NovelToon NovelToon
INDELEBLE

INDELEBLE

Status: En proceso
Genre:Contratadas / Amor prohibido / Amor a primera vista / Amor eterno
Popularitas:840
Nilai: 5
nombre de autor: Andreiina

una chica y un chico

ambos tiene una vida en sus hogares, una familia

pero la pasión y el amor será más fuerte por luchar por lo que sienten o se dejarán vencer y volveran a la realidad en la que viven y renunciarán a este amor.?

NovelToon tiene autorización de Andreiina para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 4: La grieta en el cristal

El lunes amaneció con un cielo de un azul agresivo, casi artificial. Elizabeth se despertó antes de que sonara la alarma, sintiendo una inquietud en el estómago que no lograba atribuir solo al café cargado que compartió con Adam.

—Es solo un cliente más, Eli —le había dicho Adam mientras se ponía sus zapatos gastados—. Una empresa de logística. Haz lo tuyo, deslúmbralos con tus palabras y vuelve a casa para que celebremos con una cena barata.

Pero Elizabeth, frente al espejo, no se sentía "normal". Se puso su mejor blazer, el único que tenía un corte profesional, y se recogió el cabello en una coleta tirante que ocultaba su nerviosismo.

Para ella, esa reunión en el distrito financiero representaba la oportunidad de conseguir el bono que finalmente cerraría el trato para su futura casa. Para Maximiliano, era simplemente un lunes diez de octubre en su agenda perfectamente administrada.

El edificio de la corporación de Maximiliano era una torre de acero que parecía querer perforar las nubes. Elizabeth se sintió pequeña al cruzar el umbral.

El aire acondicionado era helado y el suelo de mármol devolvía el eco de sus pasos, recordándole que ella no pertenecía a ese mundo de dividendos y frialdad.

—La espera el señor Maximiliano en el piso 42 —dijo una secretaria con voz de seda.

Cuando las puertas del ascensor se abrieron, Elizabeth respiró hondo. Caminó por un pasillo flanqueado por obras de arte abstracto que no entendía, hasta llegar a una puerta de madera maciza.

Al entrar, lo vio.

Maximiliano estaba de espaldas, mirando por el ventanal que dominaba toda la ciudad. No llevaba la chaqueta del traje; solo una camisa blanca impecable cuyas mangas estaban ligeramente remangadas. El sol de la mañana se filtraba por el cristal, rodeándolo de un aura casi irreal.

—Señor Maximiliano, la representante de la editorial está aquí —anunció la secretaria antes de retirarse.

Él se giró lentamente. Tenía la mirada puesta en un informe, pero al levantar la vista para saludar, algo en el aire de la oficina cambió.

Fue un cambio físico, casi molecular.

—Buenos días —dijo él, pero su voz, usualmente firme y autoritaria, tropezó levemente—. Usted debe ser Elizabeth.

—Elizabeth... Elizabeth Moore —respondió ella, extendiendo una mano que, para su horror, temblaba ligeramente.

Al estrechar sus manos, el contacto fue breve, pero el impacto fue sísmico. Para Maximiliano, el tacto de la piel de Elizabeth fue como tocar tierra firme después de años de naufragar en un mar de plástico.

No era el tacto profesional de Solangel, ni la suavidad distante de las mujeres de su círculo social; era algo vivo, cálido y peligrosamente real.

—Tome asiento, por favor —Maximiliano rodeó su escritorio, tratando de recuperar su máscara de empresario—.

He leído su propuesta sobre la nueva imagen de la empresa. Es... diferente.

Elizabeth se aclaró la garganta, obligándose a concentrarse.

—Creemos que su empresa ha crecido tanto que ha perdido su alma, señor. Los clientes ven una maquinaria eficiente, pero no ven a las personas detrás del servicio. Mi propuesta es humanizar la marca. Hablar de historias, no de estadísticas.

Maximiliano la observó mientras ella hablaba. Notó el ligero desgaste en los puños de su blazer, la forma en que sus ojos se encendían cuando hablaba de "historias" y cómo un mechón de cabello se le escapaba de la coleta.

Por primera vez en años, no estaba escuchando una presentación de negocios; estaba viendo a una persona que vibraba con una frecuencia que él había olvidado que existía.

—Humanizar —repitió él en un susurro, casi para sí mismo—. ¿Y cómo se humaniza algo que ha sido construido para ser una fortaleza?

