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Oscuro Placer.

Oscuro Placer.

Status: En proceso
Genre:CEO / Amor prohibido / Romance de oficina
Popularitas:8.8k
Nilai: 5
nombre de autor: maucris

Laura entró en Valdez Enterprises buscando una carrera, pero encontró una perdición.

​Bastó una mirada de Adrián Valdez, su jefe, para que la ingenua joven viera desmoronarse su mundo. Lo que comenzó como una admiración profesional se transformó rápidamente en una obsesión voraz: Laura ya no trabajaba para él, vivía para él. Cada gesto, cada orden fría y cada segundo en su presencia se convirtieron en el combustible de un deseo insaciable.

​Pero tras la fachada de poder de Adrián se esconden sombras que ella no está preparada para enfrentar. En esta oficina, el deseo no es un juego, es una trampa. Y Laura, cegada por su propia fijación, está a punto de descubrir que entregarse a su jefe es un placer tan intenso como peligroso.

​¿Estás listo para cruzar la línea donde la obsesión se vuelve irreversible?

NovelToon tiene autorización de maucris para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 4: La Profanación del Altar.

El aire en el piso siempre se sentía más frío, más purificado, como si el oxígeno mismo fuera un lujo que solo Adrián Valdez podía costear.

Esa mañana, llegué antes que Claudia, impulsada por una inquietud que no me dejaba dormir. Llevaba conmigo un informe que él había exigido "para primera hora", una excusa técnica para justificar mi necesidad de estar cerca de su órbita.

​Mis tacones apenas hacían ruido sobre la alfombra de felpa, no había nadie en la recepción. La puerta de roble, siempre imponente, estaba entreabierta apenas unos milímetros, dejando escapar un hilo de luz dorada y un sonido que detuvo mi respiración en seco.

​No fue un grito, sino un gemido sofocado, seguido por el ritmo rítmico y sordo de la madera golpeando contra algo sólido.

​El sentido común me ordenó dar media vuelta. La curiosidad, esa fuerza oscura que Adrián había despertado en mí, me obligó a empujar la puerta.

​La escena era un cuadro de poder y carne. Sobre el escritorio de mármol negro, donde ayer él había firmado contratos millonarios, estaba ella. No pude verle la cara, solo una cascada de cabello rubio platino y unas piernas largas enfundadas en medias de red que rodeaban la cintura de Adrián. Tenía el vestido de seda levantado hasta la cadera, una mancha de color champán contra la piedra oscura.

​Él no se había quitado la chaqueta. Ni siquiera se había desanudado la corbata. Estaba de pie, dominante, moviéndose con una ferocidad controlada que hacía que los objetos sobre el escritorio, su pluma de plata, su reloj de platino vibraran con cada embestida.

​Lo que me heló la sangre no fue el acto en sí, sino sus ojos.

​Adrián no los tenía cerrados. Estaba mirando fijamente hacia la puerta, como si hubiera estado esperando mi llegada. Cuando nuestras miradas se cruzaron, no hubo sorpresa, ni vergüenza, ni rastro de arrepentimiento. Solo una satisfacción gélida y depredadora.

​—No te detengas... —gimió la mujer, ajena a mi presencia, hundiendo sus uñas en los hombros de Adrián.

​Él no le respondió a ella. Me respondió a mí, sin decir una palabra, aumentando el ritmo mientras mantenía el contacto visual conmigo. Era un mensaje directo: Esto es lo que soy... Esto es lo que hago con las cosas que poseo.

​El informe que traía en las manos se arrugó bajo la presión de mis dedos. Me sentía náuseas, pero también una punzada de una rabia tan caliente que me quemaba la garganta. Verlo con otra no me alejaba de él; me hacía querer arrancar a esa mujer de su escritorio y exigir mi lugar en ese laberinto de humillación.

​—Vete —dijo él finalmente. Su voz no estaba agitada; era tan firme como cuando dictaba una orden de compra.

​La mujer se tensó, creyendo que le hablaba a ella, pero Adrián apoyó una mano en su nuca para mantenerla en su sitio, sin dejar de mirarme a mí.

​—He dicho que te vayas, Laura. El café llegará tarde hoy.

​Salí de allí casi tropezando, cerrando la puerta tras de mí con un estruendo que resonó en todo el pasillo vacío. Me apoyé en mi escritorio de cristal, jadeando, sintiendo cómo el labial borgoña que me había aplicado con tanto cuidado me pesaba como si fuera plomo.

​Diez minutos después, la puerta de roble se abrió por completo. La mujer rubia salió caminando con una elegancia forzada, recomponiéndose el cabello con manos temblorosas. Al pasar junto a mi escritorio, me dedicó una mirada de triunfo que se desvaneció en cuanto vio la expresión de mi rostro. Yo no era una secretaria asustada; era un espejo de la oscuridad de su amante.

