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Fragmentos De Un Alma Bajo La Lluvia.

Fragmentos De Un Alma Bajo La Lluvia.

Status: En proceso
Genre:Amor-odio / Maltrato Emocional
Popularitas:1.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Ely Vazquez

"Aitana creció bajo el ruido de los pleitos de fin de semana y el silencio de un abuso que nadie vio; esta es la historia de cómo una niña rota buscó su hogar en manos ajenas, descubriendo que el pasado siempre reclama su lugar bajo la lluvia."


Me llamo Aitana y mi vida se divide en fragmentos. El primero se rompió cuando tenía seis años en el baño de una casa ajena; el último, cuando entregué la llave de mi alma a quien juró protegerme. He vivido entre el ruido de botellas vacías y el silencio de un secreto que me quemaba la garganta. Si buscas una historia de finales felices, sigue de largo; pero si quieres saber cómo se siente amar hasta quedar vacía y cómo se sobrevive cuando tu 'casa' se derrumba, quédate conmigo bajo la lluvia.


si sientes que esta historia no te gusta a favor de solamente dejar de leerla y absténgase a denuncias.

NovelToon tiene autorización de Ely Vazquez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El primer destello.

NARRADOR

Aitana caminaba hacia la preparatoria cargando algo más que su mochila. En su pecho guardaba el eco de una traición que todavía escocía como una herida abierta. Meses atrás, en la secundaria, había creído encontrar un refugio en los brazos del chico que fue su chambelán. Fue su primer beso, un instante fugaz donde se sintió bonita, casi visible, lejos de la sombra de sus padres. Pero el sueño se pudrió rápido al descubrir que él y su mejor amiga de entonces, Sofía, se veían a sus espaldas. La traición doble —el primer amor y la mejor amistad— le enseñó una lección amarga: en su mundo, el afecto siempre venía con una letra pequeña escrita con engaños.

Por eso, cuando entró a los cursos propedéuticos una semana antes del inicio oficial de clases, Aitana no buscaba amor. Buscaba desaparecer entre la multitud de estudiantes nuevos. Sin embargo, el destino tenía otros planes en la cancha de entrenamiento.

Aitana decidió inscribirse en el equipo de fútbol femenino. No era tanto por el deporte en sí, sino por una necesidad desesperada de conectar con su padre, de hablar el mismo idioma que Roberto para ver si así, por fin, él la miraba. Fue allí, entre el olor a pasto seco y el sol abrasador de la tarde, donde apareció Ricardo. Él no era un completo extraño; su familia jugaba en la misma liga que su padre, y esa cercanía le dio a Aitana una falsa y peligrosa sensación de seguridad.

— Estás haciendo mal el cierre, te vas a cansar antes de tiempo —le dijo Ricardo un día, acercándose a ella mientras practicaban jugadas defensivas.

Aitana lo miró de reojo, tirando de las mangas de su sudadera holgada. No estaba acostumbrada a que los chicos se le acercaran para ayudarla sin una burla de por medio sobre su peso o su timidez.

— Sé cómo hacerlo —respondió ella, aunque el corazón le empezó a latir con una fuerza que la asustó.

Empezaron a platicar, una charla trivial que pronto se volvió tan animada que el mundo alrededor desapareció. El entrenador, un hombre de pocas pulgas, no tardó en notar la distracción.

— ¡Ustedes dos! —gritó el hombre, lanzando una pelota con fuerza hacia el extremo más lejano de la unidad deportiva—. ¡Si tanto quieren platicar, vayan a buscar esa bola y no regresen hasta que aprendan a concentrarse!

Caminaron juntos por la banda, riendo por lo bajo como si aquel castigo fuera un regalo. Ricardo, que entraría al mismo grado que ella, parecía genuinamente interesado en escucharla.

— ¿En qué grupo vas a quedar? —preguntó él, mientras recuperaban el balón cerca de la cerca.

Aitana se detuvo un momento, acomodándose el cabello que el viento le había alborotado.

— Mi tío trabaja aquí en la escuela, así que me dejaron escoger salón —respondió ella con una pequeña sonrisa de orgullo—. Creo que me iré al "A".

Ricardo se detuvo frente a ella, bloqueándole el paso con una chispa traviesa en los ojos.

— No, mejor escoge el "B" —le sugirió él, bajando un poco la voz.

— ¿Por qué el "B"? —quiso saber ella, sintiendo que la curiosidad le ganaba al nervio.

— Porque ahí voy a estar yo.

Aitana sintió un vuelco en el estómago. Era una frase sencilla, pero para alguien que venía de una casa donde nadie la "escogía", aquellas palabras fueron como agua en el desierto. Sin embargo, el miedo a ser lastimada de nuevo era más fuerte que la ilusión. Cuando llegó el momento de inscribirse, Aitana no eligió el salón de Ricardo. Prefirió el salón donde estaría su amiga de la colonia, buscando la seguridad de lo conocido, el refugio de una cara amiga frente a la incertidumbre de un chico nuevo.

El inicio de clases trajo consigo una coincidencia extraña. Aitana se reencontró con una antigua compañera de la primaria. Un día, esta amiga apareció con los ojos rojos y el rostro desencajado por una pelea con su novio.

