Nuestros mundos eran diferentes, nuestros caminos... pocas veces se cruzaron. Éramos como dos líneas paralelas que no debieron encontrarse, mas, sin embargo; el universo quiso que así fuera.
Yo no estaba preparada para enamorarme de ti, de caer en tu juego de seducción y pasión desbordada, de aquel amor que todos miraron prohibido al principio, pero, que solo nosotros dos, entendimos como sucedió. Somos el equilibrio perfecto entre el dolor y el placer, entre conocer la virtud para después familiarizarnos con el vicio.
Tú me amas, yo te amo, nuestros cuerpos son el ejemplo perfecto de que dos almas están destinadas a estar juntas aun cuando la muerte acechaba en cada rincón de nuestra existencia. Tu eres el dragón que me envuelve en sus fuego incandescente, eres la marca que deseo en mi piel por siempre.
NovelToon tiene autorización de CRIS HERNÁNDEZ07 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
XIII — CAJA MISTERIOSA
Narra Felipe
Mi princesita está dormida.
— Princesa —Le llamo — Buenos días —Ella abre sus ojitos hermosos, y mientras da cuenta que está dormida y se sincroniza su cerebro, que está en el hospital, bosteza, yo le sigo acariciando su hermoso cabello — Hola, mi mocosa — Le hablo bajito nuevamente, y ella ríe — Te traje el desayuno, necesito que comas y sigas engordando —Le espeto burlón, mientras ella se levanta del sofá y me abraza.
— Gracias Felipe por estar aquí conmigo y mamá — Le sigo su abrazo y acaricio su espalda, le doy besos a su cabello que huele exquisito — Iré a lavarme, te quiero —Se separa de mí y yo asiento, la veo dirigirse al baño, y yo suspiro, no me gusta verla así, la vieja aún no despierta es como si sus pulmones hubiesen colapsados a más no poder.
Tocan a la puerta me dirijo hasta ella y abro ¿Qué es esto? ¿No hay nadie? Antes de cerrar veo hacia abajo y hay una pequeña caja de regalo, me extraña, estas cosas solo pasan en las películas de terror, la tomo veo a ambos lados y no hay nadie, absoluto silencio, entro y cierro, me aseguro de que Tabatha sigue en el baño y la abro.
— Una nota para Felipe — "ESTÁ VIVA"
— Qué diablos...—Susurro.
— ¿Felipe pasa algo? — Mierda Tabatha me sobresalta — ¿Pasa algo? — Se acerca poco a poco y yo oculto todo en mi bolsillo trasero, me toma la cara y me acaricia — Cambiaste tu semblante ¿Está todo bien con mamá Felipe? — Oh no, que susto ella piensa que es su mamá, eso quiere decir que no vio nada, inhalo y exhalo.
— Todo bien princesita de repente... me sentí un poco mareado — Mierd... odio las mentiras, y es la primera que le doy, bueno la segunda, la otra no existe — Ven desayunemos — Ella asiente dudosa ¿Se habrá dado cuenta? Espero que no, suena mi teléfono un número desconocido — Preciosa tengo una llamada iré a contestar afuera.
— ¿Hola? ¿Quién habla? — cuestiono nervioso.
— No me olvides Felipe — Cuelga.
— ¿Que? ¿Qué dijo? ¿Quién eres? — Maldición colgó.
— ¡Hey! ¿Todo bien? —Mierda salte del susto.
— Hijo de tu madre Adrien ¿Qué haces detrás de mí? eres pendejo —Adrien me mira asombrado, maldición tengo los nervios a mil.
— Tranquilo Felipe, ¿Todo bien? —Le veo y niego con la cabeza.
— No Adrien, no estoy bien, nada está bien ¡Maldita sea!
— Cálmate Felipe ¿Qué pasa? — Me agarra del brazo para que me calme, mientras sigo en trance, no puede ser, porque está pasando ahora ¿por qué?
« ¿No es esto lo que querías? » dice mi conciencia.
— Felipe — Mi amigo me llama, pero no reacciono, me arrastra a otro pasillo y me vuelve a ver y me llama — ¡FELIPE! —Grita — O reaccionas o te hago reaccionar... — Reacciono porque un golpe de Adrien me dejará inconsciente por varios días.
