"Las 10 Locuras" es una vibrante comedia dramática que sigue la vida de diez mujeres excepcionales, unidas por la amistad y la convivencia en una casa compartida. Lo que comenzó como un pacto para dividir gastos, pronto se transforma en un hogar bullicioso, lleno de risas, conflictos y un apoyo incondicional. Pao, Hazel, Diana, Mar, Jequena, Angie, Isyuris, Marytanchy, Vilmaris y Viviana Cada una de ellas, con personalidades tan diversas como entrañables, aportan una chispa única a esta peculiar hermandad.
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3 - Locuras en el camino
El viaje iba de maravilla, la música sonaba a todo volumen y las voces de las chicas se escuchaban por todos lados cantando a gritos las canciones del momento, pero como era de esperarse cuando se juntan estas diez personalidades tan diferentes, la tranquilidad dura poquito y el caos estaba a punto de comenzar
Iban por una carretera que pasaba entre unos cerros verdes muy bonitos, cuando de repente se escuchó un ruido fuerte y extraño que venía del auto donde manejaba Hazel, ella iba manejando tranquilamente, mientras Angie bailaba dentro del auto, moviendo la cabeza de un lado para otro y sacando las manos por la ventana como si estuviera volando
— ¡CHICAS MIREN LO QUE PUEDO HACER! — gritó Angie sacando las manos por la ventana por unos segundos y levantando los brazos al cielo — ¡SOY LIBREEE! ¡SOY UN ÁNGEL!
— ¡ANGIE METE LAS MANOS ADENTRO, ESTA PROHIBIDO SACAR LOS BRAZOS DEL VEHICULO MIENTRAS ESTÁ EN MOVIMIENTO! — le gritó Viviana que iba en el auto de al lado mirándola con cara de espanto — ¡ESTO ES EXTREMADAMENTE PELIGROSO
— Ay Viviana no seas aguafiestas que estamos de vacaciones — se rio Angie metiendo las manos nuevamente en el interior del auto — Lo hago con talento y estilo no te preocupes
Jequena que iba en el auto con Viviana, Vilmaris, Pao y Mar, no paraba de comer desde que salieron, tenía una bolsa de papas fritas gigante y se las metía a la boca de dos en dos, haciendo mucho ruido y sonriendo
— Mmm qué rico, oigan chicas ¿Alguien quiere? — preguntaba con la boca llena y migajas por toda la cara — Es que se me abrió el apetito y no puedo parar
— Jequena por favor cómete algo que no sea chatarra que te va a dar dolor de estómago — le decía Pao que iba a su lado tratando de limpiarle un poquito la cara con una servilleta — Come despacio y bebe agua que te vas a atragantar
— No puedo amiga es más fuerte que yo, la comida me llama y yo tengo que responder — decía ella riendo a carcajadas y casi se le sale una papa por la nariz de la risa
Mientras que en el otro auto en el que iban Hazel, Diana, Angie, Marytanchy e Isyuris, ninguna esperaba que Isyuris quien iba en el asiento de atrás mirando por la ventana muy tranquila, levantara la mano como si estuviera en clase y preguntara con su voz dulce y confundida
— Oigan amigas, una pregunta, ¿Nosotras vamos para la playa verdad?
— Sí Isyuris sí, ya te lo hemos dicho mil veces — le respondieron al mismo tiempo
— Ah bueno, es que yo veo muchos árboles y mucho pasto y no veo ninguna arena ni ningún mar, entonces pensé que nos habíamos perdido y que íbamos a parar a la selva o a otro planeta — dijo ella muy seria — Porque yo nunca he viajado tanto y pensé que el mundo era más chico
Todas en el auto se empezaron a reír tan fuerte que hasta el auto se movía un poco
— Jajajaja ay Isyuris tú eres única, falta poquito ya verás como de repente aparece el agua — le dijo Marytanchy acomodándose los lentes — Según mis cálculos exactos estamos exactamente a 45 minutos y 30 segundos de la costa
— ¡AYYYYYY! — gritó de repente Mar desde el otro auto poniendo cara de terror — ¡MIREN ESE CAMIÓN QUE VIENE DE FRENTE! ¡NOS VA A CHOCAR! ¡ESTE ES EL FIN! ¡ADIOS MUNDO CRUEL!