— Aitana, por favor, hazme un favorazo. Ve a entregarle esto a mi novio, yo no quiero ni verlo ahorita porque vamos a terminar gritando —le suplicó, extendiéndole un pequeño sobre.

Aitana, siempre dispuesta a ayudar para sentirse útil, aceptó sin preguntar. Caminó hacia el punto de encuentro y, para su sorpresa, quien la esperaba allí era Ricardo. En ese momento, ella no sabía que aquel chico que le había pedido estar en el mismo salón era el novio de su amiga. Le entregó el encargo en silencio, sintiendo una punzada de decepción que intentó ocultar tras una sonrisa fingida. Claro, pensó con amargura, ya tiene dueña, como todos.

Pero el destino, o quizás la persistencia de Ricardo, volvió a moverse. La relación con aquella amiga terminó poco después, y él empezó a buscarla con una intensidad que Aitana no sabía cómo manejar. Ricardo la miraba en los pasillos, la buscaba en los descansos y, a pesar de estar en salones diferentes, siempre encontraba la forma de cruzarse en su camino.

El viernes que finalmente aceptó ser su novia, el mundo de Aitana cambió de color. Estaba tan nerviosa que, ese mismo fin de semana, cometió su primera "torpeza" de enamorada. Como no tenía teléfono propio, consiguió el número del papá de Ricardo y le mandó un mensaje desde el torneo donde estaba jugando con su equipo femenino. Al no recibir respuesta inmediata, el vacío de su casa regresó de golpe. Se sintió tonta, pequeña, convencida de que lo había arruinado todo por impaciente.

Pero el encuentro de esa noche en el parque lo arregló todo. Aitana estaba con una amiga que la llevaba en moto. Ricardo apareció entre las sombras de los árboles y platicaron un rato bajo la luz mortecina de las farolas. La conexión era innegable, pero el miedo seguía ahí, agazapado.

— Ya vámonos, Aitana, que mi mamá me va a regañar si llegamos más tarde —apuró su amiga desde la moto, encendiendo el motor que rugió en el silencio del parque.

Aitana sintió el pánico de la despedida. Quería hacer algo para sellar ese primer día como "novios", algo que le confirmara que esto era real. Presa de un impulso ciego, con las manos sudorosas y los nervios a flor de piel, se inclinó rápidamente hacia él.

— Adiós —susurró, y antes de que él pudiera decir nada, le dio un beso de "pico", fugaz, un roce de labios que apenas duró un suspiro.

Sin darle tiempo a reaccionar, Aitana se dio la vuelta y corrió hacia la moto. Se subió al asiento trasero mientras el motor arrancaba con fuerza. Mientras el viento le pegaba en la cara y las luces de la calle se volvían borrosas, Aitana sintió que, por primera vez en años, alguien la había visto de verdad. No sabía que ese beso fugaz era el inicio de un camino que la llevaría a perderse a sí misma, mucho más de lo que jamás se había perdido en la soledad de su propia casa.

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1
Sakura
y si no hablas nunca vas a volver a tener tu casa para ustedes dos
Sakura
hablar mija
Sakura
por dios niña cuando vas a soltarte tienes que dejar de pensar así y abrirte hablar con un sicólogo que te ayude por que vas a venir perdiendo a tu pareja
Mary Ney
Hasta cuando
Sakura
por diós mujer si sigues como vas lo vas a peder
Mary Ney
Aitana deja que la luz envuelva tu oscuridad ama Julian estudia en linea ocupa tu espacio ☺️
Sakura: tienes que empezar a soltarte querida a darte la oportunidad más con el sienta que lo quiere la palabra amor no es algo que va a salir a la primera es algo que se empieza a sentir con el tiempo con la convivencia tienes que abrirte más si miedo se Por todo lo que a pasado pero es tiempo de sanar tanto tu cuerpo alma y a ti misma
total 1 replies
Mary Ney
Que encuentre su amor hasta ser viejitos 🤭
Mary Ney
Que bueno que encontró su nido
Sakura
eso es poco a poco
Sakura
ahora te toca a ti empezar a sentir y no pensar ni deja que el miedo te controles ya es hora de que seas feliz y sin miedo
Sakura
que bueno es hora de soltar el pasado
Mary Ney
Ojalá Julian sea indicado y le de amor y la familia de Julian la quiera como una hija, pueda dejar todo atrás y tener una familia y ya no se rompa más. Todos merecemos una oportunidad siempre queremos que aunque llueva mucho vuelva salir el sol 🥰☺️
Sakura
eso así es es hora de despertar y ser feliz por primera vez tener esa felicidad que te hab negado
Mary Ney
Si sigue así no la llevan si no a una tragedia, se levanta ella se retira del mundo 😭😭
Sakura
cuando vas a despertar
Sakura
enserio de nuevo
Sakura
😭
Mary Ney
Que horible su vida los adolescentes se quintana la vida los padres no se dan cuenta que ellos llevan a ese destino 😭😭😭😭
Mary Ney
Qué dolor su hermana tampoco un apoyó , los padres terrible y ni siquiera madre 😭😭😭más capítulos
Sakura
que asco de padres te toco
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