Shot basado en RTTE cuando descubren que Heather es una jinete solitaria y que Dagur es su hermano.
NARRADOR:
Heather.
Y ustedes, ¿tienen algo cierto?
La simple pregunta hizo que la siempre certera Astrid enviará su hacha hasta la punta de un lejano árbol que asustó a un terror nocturno que dormía en una rama cercana.
Heather llevaba solo un rato de regreso en la Orilla del Dragón después de que los chicos descubrieran que ella era una jinete solitaria, tras una perturbadora reunión con los otros jinetes Astrid y Heather decidieron pasar un tiempo de chicas... traducido en entrenar y lanzar hachas.
Astrid.
¿Que? No, somos amigos.
Heather.
Por favor, veo como son cuando están juntos.
Astrid.
No, enserio... amigos.
Heather.
Es algo lindo.
Astrid.
Supongo, si te gustan los jinetes de dragón que no aceptan ser héroes.
Heather.
Vamos Astrid.
Decía Heather mientras arrebataba el hacha de su amiga y la llevaba a un barril cercano a sentarse.
Astrid.
¡¡Que no!! Heather, es mi amigo, muy cercano claro que sí, pero solo AMIGOS.
Heather.
Oye oye oye, tú y yo, ¿tenemos los mismos recuerdos? Desde que lo conozco ya sabía que eran algo, admito que siempre creí que para cuando los volvería a ver, ustedes ya estarían... bueno, juntos.
Astrid.
Nos conociste hace más de tres años.
Heather.
Exactamente querida amiga... es evidente la manera en que lo miras... y la manera en que él te mira.
Astrid.
¿Casi igual que Patán te mira? En verdad no sé si agradecerte o sentir lástima por ti.
Heather.
Puedo manejar a Patán... y creí que el tema era otro.
Decía Heather mientras levantaba una ceja, era demasiado lista y estaba demasiado concentrada en otro tema. Astrid en silencio se levantó y empezó a lanzar de nuevo, acción que fue imitada por la pelinegra.
Pero Heather era la clase de chica que era capaz de llegar a las últimas consecuencias para saber algo, no era de las que se rendía fácil.
Heather.
Entonces... ¿solo amigos?
Astrid.
Si AMIGOS.
Heather.
Entonces supongo que no habrá problema si trato de seducirlo...
De repente el hacha de Astrid terminó dos árboles a la izquierda de la anterior, el mismo terror nocturno salto de nuevo y empezó a volar a las cuevas, al parecer el bosque no era un lugar seguro para dormir.
Astrid.
Espera... ¿Que?... por qué... ¿te gusta?
Decía nerviosamente al pensar que su amiga y el chico que amaba podrían terminar juntos, después d e todo, no era la primera vez que sentía celos por aquella situación.
Heather.
Bueno... es guapo, el maestro de los dragones, futuro jefe de Berk y está completamente disponible.
Astrid.
Supongo que es de lo de menos, es decir, es inteligente, la persona más buena que conozco, divertido, el mejor amigo, protector, con una tendencia estúpida a ponerse en riesgo, un gusto por las situaciones que casi lo matan, valiente, terriblemente guapo...
Heather.
En el banco.
Decía Heather mientras lanzaba perfectamente dirigida al centro, orgullosa de sus avances en su nueva misión "hacer que Astrid confiese".
Heather.
Tranquila, Hipo es bueno, pero no es mi tipo... me gusta otra clase de tipo listo y tímido.
Astrid pudo sentir que respiraba de nuevo.
Astrid.
¿Espera que?...
Heather.
Cómo Patapez.
Confesó sin problemas Heather, sus sentimientos claramente no eran ni la décima parte de profundos que los que tenía su amiga, pero estaba claro que algo estaba naciendo en ella y a sufre de Astruebnl tenía problemas con contárselo.
Astrid.
Hablamos de Patapez, ¿cierto?... el chico con el Gronkle.
Heather.
Jajaja, basta de hablar de chicos, ¿que más hacen para divertirse aquí?
La diversión duró poco cuando Heather se encontró con el mercader Johann y Astrid en ausencia de Hipo tuvo que tomar una difícil decisión z abandonar a su amiga o unirse a ella en busca de Dagur junto al equipo sin el líder.
Cuando Hipo llegó de regreso a la orilla tuvo un mal presentimiento, estaba vacía, sin señales de Astrid ni el resto d ellos jinetes o dragones.
Hipo.
Chica lista.
Dijo para su cuando vio en la pared de la entrada de los establos la daga de Astrid con la ubicación a qué la que se dirigían y el objetivo que perseguirían.
El entrenamiento se hizo claro y aunque Heather prometió hacer de aquella una misión de captura al final sus intenciones se hicieron evidentes, mataría a Dagur, pero Hipo intervino en el momento dejando caer una bomba que cambiaría el rumbo de la vida de muchos, Heather descubrió en ese momento que matar a Dagur era matar a su propio hermano.
Viéndose rodeados por el resto de la flota del enemigo, decidieron todos, incluso Heather volar de regreso a la orilla, sus planes cambiaron en un 180 y decidió que la Orilla no sería su hogar, no mientras tuviera tanto que averiguar.
Heather.
Gracias Astrid, fue bonito tener una amiga.
Hipo.
Sabes que tienes un hogar con nosotros.
Heather le sonrió y le abrazó mientras susurraba en su oído.
Heather.
Deja de perder tu tiempo y ve a por ella de una buena vez.
Le decía para después separarse de él y señalar con la mirada a Astrid aclarando un poco mejor el significado de sus palabras.
Heather.
Gracias chicos.
Dijo una última vez para después salir volando sobre Cizalladura.
Hipo.
Ya se que ustedes se hicieron muy amigas, lamento que la pierdas.
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