NovelToon NovelToon
Reencarne En El Cuerpo De La Esposa De Duque.

Reencarne En El Cuerpo De La Esposa De Duque.

Status: En proceso
Genre:Reencarnación / Época
Popularitas:4k
Nilai: 5
nombre de autor: KeniaLV.

....

NovelToon tiene autorización de KeniaLV. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Vigilia en la noche

Tras varias horas de marcha continua, alejándonos lo más posible de los senderos principales y avanzando entre la espesura del bosque para borrar cualquier rastro, llegamos a un recodo oculto, resguardado por grandes peñascos y árboles centenarios cuyas copas se entrelazaban formando un techo natural. Era un lugar donde el viento frío de la montaña apenas lograba penetrar, y desde el cual se podía vigilar cualquier aproximación sin ser vistos. Decidimos detenernos allí para descansar unas horas; sabíamos que, aunque la urgencia nos empujaba a seguir, recuperar fuerzas era esencial para completar el largo viaje de regreso sin caer agotados en el camino.

Aunque el cansancio pesaba sobre los hombros de todos, nadie bajó la guardia del todo. La amenaza no había quedado atrás: los hombres del Fuerte de Ámbar eran implacables y no dudarían en perseguirnos hasta los límites del bosque si lograban salir de la fortaleza. Por eso, colocamos centinelas en puntos estratégicos, en las alturas de las rocas y en los caminos de acceso, con la orden de dar la alarma ante cualquier ruido o sombra sospechosa. Las espadas y los arcos quedaron al alcance de la mano, listos para ser empuñados en cuestión de segundos. El fuego que encendimos fue pequeño y controlado, ocultado entre las piedras para que su luz no se viera desde la distancia y su humo se dispersara entre las ramas sin levantar sospechas.

Kaelen se sentó sobre una piedra plana, muy cerca de Valeria, manteniéndose a su lado sin alejarse ni un instante. Su expresión, antes marcada por la tensión extrema y la furia contenida de la huida, se había suavizado notablemente; ya no mostraba la dureza del guerrero en plena batalla, sino una calma atenta y profundamente protectora. Con mucho cuidado, casi con ternura, revisó sus heridas: limpió con agua limpia la pequeña herida seca de su labio y aplicó hierbas curativas que habíamos traído, extendiéndolas con suavidad sobre los moretones azulados de su mejilla, su cuello y sus brazos, donde las cuerdas habían dejado marcas profundas. Actuaba con una delicadeza que pocos hubieran creído posible en él, como si temiera que el menor roce pudiera causarle dolor.

—Descansa —le dijo en voz baja, casi un susurro, para no romper la tranquilidad del lugar—. Nadie te molestará aquí. Yo estaré despierto, vigilando cada rincón. Nada ni nadie se acercará sin que lo sepamos.

Valeria asintió lentamente, sintiéndose más segura y tranquila que en los últimos días. Se envolvió bien en la manta gruesa que la protegía del frío y se recostó sobre un lecho de hojas secas y musgo que habíamos preparado para ella, pero no podía evitar levantar la vista de vez en cuando hacia Kaelen. Él permanecía en silencio, con la espada apoyada sobre sus rodillas y la mirada fija en la oscuridad del bosque, pero sin dejar de lanzarle miradas de reojo cada pocos minutos, como para asegurarse de que estuviera cómoda y en paz.

—No tienes que estar todo el tiempo despierto —le susurró ella, acercándose un poco más—. Tú también has luchado y has caminado durante horas. Estás cansado, igual que todos.

Él esbozó una pequeña sonrisa, tranquila y sincera, una expresión que rara vez se le veía en el rostro.

—Dormiré de verdad solo cuando estemos a salvo entre los muros del castillo —respondió con suavidad—. Ahora, mi lugar está aquí, a tu lado. No pienso dejarte desprotegida ni un solo momento.

El silencio que siguió fue agradable, mucho más amable que la tensión de las horas anteriores, roto solo por el crepitar suave del fuego, el viento que suspiraba entre las ramas y el canto lejano de algún pájaro nocturno. Valeria cerró los ojos, y por primera vez desde que había sido secuestrada, sintió que podía relajarse un poco. Sabía muy bien que el peligro no había desaparecido del todo; el misterio del Corazón de Ámbar seguía sin resolver, y quienes la habían capturado no se rendirían fácilmente ante lo que consideraban su propiedad. Pero en ese momento, rodeada de hombres leales y con Kaelen tan cerca, la sensación de vulnerabilidad comenzó a desvanecerse, dejando paso a una pequeña chispa de esperanza.

Pasaron las horas, y la noche avanzó lentamente. De vez en cuando, alguno de los centinelas cambiaba de puesto en silencio, y los demás dormían con un oído atento, listos para reaccionar ante cualquier señal de alerta. Kaelen apenas movió su posición; permaneció despierto, observando la oscuridad, pero de vez en cuando hablaba con ella en voz baja, contándole detalles sencillos del camino o tranquilizándola, ayudándola a mantener la calma.

—¿Recuerdas algo más de lo que te dijeron? —le preguntó en un momento de silencio, con delicadeza, sin querer presionarla—. Cualquier detalle, por pequeño que parezca, podría sernos útil.

Ella negó con la cabeza suavemente, frunciendo el ceño mientras intentaba recordar.

—Hablaban en códigos muchas veces —explicó ella—. Solo entendí que creen que mi familia tiene una conexión antigua con esa piedra, que yo soy la única que puede despertar su poder. Pero no sé nada de eso… es como si hablara de una vida que no es la mía.

—Lo averiguaremos —le aseguró él con firmeza—. Cuando lleguemos al castillo, consultaremos los libros antiguos y los archivos. Hay historias que han estado guardadas durante generaciones, y quizás allí encontremos la verdad. Pero por ahora, no pienses en eso. Solo descansa.

Valeria asintió y cerró los ojos de nuevo. Poco a poco, el cansancio acumulado pudo más que sus miedos, y se durmió con un sueño ligero pero reparador, sintiéndose protegida. Kaelen siguió a su lado, vigilando, hasta que las primeras luces del amanecer comenzaron a teñir el cielo de tonos grisáceos y rosados.

Cuando empezó a clarear el día, todos nos despertamos despacio, estirando los músculos entumecidos. La noche había transcurrido sin novedades, sin señales de perseguidores, y eso nos dio un respiro. Preparamos algo de comer rápidamente, recogimos todo rastro de nuestra estancia y nos dispusimos a continuar el camino. Las fuerzas estaban renovadas, la mente más despejada, y aunque sabíamos que el viaje aún era largo y que el peligro seguía latente, nos movíamos con mayor seguridad. Sabíamos que, mientras estuviéramos unidos y mantuviéramos la guardia alta, podríamos enfrentar cualquier cosa que el destino nos tuviera preparada.

1
Giovanna Rosas
buena ...buena ...quien es el asesino?
Ma Guadalupe Ruiz
gua desperto está de sospecha creo que el duque sí la quiere solo que si muestra amor alguien la puede lastimar
Ma Guadalupe Ruiz
👏 bravo así se aplasta a una lagartija
Rubiia sanz
si estás en peligro lo más lógico es que aprendas a defenderte no. Elena, sirve de recordatorio la puñalada que te quieron y casi mueres
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play