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El Hermano De Mi Ex

El Hermano De Mi Ex

Status: En proceso
Genre:Amor-odio / Venganza / Amor prohibido
Popularitas:8.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Crisbella

Daniela lo tiene todo: belleza, carisma y un futuro brillante como la mejor estudiante de su clase. Pero la perfección es una fachada frágil. Cuando un secreto familiar sale a la luz, el mundo que conocía se desmorona, dejándola atrapada en una red de mentiras y una traición devastadora de la persona que más amaba. Frente a un destino que ya no reconoce, Daniela deberá tomar una decisión radical: aceptar la derrota o transformarse en alguien que nadie esperaba.

NovelToon tiene autorización de Crisbella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo X Celos

La atmósfera en la habitación se volvió peligrosamente densa. La palabra "payaso" quedó flotando en el aire como un desafío directo al ego de un hombre que estaba acostumbrado a hacer temblar a sus enemigos con una sola mirada.

Leonardo no pestañeó, pero la mandíbula se le tensó tanto que una pequeña línea blanca se dibujó en su piel. En un movimiento imperceptible por lo rápido, acortó el último centímetro que los separaba. Su mano sana subió con firmeza, atrapando la barbilla de Daniela con un agarre que no llegaba a lastimar, pero que denotaba una fuerza absoluta e incuestionable.

—Ten cuidado con cómo me hablas, doctora —susurró Leonardo, su voz descendiendo a un registro tan bajo y ronco que vibró directamente en el pecho de ella—. Estás jugando con fuego en un terreno que no conoces. Te aseguro que no tienes idea de lo que soy capaz de hacer cuando me provocan.

Daniela sintió el calor de su aliento sobre los labios y el aroma a madera y pólvora que parecía emanar de su piel. El corazón le dio un vuelco salvaje contra las costillas. Su cuerpo entero gritaba peligro, pero el orgullo de los Santos y la rabia acumulada por la traición de Diego la mantuvieron firme. No bajó la mirada; al contrario, entreabrió los labios en un gesto de pura rebeldía.

—¿Ah, sí? ¿Y qué vas a hacer, Sterling? —desafió ella, con la respiración entrecortada—. ¿Vas a dispararme también? ¿O vas a obligarme a sonreír en tus fotos familiares?

Leonardo clavó sus ojos oscuros en los labios de ella, encendidos por la furia. La tensión física entre los dos escaló hasta volverse insoportable. Por un segundo, el deseo de callar su arrogancia con otro beso salvaje casi vence el férreo autocontrol de Leonardo. Sus dedos se deslizaron desde su mentón hasta la curva de su cuello, sintiendo el pulso acelerado y desbocado de Daniela. Ella dio un respingo, pero no retrocedió. Estaban tan cerca que sus ropas se rozaban, atrapados en un magnetismo oscuro que ninguno de los dos podía controlar ni quería admitir.

—Podría hacer cosas mucho peores que obligarte a sonreír, Daniela... —amenazó él, su mirada suavizándose por una fracción de segundo con una intensidad puramente posesiva—. Podría hacer que olvides por completo que existió otro hombre antes que yo.

Un golpe firme y seco en la madera de la puerta rompió el hechizo como un jarro de agua fría.

—Jefe, los autos están encendidos y el perímetro está despejado. Es hora de movernos —la voz de Andrés llegó desde el pasillo, devolviéndolos bruscamente a la cruda realidad.

Leonardo se congeló. Cerró los ojos por un instante, respirando hondo para recuperar la máscara de frialdad implacable que lo caracterizaba. Soltó el cuello de Daniela lentamente, dejando que sus dedos rozaran su piel en una caricia involuntaria antes de apartarse por completo.

Daniela dio un paso atrás, llevando una mano a su garganta, sintiendo que el aire regresaba finalmente a sus pulmones. Estaba temblando, pero se obligó a disimularlo cruzándose de brazos.

—Termina de empacar —ordenó Leonardo, dándole la espalda mientras se acomodaba los puños de la camisa con una calma ensayada—. El juego de apariencias comienza hoy en la noche, esposa mía. Asegúrate de estar a la altura del circo.

