasos.
—Buenos días. ¿Dormiste?
Priscilla tomó asiento lentamente.
—Mas que ayer.
—Si. Lo puedo ver. Ayer intentaste poner azúcar en una taza vacía —respondió Dorian.
Lara dejó escapar una pequeña risa mientras servía el desayuno.
Ender permaneció en silencio unos segundos antes de hablar.
—Tus reflejos siguen lentos.
Priscilla giró hacia él.
—Hm.
Ella murmuró algo bajito antes de tomar un poco de té.
Y aunque intentaba actuar normal, todavía le costaba entender por qué Ender comenzaba a acercarse tanto últimamente.
Siempre aparecía de alguna forma.
—Lara me dijo que la tienda estuvo llena ayer —comentó Dorian.
Priscilla asintió un poco más animada.
—Vendimos todo antes del atardecer. Creo que puedo contratar a otra empleada. Ya Lara me quiere doblar su sueldo.
—Que va. Yo solo cobro lo justo, mi Lady.
Dorian terminó riéndose. Mientras que Ender escuchaba la conversación en silencio.
Y otra vez apareció esa sensación incómoda.
“Ya no es ella. También su sirvienta. Que interesante"
—Duque Hall.
La voz de Priscilla lo sacó de sus pensamientos.
—¿Sí?.
Ella levantó apenas una pequeña caja.
—Llevé nuevos postres ayer a la tienda y sobraron algunos. Pensé que quizá querría probarlos.
—Me gustaría.
Dorian levantó una ceja enseguida.
—Priscilla, acabas de descubrir que él tiene debilidad por los dulces y ahora estás aprovechándote.
Ender no lo negó extendió la mano hacia la caja.
—¿Qué son?
—Panecillos rellenos de crema y fresa.
—Suena demasiado dulce—dijo Dorian.
—Eso dijo la última vez y luego se comió cuatro.
El silencio duró apenas un segundo.
Lara se tapó la boca intentando no reírse.
Incluso Ender apartó la mirada para esconder una sonrisa.
El barón permaneció completamente serio.
—Fueron tres.
Priscilla terminó riéndose. Y ese sonido volvió a llamar su atención más de lo necesario.
Porque era genuino.
Natural.
No había cálculo en ella cuando sonreía de esa manera.
Eso solo confirmaba las dudas dentro de él.
Después del desayuno, Dorian fue llevado nuevamente a la sala de tratamiento mientras Priscilla se preparaba para salir hacia la capital.
Sin embargo, antes de subir al carruaje, escuchó pasos detrás de ella.
—Lady Priscilla.
Ella giró.
Ender estaba de pie cerca de la entrada principal.
—¿Ocurre algo?
—Necesito preguntarte algo.
Priscilla sintió un pequeño nudo en el estómago.
Por un segundo creyó que finalmente iba a confrontarla.
Pero Ender habló con la misma calma de siempre.
—¿Por qué repostería?
Ella parpadeó sorprendida.
—¿Eso quería preguntar?.
—Sigo esperando la respuesta.
Priscilla dudó apenas.
Luego habló más tranquila.
—Porque me gusta.
Ender permaneció en silencio.
—Es una razón simple.
—Las razones simples suelen ser las más honestas.
El viento movió un poco el cabello de Priscilla mientras ella sostenía la puerta del carruaje.
—Cuando cocino siento que mi cabeza descansa un poco. Además… me gusta ver a las personas felices cuando comen algo rico.
Ender escuchó cada palabra sin interrumpirla.
Y nuevamente algo dentro de él le dijo lo mismo.
Esa no era la mujer que recordaba.
La antigua Priscilla jamás habría encontrado felicidad trabajando para otros.
Jamás habría sonreído hablando de personas comunes.
Jamás habría dicho algo así con tanta sinceridad.
—Duque Hall.
Él levantó apenas el rostro.
—¿Sí?.
Priscilla sonrió un poco.
—Gracias por cuidar a mi padre. Y perdón por lo mala que fuí en el pasado.
El silencio volvió a quedarse entre ambos.
Ella subió finalmente al carruaje y se marchó hacia la capital sin notar que Ender seguía de pie observando la dirección en la que se había ido.
O intentando hacerlo.
Porque aunque no podía verla, todavía podía sentir el leve rastro de su magia alejándose lentamente.
Y mientras más tiempo pasaba cerca de ella, se daba cuenta de que Priscilla ya no se molestaba en dar excusas por la honestidad de su corazón.
Ender se rió y se quieto las venda de sus ojos. Grises como el cielo de esta mañana.
—Priscilla.
Rebeca piensa que puede arruinar la relación con decirle a Ender que Priscila es una impostora y que ya sabe la.verdad desde el primer momento que entró pidiendo ayuda. Espero con ansias el próximo capítulo 😋