⚠️ADVERTENCIA DE CONTENIDO⚠️ Está novela cuenta con acoso severo, violencia física y emocional...
Un amor de la infancia destruido por el control despiadado de mi hermano. Mi amado Adán no solo perdió nuestros preciados recuerdos esa noche, también perdió la sensibilidad de sus piernas gracias a una persona desquiciada. Con la culpa creciendo dentro de mí desde niña me puse un propósito en mente. Esta vez yo lo cuidaré, lo protegeré, me convertiré en su esposa y cumpliré nuestras promesas olvidadas. Aunque su desconfianza me destroce el corazón, aunque su indiferencia me desgarre el alma, me quedare a su lado. Romperé esta jaula que me mantiene encerrada y volare tan alto que ya nadie más me podrá volver a enjaular.
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Día 1: Un fracaso total.
Luego de terminar de recorrer el lugar, esa joven se acerca a mí con una sonrisa demasiado amplia para mi gusto.
—Mucho gusto, soy Moly. Y tú debes ser la esposa de Adán... ¿Alondra, verdad?
—Así es, ese es mi nombre. Encantada, Moly. _ entiendo mi mano en forma de saludo cordial, pero no amistoso, ella solo me devuelve una sonrisa.
—Me imagino que ya Camila te explicó en qué consiste mi trabajo y mis horarios. Pero por si acaso, aquí tienes mi número. Puedes llamar a cualquier hora y vendré de inmediato.
—Gracias. Pero me gustaría encargarme de mi esposo por mi cuenta, si no te molesta.
—Ja ja, lo entiendo perfectamente. Solo ten cuidado de no estresarlo demasiado. Él es un poco desconfiado y no se siente muy a gusto con... extraños.
¿Cómo? ¿Ahora yo soy la extraña? Si antes no me caía bien, ahora definitivamente le he hecho la cruz. ¿Quién se cree que es para llamarme así, siendo yo su esposa y ella una simple empleada?
—¡Moly, ven por favor! Te necesito. _ la voz urgida de Adán llega rompiendo el incomodo momento.
—Ya voy, Adán. —Se voltea hacia mí con la misma sonrisa de hace un momento — Bueno, señora, ya sabe. Marque cuando lo desee, yo siempre estaré para lo que el joven Adán necesite.
Hago un gesto burlón mientras arrugo con fuerza el maldito papel dentro de mi mano. No sabía que era capaz de sentir unos celos tan voraces, y para colmo, esto apenas está comenzando.
Día uno: Un fracaso total.
Escojo lo que será mi oficina para pedir mis muebles antes de la mudanza definitiva. Sobre el dormitorio, aún no estoy segura. Adán se quedó con todas las habitaciones de la planta baja excepto esta pequeña que será mi despacho, así que supongo que me toca dormir arriba, lejos de él.
—¿Quieres que te acompañe a comprar los muebles de tu cuarto, querida?
—Gracias, Camila, los voy a pedir online.
—Pero así no puedes corroborar la calidad ni el tacto. Vamos juntas y dejamos que Adán reciba su tratamiento tranquilo.
Camila literalmente me saca de mi propia casa, no me permite decir ni una palabra y me empuja hacia el auto.
—Yo conozco una tienda excelente, sus materiales son de primera. No hace falta que los revise en persona, Camila.
—Nada de eso, yo te enseñaré a distinguir lo bueno a simple vista. Los jóvenes de hoy resuelven todo con el celular y terminan siendo estafados fácilmente.
Me muero por decirle que soy una empresaria, una "leona" en los negocios a la que nadie engaña, pero sé que ella jamás me escucharía. Además, esto no va de muebles... era solo una excusa para alejarme y dejar a solas a Adán con su dizque "amiga".
Horas después me doy cuenta de lo equivocada que estaba. Camila no me quería lejos de Adán, quería que viera la realidad con mis propios ojos.
—La familia de Samantha está en la ruina total. Ella es despreciada y odiada por toda la sociedad, y ahora están subastando todas sus pertenencias para poder irse del país.
—¿Cuándo pasó todo esto?
—Desde esta misma mañana. Tu hermano se fue temprano para arreglarlo todo y dijo que sería una sorpresa para ti. Vaya que te quiere, Alondra.
Si esta mujer supiera la verdadera forma en que me "quiere", caería muerta en el acto. Esto no es un gesto de bondad, es otra cadena, otra forma de atarme a él y recordarme que le debo todo. Seguro en cualquier momento llega el mensaje diciéndome cómo tengo que pagar este favor.
Luego de ver el espectáculo por fin pasamos por la muebleria y después de ver uno que otro artículo el paseo acaba.
—Querida, empaca todo y haz que lo envíen a esta dirección, por favor.
—Claro, señora. Mañana en la tarde tendrá el camión con todo.
Salimos por un café luego de encargar todo, y vaya que compró muchísimo.
—¿Te gustó todo?
—Tienes un gusto exquisito, Camila. Yo con lo justo me conformaba, solo habría comprado una cama y ya.
—Ahora eres parte de esta familia y tienes que verte y sentirte como tal. Una vez que todo esté listo, te llevaré a conocer a mis amigas y al círculo social.
—Bien.
Genial. Salí de una prisión para entrar en otra, pero nada se compara con el infierno que dejé atrás, así que supongo que esto no es tan malo.