Sin esperar respuesta, abrió la puerta y salió con paso firme, dejando a Daniela sola en la habitación con el eco de sus palabras y los labios latiendo de pura anticipación. El circulo se cerraba con la certeza de que el viaje hacia la zona norte de la ciudad no era un traslado a un nuevo hogar, sino la entrada oficial al coliseo donde ambos tendrían que luchar por no ser devorados por sus propios secretos y la pasión creciente en su interior.

Daniela se alistó rápidamente. Sus pertenencias estaban ordenadas desde la noche anterior, por lo que en menos tiempo de lo que Leonardo esperaba, apareció en la sala cargando un pequeño equipaje; después de todo, cuando se fue a vivir con él a aquel búnker, solo contaba con lo que llevaba puesto en ese momento.

Leonardo la miró con detenimiento de arriba a abajo, y es que, a pesar de ir vestida de forma tan sencilla, se veía innegablemente hermosa.

—Mañana iremos a hacer algunas compras —comentó Leonardo, observando con fijeza la pequeña maleta.

—Gracias, cariño —respondió Daniela con marcado sarcasmo.

—Suena bastante bien esa palabra en tu boca, pero sonaría mucho mejor si me llamas "mi amor" —insinuó él. Los ojos de Leonardo se posaron con intensidad en los de Daniela, quien se limitó a sonreír con ironía.

—Esa palabra solo se la diré al hombre que verdaderamente ame.

Daniela continuó su camino a paso firme hacia la salida, dejando a Leonardo completamente furioso en medio de la sala, atrapado en el amargo pensamiento de que seguramente ella había llamado así muchas veces al imbécil de Diego.

Con el ceño profundamente fruncido, el hombre se colocó unos lentes oscuros para disimular su evidente molestia.

Salió del búnker a grandes zancadas, subiéndose al auto blindado e ignorando de forma deliberada la presencia de Daniela a su lado durante el inicio del trayecto.

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Cliente anónimo
Bueno Leonardo tú venganza será tú castigo porqué ya estás enamorado de Daniela
Cliente anónimo
Vaya familia que te gastas Daniela pero eres inteligente y independiente
Cliente anónimo
Bueno seguimos leyendo pero ya tengo un nudo en el estómago
Cliente anónimo
Se ve interesante la historia
Cliente anónimo
Leonardo y Diego deben estar en complicidad 🤔
Cliente anónimo
Espero qué esta historia sea tan buena como todas las qué he leído de está autora y por supuesto qué Daniela sea una mujer empoderada y no se dejé humillar
Mami Voss
novela con fin tonto para que escriben sino terminan
Miriam Colín
Los dos son tal para cuál, solo los mueve la envidia por eso terminaron juntos.
Elizabeth Yepez
no entiendo si Diego amaba a Daniela por qué la cambio por la inútil, ahora se da cuenta que no debería haberla dejado
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Noooo que no les pase nada y descubran quien es el maldito loco que los está atacando 😡😡😡
Miriam Colín: No puede ser que Leonardo tenga un enemigo muy poderoso.
total 1 replies
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Loca solo fuiste una idiota útil en las manos de ese tonto pero a hora no son nada 😡
Nancy romero
excelente
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Por fin bajaron la guardia esos dos, espero que su relación se fortalezca y vayan a la batalla juntos por qué unidos todo es más fácil 🥰
Miriam Colín
Espero que aprendan amarse de verdad y luchen juntos contra todos.
Miriam Colín
Que Leonardo la proteja a pesar de su venganza del desgraciado de su padre.
Miriam Colín
Eso se llama karma zorra y muy pronto tu querido papá todo el mal que a hecho.
Miriam Colín
Qué poca abuela de ese desgraciado amenazar a su propia hija, por las venas en lugar de sangre le corré veneno.
Elizabeth Yepez
se ira a desangrar por el sexo
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Gran sorpresa se va llevar Leonardo cuando sienta que es la primera vez de ella 🥰 ya que ha pensado lo peor por sus celos 🤗
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Son grandes palabras 🥰
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