Mar se tapó los ojos con las manos y se agachó en el asiento como si así la fueran a ver menos, el camión pasó tranquilamente por su carril y ni siquiera estaba cerca de chocarlas, pero para ella fue una experiencia traumática
— Mar ya pasó, no nos pasó nada, respira por favor — le decía Viviana manejando con una mano y con la otra tratando de levantar a su amiga — Eres una exagerada amiga, eso fue nada
— ¡NADA DICES! ¡YO SENTÍ LA MUERTE MUY CERCA! ¡SE ME PARÓ EL CORAZÓN! ¡VOY A NECESITAR PSICÓLOGO DESPUÉS DE ESTO! — seguía gritando Mar dramática como ella sola
Mientras tanto Diana, ella estaba súper ocupada haciéndose selfies y más selfies, cambiando de filtro cada dos por tres y posando de mil maneras diferentes
— Oigan miren esta foto ¿Sale bien mi perfil?, ¿Se nota que estoy bronceada?, ¿Creen que alguien va a comentar algo bonito? — preguntaba ella mostrando el celular a todas — Tengo que subir algo ya mismo para que sepan que estamos de fiesta
— Diana déjate de fotos un ratito y mira el paisaje que es hermoso — le decía Marytanchy mientras seguía hablando por teléfono — Sí, ya te llamo, ahora sí estoy ocupada, sí, sí, no te preocupes que lo hago cuando llegue
— Marytanchy por favor desconéctate un poco que estamos de viaje — le dijo Diana — Trabajar es para los aburridos y nosotras somos unas divas
— Ay no puedo amiga es que tengo mil cosas pendientes y si no contesto se me acumula todo y luego no voy a salir nunca de aquí — respondía Marytanchy mirando el reloj cada dos minutos — Pero bueno estoy feliz aquí con ustedes eh
De repente, Angie empezó a hacer señas raras con las manos y a tocar la bocina repetidamente, ¡PIN PIN PIN PIN!
— ¡CHICAS PAREMOS! ¡PAREMOS YA! — gritaba por el walkie talkie que habían comprado para comunicarse — ¡TENGO UNA EMERGENCIA! ¡UNA EMERGENCIA DE FELICIDAD!
Los dos autos frenaron de golpe a un lado de la carretera, todas se bajaron preocupadas pensando que se había pinchado una llanta o que el motor se había quemado
— ¿Qué pasó Angie? ¿Estás bien? ¿Se rompió algo? — preguntó Viviana corriendo a revisar el auto
— ¡MIREN ALLÁ! — señaló Angie con los ojos brillantes como dos luces de neón — ¡ES UN MIRADOR! ¡Y HAY UNA ESTATUA GIGANTE! ¡TENEMOS QUE IR A TOMARNOS FOTOS ALLÍ SÍ O SÍ!
