Cicatrices que arden
Fueron inseparables… hasta que el mundo los rompió.
Ahora, entre peleas y destino, sus caminos vuelven a cruzarse.
Porque hay amores que no se olvidan…
aunque duelan como una herida abierta.
Un vínculo imposible de romper.
Un amor que nunca dejó de arder.
NovelToon tiene autorización de Luna Aoul para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 8: Lo que no sabes nombrar
La noche estaba en silencio.
Pero no era un silencio tranquilo.
Era uno… incómodo.
Manjiro Sano caminaba de un lado a otro.
Molesto.
Confundido.
—Tch…
Pasó una mano por su cabello rubio.
No entendía nada.
Lo que había pasado con Ken Ryuguji… no tenía sentido.
Ese beso.
Ese momento.
Esa reacción.
Y peor…
su propia reacción.
—…idiota —murmuró.
Pero no sabía si hablaba de Draken…
o de sí mismo.
—Estás haciendo demasiado ruido.
Mikey levantó la mirada.
Ahí estaba.
Izana Kurokawa.
Tranquilo.
Sentado.
Observándolo como si ya supiera todo.
—Necesito que me ayudes —dijo Mikey directo.
Izana arqueó una ceja.
—¿Yo? ¿Ayudarte?
—Sí.
Silencio.
Izana lo miró unos segundos.
Luego sonrió levemente.
—Esto va a ser interesante.
—Es sobre Draken.
Eso llamó su atención.
—Habla.
Mikey suspiró.
—No entiendo qué me pasa…
—Eso es obvio.
—Cállate.
Izana apoyó el mentón en su mano.
—Sigue.
—Me molesta… verlo con otros —admitió Mikey—
pero cuando se acerca demasiado… también me molesta.
Silencio.
Izana lo miró.
Fijo.
—Eres un desastre.
—¡Lo sé!
Izana suspiró.
—Ven.
—¿A dónde?
—A preguntarle a alguien que sí entiende.
Mikey frunció el ceño.
—¿Quién?
Izana se levantó.
Sonrió.
—Kakucho.
El departamento estaba en silencio.
Kakucho estaba sentado en la cama.
Mirando la ventana.
Escuchó la puerta abrirse.
—Ya era hora —murmuró sin girarse.
Pero cuando vio quién entraba…
se quedó en silencio.
—¿Mikey?
—Hola —dijo Mikey, incómodo.
Izana caminó directo hacia Kakucho.
Sin decir nada.
Y entonces…
CLACK.
La cadena cayó al suelo.
Silencio.
Kakucho miró su tobillo.
Libre.
—…¿Qué estás haciendo?
Izana se inclinó.
Lo tomó del rostro.
Y lo besó.
Frente a Mikey.
Directo.
Sin vergüenza.
Mikey giró la cara.
—¡YA YA YA!
¡No quiero ver sus chanchadas!
Kakucho se separó apenas.
—¿Qué te pasa?
Izana sonrió.
—Nada.
Pero su mirada decía otra cosa.
—Vamos —dijo—. Tengo hambre.
El restaurante de ramen estaba lleno.
Cálido.
Con olor a comida recién hecha.
Se sentaron los tres.
Silencio.
Incómodo.
—Bueno… —dijo Kakucho—
¿alguien me explica por qué estamos aquí?
Mikey suspiró.
—Necesito ayuda.
Izana apoyó el codo.
—Explícale.
Kakucho lo miró.
—Esto va a ser bueno…
Y entonces Mikey habló.
Todo.
El beso.
La confusión.
La pelea.
Silencio.
Kakucho lo miró.
Luego a Izana.
—Está enamorado.
—¡NO LO ESTOY! —respondió Mikey de inmediato.
Izana sonrió.
—Sí lo estás.
—¡NO!
Kakucho apoyó la cabeza en su mano.
—Entonces dime…
—¿qué sentiste cuando te besó?
Silencio.
Mikey bajó la mirada.
—…
—¿Ves? —dijo Izana.
—No sé lo que siento… —admitió finalmente Mikey.
Izana lo observó.
—Eso es peor.
Silencio.
Pero justo cuando la conversación iba a continuar…
La puerta del local se abrió de golpe.
El ambiente cambió.
Entraron varios hombres.
Presencia pesada.
Peligrosa.
Y al frente…
Taiju Shiba.
—Vaya… qué coincidencia.
Silencio total.
Izana lo miró.
Sin levantarse.
—No tengo tiempo para esto.
Taiju sonrió.
—Yo sí.
Y entonces…
todo explotó.
Golpe.
Un hombre atacó a Mikey.
Izana se levantó.
—¡Atrás!
Pero eran demasiados.
Kakucho se puso de pie.
—¡Izana—!
Otro golpe.
Sillas volando.
Gritos.
Caos.
Mikey peleaba.
Rápido.
Pero eran muchos.
Izana golpeó a uno.
A otro.
Pero algo no estaba bien.
Taiju avanzó.
—Te estaba buscando.
Izana lo miró.
—Error.
Se lanzaron.
Golpe contra golpe.
Pero Taiju…
era brutal.
Un impacto directo.
Izana cayó de rodillas.
—¡IZANA!
Kakucho intentó llegar.
Pero lo sujetaron.
Mikey también.
—Suéltenme—
Demasiado tarde.
Otro golpe.
Izana cayó al suelo.
Inconsciente.
Silencio.
Pesado.
Taiju miró a los otros dos.
—Llévenselos.
—¡IZANA!
Pero no despertó.
Kakucho fue arrastrado.
Mikey también.
Sin poder hacer nada.
El restaurante quedó destruido.
Vacío.
Y en el suelo…
Izana.
Solo.
Una nota quedó cerca de su mano.
"Te espero a ti… y a Draken."
Silencio.
Pero cuando despertara…
todo ardería.
💕💕💕💕...... 💕💕💕💕..... 💕💕💕💕......
Golpes. Traiciones. Secuestros.
Y un nombre que lo va a destruir todo… IZANA
Cuando todo parecía calmarse…
el destino decidió romperlo TODO.
Kakucho en peligro.
Mikey sin respuestas.
Y Izana… a punto de perder el control.
Porque cuando tocan lo que es suyo…
no hay reglas…
no hay límites…
solo queda el desastre.
Se viene el capítulo más brutal hasta ahora…
y nadie está preparado.
😂 Si te gustó, deja tu mensaje
(si no lo haces… Izana irá por ti 🫢
nah mentira 😂 caíste)
con cariño Luna Auol 🌸