NovelToon NovelToon
Renacida Para La Venganza

Renacida Para La Venganza

Status: En proceso
Genre:Reencarnación / Venganza / Traiciones y engaños
Popularitas:1.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Andres

Tras ser traicionada y asesinada por su esposo, Valeria renace tres años en el pasado armada con el conocimiento del futuro para destruir a sus enemigos y construir un imperio financiero imparable.

NovelToon tiene autorización de Andres para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Jaque al Rey de Paja

La calma que siguió a la junta de accionistas no fue de paz, sino de reconstrucción. La Torre Soler se había convertido en un hervidero de agentes judiciales, auditores y especialistas en seguridad cibernética que Valeria había contratado para purgar hasta el último rastro de la gestión de Julián. El nombre Soler volvía a brillar en lo alto de la ciudad, pero esta vez con una luz que no admitía sombras.

Julián Reyes ya no era el príncipe heredero de la industria. Era el preso número 4492 en la cárcel de máxima seguridad de la ciudad, esperando un juicio que prometía ser el más mediático de la década. Mónica Herrera, por su parte, vivía en un limbo legal, protegida por la fiscalía a cambio de su testimonio, pero rechazada por todos los que alguna vez la llamaron amiga. El "heredero" impostor, Gianluca Moretti, ya estaba en un vuelo de extradición hacia Italia.

Valeria estaba sentada en su nuevo despacho, uno que ella misma había diseñado con líneas minimalistas y paredes de cristal que le daban una visión de 360 grados de su imperio. Ya no era la habitación cargada de maderas oscuras de su padre; era un espacio de futuro.

—Los activos del Banco Continental están totalmente integrados —dijo Adrián Varma, entrando sin llamar, una costumbre que Valeria ya no solo permitía, sino que esperaba—. Nuestra cuota de mercado en el sector de tecnología médica ha subido al treinta y cinco por ciento tras la adquisición de las patentes de Aether Neural. Eres oficialmente la mujer más rica del país, Valeria.

Valeria levantó la vista de su tablet y le sonrió. Una sonrisa que tenía una calidez que solo mostraba ante él.

—No lo hice por el dinero, Adrián. Lo sabes.

—Lo sé. —Él se sentó frente a ella, dejando una carpeta sobre el escritorio—. Pero el dinero es el tablero, y ahora tú tienes todas las piezas. Sin embargo, hay algo que deberías ver. Algo que Castillo encontró en los servidores privados de tu tío Ricardo antes de que borraran todo.

Valeria tomó la carpeta. Dentro había una serie de correos electrónicos cifrados, pero con el desencriptador de Varma Industries, el contenido era legible. No eran mensajes dirigidos a Julián. Eran mensajes dirigidos a una dirección en Suiza con el asunto: *Proyecto Fénix - Fase 3*.

—"La heredera está bajo control. El veneno está siendo administrado según el protocolo del Dr. Ríos. El acuerdo de fusión con Volkov Enterprises se firmará en el tercer trimestre" —leyó Valeria en voz alta, sintiendo que el corazón se le detenía un segundo—. ¿Volkov Enterprises?

Adrián asintió con gravedad. —Isabella Volkov. La "Zarina del Acero". Es la dueña del mayor conglomerado industrial de Europa del Este y Asia. En su vida pasada... bueno, en los registros que tenemos, ella siempre ha intentado absorber al Grupo Soler, pero tu padre siempre se negó.

Valeria sintió que las piezas del rompecabezas, que ella creía haber completado, se hacían más grandes y aterradoras. Julián no era el cerebro. Su tío tampoco. Eran solo herramientas de un poder global mucho mayor.

—Isabella Volkov quería nuestra tecnología de energías renovables —dijo Valeria, levantándose y caminando hacia el ventanal—. Julián no me estaba matando por ambición personal. Me estaba matando por encargo. El matrimonio, el fraude, el veneno... todo era un plan de Isabella para que el Grupo Soler quedara en manos de Julián, quien luego firmaría la fusión con Volkov a cambio de una pensión vitalicia y el perdón de sus deudas de juego en Macao.

—Julián era un rey de paja —dijo Adrián, poniéndose a su lado—. Un títere que se creía el titiritero.

Valeria apretó los puños. —Entonces mi padre no murió por un accidente. Murió porque no quiso venderle su alma a Isabella. Y yo casi muero por lo mismo.

En ese momento, Sebastián entró al despacho. Su rostro estaba más serio que de costumbre, lo cual ya era mucho decir.

—Señorita Soler, tiene una llamada en la línea segura. No se identifica por nombre, pero dice que tiene un regalo de parte de la "Zarina".

Valeria miró a Adrián, quien asintió, preparando su propio teléfono para rastrear la señal. Ella tomó el auricular.

