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Siempre He Sido Tuya

Siempre He Sido Tuya

Status: En proceso
Genre:Matrimonio arreglado / Traiciones y engaños / Venganza
Popularitas:65.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Liose Tess

Nací entre lujos, rodeada de poder, creyendo que el amor sería el único territorio donde nadie podría obligarme.

Me equivoqué.
Mi padre decidió mi destino con una firma.
Mi esposo selló mi condena con su desprecio.

Y yo… yo aprendí demasiado tarde que no todos los cuentos de hadas comienzan con una boda.
y que incluso en jaulas doradas se puede morir lentamente.

NovelToon tiene autorización de Liose Tess para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 22 lo que no puede ocultarse

El desayuno transcurría bajo esa calma incómoda que ya se había vuelto rutina.

No era paz, Era una tregua silenciosa.

Antonio hojeaba el periódico digital en su tablet.

Serio, distante. Dueño absoluto del espacio.

Yo apenas tocaba el café.

Y Adrián…

Adrián mantenía esa frialdad cuidadosamente construida que dolía más que cualquier palabra.

Intentaba no mirarlo.

Porque cuando lo hacía…

recordaba, el escritorio, nuestra cercanía.

Sus labios en mi cuello.

El momento en que casi…

Cerré los dedos alrededor de la taza.

Respira, Renata.- me recordé.

—Hoy saldré temprano.

La voz de Antonio rompió el silencio.

No pidió atención, la impuso.

—Tengo reuniones todo el día.

—Claro —respondí suavemente.

Adrián no dijo nada, ni siquiera levantó la vista.

Y Antonio lo notó, siempre lo notaba todo.

—¿Y tú?

Antonio habló sin mirarlo directamente.

—¿Planes?

—Trabajo pendiente.

Respuesta seca, controlada, Antonio dejó la tablet sobre la mesa Lentamente ese gesto suyo que siempre precedía algo desagradable.

—Qué sorpresa.

El sarcasmo fue fino, Pero igual de Cortante.

—Siempre tan… aplicado, pensé que tú empresa trabaja por si sola.

Adrián sostuvo la calma, pero su mandíbula se tensó.

Yo lo vi antonio también.

Moví ligeramente el brazo para alcanzar el pan.

Un gesto mínimo, inofensivo, pero suficiente la manga de mi blusa se deslizó apenas y dejó ver la piel y en ella el moretón.

Antonio se quedó inmóvil, Su mirada fija oscura e Inconfundible.

—¿Qué es eso?

El aire desapareció.

Mi corazón golpeó con violencia.

Intenté bajar la manga Pero ya era demasiado tarde.

Antonio ya estaba de pie rodeó la mesa sin prisa.

Como un depredador que ya sabía que su presa no tenía escapatoria.

se detuvo frente a mí.

Sus dedos atraparon mi muñeca Firmes y bruscos, levantó mi brazo y lo vio completo.

El moretón violáceo en mi antebrazo.

El silencio se volvió denso letal e incomodo

—Renata…

Su voz salió baja controlada peligrosa.

—¿Quién te hizo eso?

Tragué saliva.

—Fue sin querer.

sus ojos se endurecieron.

—¿Sin querer?

sus dedos apretaron justo sobre la marca el dolor me hizo jadear.

Y entonces…

vio el segundo.

Al girarme bruscamente hacia él, el cuello de mi blusa se abrió lo suficiente y el moretón en mi hombro quedó expuesto.

El que él mismo había dejado el que yo no había podido ocultar del todo.

Antonio se congeló.

Su mirada descendió lentamente reconocimiento inmediato porque ese moretón…no podía pertenecer a nadie más.

El silencio cambió, Ya no era sospecha era algo más oscuro Más retorcido.

—Curioso…

murmuró sus dedos rozaron apenas la marca de mi hombro, Pero no con culpa no con vergüenza.

Con posesión, con orgullo.

—No recordaba haberte apretado tan fuerte.

El desprecio implícito me heló la sangre.

Adrián se levantó de golpe la silla resonó contra el suelo al caer.

—Basta.

Una sola palabra pero cargada de advertencia.

Antonio giró lentamente.

Sus ojos oscuros chocaron con los de él y algo peligroso vibró entre ambos.

—¿Te incomoda algo?

preguntó Antonio con una calma venenosa.

—Me incomoda tu forma de tratarla.

ese fue el peor error que pudo cometer Adrián, porque Antonio sonrió.

Pero fue una sonrisa sin rastro de humor.

—Mi esposa…

remarcó esa palabra.

—No es asunto tuyo.

Adrián no retrocedió.

—Cuando deja marcas visibles, sí lo es.

El silencio cayó como una bomba Yo dejé de respirar.

Antonio lo miró larga y fríamente, calculador como siempre, como si acabara de confirmar algo que ya sospechaba.

