NovelToon NovelToon
Nunca Dejaste De Ser Mía.

Nunca Dejaste De Ser Mía.

Status: En proceso
Genre:Dominación / Embarazada fugitiva / Amante arrepentido
Popularitas:2.7k
Nilai: 5
nombre de autor: clau21

Valeria escapa estando embarazada, en plena noche.
con el siguiente pensamiento
“Si el me encuentra, jamás volveré a ser libre.”

NovelToon tiene autorización de clau21 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

#4

...sobrevivir al primer día...

...****************...

Valeria no durmió bien aquella noche.

Y el problema no era el trabajo, ni la lluvia que caía, el problema era:

Adrián.

Su voz seguía atrapada dentro de su cabeza.

Su mirada.

La manera en que había apartado aquel mechón de cabello como si tuviera derecho a tocarla.

Se giró en la cama por cuarta vez intentando convencerse de que estaba exagerando.

Tal vez así era él con todo el mundo.

Tal vez simplemente tenía una personalidad intensa.

Sí.

Eso debía ser.

Aunque en el fondo sabía que no era verdad.

Porque Gabriel tenía razón.

Adrián De Luca no apartaba la mirada de ella.

Y eso comenzaba a ponerla nerviosa de una forma peligrosa.

El sonido de la alarma interrumpió sus pensamientos.

Valeria suspiró antes de levantarse.

Necesitaba dejar de pensar tanto.

Era solo un trabajo.

Nada más.

La lluvia había desaparecido por completo, dejando la ciudad cubierta por un brillo húmedo y frío.

Cuando Valeria entró nuevamente al edificio De Luca, sintió la misma presión extraña en el pecho.

Como si el lugar entero estuviera vivo.

Observándola.

La recepcionista sonrió apenas la vio acercarse.

— Sobreviviste al primer día.

Valeria soltó una pequeña risa.

—Apenas.

—Eso ya te pone por encima de muchos.

La respuesta la hizo fruncir el ceño.

—¿La gente renuncia mucho aquí?

La mujer dudó unos segundos.

—Digamos que trabajar para Adrián De Luca no es para cualquiera.

Otra vez.

Siempre terminaban hablando de él como si fuera algún tipo de depredador.

Valeria intentó ignorarlo mientras caminaba hacia el ascensor.

Pero esa sensación incómoda volvió apenas las puertas se cerraron.

Algo dentro de ella le decía que debía mantenerse lejos de Adrián.

Muy lejos.

El problema era que otra parte de ella parecía hacer exactamente lo contrario.

Cuando llegó al último piso, encontró un enorme ramo de flores blancas sobre su escritorio.

Se detuvo inmediatamente.

Eran hermosas.

Elegantes.

Costosas.

Demasiado costosas.

Valeria miró alrededor confundida.

—¿Quién las envió?

Gabriel levantó la vista desde su computador y soltó una pequeña sonrisa.

—Vaya. Eso fue rápido.

—¿Qué cosa?

—Ya llamó su atención oficialmente.

El corazón de Valeria dio un pequeño vuelco.

—¿Adrián envió esto?

Gabriel levantó ambas manos.

—Yo no dije eso.

Pero no necesitaba decirlo.

Ella ya lo sabía.

Valeria tomó lentamente la pequeña tarjeta entre las flores.

Solo había una frase escrita con letra elegante.

“Las rosas rojas tienen demasiadas espinas para ti.”

Sin firma.

Pero no hacía falta.

Un escalofrío recorrió lentamente su espalda.

Porque aquella frase no parecía romántica.

Parecía personal.

Demasiado personal.

—Eso no da miedo en absoluto —murmuró Gabriel con ironía.

Valeria le lanzó una mirada.

—No tiene gracia.

—Créeme, estoy intentando tomármelo con humor porque la alternativa es preocuparme por ti.

Ella abrió los ojos.

—¿Por mí?

Gabriel bajó un poco la voz.

—Escucha… Adrián no suele fijarse así en las personas.

—¿Así cómo?

Él dudó unos segundos.

—Intensamente.

El corazón de Valeria volvió a acelerarse.

Quiso responder algo.

Negarlo.

Decir que estaban exagerando.

Pero justo en ese momento la puerta de la oficina principal se abrió.

Y Adrián apareció.

Todo el piso quedó en silencio de inmediato.

Era impresionante el efecto que tenía sobre las personas.

El miedo.

El respeto.

La tensión.

Adrián caminó lentamente hacia ellos mientras revisaba algo en su teléfono.

Traje negro otra vez.

Reloj plateado.

Expresión tranquila.

Pero cuando levantó la mirada hacia Valeria…

algo cambió.

Sus ojos recorrieron lentamente el vestido blanco que ella llevaba aquella mañana.

Demasiado lentamente.

Valeria sintió calor subirle al rostro.

Adrián se detuvo frente a su escritorio.

—Llegaste temprano.

—No quería retrasarme.

—Bien.

Sus ojos bajaron hacia las flores.

—¿Te gustaron?

Directo.

Sin vergüenza.

Sin fingir que no había sido él.

Valeria tragó saliva.

—No tenía que enviarme nada.

—Quise hacerlo.

La respuesta fue inmediata.

Natural.

Como si aquello fuera completamente normal.

Gabriel miró discretamente hacia otro lado.

Claramente sintiéndose fuera de lugar.

Adrián volvió a observar a Valeria.

—El blanco te queda mejor que el negro.

El comentario la tomó desprevenida.

Y la forma tranquila en que lo dijo fue todavía peor.

Porque no sonó como un cumplido casual.

Sonó como una observación hecha por alguien que la había mirado demasiado.

Valeria intentó recuperar la compostura.

—Gracias.

Adrián inclinó apenas la cabeza.

—Entra a mi oficina cuando termines esos informes.

Luego se alejó sin decir nada más.

Pero el silencio que dejó detrás fue muchísimo peor.

Gabriel soltó el aire lentamente apenas Adrián desapareció.

—Bueno.

Valeria lo miró.

—¿Bueno qué?

—Creo que oficialmente estás en problemas.

Ella frunció el ceño.

—Solo me envió flores.

Gabriel soltó una pequeña risa incrédula.

—Valeria… Adrián De Luca no envía flores.

Las palabras quedaron resonando dentro de su cabeza todo el resto de la mañana.

Y lo peor…

era que una parte de ella comenzaba a disfrutar la atención de ese hombre más de lo que debería.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play