NovelToon NovelToon
TE ODIARÉ, HASTA QUE LA NOVELA NOS JUNTE

TE ODIARÉ, HASTA QUE LA NOVELA NOS JUNTE

Status: En proceso
Genre:Reencuentro / Amor-odio / Atracción entre enemigos / Reencarnación
Popularitas:1.6k
Nilai: 5
nombre de autor: YESRABI

Julie Winters y Elis Lovette están obligados a existir en la vida del otro desde nacimiento, pero se volvieron enemigos por mera elección.

El destino parece tener una obsesión retorcida con ellos, pues tras un accidente mortal, ambos terminan despertando dentro de la novela de fantasía que debían leer para un proyecto universitario.

Julie, ahora Odette Montgomery y Elis, ahora Oriel Langford, se ven obligados a contraer matrimonio bajo el papel de la pareja más envidiada del imperio, aunque las ganas de estrangularse continúan evidentes.

¡ACTUALIZACIONES DISPONIBLES TODOS LOS MARTES Y VIERNES!

NovelToon tiene autorización de YESRABI para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Un Plan Sobre La Marcha

Julie continuaba mirando a un punto fijo, ahogada en un silencio sepulcral que a cualquiera le partiría el alma. Su rostro evidenciaba el punto más bajo de la tristeza humana; sin embargo, su pecho no podía dejar de oprimirse con cada hipido que sus doncellas habían estado expulsando desde que la noticia se dio a conocer.

Pasaron horas, unas conformadas por eternos minutos, que se sintieron insoportables porque ya nadie quería salir de la habitación de Oriel por puro miedo.

—El impacto la tendrá en este estado por unos días —informó Sky, bajo su tono profesional y afectado—. Lo importante ahora, es que intentemos hacerla que recupere su brillo… acompañarla en el proceso de superación —concluyó.

La señora Montgomery suspiró con tristeza, sintiendo el apretón en su mano por parte de la emperatriz a su lado.

—Mi hijo, mi esposo y el comandante Montgomery deberían terminar pronto con las investigaciones internas —informó la emperatriz—. Lo que le han hecho al primogénito del heredero, es un crimen que no merece ni el perdón de los dioses.

—Mi hija está libre de peligros, ¿verdad, Sky? ¿Podrá intentarlo de nuevo más adelante? —se interesó la otra, sin poder apartar la mirada de su hija.

Sky la miró en silencio por unos segundos en silencio. Julie sintió el rasguño de un escalofrío al pensar siquiera en el proceso de procreación con su archienemigo. Afortunadamente, y como milagro del cielo, su respuesta fue interrumpida cuando las puertas de la habitación se abrieron.

Los hombres estaban un poco más feos que ellas. Con los rostros arrugados y los rostros teñidos del rojo que significaba ira pura. Oriel no dirigió miradas ni palabras, se dirigió directamente a Odette para abrazarla y buscar el consuelo mutuo que aparentaban necesitar.

Lily y Ruby se alejaron respetuosamente, colocándose junto al resto, que solo podían ver la manera en la que las manos de Odette se aferraban al abrigo del rubio por la espalda, mientras su llanto volvía a extenderse silenciosa y dolorosamente. Aunque, en realidad, la azabache se deshacía en lágrimas porque Elis continuaba pellizcándole el brazo como si quisiera arrancarle un trozo de piel.

—Los criados no fueron —confirmó el emperador—. Pero nos hicieron mención de un evento que se pasó de largo.

Las mujeres miraron hacia ellos y Sky inclinó la cabeza, a modo de que continuara.

—La hija ilegítima de ese consejero visitó a mi apreciada joya a escondidas y le ofreció galletas… la vamos a interrogar mañana.

—Hagan todo lo posible para encontrar al responsable —apoyó la señora Montgomery. 

—Mientras el crimen se resuelve, lo mejor es que dejemos descansar a Odette —sugirió el castaño—. Le daré un té para que pueda conciliar el sueño.