Todas se quedaron mirando y luego soltaron un suspiro de alivio mezclado con risa
— ¡AY ANGIE NOS DISTE UN SUSTO DE MUERTE! — gritó Hazel — Pensamos que era algo grave y es solo por una foto
— ¡ES QUE VA A QUEDAR LA FOTO DEL SIGLO! — insistía Angie saltando — Vamos por favor, es que se ve el paisaje entero y nos vamos a ver súper épicas
— Bueno vamos, pero rápido que se nos hace tarde — dijo Vilmaris revisando su agenda
Caminaron hasta el mirador que estaba súper alto y la vista era increíble, se veía todo el valle y hasta se alcanzaba a ver el brillito del mar a lo lejos
— ¡QUÉ HERMOSO! — dijo Pao cerrando los ojos y respirando hondo el aire puro — Se siente tanta paz, me gustaría quedarme aquí para siempre
— Sí es muy bonito pero yo quiero posar aquí al lado de esta planta que se ve exótica — dijo Diana poniéndose en pose súper sexy y moviendo el pelo — Dime si salgo bien Jequena
— Saliste perfecta amiga , mira que sonrisa más divina tienes — decía Jequena tomándole foto tras foto
— Oigan chicas vengan todas aquí que voy a tomar la foto grupal — gritó Vilmaris parándose en una piedra alta — Pónganse en orden de estatura por favor para que salgamos todas bien en el encuadre
— ¡YO QUIERO ESTAR EN EL MEDIO! ¡YO QUIERO ESTAR EN EL MEDIO! — gritaba Angie empujando suavemente a las demás para ponerse en el centro — ¡SOY LA REINA DE LA FIESTA!
— No Angie hay que ordenarnos bien, esto es una sesión formal — decía Viviana tratando de acomodarlas a todas
— ¡AY NO! — gritó de repente Mar — ¡SE ME ESTÁ YENDO EL CABELLO! ¡EL VIENTO ES UN ENEMIGO! ¡VOY A SALIR COMO UNA LOCA EN LA FOTO!
— Mar estate quieta que ya voy a tomar — dijo Vilmaris — Una, dos, tres... ¡PATATAS!
— ¡PATATAS! — gritaron todas sonriendo y sacando el dedo en señal de paz y amor
Pero justo en el momento que Vilmaris apretó el botón, Angie hizo una pirueta y se tropezó con su propio pie, se fue de espaldas hacia atrás y cayó sentada en el pasto de golpe, quedando con las piernas abiertas y cara de sorpresa
— JAJAJAJAJAJA — se rieron todas tan fuerte que hasta los pájaros salieron volando de los árboles
— ¡ANGIE TE CAÍSTE! — gritaba Jequena llorando de la risa — ¡QUEDÓ REGISTRADO EN LA FOTO! ¡ERES UN DESASTRE!
— No me pasó nada, fue planeado todo — dijo Angie desde el suelo riendo también — Fue una pose artística para que la foto sea única
— Ven ayúdame a levantarte loca — dijo Hazel dándole la mano
Ya más tranquilas y muertas de risa siguieron caminando un poquito por ahí, hasta que Isyuris vio algo que le llamó mucho la atención
— Oigan ¿Eso qué es? — preguntó señalando un puesto de comida que había ahí mismo vendían empanadas, refrescos y hasta algodón de azúcar
— ¡COMIDA! — gritó Jequena corriendo como una flecha — ¡YO PAGO! ¡YO PAGO! ¡PÍDANME LO QUE QUIERAN!
— Ay qué rico se ve todo — dijo Pao acercándose despacito
— Joven ¿Qué me recomienda que no engorde mucho? — preguntó Diana al vendedor con voz dulce — Es que estoy en dieta pero hoy hago excepción
— Señorita deme una porción de todo por favor — dijo Vilmaris muy seria — Necesito analizar los ingredientes y valor nutricional de cada producto
— ¡YO QUIERO UNO DE CADA SABOR! — gritó Angie
Comieron todas como si no hubiera mañana, Jequena se comió como seis empanadas seguidas y se manchó toda la cara de grasa y de salsa
— Jequena mira cómo estás — le decía Pao limpiándole la mejilla con una toallita húmeda — Pareces un niño chiquito
— Es que están buenísimas amiga no me juzgues — decía ella con la boca llena — Sabes que amo cocinar y la comida es mí pasión
De repente Marytanchy miró su reloj y se llevó las manos a la cabeza
— ¡CHICAS SE NOS HIZO TARDE! ¡LLEVAMOS MÁS DE MEDIA HORA AQUÍ PARADAS! ¡SE NOS VA A OCULTAR EL SOL Y NO VAMOS A LLEGAR!