—Interesante.

Una sola palabra.

Se volvió hacia mí Sus dedos bruscos y dominantes atraparon mi mentón

—Sube a tu habitación.

No fue una petición.

Fue una orden.

—Antonio…

—AHORA.

La dureza de su voz me estremeció.

Y supe que esto no había terminado.

Esto apenas comenzaba.

Subí las escaleras con el pulso desbocado.

Sintiendo su mirada clavada en mi espalda.

Sintiendo algo peor.

Su ira contenida.

Abajo…

el silencio entre Antonio y Adrián era una guerra muda.

La puerta se cerró detrás de mí con un clic seco al entrar,No caminé hacia el tocador ni hacia la cama me quedé de pie en medio de la habitación esperando, porque sabía que subiría.

Y Antonio nunca hacía esperar a su furia Los pasos en la escalera llegaron lentos. Medidos.

No apresurados, no violentos.

Eso fue lo que realmente me aterrorizó.

Antonio calmado era infinitamente peor que Antonio furioso.

La manija giró sin vacilar, entró sin mirarme.

cerró la puerta con suavidad.

Demasiada suavidad.

Se quitó el saco.

Lo dejó sobre la silla desabrochó el reloj, lo colocó junto a él, cada gesto era deliberado.

Como si estuviera preparándose…

para algo más que una conversación.

—Qué escena tan… incómoda.

Su voz rompió el silencio, baja e

Impecablemente controlada.

No lo miré.

—Antonio…

—No.

La palabra cayó suave, pero fue una orden.

—Hoy hablo yo.

Levanté la vista lentamente, sus ojos oscuros estaban clavados en mí.

Sin rabia visible, Sin gritos.

—Dos moretones, Renata.

Sentí el corazón caer.

—Uno en el brazo y Uno en el hombro.

se acercó, despacio.

—Ambos hechos por mí.

Mi garganta se cerró.

—¿Quieres explicarme…por qué mi esposa oculta lo que yo mismo le hicei?

Tragué saliva.

—Porque no quería un espectáculo.

Antonio inclinó apenas la cabeza.

—¿Un espectáculo?

Sus dedos rozaron mi antebrazo justo sobre el moretón.

El contacto fue casi cariñoso Casi.

—¿Eso soy para ti?

Sus dedos presionaron el dolor me arrancó un jadeo.

—Antonio, me lastimas…

—No.

Su voz descendió aún más.

—Lastimarte fue lo que hice aquel día.

Esto…es solo un recordatorio, el aire se volvió irrespirable.

—No exageres —continuó con una calma quirúrgica—.

no te lastime por placer.

Sus ojos se afilaron.

—Fue por tu actitud.

—¿Mi actitud?

Antonio sonrió.

—No juegues conmigo.Sabes perfectamente de qué hablo...

Adrián, el nombre no fue pronunciado pero llenó la habitación.

—No hay nada entre Adrián y yo.

Mentí O bueno tal vez dije una verdad incompleta.

Antonio me observó en silencio, esperando una reacción.

—No necesito que haya “algo”.

Se inclinó apenas hacia mí.

—Me basta con que él te mire como si lo hubiera.

El corazón me golpeó brutalmente.

—Escúchame bien, Renata.

Su voz fue seda venenosa.

—Eres mi esposa,Pero no solo eso, representas mi apellido, mi imagen.

Sus dedos atraparon mi mentón.

—No permitiré…que me conviertas en motivo de burla dentro de mi propia casa.

—No he hecho nada.

—Aún.

La corrección fue inmediata.

—Pero estás empezando a olvidar tu lugar.

El miedo se mezcló con algo más oscuro rabia.

—¿Mi lugar?

Sus ojos brillaron peligrosamente.

—No me provoques.

Me soltó con brusquedad contenida.

—Porque si tengo que elegir entre corregirte…

o destruirte socialmente…

—Sabes perfectamente qué opción tomaré.

El silencio me aplastó.

—Y para evitar confusiones…

añadió ajustándose los gemelos.

—A partir de hoy, controlaré cada gasto, cada movimiento,cada salida.

—Considera esto…

una medida preventiva, se acercó por última vez.

Sus labios rozaron mi oído.

—No juegues a ser deseable para otros hombres.

No estás hecha para eso.

Se alejó, tomó el saco Y antes de salir…se detuvo

—Y Renata…

Giró apenas el rostro.

—La próxima vez que tengas marcas en tu piel, déjalas al descubierto, para que todo el mundo esté claro de que solo tu pagarás las consecuencias.

La puerta se cerró.

Y el silencio que dejó atrás…fue devastador.