—Cuida bien de mi joya, Sky.

El aludido asintió y tras un breve vistazo a la pareja. Todos, incluidas las doncellas, salieron de la habitación en silencio. El cierre de la puerta dejó un eco sordo que mantuvo la tensión un par de segundos después de su salida, hasta que, finalmente, Julie y Elis se separaron.

—Las sirvientas estaban destrozadas por la noticia —informó Elis, sentándose en la orilla de la cama—. Fingí no notarlo, pero los jardineros del este se pusieron nerviosos.

—¿Crees que sean cómplices? —preguntó Julie.

—Es probable —respondió Sky, acercándose con una pomada en manos—. Ese hombre se toma su papel de consejero muy en serio. Para ganarse el favor del emperador, ha hecho buenas obras de calidad por los humildes, así que no es descabellado que alguien intente ayudarlo.

Sky tomó el brazo de Julie y colocó del ungüento sobre la marca del pellizco que le dio Elis. La azabache sonrió con un soplido aliviado que se sintió como la caricia de su dios.

—No entiendo, ¿por qué hay problemas entre los padres de Odette y Oriel? —se interesó Julie.

—El comandante Montgomery siempre ha sospechado del consejero del emperador.

—Inició en la guerra de la primavera, ¿no? —intervino Elis, apartando la mirada cuando recibió la atención de la azabache.

—Sí, efectivamente —respondió el castaño, pasando una taza de té para Julie—. El consejero dijo que el reino no corría peligro, pero el comandante estaba seguro de lo contrario. Al final, el comandante salvó al reino del ataque sorpresa por sí solo, y declaró su enemistad debido al incidente… el descubrimiento de su romance, significó el término temporal de la disputa. 

—Entonces todo el reino está dividido —supuso Julie, recibiendo el asentido del castaño.

—El emperador tiene una venda en los ojos porque el consejero salvó a Oriel durante un atentado cuando era más joven, así que será difícil descubrir sus fechorías con su protección —señaló Sky.

—Al menos, por ahora nuestra reputación sigue intacta —indicó Elis—. Seguirles el juego y pretender que lograron su cometido, los hará codiciosos.

—Pero entonces tendrán que protegerse mucho más —admitió—. Sobre todo, tú, Julie.

El pecho de Odette se alborotó por el veneno sentimental de Julie. La azabache sonrió y le tomó la mano, dejando la taza de lado e ignorando olímpicamente al tercer presente. Sus ojos brillaron intensos, luego se arrodilló sobre la cama, sin soltarlo.

—Sky, vamos a escaparnos juntos, tú y yo —sugirió—. Podemos vivir en el bosque, tú dedicándote a la cocina y yo a cazar, ¿qué te parece?

Sky la miró con los ojos pelones, pero pronto sonrió y le acarició la coronilla, ayudándole a acomodarse de nuevo en la cama. 

—No quiero morir antes de convertirme en cura.

Julie puchereó y Elis suspiró, rodando los ojos. 

—Si quieren, puedo irme para que tengan su tiempo —resopló. 

—Hazlo ahora, estás tardando —alegó Julie.

—Chicos —calmó Sky—. No vamos a desviarnos del verdadero problema, ¿de acuerdo? Ahora lo natural es que Oriel quiera encontrar al culpable —lo miró—. Tienes que tratar de mantener vigilado al consejero.

—Lo intentaré —suspiró—. Sugerí comenzar con las familias de los obreros del norte —informó, levantándose—. Si hay cómplices de su lado, lo más probable es que los comprara con cantidades considerables de oro.

—Intenta revisar los movimientos financieros de cada familia —sugirió Julie—. Cuando un humilde se vende por unas cuantas monedas, la codicia los transforma.

Elis miró a Julie y viceversa. Hubo un silencio discreto entre ellos que significó demasiado en sus cabezas. Elis asintió hacia ella, pero apartó la mirada cuando le sonrió con suavidad.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play