— ¡AY NO! — gritó Mar — ¡VAMOS A LLEGAR DE NOCHE! ¡Y ALLÁ HAY FANTASMAS! ¡Y ANIMALES SALVAJES!
— Ya cállate Mar que asustas a Isyuris — dijo Hazel
— Es verdad yo también tengo miedo — dijo Isyuris agarrándose del brazo de Pao — ¿Habrá monstruos allá?
— No hay nada de nada, solo paz y mar — le dijo Pao dándole un beso en la cabeza
Volvieron a los autos todos contentos pero con la panza llena y un poquito más pesados, arrancaron de nuevo y la fiesta continuó, Angie puso música súper fuerte de esas que te hacen mover el cuerpo sí o sí
— Vamos a cantar todas ¡QUE SE ENTERE TODO EL MUNDO QUIENES SOMOS! — gritaba Angie
Y así cantaban a gritos, algunas desafinaban muchísimo, otras se sabían la letra mal y ponían palabras inventadas, pero lo que importaba era que estaban felices y se reían de todo
— Oigan miren allá abajo — dijo Vilmaris señalando — Ese pueblo que se ve es por donde tenemos que pasar, tiene una cuesta muy empinada así que mucho cuidado al bajar
— Yo manejo perfecto no se preocupen — dijo Hazel pisando un poquito más el acelerador y Viviana que iba manejando el otro auto, subió apenas la velocidad para no quedar muy atrás de Hazel
— ¡VIVIANA NO CORRAS TANTO! — gritaba Mar desde atrás tapándose los ojos — ¡SENTÍ QUE SALIMOS VOLANDO! ¡SOY DEMASIADO JOVEN PARA MORIR!
— Jajajaja eres una dramática Mar te lo digo en serio — se reía Viviana disfrutando el camino
Pasaron por el pueblo chiquito que era muy colorido y bonito, la gente los miraba pasar porque escuchaban la música desde lejos y veían las caras felices de las chicas en los autos
— Holaaaaa — saludaba Angie sacando la mano y moviéndola a todo el mundo
— Qué simpáticas son — decía la gente del pueblo
Ya saliendo del pueblo, se dieron cuenta que faltaba muy poquito, el aire empezó a oler diferente, olía a sal, a mar, a libertad
— ¡CHICAS LO SIENTO! ¡LO SIENTO! — gritó Jequena — ¡ES EL OLOR DEL MAR! ¡YA ESTAMOS CERCA!
— ¡SÍIIII! — gritaron todas emocionadas
— Miren miren — señaló Isyuris con los ojos como platos — ¡ES EL AGUA! ¡ES INMENSA! ¡ES MÁS GRANDE DE LO QUE YO PENSABA!
Todas empezaron a gritar y a llorar de la emoción, el viaje había sido largo, lleno de paradas, de risas, de dramas y de momentos súper graciosos, pero por fin habían llegado
La casa estaba ahí, grande, blanca, con muchas ventanas y un jardín precioso justo enfrente, se veía perfecta, como en las películas
— Chicas ahí está — dijo Hazel deteniendo el auto y apagando el motor — Llegamos
Se bajaron de los autos todas al mismo tiempo, estiraron las piernas, respiraron hondo ese airecito del mar y se miraron entre ellas con cara de sueño cumplido
— Lo logramos — dijo Pao sonriendo
— Ahora sí... — dijo Angie poniéndose de pie en el techo del auto — ¡A DARLO TODO! ¡ESTA CASA VA A SABER QUE LLEGARON LAS 10 REINAS!
Y justo cuando estaban por entrar a la casa, pasó algo que las dejó paralizadas, algo que nadie se esperaba y que iba a hacer que esta aventura fuera todavía más loca de lo que imaginaban.