Ella renace en un personaje que odió de la última novela que estaba leyendo.. ahora está decidida a cambiar su destino..
*Está novela pertenece a un mundo mágico*
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Josie 3
A la mañana siguiente, Josie Ryder.. seguía convencida de que en cualquier momento despertaría en un hospital moderno con dolor de cabeza y un doctor diciéndole que había sufrido una conmoción.
Pero no ocurrió.
En lugar de eso, una doncella abrió las cortinas con entusiasmo homicida y dejó entrar una cantidad absurda de luz solar.
—¡Mi lady, su padre desea desayunar con usted!
Josie enterró la cara en la almohada.
[Esto no puede ser real.]
Cinco minutos después estaba siendo vestida como una muñeca aristocrática mientras intentaba procesar su nueva existencia.
El vestido era azul claro.
Muy bonito.
Muy incómodo.
[¿Cómo respiran estas mujeres? ¿Con oración?]
La doncella terminó de acomodarle el cabello y sonrió emocionada.
—Se ve preciosa, lady Josie.
[Claro, porque sufrir románticamente da brillo natural.]
Bajó las escaleras lentamente.
La mansión Ryder era todavía más exagerada de día.
Retratos enormes.
Alfombras carísimas.
Ventanas gigantes.
Josie había pasado de pelear por descuentos en supermercados a vivir en un palacio.
[Ayer me faltaba azúcar y hoy tengo probablemente veinte sirvientes. La vida sí que tiene sentido.]
Cuando llegó al comedor, un anciano levantó la vista inmediatamente.
Y sus ojos se iluminaron.
El conde Ryder.
Tal como el libro lo describía.
Cabello gris.
Rostro cansado.
Y una expresión de absoluta adoración hacia su hija.
Era casi ridículo.
—¡Josie! Querida hija dime.. ¿Cómo te sientes esta mañana?
Ella parpadeó.
[Por Dios… realmente la ama.]
No era el típico padre distante de novelas dramáticas.
No.
Ese hombre parecía dispuesto a iniciar una guerra por ella.
Josie se acercó lentamente.
—Estoy bien…
El anciano suspiró aliviado.
—Gracias al cielo.
La observó unos segundos más, como asegurándose de que realmente estaba bien.
Josie sintió una extraña presión en el pecho.
[Pobre hombre… en la novela sufría muchísimo por culpa de la Josie original.]
Porque sí.
Ella recordaba eso.
Recordaba al conde desesperado viendo a su hija destruirse emocionalmente por Ethan.
Recordaba sus intentos inútiles de hacerla feliz.
Y recordaba que Josie apenas notaba cuánto la amaba su padre.
Josie sintió ganas de sacudir a la protagonista original.
El conde sonrió suavemente.
—Aún no me has dicho qué deseas por tu cumpleaños.
Ella volvió a la realidad.
—¿Mi cumpleaños?
—Es en unas semanas.. Puedes pedirme lo que quieras.
Josie lo miró fijamente.
[…Espera.]
—¿Cualquier cosa?
El conde asintió sin dudarlo.
—Cualquier cosa que te haga feliz, querida.
Y lo dijo con una sinceridad tan absoluta que ella casi se atragantó emocionalmente.
[Pero si este hombre prácticamente ya te entrega el reino entero, Josie. ¿Cómo estabas llorando por un guardia mediocre teniendo ESTO?]
Josie sonrió lentamente.
Y por primera vez desde que despertó en ese mundo… sonrió de verdad.
Porque comenzaba a entender algo importante.
Quizás había muerto.
Quizás estaba atrapada dentro de una novela ridícula.
Pero…
No estaba en una mala vida.
En absoluto.
Esa tarde volvió a encerrarse en su habitación.
Aunque esta vez no era por desesperación.
Era porque estaba pensando.
Muy seriamente pensando.
Sentada junto a la ventana, con una taza de té que aún no entendía cómo beber elegantemente, observó los jardines enormes de la mansión Ryder.
[Entonces…]
Ahora era rica.
Ridículamente rica.
Hermosa.
Ridículamente hermosa.
Y además tenía un padre que prácticamente la adoraba.
Josie se dejó caer sobre la cama mirando el techo.
[…Esto es como ganar la lotería después de morir.]
En su vida anterior había trabajado demasiado, corrido demasiado y sobrevivido demasiado.
Y ahora…
Ahora podía hacer cualquier cosa.
Literalmente cualquier cosa.
Se quedó pensativa.
[¿Qué hace la gente rica de novelas?]
Comenzó a enumerar opciones mentalmente.
[¿Aprender piano?]
Hizo una mueca.
[No, qué aburrido.]
[¿Buscar marido?]
Se estremeció.
[Preferiría comer vidrio.]
[¿Viajar?]
Eso sí sonaba interesante.
[¿Abrir una pastelería?]
Sus ojos brillaron un poco.
[…Aunque probablemente aquí las mujeres nobles no pueden simplemente abrir negocios sin que alguien se desmaye.]
Se sentó de golpe.
[¡Podría escribir!]
Luego recordó algo importante.
[Momento…]
Miró alrededor lentamente.
[No sé escribir elegante con pluma.]
Intentó tomar una hoja.
La tinta cayó torcida inmediatamente.
—…Parece que un pollo murió aquí.
Suspiró.
Después comenzó otra lista.
Posibles objetivos de vida..
No enamorarme de Ethan.
Sobrevivir.
Aprovechar el dinero.
Tal vez viajar.
Encontrar hobbies.
NO SUFRIR POR HOMBRES.
Se quedó viendo el punto seis.
Asintió solemnemente.
—Ese es el más importante.
Entonces volvió a quedarse pensativa.
Porque por primera vez desde que despertó allí… sintió algo parecido a emoción.
No miedo.
No desesperación.
Emoción.
[Puedo hacer lo que quiera.]
No tenía un trabajo agotador.
No tenía cuentas.
No tenía estrés.
Era joven.
Hermosa.
Rica.
Y además conocía el futuro de la novela.
Una sonrisa lenta apareció en su rostro.
[La Josie original desperdició esta vida llorando.]
Sus ojos brillaron con determinación.
[Pero yo no pienso hacerlo.]
... literalmente 🤭🤭🤣🤣🤣