​—Laura.

​La voz de Adrián llegó desde el interior del despacho. Entré, esta vez con la cabeza alta, impulsada por un despecho que se sentía como una armadura.

​Él estaba sentado en su silla, impecable, como si los últimos minutos hubieran sido una ilusión. Sin embargo, sobre el mármol negro del escritorio, todavía quedaba una pequeña mancha de humedad y el aroma del perfume de la otra mujer, un olor floral y dulce que me resultaba repulsivo.

​—El informe —dije, dejando los papeles sobre la mesa, justo encima de donde ella había estado recostada.

​Adrián observó los papeles y luego subió la vista hacia mí. Había una sombra de burla en sus labios.

​—¿Te ha gustado el espectáculo? —preguntó, reclinándose en su silla—. ¿O te ha recordado que una hoja en blanco es fácil de manchar?

​—Me ha recordado que usted es un hombre que necesita público para sentirse poderoso —respondí, sorprendiéndome de mi propia audacia.

​Él se levantó lentamente y rodeó el escritorio. Se detuvo frente a mí, atrapándome entre su cuerpo y el borde del mármol. El olor a sexo y a su perfume de sándalo me envolvió. Tomó un mechón de mi cabello y lo enroscó en su dedo.

​—No, Laura —susurró, inclinándose hasta que sus labios rozaron mi oreja—. He necesitado que lo vieras para que entiendas que aquí no hay romance. No hay flores, ni promesas. Hay piel, hay mando y hay verdad. Ella es solo un cuerpo. Tú... —hizo una pausa, apretando el mechón de cabello— tú vas a ser mucho más que eso. Si sobrevives a lo que tengo planeado para ti.

​Se apartó y señaló la mancha sobre el escritorio.

​—Límpialo... Y después, trae mi café. Quiero que huelas a ella todo el día, para que no olvides nunca cuál es tu lugar hasta que yo decida cambiarlo.

​Salí del despacho con el corazón hecho pedazos, pero mientras buscaba el paño para limpiar su escritorio, una idea se instaló en mi mente: si él quería que yo fuera su sombra, aprendería a oscurecer todo su mundo. Si él era una fuerza de la naturaleza, yo sería el vacío que termina por consumirla.

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💕Queridas lectoras... Por favor den me gusta cuando terminen de leer un capítulo.💕

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Milcaris
Ir hasta allá no va a impedir que Adrian siga jugando con Mariana solo por torturarla
Milcaris
Adrian está haciendo todo para que vuelvas a él si o si.
victor hernandez
Maravillosa me tiene ignotizada
victor hernandez
Maravillosa me tiene ignotizada
victor hernandez
Esta arrecha la trama no contaba con esa jugada de Adrián pero Laura desafíalo hasle saber con su mismo juego de seducción qué no te domina hazlo desearte que haga tu voluntad
victor hernandez
Cual es la razón real que el quiera a laura bajo su dominio autora lo que el no contaba era que ella lo iba a desestabilizar
Nancy RoMo
de verdad es imposible no odiar a adrian 😮‍💨
Kim Nava
que hombre tan miserable
solo la quiere de espectadora y a ser la sufrir más
y más loca ella sintiendo celos de su prima 🙄🙄🙄 patética Adrian solo las utiliza como trapos y las desecha y ella cree que con ella cambiará
Milcaris
Cómo elegir a un hombre que juega tan sucio.
Milcaris
👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻 Sigue así los golpes bajos para Adrián. Que sufra, que le duela, que le cueste.
Milcaris
No lo hagas porque Adrián te da un beso y luego te desecha y te dice que sigues siendo igual.
Milcaris
Adrian está como esos que no come ni deja comer.
Milcaris: Pero para destruir y no construir
total 2 replies
Milcaris
Pensabas que te iba a decir algo romántico y las mariposas revoloteando más fuerte.
Milcaris: si 🤣🤣🤣🤣
total 2 replies
Yura Ran
Maucris y entonces no habrá paz....?
Kim Nava
este Mensaje está loco 🙄
Nancy RoMo
adrian no conoce los limites 😬😬😬
Yura Ran: mente perversas
total 1 replies
victor hernandez
Vaya de verdad que eres regia impenetrable cuando lo propones
victor hernandez
Jajajajaja que te vea Adrián se va a morir ☺️
Kim Nava
jajajaj ya que que adrian le de la revolcada que tanto quiere ella para que se le aplaquen las ganas y vea lo patán que es el adrian 🙄
jajajaj
Nancy RoMo
dude de laura 😬 pense q iba a caer en tentacion 🫣, pero lo supero 😌, el q no creo supere el rechazo es adrian😅
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