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Me Enamore De Una Madre Soltera

Me Enamore De Una Madre Soltera

Status: En proceso
Genre:Romance
Popularitas:8k
Nilai: 5
nombre de autor: Yulexi De Fernández

Esta historia habla de una chica que se embarazó muy joven y tuvo que aprender a sobrevivir en un mundo lleno de dificultades. Sin apoyo suficiente y con pocas oportunidades, se vio obligada a “buscarse la vida” como pudo, enfrentando la realidad desde muy temprano. Por amor a su hija, dejó los estudios y sacrificó sus sueños personales para dedicarse por completo a su crianza, creciendo de golpe y convirtiéndose en madre antes de tiempo.
Sin embargo, su vida da un giro inesperado cuando conoce a un chico millonario, alguien que no la juzga por su pasado ni por ser madre soltera. A diferencia de muchas personas, él la trata con respeto, la escucha y ve en ella algo más allá de sus dificultades: una mujer fuerte, valiente y luchadora.
A partir de ese encuentro, ambos comienzan a construir una relación marcada por la confianza, el apoyo y la superación de prejuicios. Ella empieza a recuperar la esperanza en su futuro, mientras aprende que aún puede soñar y volver a levantarse,

NovelToon tiene autorización de Yulexi De Fernández para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 7: “El día que todo se me vino abajo”

Narra Brando

Al otro día yo estaba donde siempre, por la tienda del barrio, ese sitio donde uno se queda con los panas sin hacer mucho, solo pasando el rato, viendo la vida como si no tuviera problemas. Esa misma tienda fue donde conocí a Violeta, y desde ahí ese lugar para mí cambió, porque ya no es solo una esquina más del barrio, sino un lugar donde me acuerdo de ella todo el tiempo.

Yo estaba tranquilo, medio callado, como siempre, cuando llega un pana mío de confianza y me dice:

—Hermano, el jefe dijo que hay que hacer una vuelta.

Yo lo miré serio de una vez.

Porque cuando en la calle dicen “vuelta”, uno ya sabe que no es nada bueno. No es trabajo normal, no es cosa tranquila. Es algo que siempre trae problemas, de una forma u otra.

Yo me quedé pensando un rato.

Desde que estoy con Violeta, yo había intentado bajarle a todo eso. Alejarme un poco, estar más tranquilo, cambiar mi vida aunque fuera despacio. Pero la calle no es fácil, la calle no suelta a uno así nomás.

Y ese día… me tocó.

—¿Dónde es? —pregunté.

—Centro comercial —me dijo el man—. Rápido y salimos.

Yo suspiré.

No me gustó nada la idea, pero en este mundo uno no siempre elige.

Nos fuimos en moto, varios manes, todos encapuchados. Yo me puse la capucha despacio, con el corazón raro, como con presión en el pecho. Hacía rato no hacía algo así, desde que Violeta llegó a mi vida yo estaba intentando ser diferente.

Pero ese día me tocó volver a lo mismo.

Cuando llegamos al centro comercial, todo se veía normal, la gente caminando, riéndose, comprando cosas como si nada. Y nosotros ahí, con otra mente totalmente distinta.

Entramos.

Y empezamos.

Yo sentía el cuerpo raro, como desconectado. No era emoción, era nervio. Era como si una parte de mí no quisiera estar ahí, pero la otra sí sabía lo que tenía que hacer.

Y en mi cabeza… Violeta.

No sé por qué, pero ella estaba ahí todo el tiempo.

Como un recuerdo constante diciéndome que yo le había prometido cambiarle la vida, que le había prometido no volver a esto, que quería hacer las cosas bien con ella.

Pero la calle no es así de fácil.

Cogimos una plata, no mucha, pero algo salió.

Y apenas salimos, yo ya sentía que algo iba a salir mal.

Arrancamos en las motos rápido.

Yo iba con el casco puesto, la capucha abajo, el corazón acelerado.

Y en segundos…

sirenas.

Luces.

Policía.

—¡Alto ahí! —se escuchó fuerte.

Yo sentí que todo se me frenó.

—¡No, no, no…! —dije por dentro.

Intentamos salir, pero ya era tarde.

Nos rodearon.

Gritos.

Gente corriendo.

Todo un caos.

Y ahí fue cuando todo se dañó.

—¡Bajen las manos! —gritaban.

Nos tocó quitarnos la capucha.

En ese momento sentí que se acabó todo.

La gente mirando, grabando, murmurando.

Y yo solo pensando en una cosa: Violeta.

Porque en Pereira las noticias vuelan más rápido que cualquier cosa.

En menos de lo que uno piensa, todo el mundo ya sabe.

“Captura en centro comercial”

“Operativo policial”

“Detenidos en flagrancia”

Y yo ya sabía lo que venía después.

El juicio de la gente.

El juicio del barrio.

Y lo peor… el juicio de ella.

Me esposaron.

Yo no hice escándalo.

No tenía sentido.

Mientras me llevaban, yo solo pensaba en Violeta.

En su cara.

En su voz.

En cómo le iba a explicar esto… o si siquiera iba a querer escucharme.

Ya en la estación todo era frío, silencio, mirada de policías, todo pesado.

Y yo ahí sentado, con las manos quietas, sintiendo que había fallado otra vez.

Pero esta vez era diferente.

Porque esta vez no era solo mi vida.

Era la de ella también.

Porque Violeta llegó.

No sé cómo se enteró tan rápido, pero llegó.

Cuando la vi entrar, sentí un golpe en el pecho.

Su cara estaba seria, triste, molesta… decepcionada.

Se acercó sin dudar.

—Brando… —me dijo con la voz quebrada.

Yo la miré desde donde estaba.

—Violeta… —respondí bajito.

Ella negó con la cabeza.

—Me prometiste… —me dijo—. Me prometiste que no ibas a volver a eso.

Yo bajé la mirada.

—Yo intenté… —dije.

—No —me interrumpió—. No intentaste nada.

Silencio.

Pesado.

Fuerte.

Yo no tenía cómo defenderme.

Porque era verdad.

Ella respiró fuerte, como aguantando el llanto.

—Yo confié en vos… —me dijo—. Yo te creí.

Eso me partió.

—Yo no quería que pasara esto… —le dije.

Ella me miró con los ojos brillosos.

—Pero pasó.

Yo me quedé callado.

Porque no había nada que decir.

Un policía se acercó y dijo que me tenían que mover.

Violeta dio un paso atrás.

—¿Y ahora qué? —me preguntó—. ¿Así es todo contigo?

Yo la miré.

—Perdón… —fue lo único que pude decir.

Ella negó con la cabeza.

—Ya no… —dijo.

Y se dio la vuelta.

Yo me quedé ahí, esposado, viéndola irse.

Y en ese momento entendí algo duro.

Que la calle siempre cobra.

Y que esta vez… me estaba cobrando a ella.

1
MARY LAURA
Osea violeta es una estampa
MARY LAURA
Felicidades
Tere Jimenez
muchas felicidades hermosa novela bueno tubo de todo hermosa novela gracias por compartir y espero muchos éxitos más felicidades
Tere Jimenez
gracias hermoso final
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