Me llamo Dayana Gamez. Y en este libro plasmo los recuerdos de mi vida, cada palabra, cada estrofa, cada párrafo y cada capítulo son las líneas que se fueron escribiendo en mi cuerpo y luego en mis recuerdos.
Sin embargo todos ellos se fueron convirtiendo en raíces convirtiendo mi vida en un gran árbol fuerte.
En un momento sentí que mi vida no valía la pena, pero llegó esa luz que me hizo ver el propósito de mi vida.
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C-14
Capítulo 14
Cuando escuche esa voz, que decía: "Buenas" mi corazón se volvió a cerrar y armo las fichas que se habían destruido, me levante rápidamente y corrí a la entrada, rogando que no fuera un sueño.
Cuando llegué, la vi asomada por arriba de la puerta con una hermosa sonrisaen su rostro, era ella, era mi madrastra, era Marisol, había llegado por mi, mis lágrimas volvieron a salir, pero esta vez era una alegría inexplicable la que sentía en mi interior.
Abrí rápidamente y me lancé a sus brazos, me aferré a ella, le di un abrazo fuerte, como si en cualquier momento fuera a desaparecer, como si fuera una ilusión tenerla allí.
Acarició mi cabello, con tanto amor, su toque era cálido y acogedor.
Me separó un poco de ella y limpio mis lágrimas y me dijo: "llevo un buen rato buscándote vine por ti, vine por mi hija"
Me tomó de la mano y entró conmigo, saludó a mi madre se presentó y volvió a recalcar que venía por su hija.
Yo me encontraba aferrada de su brazo.
Mi madre dijo: que no tenía ningún problema que me iba a ayudar a empacar mis cosas.
Yo le respondí: que yo lo hacía, no necesitaba ayuda, solte a mi madrastra y salí corriendo a empacar esa maleta, la preparaba tan rápido, como si mi vida dependiera de esos segundos.
Entre al baño me bañe rápido para quitar el agua sucias que había en mi cuerpo, salí ya lista con mi bolso, decidida a irme con la única mamá que sinceramente había conocido.
Mire a la callé y Joiner se encontraba allá parado viendo la escena, salí a dirección en donde él se encontraba.
En el momento que llegue a su lado, le dije que mi madrastra vino por mi, y me iría con ella, se le vio que la idea no era grata para él, tomó mi mano y me dijo: que le prometiera que iba a volver, y me preguntó si yo quería ser su novia.
Mi rostro volvió a arder y le respondí que si quería ser su novia, y que en vacaciones volvería a venir, me ofreció una amplia y hermosa sonrisa, no hubo beso, estábamos a la vista de muchas personas.
—Ya sabes, eres mi novia te espero en vacaciones, me dijo y se fue.
Mi madrastra me esperaba en la puerta me acerque a ella y la abrace, mi madre se encontraba a unos metros estuve a poco de no despedirme, pero recordé unas palabras de un hombre maravilloso, mi tío que me dijo "que no dejara que nada dañara mi hermoso corazón".
Me acerque a ella le di un beso en la mejilla y le dije adiós, y corrí enseguida a donde mi madrastra, temía separarme de ella y se fuera sin mi.
Caminamos a la salida del pueblo en donde se parqueaban los carros que salían a la ciudad, tuvimos que esperar alrededor de una hora para que pudiera llegar más pasajeros.
Salimos de allí y sentí que un peso que tenía en mí, se iba alejando y empezaba a sentir un alivio en mi ser.
Cuando íbamos a mitad de camino el auto se dañó, pero no me sentí mal, ya que me sentía protegida, mi madrastra en vez de enojarse o sentirse irritada, lo tomó muy bien y se reía con el conductor y los pasajeros de lo ocurrido.
Duraron como media hora arreglando el daño y en media hora más llegamos a la ciudad, de ahí debíamos tomar otro vehículo a la capital, que era en donde vivíamos.
Cuando tomamos el bus ella me abrazó y empezó a hablar.
Me pidió disculpas en nombre de mi padre, me dijo que él no se sentía arrepentido de lo ocurrido, más bien no quería saber de mi, pero ella me fue a buscar, porque no sabía como estaba pasando allá, que yo nunca había vivido con ellos, y además él no era el único que trabajaba, que ambos aportaban en partes iguales los gastos, así que los dos mandaban en casa la decisión de ella era que yo volviera.
Después que me dijo le pregunte que por que mi padre actuaba de esa manera conmigo.
Me dijo que ella le preguntó y él solo le dijo, que la rabia que tomaba en el trabajo la desquitaba conmigo pero no tenía respuesta él porque sucedía.
No sabía si las cosas iban a cambiar, pero me sentía bien de regresar, a casa.
Cuando llegamos mi padre se encontraba sentado en la puerta tapando la entrada, mi madrastra me tomó de la mano lo observó seria y le dijo: que le diera permiso que ella iba a entrar con su hija.
El no se tomó la molestia de mirarnos, bajo sus pies y se hecho a un lado, para que pudiéramos entrar.
En ese instante no me importaba que él no me hablara, me importaba la impotencia que ella me estaba dando, como a uno de sus hijos, esa actitud de ella la hizo entran en mi amargo corazón y tomar un lugar en el, donde nada la pudiera mover, ella se convirtió en mi mamá Marisol.
Al día siguiente mi mamá Marisol, me llegó a la escuela, disiendo que yo iba a volver, ya tenia un mes fuera de clases.
Pude volver, debido a que mi nivel académico era de estar en los tres primeros lugares del salón.
Cuando volví la maestra me preguntó lo ocurrido, le conté mi esperiencia con mi madre y le dije que prefería estar aquí, que volver a aquel lugar.
La maestra me observó con tristeza y en su mirada había mucha lástima por lo que me estaba ocurriendo.
Empecé a ir a la escuela nos mudamos de casa, ya que a mi padre no lo veían bien los vecinos por lo ocurrido conmigo.
En esos días que nos mudamos cumplí mis once años, mi padre no volvió a pegarme por todos esos meses.
Me sentía muy bien, por fin estaba viviendo una vida normal.
Pero no por mucho tiempo.
Un día nos encontrábamos jugando en el frente de la casa los dos hijos menores de mi mamá Marisol.
Yo iba entrando corriendo a la casa y Leder me cerró la puerta y me observó con mala cara, el mono cuando yo regrese ya no vivía con nosotros, se había mudado.
Yo no le preste atención a su actitud y seguí mi juego, volví a entrar a casa y mis dos hermanastros venían corriendo atrás de mi; cuando veo a Leder parado en la puerta y al yo querer entrar me recibió con una cachetada que me tiro al suelo al instante, dejándome paralizada en el lugar en donde caí.
Los dos niños, más los demás que se encontraban a un lado, se quedaron en shock, por lo que él hizo, se asustaron, sabían que él había cometido un gran error, ya que mi papá desde que me hablo, se había puesto muy celoso y sobre protector conmigo, su actitud tuvo un cambio extremo, que no permitía que nadie me dijese algo y mucho menos que alguien quisiera tocarme.
si me hubieran dado un deseo en ese instante de mi vida, hubiera pedido no estar jugando, si no acostada estudiando, para que no hubieran venido las consecuencias de ese acto.