1
Maria Eugenia Romero Viñoles🤡
Pues que caiga de una vez y para siempre 😡😡😡😡 desde el inicio de la novela quiero que eso ocurra pero este decrépito tiene más vida que un gato 😆😆😆😆
Maria Eugenia Romero Viñoles🤡
Bueno Toñito tú en su momento aspirabas ser como ese mal hombre en muchos aspectos ahora lo tienes en tus manos y te puedes dar cuenta de lo podrido que en verdad el es ahora te puedes enmendar frente a Renata o serás un invesil y ayudarás a tú suegro
Maria Eugenia Romero Viñoles🤡
Mónica por amor a Cristo Hazme un favor agarra esa pistola y pégale un tiro a Mario y San se acabó porque es que ya no lo soporto y lo sé no me lo quiere matar😡😡😡😡😡
Maria Eugenia Romero Viñoles🤡
Santiago por Dios la privacidad de esa gente respetala tú no sabes si esa gente estaban montados no 😄😄😄😄😄😄😄
Maria Eugenia Romero Viñoles🤡
Mario siempre fue un cobarde Por eso siempre prefería tapar sus fechorías matando a las personas es lo que estoy viendo y no creo que siempre haya sido él pienso que como está haciendo con Mónica hizo otras veces mandaron más débil hacer el trabajo sucio por el
Maria Eugenia Romero Viñoles🤡
Estos dos son verdaderos idiotas solo piensan en acabar con Renata y no piensan que o los matan o van presos 🤦
Maria Eugenia Romero Viñoles🤡
Este infeliz s la hora de caer hará que su hija amada caiga con el 😡😡😡😡😡😡 este bestia no debió nunca tener hijos 😡
Maria Eugenia Romero Viñoles🤡
Bueno Mario continua por esa vía que pronto irás a la cárcel, porque Liose no me quiere parar bolas con que debería matarte 😒
Liose Tess: jajajjajaj🤣🤣🤣 tu matas a medio mundo
total 1 replies
Maria Eugenia Romero Viñoles🤡
Pues si ella es bastarda tú también Mario 😄😄😄😄😄 porque eres el padre biológico 🤭 .
Me encanto recordarlo 😄😄😄😄😄
Maria Eugenia Romero Viñoles🤡
Bueno la verdad la envidia no genera nada bueno ella siendo otra le hubiera dado un enfoque distinto a su vida pero siempre quiso tener lo que no le pertenecía el amor de un hombre que amaba a otra , la vida de la otra por tener a un padre bajo su techo pero ausente porque siempre estuvo a su lado ( al lado de Mónica) y también deseo la fortuna de la otra cuando su abuelo fue claro en heredar a la nieta legítima y no a la hija de la amante definitivamente Mónica naciste para cebra porque te sobran las rayas , siendo otra te ganabas a tú hermana te aseguro que ella te hubiera cedido parte de la herencia pero la avaricia pudo más por eso lo perdiste todo 🤷
MaDa_Crea💜💜: Hola María Eugenia, Veo Que Te Gusta La Lectura, Te Envito A Que Por Favor Me Sigas Ya Que Pronto Subiré Una Historia Que Se Que Te Va A Encantar Y Te Hará Botar Un Par De Lagrimitas, Te Esperaré Ahí💜
total 1 replies
Maria Eugenia Romero Viñoles🤡
😄😄😄😄😄😄 Mónica te llegó el karma el principio de tú fin te das cuenta que muchas veces lo mal quitado no luce 🤭🤭🤭
Maria Eugenia Romero Viñoles🤡
Renata se hartó de tanto mal trato y vejamenes por eso se las debe cobrar y aguantar todo lo que venga en el proceso así como soporto desde niña, ya dio inicio a todo por lo tanto debe lograr los objetivos
Mar Sol
Esa mujer que llegó, seguramente es la mujer que el ahora esposo de Renata ama.
Maria Eugenia Romero Viñoles🤡
Agarra ese trompo en la uña Mario 🤭🤭🤭
Maria Eugenia Romero Viñoles🤡
como me gusta cuando el malo se queda frustrado 😄😄😄😄😄😄😄 Mario, Mónica JODANSE 😄😄😄😄😄😄
Maria Eugenia Romero Viñoles🤡
Mario es el vivo ejemplo de que cuando los grandes caen caen rápido 😄😄😄😄
Maria Eugenia Romero Viñoles🤡
Mónica no eres mujer para ponerte frente a Renata eres una simple sombra como tú padre 😄😄😄😄
Maria Eugenia Romero Viñoles🤡
Mónica estaba adaptada a ser la sizañera y resulta que Renata se avispo y se convirtió en una tóxica con poder 😄😄😄😄😄
Rocio Raymundo
Mario como tú padre fue Haci con Tigo tu eres Haci con Renata por lo menos tu papá trato de dejar protegida a Renata
Maria Eugenia Romero Viñoles🤡
Mónica definitivamente eres re bruta manita 😄😄😄
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