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Selena Y El Don De Las Tinieblas

Selena Y El Don De Las Tinieblas

Status: Terminada
Genre:Romance / CEO / Matrimonio contratado / Mujer poderosa / Completas
Popularitas:1.9M
Nilai: 4.9
nombre de autor: Edna Garcia

Traicionada por su propia hermana y sacrificada como moneda de cambio por su familia, Selena Sanches vio cómo sus sueños de amor se derrumbaban cuando Ingrid falsificó sus exámenes prenupciales.
Considerada “estéril”, Selena fue descartada por Cássio Álvarez, el hombre que juró amarla y con quien iba a casarse… pero él decidió casarse con Ingrid sin dudarlo.

Humillada y sin apoyo, Selena creyó que nada podía empeorar, hasta que su padre la ofreció como esposa al misterioso y temido Henrico Garcês, un mafioso al que nadie jamás se atrevía a mirar a los ojos. Un hombre que vive en las sombras, rodeado de rumores, poder… y peligro.
Ahora, unida a un desconocido que inspira tanto miedo como fascinación, Selena deberá descubrir si este matrimonio forzado será su ruina…
o su salvación.

NovelToon tiene autorización de Edna Garcia para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 16

El sol de la mañana entró por las rendijas de las cortinas cuando Selena abrió los ojos.

Por un instante, no sabía exactamente dónde estaba, hasta que sintió el calor firme del brazo de Henrico alrededor de su cintura.

Habían dormido juntos.

De verdad.

Como marido y mujer.

Henrico también despertó, respirando hondo antes de abrir los ojos. Cuando vio el rostro de Selena tan cerca, una sonrisa suave surgió en sus labios, una sonrisa que Selena jamás imaginó recibir de aquel hombre.

Llevó la mano al rostro de ella, acariciando su mejilla con el pulgar.

—Buenos días, mi esposa —murmuró, la voz ronca de sueño.

Selena se sonrojó.

—Buenos días…

Henrico continuó acariciando el rostro de ella, como si estuviera decorando cada rasgo.

Pero entonces su expresión cambió, volviéndose seria… preocupada.

—Selena… —comenzó, con cuidado— creo que necesitamos conversar sobre anoche.

El corazón de ella se aceleró.

Henrico respiró hondo.

—Yo… con el deseo que sentí por ti… acabé olvidando de prevenirme.

Frunció el ceño.

—Si quieres, puedo pedir a la farmacia que manden la píldora del día siguiente. No quiero que te preocupes.

Selena se quedó inmóvil.

El tiempo pareció parar.

Ella tragó saliva, reunió coraje y finalmente abrió el corazón.

—Henrico…

Su voz temblaba.

—No precisa preocuparse con eso. Yo… yo no puedo quedar embarazada.

Henrico se quedó estático, mirando profundamente en los ojos de ella.

Selena respiró hondo, sintiendo que necesitaba continuar.

—Soy estéril.

Él abrió los ojos por un momento, pero no dijo nada. Esperó.

Selena prosiguió:

—Descubrí eso antes del casamiento con Cássio.

Su voz falló.

—Y ese fue el motivo de él… desistir de mí.

Ella bajó la mirada.

—Él prefirió a Ingrid. Porque ella podía darle un hijo a él… y yo no.

Henrico sintió algo apretar dentro del pecho.

Pena. Rabia. Empatía.

Él erguio suavemente el rostro de ella con la punta de los dedos.

—Selena… lo siento mucho por eso.

—Estoy bien… —mintió ella, intentando sonreír—. Solo… solo pensé que necesitaba contarte.

Henrico quedó en silencio por largos segundos, procesando todo.

Entonces preguntó con sinceridad:

—¿Tú… estás bien con eso? Quiero decir… muchas mujeres sueñan en ser madres. ¿Y tú…?

Selena respiró hondo.

—Siempre soñé en ser madre. Siempre. Desde pequeña.

Ella apretó las sábanas entre los dedos.

—Pero sueños ni siempre se realizan. Es la vida, ¿no?

Henrico vio el dolor escondido en aquella frase.

Y aquello le conmovió.

Selena levantó la mirada, vulnerable.

—Henrico… ahora que tú sabes…

Ella vaciló.

—¿Tú vas a abandonarme un día? Tú… quieres tener tus hijos. Todo hombre quiere.

Henrico soltó un suspiro profundo, aproximándose más a ella.

—Selena…

Él tocó el rostro de ella nuevamente.

—Yo no quería casarme. Tú sabes de eso.

Hizo una pausa.