—Diga.

—Valeria Soler... —una voz de mujer, con un acento ruso refinado y frío, resonó al otro lado de la línea—. Debo felicitarte. Realmente no esperaba que te deshicieras de Julián con tanta... elegancia. Fue un error de mi parte subestimar tu instinto de supervivencia.

—Isabella Volkov —dijo Valeria, su voz sin rastro de miedo—. ¿Llamas para confesar tus crímenes o para intentar comprarme antes de que vaya por ti?

Isabella soltó una risa cristalina que heló la sangre de Valeria. —Oh, querida, no hay nada que comprar. El Grupo Soler ya está herido de muerte. ¿Crees que poseer el Banco Continental te hace invulnerable? El ochenta por ciento de tus proveedores internacionales pertenecen a mis subsidiarias. Mañana por la mañana, todos tus contratos de suministro serán cancelados por "incumplimiento de cláusulas de seguridad".

Valeria sintió el golpe. No lo había visto venir. Se había centrado tanto en limpiar su casa que se olvidó de que los cimientos estaban en terreno ajeno.

—Has ganado una batalla doméstica, Valeria —continuó Isabella—. Pero yo juego a escala global. Disfruta de tu torre mientras puedas, porque el asedio real apenas comienza. Considéralo mi regalo de bienvenida al verdadero mundo de los negocios.

La línea se cortó. Adrián, que había estado escuchando a través del altavoz, cerró los ojos y suspiró.

—La señal venía de un satélite privado —dijo él—. Es imposible de rastrear. Valeria, ella tiene razón en una cosa: si cancela los suministros, nuestras fábricas se detendrán en cuarenta y ocho horas. Perderemos miles de millones en contratos de penalización.

Valeria se giró hacia él. Su mirada no era la de una mujer derrotada. Era la mirada de un guerrero que acaba de encontrar un enemigo digno.

—No nos detendremos, Adrián. —Caminó hacia el mapa del mundo que decoraba una de las paredes—. Ella controla los suministros tradicionales. Pero nosotros tenemos la tecnología de Aether Neural. Podemos optimizar nuestra producción para usar materiales alternativos que ella no controla. Y tenemos el Banco Continental. Usaremos sus reservas de oro para comprar suministros en el mercado negro si es necesario hasta que establezcamos nuevas rutas.

—Eso es declarar la guerra total a Volkov —dijo Adrián, pero en sus ojos brillaba la misma chispa de desafío—. Sabes lo que eso significa. Ella no se detendrá ante nada. Intentará matarnos, literalmente.

—Ya lo intentó una vez y falló —dijo Valeria, acercándose a él y tomándole las manos—. Y ahora te tengo a ti. Isabella Volkov cree que el mundo es suyo porque todos le tienen miedo. Pero yo ya morí una vez, Adrián. No le tengo miedo a nada.

Adrián la atrajo hacia él y la besó. Fue un beso que selló no solo una alianza de negocios, sino una unión de dos personas dispuestas a incendiar el mundo para salvar lo que amaban.

—Entonces que así sea —susurró Adrián contra sus labios—. Vamos a derrocar a la Zarina.

Esa noche, Valeria y Adrián trabajaron hasta el amanecer en la "Operación Contraataque". No se trataba solo de sobrevivir, sino de golpear a Isabella donde más le dolía: en su reputación internacional. Usarían la evidencia del Doctor Ríos y de Julián para vincular a Volkov Enterprises con el intento de asesinato de una magnate extranjera. Un escándalo de esa magnitud haría que las acciones de Isabella cayeran en picado en la bolsa de Londres.

Mientras tanto, en una celda de la prisión, Julián Reyes recibía una visita inesperada. No era su abogado, ni Mónica. Era un hombre vestido de negro que le entregó un pequeño sobre con una sola instrucción: *"El Doctor Ríos ya no puede hablar. Tú tampoco deberías hacerlo si quieres que tu madre siga viviendo en ese asilo de lujo"*.

Julián, el hombre que pensó que sería el rey del mundo, se dio cuenta de que solo había sido una pieza prescindible en un juego que nunca llegó a comprender. Se hundió en el suelo de su celda, llorando no por arrepentimiento, sino por el terror absoluto de saber que Valeria ya no era su mayor problema.

Al amanecer, Valeria salió a la terraza de la Torre Soler. El sol empezaba a iluminar la ciudad, y ella sintió que cada rayo de luz era un juramento. Su padre no murió en vano. Ella no regresó de la muerte solo para castigar a un esposo traidor.

Había regresado para destruir al monstruo que se creía el dueño del destino.

Isabella Volkov pensaba que el tablero era suyo.

No sabía que Valeria Soler acababa de reescribir las reglas del juego.

Continuará...

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play