Leticia fue traicionada y asesinada, pero el destino le dio una segunda oportunidad bajo un nuevo nombre... Isabela Torner, ahora tiene un esposo que la detesta, un pasado lleno de escándalos y una criatura que crece en su vientre.
Román Osorio cree conocer a su mujer, pero no tiene idea de que la verdadera Isabela murió y que en su lugar hay una mujer capaz de matar con la mirada... y de conquistar lo que se proponga.
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Capitulo:08
ISABELA:
El vapor del agua caliente flota entre nosotros, pero el frío que emana de los ojos de Román podría congelar la bañera entera, no me muevo y no me escondo, en una batalla la mejor defensa es mantener la mirada especialmente cuando estás acorralada.
—¿Quién soy?
Repito dejando que una risa suave y cargada de veneno escape de mis labios sin apartar la mirada.
—Soy la mujer que casi muere hace unos días Román y que pasó todo el tiempo sola en el hospital mientas su esposo estaba... Quién sabe dónde.
Él da otro paso más cerca y puedo oler su perfume, ese aroma aroma tan delicioso que a decir verdad me gusta mucho.
—Isabela era una tonta superficial, sin embargo... Tú...
Se inclina un poco analizando mis ojos como si buscara un rastro de la otra mujer.
—Tú tienes una mirada que nunca vi en ti... Hablas de cosas extrañas, de prensa, de negocios... Isabela solo hablaba de joyas y de cómo hacerme la vida imposible.
—Quizás es que nunca te tomaste la molestia de ver más allá de la tonta superficial.
Me encojo de hombros sintiendo cómo el agua empieza a enfriarse.
—Ahora, si ya terminaste de interrogar a una mujer vulnerable, desnuda y embarazada, sal de aquí, tengo una habitación que desmantelar y un futuro que asegurar.
Él guarda silencio por un largo momento.
Sé que no me cree, pero no tiene pruebas, en este mundo no existen los hechizos de posesión ¿verdad? Para él, solo soy una esposa que ha perdido los estribos tras un accidente.
—No voy a permitir que destruyas la reputación de esta familia Isabela.
Dice finalmente, enderezándose.
—Quédate con el dinero de las ventas si eso te mantiene callada, pero no quiero volver a ver a esos hombres de las subastas en mi puerta, si necesitas algo pídelo como siempre.
—¿Incluso si pido que quites ese color rosa vomitivo de mis paredes?
Pregunto con una ceja alzada.
Román se encamina a la puerta, pero se detiene antes de salir.
—Haz lo que quieras con la habitación, como si quieres pintarla de negro... Pero recuerda, Isabela... Sigo vigilándote.
Antes de que salgo lo detengo.
—Espera Román.
Digo mientras me levanto y me envuelvo en una toalla lentamente y observo como sus ojos me miran al girarse.
—Ahora ¿Qué quieres?
Sonrío caminando hacia él lentamente y me detengo a una distancia prudente.
—La cosa es... Es que no me gusta pedir Román Ossorio, me gusta ganarme lo mío.
Él se ríe.
—¿Tú? ¿Desde cuándo te gusta ganarte lo tuyo?
Sonrío de medio lado.
—Bueno, desde ahora.
Él frunce el ceño y resopla para luego salir y solo escucho el portazo. Finalmente suelto el aire que no sabía que estaba reteniendo.
—Vigilada... Qué novedad.
Murmuro saliendo del cuarto de baño y me dirijo al enorme closet.
—En mi otra vida, ser vigilada significaba que alguien quería cortarme el cuello... Esto es casi... refrescante... Sí, esto me traerá un poco de diversión.
(...)
DOS DÍAS DESPUÉS:
La mansión Osorio ha sido testigo de una revolución... He vendido tres abrigos de visón, diez bolsos que gritaban mírame y un juego de collares que pesaban más que mi antiguo collar de perlas.
Marta y el resto del personal me miran como si fuera un fantasma, pero eso no me importa.
He contratado a un equipo de pintores y decoradores.
—¡Fuera ese papel tapiz!
Ordeno señalando la pared dorada.
—Y tiren esas plumas fucsias a la basura... Quiero colores neutros, madera oscura y alfombras que no parezcan piel de un animal extinto.
—Pero señora...
Balbucea el decorador.
—,Estas molduras son de oro de veinticuatro quilates.
—Mejor todavía, arránquelas y véndalas, quiero una habitación para una mujer, no para una casa de muñecas raras.
Mientras los hombres trabajan, me siento en la terraza con mi celular, he estado investigando a mis supuestos padres.
Los recuerdos que me llegan son fragmentos de gritos, exigencias de dinero y una frialdad que me hace querer sacar mi daga inexistente y apuñalarlos.
Al parecer, Isabela era la mina de oro de la familia Torner.
De repente mi pantalla brilla con un mensaje de texto... Es de Camila mi querida hermana.
"Hermanita, mamá dice que mañana vendremos a cenar para celebrar tu salida del hospital... Prepara a Román, necesitamos hablar de los negocios de papá. ¡Besos!"
Suelto una carcajada que hace que Marta se sobresalte y me mire extrañada.
—Celebrar, ¿eh? Querrán decir recaudar o engañar a la pendeja.
Miro hacia el jardín donde Román está bajando de su auto, luciendo tan imponente como siempre.
—Prepárate, esposo mío.
Susurro para mí misma.
—Mañana será un gran día para soportar a mi “querida” familia ... Y yo voy a demostrarles que ya no soy el títere de nadie.
(La verdad es que me gustaría traerles un maratón, pero en los últimos días mi trabajo es muy cansado y apenas me da tiempo para escribir... Les prometo que en cuanto esté más desocupada les traeré maratón.)
y yo pensando que era una más de tantas oportunistas y nada que ver 🤭
pd: esta chica le hecho el ojo a Jonathan y no lo va a dejar
pd: autora Jonathan es bueno y merece ser feliz con una mujer que lo quiera por lo que es y no por su dinero 💰 no es justo que aparezca una mujer y se hacer que a él solo por interes no señor y ya sabemos que lo mamá de se amigo no es para el y no le combine por algo se lo dijo Roman el se merece alguien mejor