—Y mucho menos pensé en ser padre. Nunca fue un plan mío.

Los ojos de Selena se abrieron.

Henrico continuó:

—Entonces, no precisa tener miedo. No voy a abandonarte porque tú no puedes quedar embarazada.

Selena dejó escapar un suspiro casi aliviado, pero aún inseguro.

Henrico percibió.

—Y más… —dijo él, firme— si ser madre realmente es tu sueño… no está descartado.

Selena frunció el ceño, confusa.

—¿Qué quieres decir?

Henrico sonrió de lado, pasando la mano por los cabellos de ella.

—Podemos adoptar un bebé en el futuro.

—¿A-adoptar? —ella repitió, sorprendida.

—Sí. Seríamos padres de la misma forma.

Selena se quedó atónita.

—Pero… ¿a ti no te importaría criar un hijo que no lleva tu sangre?

—¿Y qué los otros irían a decir? —ella preguntó, insegura—. Irían a hablar que es hijo adoptivo, irían a juzgar…

Henrico erguio la mano y posó sobre la de ella.

—Selena… tantas criaturas nacen todos los días y son abandonadas.

Su mirada era increíblemente dulce.

—Un hijo precisa de amor. No de sangre.

Ella sintió el corazón derretirse.

Henrico, el Don de las Tinieblas, diciendo aquello?

Él completó:

—Y en cuanto al mundo…

Su mirada endureció, como el jefe de la mafia que era.

—Podemos guardar eso solo entre nosotros. Dejamos a todos creer que tú misma has generado la criatura.

Él pasó el pulgar en la mano de ella.

—Nadie precisa saber la verdad.

Selena sintió los ojos llenarse de lágrimas.

—Henrico… ¿tú harías eso por mí?

Él se aproximó, besando la frente de ella con suavidad.

—Claro que haría.

Su voz era baja, pero cargada de honestidad.

—A mi lado, tú tendrás protección. Tendrás conforto. Tendrás respeto.

Él sujetó el rostro de ella.

—Jamás serás humillada como fue por tu familia.

Henrico respiró hondo y completó:

—Solo una cosa que yo no puedo prometerte, Selena.

—El amor… yo no sé si voy a conseguir sentir.

—Pero respeto, amistad y compañerismo… eso tú siempre tendrás de mí.

Selena cerró los ojos, sintiendo la sinceridad de él entrar como un bálsamo en sus heridas más antiguas.

Y en aquel instante, por primera vez en muchos años, ella no se sintió rechazada.

No se sintió insuficiente.

No se sintió quebrada.

Ella apenas se sintió… perteneciente.

Y más próxima de Henrico de lo que jamás imaginaria.

1
Maria Garcia
me encanto
Patricia Pescador
esta que se emocional una con esta novela
Patricia Pescador
Serena para que te haces, Henrico te gusta y pirque no a querer o no es tu esposo
Mirna Lobo
bueno como dicen por ahí, cada quien tiene lo que se merece 👍
Patricia Pescador
quiere que ke tengas miedo, no se lo demuestres
Patricia Pescador
Enrico creo que te topaste con la horma de tu zapato 🤭
Mirna Lobo
que cómico 😂😂 y Herminia que edad tiene?
Patricia Pescador
ya salio de ka casa del padre que ka vendió, ojalá el marido tenga planes de marcharse pirque sino no van a salir de su casa la madrastra e ingrid
Mirna Lobo
me encanta 😊
Patricia Pescador
la envidia va a coroeer a Ingrid cuando conozca a Garces 🤣
Mirna Lobo
yo hay veces me molesto con los personajes malos 😡 pero no tengo tan mal corazón y me da lastima, pero ellas se lo buscaron /Grimace/
Maria Alvarez
que bonita 👌
Mirna Lobo
las personas cosechan lo que siembran, hay que ser humilde, pero parece que esa niña no entiende y va terminar mal /Grimace/
Mirna Lobo
esa niña la envidia la vá a consumir /Grimace/
Mirna Lobo
🔥🔥🔥 mira al Eduardo /Drool//Drool/
Mirna Lobo
que bueno que sé den una segunda oportunidad 😊
Mirna Lobo
eso les pasó por conspiradores 😂😂😂
Mirna Lobo
están jodidos y siguen /Smug/ después que se arrodilló y suplicó, pero que se puede esperar de seres tan bajos 😡🤬🤬
Mirna Lobo
me imaginaba algo así /Grimace/
Patricia Pescador
nunca hay que quedarse con una solo diagnóstico siempre hay que buscar segundas opiniones
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