NovelToon NovelToon
Mi Joven Profesor

Mi Joven Profesor

Status: En proceso
Genre:Amor prohibido
Popularitas:3.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Yulexi De Fernández

Con solo 23 años, un joven profesor llegó al colegio con una carpeta llena de sueños y el corazón nervioso por conseguir trabajo. No imaginaba que aquel lugar cambiaría su vida para siempre. Entre pasillos, sonrisas y nuevas oportunidades, conocería a una persona que le enseñaría que el verdadero éxito no solo está en alcanzar metas, sino también en encontrar a alguien con quien compartir cada logro, cada caída y cada felicidad. Lo que comenzó como una simple búsqueda de empleo terminó convirtiéndose en la historia de amor más importante de su vida.

NovelToon tiene autorización de Yulexi De Fernández para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 13: Ya no podía esconderlo

Habían pasado tres meses desde aquella llamada con Julián.

Tres meses donde intenté seguir mi vida normal.

Pero la verdad era que cada día me sentía más distraído.

Más perdido.

Más cansado mentalmente.

Esa tarde estaba sentado en la sala de la casa mirando el televisor apagado. Ni siquiera sabía cuánto tiempo llevaba ahí sentado.

Mi cabeza estaba lejos.

Pensando en lo mismo de siempre.

En Aracely.

Daniela estaba jugando en el piso con unos cubos de colores. Ya caminaba mejor y hablaba algunas palabritas sueltas. Mi mamá estaba en la cocina organizando unas cosas mientras me hablaba de cualquier tema.

Pero yo apenas escuchaba.

—“Rafa, ¿me estás oyendo?” preguntó ella desde la cocina.

—“Ah… sí, mamá.”

Pero ni sabía qué había dicho.

Daniela empezó a hacer sonidos y a levantar los brazos hacia mí.

—“Papá… papá…”

Yo seguía sentado mirando al vacío.

Hasta que la niña empezó a llorar.

Primero suave.

Después más duro.

Y aun así yo seguía perdido en mis pensamientos.

Mi mamá salió de la cocina enseguida.

—“¡Rafa!”

Yo levanté la mirada confundido.

—“¿Qué?”

Ella tenía a Daniela en brazos mientras la niña lloraba.

—“¿Qué le pasa a usted?”

—“Nada…”

—“¿Cómo que nada? La bebé tiene rato llamándolo.”

Miré a Daniela y sentí un golpe de culpa horrible.

—“Perdón…”

Mi mamá me miró seria.

—“Rafa, la niña quiere que la coja y usted ni le presta atención.”

Me levanté rápido y tomé a Daniela en brazos.

—“Perdón, mi amor…”

La bebé seguía llorando mientras se agarraba de mi camisa.

Y ahí me sentí peor.

Porque mi hija nunca tenía la culpa de lo que me estaba pasando.

Mi mamá se quedó observándome unos segundos.

Ella me conocía demasiado bien.

—“¿Qué es lo que tiene?”

—“Nada, mamá. Solo estoy cansado.”

Ella soltó una risa pequeña.

—“A mí no me venga con cuentos.”

Me quedé callado.

Daniela poco a poco dejó de llorar mientras yo la balanceaba despacio.

Mi mamá se sentó frente a mí cruzándose de brazos.

—“Rafael, usted lleva meses raro.”

—“No es nada grave.”

—“Entonces míreme y dígame qué le pasa.”

Suspiré cansado.

—“No sé…”

—“Sí sabe.”

Me pasé la mano por la cara.

Porque honestamente ya estaba agotado de esconderlo.

—“Estoy confundido.”

Mi mamá me miró con más calma.

—“¿Por una mujer?”

No respondí enseguida.

Y eso prácticamente fue responderle.

Ella suspiró.

—“Ay, mijo…”

Yo bajé la mirada.

—“No sé qué hacer.”

—“¿Quién es?”

Me demoré unos segundos antes de hablar.

—“Una muchacha.”

—“Eso ya lo imaginé.”

Por primera vez en días solté una risa pequeña.

Mi mamá siguió mirándome esperando más explicación.

Y al final terminé diciendo:

—“Fue estudiante mía.”

Ella abrió un poquito los ojos.

—“¿Fue?”

—“Sí. Ya salió del liceo. Está en la universidad.”

Mi mamá guardó silencio unos segundos.

Yo sentía el corazón latiéndome rapidísimo.

—“¿Y usted siente cosas por ella?”

Asentí despacio.

—“Sí.”

—“¿Y ella?”

—“Creo que también sintió algo.”

—“¿Pasó algo mientras era su alumna?”

—“No. Nunca.”

Mi mamá se relajó un poco al escuchar eso.

—“Bueno… menos mal.”

Daniela ya estaba tranquila otra vez jugando con mi reloj mientras yo seguía sintiéndome miserable.

—“Mamá, yo intenté ignorarlo.”

—“¿Y?”

—“No pude.”

Ella se quedó callada pensando.

Después habló más suave.

—“¿Y qué es lo que tanto le duele?”

La respuesta me salió sola.

—“Extrañarla.”

Mi mamá suspiró profundo.

—“Entonces sí está enamorado.”

Yo cerré los ojos un momento.

Porque escuchar eso en voz alta todavía me golpeaba.

—“Nunca me había sentido así,” admití.

—“¿Ni con la mamá de Daniela?”

—“No.”

Ella me observó unos segundos.

Después dijo:

—“¿Y por qué no la busca?”

Levanté la mirada enseguida.

—“¿Cómo?”

—“Pues sí.”

—“Mamá, eso no es tan simple.”

—“¿Por qué?”

Solté una risa nerviosa.

—“Porque fui su profesor.”

—“Pero ya no lo es.”

—“Igual se ve mal.”

Mi mamá negó despacio con la cabeza.

—“Mijo, una cosa es hacer las cosas mal… y otra muy distinta es sentir.”

Me quedé callado.

Ella siguió hablando tranquila.

—“Usted no cruzó límites. Eso importa.”

—“Pero sigo sintiéndome culpable.”

—“Porque le importa hacer las cosas bien.”

Daniela empezó a reírse jugando con mis manos y yo sentí un nudo en la garganta.

Porque estaba cansado.

Cansado de pensar tanto.

De extrañar en silencio.

Mi mamá me miró con ternura.

—“Rafa…”

—“¿Sí?”

—“No se me vaya a destruir por dentro.”

Bajé la mirada.

Ella se levantó y me acomodó una mano en el hombro.

—“Pero mi hijo, búsquela… no sufra.”

Sentí el pecho apretarse.

—“¿Y si ella ya siguió con su vida?”

—“Entonces usted lo acepta y sigue también.”

—“¿Y si no?”

Mi mamá sonrió un poquito.

—“Entonces deje que las cosas hablen.”

Me quedé pensando en eso mientras Daniela se acomodaba en mi pecho.

Y por primera vez en meses…

La idea de buscar a Aracely dejó de darme solamente miedo.

1
Yulexi De Fernández
cuando me termine de ver la serie que me estoy viendo le subo los otros capítulos
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play