NovelToon NovelToon
Mi Amor El Guachimán

Mi Amor El Guachimán

Status: Terminada
Genre:Amor eterno / Malentendidos / Romance / Completas
Popularitas:720
Nilai: 5
nombre de autor: Yulexi De Fernández

“Mi amor: El guachimán” es una historia de amor intensa entre un humilde guachimán (guardia de seguridad) y una joven millonaria que vive rodeada de lujos pero se siente vacía y sola.
A pesar de venir de mundos totalmente distintos, ambos se enamoran profundamente. Sin embargo, la madre de la chica se opone a la relación y hace todo lo posible para separarlos, creyendo que él no es digno de su hija.
Con el tiempo, el amor entre ellos se vuelve más fuerte y deciden luchar por estar juntos. Cuando finalmente llega el día de su boda, todo cambia drásticamente: ocurre un ataque inesperado y la chica termina herida al protegerlo a él, lo que provoca que pierda la memoria.
Desde ese momento, ella ya no lo recuerda. Él, roto por el dolor pero lleno de amor, hace todo lo posible por ayudarla a recuperar sus recuerdos y volver a enamorarla, demostrando que su amor puede resistir incluso la tragedia y el olvido.

NovelToon tiene autorización de Yulexi De Fernández para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 18: Mi morenita

Narra Ángel Pacheco

Después de que Sabrina dijo que sí quería ser mi novia, yo quedé mirándola como un completo bobo.

Literal.

Sentía el corazón latiéndome rapidísimo y una felicidad que hacía mucho tiempo no sentía.

Ella empezó a reírse suave al verme tan perdido.

—¿Qué tanto me mira? —preguntó divertida.

Yo negué con la cabeza sonriendo.

—Nojoda… todavía no me creo que me dijera que sí.

Ella bajó un poquito la mirada riéndose nerviosa.

La brisa movía su cabello y las luces del malecón iluminaban sus ojos.

Y en ese momento yo solo quería hacer una cosa.

Besarla.

Pero no me atrevía.

Porque aunque me hacía el seguro, por dentro estaba nervioso.

Ella seguía mirándome fijamente.

Y yo también la miraba a ella.

Después noté algo.

Sus ojos bajaban de vez en cuando hacia mis labios.

Y ahí me puse todavía más nervioso.

Ella sonrió despacito.

—¿Qué tanto me mira? —repitió bajito.

Yo me acerqué apenas un poquito.

Pero seguía dudando.

Y Sabrina, que claramente ya se había dado cuenta, soltó una pequeña risa.

—Bésame… o quiere que lo haga yo.

Yo abrí los ojos enseguida.

—No, claro que no.

Ella empezó a reírse.

—Entonces deje los nervios.

Yo respiré profundo.

Después me acerqué lentamente a ella.

Sabrina cerró los ojos suavecito.

Y yo cerré los míos también.

Cuando nuestros labios se encontraron sentí algo demasiado bonito.

Fue un beso largo, tranquilo y lleno de cariño.

Nada apresurado.

Solo… perfecto.

Y por un momento sentí que todo el ruido del mundo desapareció.

El terremoto.

La tristeza.

El dolor.

Todo.

Solo existíamos ella y yo.

Cuando nos separamos, Sabrina seguía cerquita de mí sonriendo nerviosa.

Yo también estaba sonriendo como idiota.

Ella se mordió el labio suavemente y después preguntó:

—Bueno… ahora que somos novios, ¿cómo me vas a decir?

Yo me quedé pensativo unos segundos.

—Mmm…

Ella levantó una ceja divertida.

—A ver.

Yo sonreí.

—¿Qué tal… morenita de mi vida?

Ella abrió los ojos sorprendida.

—Ay… eres tierno.

Yo me reí.

—¿Sí le gustó?

Ella asintió sonriendo.

—Muchísimo.

Yo sentí el corazón blandito con esa sonrisa.

Después la miré.

—¿Y usted cómo me va a decir?

Sabrina pensó unos segundos antes de responder.

—Mi osito costeño.

Yo solté una carcajada.

—¿Osito? ¿Por qué?

Ella empezó a reírse también.

—Porque eres más alto que yo.

Yo negué divertido.

—Esa es la explicación más rara del mundo.

Ella me abrazó del brazo.

—Pero igual me gusta.

Yo sonreí mirándola.

—Bueno entonces usted será mi morenita…

—Y usted mi osito costeño.

Nos quedamos caminando despacio por el malecón mientras hablábamos tonterías y nos reíamos como niños pequeños.

La verdad yo no quería que la noche terminara nunca.

Después de un rato Sabrina me miró.

—¿Sabes algo?

—¿Qué?

Ella sonrió suave.

—Hace tiempo no me sentía así de feliz.

Eso me tocó el corazón.

Porque yo sentía exactamente lo mismo.

Le agarré la mano despacito.

—Yo tampoco.

Ella entrelazó sus dedos con los míos.

Y ahí entendí que ya no había vuelta atrás.

Estaba demasiado enamorado de ella.

Seguimos caminando mientras la brisa pegaba suave y la ciudad seguía llena de luces.

Sabrina de repente se quedó mirándome.

—¿Qué?

Ella sonrió.

—Nada… me gusta mirarte.

Yo me reí.

—Ah no, ahora la enamorada eres tú.

Ella me empujó suave riéndose.

—Cállese.

Yo la acerqué un poquito hacia mí.

—No puedo creer que seas mi novia.

Ella levantó una ceja.

—Pues créelo.

Después apoyó la cabeza en mi hombro mientras seguíamos caminando.

Y no sé cómo explicarlo…

pero se sentía como hogar.

Como paz.

Como si después de tanta tristeza, por fin algo estuviera saliendo bien.

Después de unos minutos nos sentamos en una banca.

Sabrina seguía agarrada de mi mano jugando con mis dedos.

Yo la miré y sonreí.

—Te amo, morenita hermosa.

Ella levantó la mirada sorprendida.

Sus ojos brillaron bonito.

Y después sonrió de esa manera que me derretía completo.

—Te amo, mi osito hermoso.

Nojoda…

sentí que el corazón me iba a explotar.

La abracé fuerte mientras ella se reía bajito pegada a mí.

Y en ese momento entendí algo:

a veces la vida te destruye primero…

para después regalarte a alguien que te ayuda a reconstruirte poquito a poquito.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play