— Lo siento Adrien estoy preocupado, acaban de surgir dos cosas que me han dejado en shock — Me observa fijamente para que continúe — Recibí esta cajita, — La saco de mi bolsillo y se la muestro — En ella hay una nota que solo dice "ESTÁ VIVA". No sé de quién está hablando, luego al cabo de un rato me llamaron y una voz parecida a... me dijo que no la olvidara —Veo a mi amigo — ¡Maldición Adrien! ¿Sabes lo que eso significa? —Le pregunto nervioso y el asiente.
— No te voy a decir lo que tú ya sabes, porque estoy cansado de decirte y hablar conti...— Veo a Adrien que no continúa hablando y cuando me volteo está Tabatha detrás de mí, con una sonrisa « Oh por Dios mi Tabatha » mi amigo carraspea para romper la atmósfera y le saluda — Señorita Tabatha ¿Como está?
— Hola señor Ferrer, estoy bien, un poco cansada quizás — Mira hacia abajo y luego camina hacia mí y me toma de la mano, Adrien me ve con rabia, ya adivinó que Tabatha y yo somos novios — ¿Que hacen aquí de este lado? —Nos pregunta sonriente, antes de yo hablar se destaca Adrien.
— Traje a Felipe a este lado para discutir un asunto grave — ¿Qué? ¿Adrien es enserio? No puedes decir una cosa más bonito a veces te odio por ser tan directo, lo veo a los ojos y le hago señas con ellos de que se calle, pero no el muy imbécil sonríe de lado, y Tabatha está asustada — Pero no te preocupes Señorita Tabatha, no tiene que ver con Felipe, es algo de mi persona, puedes estar tranquila.
En eso veo que Tabatha suelta un suspiro, y cambia su semblante y me sonríe, yo le doy una sonrisa y asiento para confirmar lo que dice el idiota de Adrien.
— ¿Puedo ver a tu mamá? —Pregunta.
— Sí, por supuesto, aunque está separada por una ventana —Le responde mi princesa con tristeza y su mirada hacia abajo, le alzo la barbilla y le toco su pequeña nariz y le regalo una hermosa sonrisa — Venga por acá señor Adrien.
Ambos le seguimos detrás, mientras le doy un golpe a Adrien por el brazo, por haberme hecho pasar un susto, él ni reacciona, pero me lo devuelve con más fuerza y yo me quejo.
— ¡Auch! Adrien... — murmuro detrás de Tabatha, él sonríe frío, entorno la vista al frente y casi choco con Tabatha quien sigue parada en la puerta y nos ve con curiosidad.
— ¿Todo bien con ustedes dos? —Nos observa curiosa mientras nos señala, yo asiento sonriente disimulando la muequita del dolor, mientras me sigo masajeando mi brazo derecho.
Narra Tabatha
En la habitación, Adrien observa a mamá, no hay expresión en su rostro, no sé si está feliz, si esta triste, o si está molesto, su personalidad es complicada, impredecible, yo solo lo veo está parado detrás de la ventana, viste un traje azul oscuro, su cabello bien peinado, su cara limpia sin ninguna imperfección todo un Dios griego, su piel blanca, su cabello se ve tan suave y tan negro, tiene las manos en los bolsillos mientras sigue de espalda viendo a mamá por la ventana, lleva un tatuaje en su muñeca, o creo que hasta ahí termina, sólo puedo ver una punta afilada, como si fuera la punta final de ¿La cola de un dragón? Si pudiera alternar más la vista, pero no puedo.
— ¿Todo bien señorita Tabatha? — Me sobresalto
« Dios mío lo miré mucho, estúpida no te has dado cuenta de que te ves a través de la ventana, estúpida no has notado que mientras él ve detrás de la ventana, te estas reflejando en ella, argh...» él se acerca a medio metro de mí, menos mal que Felipe salió por unos café, sino estuviera celoso, Dios me intimida con su mirada, yo retrocedo hasta casi traspasarme de pared.
— Te hice una pregunta, ¿Tan difícil es para ti responder? —Trago saliva.
— Sí... s... sí. eh todo bien —Río para disimular — Sólo me quedé viendo tu brazo, cerca de tu... muñeca...— Le señalo para que se vea — ¿Llevas un tatuaje? —Le pregunto curiosa mientras sonrío para no parecer estúpida.
— Sí, es uno, uno muy grande —Me observa y yo quedo sin aliento, con la garganta seca, porqué él me intimida tanto, es tan malo, lo odio — Solo lo puedes ver de una sola forma — Me dice y Yo le miro curiosa preguntándome ¿Como puedo verlo? No entiendo, y así sin más sale de la habitación, se fue...
Y yo aquí anonadada... pensando en el dichoso tatuaje.