Elizabeth lo miró directamente a los ojos, y por un segundo, el cargo de él y la necesidad de ella desaparecieron.

—Rompiendo el cristal, señor Maximiliano. Dejando que el aire entre, aunque eso signifique que algo pueda desordenarse.

Él guardó silencio. En su mente, apareció la imagen de Solangel administrando el horario de Valeria, la imagen de su vida perfecta y estéril. Luego miró a Elizabeth, que representaba todo lo que él no podía permitirse: la espontaneidad, el riesgo, la verdad sin filtros.

—Me gusta su enfoque —dijo finalmente, cerrando la carpeta con un golpe seco que resonó en la sala—. Pero necesito que trabaje directamente conmigo. No quiero intermediarios. Si vamos a "humanizar" esta empresa, quiero que lo haga desde el núcleo.

—¿Directamente con usted? —Elizabeth parpadeó, sintiendo que el terreno bajo sus pies se volvía inestable.

—A partir de mañana, tendrá una oficina temporal aquí. Sus honorarios serán el doble de lo que estipuló su editorial, pero quiero dedicación absoluta. ¿Acepta?

Elizabeth pensó en Adam, en la casa, en las deudas que los asfixiaban. Aceptar era la salvación económica que tanto habían buscado. Pero había algo en la mirada de ese hombre, una especie de hambre silenciosa, que le decía que este trabajo no sería solo de palabras y libros.

—Acepto —dijo ella, con una firmeza que no sentía.

Maximiliano asintió. Por un momento, estuvo a punto de decir algo más, algo personal, algo que rompiera el protocolo, pero en ese instante su teléfono sonó.

Era un recordatorio: Cena con Solangel y los inversionistas, 8:00 PM.

La burbuja se rompió.

—Mañana a las nueve, Elizabeth. No llegue tarde.

Ella se levantó, asintió y salió de la oficina lo más rápido que pudo. Al llegar a la calle, el aire de la ciudad le pareció más pesado que antes. Se tocó la mano que él había estrechado; todavía sentía un hormigueo extraño.

Esa noche, cuando regresó a su pequeño apartamento, encontró a Adam entusiasmado porque había conseguido un descuento en las baldosas para el baño de su futura casa.

Ella lo abrazó con una fuerza inusual, buscando en él el ancla que siempre había sido.

En la otra parte de la ciudad, Maximiliano cenaba en un restaurante de cinco tenedores. Solangel hablaba sobre la diversificación de su portafolio de inversiones, y Valeria dormía en casa bajo el cuidado de la niñera.

Maximiliano asentía, sonreía en los momentos adecuados y bebía un vino carísimo que le sabía a agua.

Su mente, sin embargo, estaba atrapada en el piso 42, repitiendo una y otra vez la frase de una mujer que acababa de conocer: "Rompiendo el cristal... dejando que el aire entre".

Maximiliano no lo sabía, pero el aire acababa de entrar. Y con él, la tormenta que terminaría por obligarlo a cumplir la promesa más amarga de su existencia.

1
Angelica Cornejo Gomez
hermoso terminalo los demas.capitulos
Angelica Cornejo Gomez
buenaza.me.gusta y me.sorprendes🥰🥰🥰🥰
Yessenys Díaz
❤️❤️❤️
jmlanena
Ya no son sospechas!!! 🧐 Son dudas muy claras!!! 🤷
jmlanena
Cuando la realidad los alcance, arrasará con todo!!!!🤦
jmlanena
No se puede huir de la realidad cuando está golpea tu puerta 🚪!!¡
jmlanena
Se dejaron llevar por la pasión ❤️‍🔥 del momento y el deseo pasajero del sentimiento mutuo!!!🤦
jmlanena
Sucedió lo que tanto temian!!!🤦
jmlanena
El compartir juntos el tiempo y el espacio aún en actividades profesionales, no será fácil para Maximiliano mantener su posición de jefe de hielo?
jmlanena
Es inevitable Maximiliano reflexionar y pensar en la vida que tienes hasta ahora!!!
jmlanena
Tienes años repitiendo la misma mentira una y otra y otra vez!!!!🤦
jmlanena
Dos vidas que creen que teniendo todo lo que soñaron para ser felices, en el día a día viven una realidad totalmente diferente y el destino juega en favor de despertar lo mejor de cada uno y nos motiva a vivir con intensidad cada día!!!🥰🥰🥰🥰
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play