NovelToon NovelToon
Ceo No Soy La Madre De Su Hijo

Ceo No Soy La Madre De Su Hijo

Status: En proceso
Genre:CEO / Padre soltero / Matrimonio arreglado
Popularitas:4.5k
Nilai: 5
nombre de autor: valeria isabel leguizamon

Ella pasa una noche con un Ceo Y ese luego la secuestra al creer que ella esconde a su hijo

NovelToon tiene autorización de valeria isabel leguizamon para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 10

Mateo la miró.

Su expresión cambió por completo.

—Amor… —dijo con un tono más suave, casi vulnerable— no me gusta pelear contigo, ¿sí?

Esa voz.

Esa mirada.

Como un perrito mojado.

Y eso…

fue peligroso.

Porque el corazón de Valentina latió más fuerte sin permiso.

Apretó los labios.

Resistiendo.

—Entonces déjame ir —respondió.

Mateo suspiró, como si no entendiera por qué seguía insistiendo.

—¿Por qué sigues con eso? —murmuró—. No puedo dejar que mi mujer se vaya.

Valentina cerró los ojos un segundo.

Agotada.

Siempre lo mismo.

—…

Luego exhaló.

Rindiéndose… pero no del todo.

—¿Por qué no vamos a la joyería? —dijo él de pronto—. Así eliges la alianza que más te guste.

Valentina lo miró.

Pensó.

Y luego—

—Ok, vamos.

Mateo parpadeó.

—¿De verdad?

Demasiado fácil.

Demasiado rápido.

—Sí —respondió ella—. Pero luego no te quejes.

Mateo sonrió levemente.

—Jamás.

Y sin dudarlo…

tomó su mano.

Valentina dudó un segundo.

Pero no la retiró.

 

Minutos después…

La joyería.

Luces brillantes.

Vidrios impecables.

Todo elegante.

Todo… caro.

Valentina miraba alrededor como si estuviera en otro mundo.

Y en cierto modo…

lo estaba.

Después de la mansión, eso era distinto.

Más ligero.

Más libre.

Sonrió apenas.

Y Mateo lo notó.

No dijo nada.

Pero le gustó.

Mucho.

Valentina comenzó a ver las vitrinas.

Anillos.

Brillantes.

Imposibles.

Y entonces…

lo vio.

El más caro.

El más llamativo.

El más exagerado.

Perfecto.

Sonrió para sí misma.

—Este —dijo, señalándolo.

El vendedor lo sacó con cuidado.

Valentina lo sostuvo.

Brillaba demasiado.

Hermoso.

Inalcanzable.

Pero por alguna razón…

le encantó.

Se giró hacia Mateo.

Con una sonrisa cargada de sarcasmo.

—Me gusta este… ¿me lo compras, mi amor?

El “mi amor” salió con ironía.

Claramente.

Pero aún así…

algo en Mateo cambió.

Se quedó en silencio un segundo.

Mirándola.

No al anillo.

A ella.

Porque ese “mi amor”…

aunque fuera falso…

le gustó más de lo que debería.

—Claro —respondió con total calma.

Valentina parpadeó.

—…¿Qué?

—Si te gusta, es tuyo.

Sin dudar.

Sin negociar.

Sin molestarse.

Valentina lo miró, confundida ahora.

—Es muy caro.

—No me importa.

Silencio.

El vendedor sonrió, incómodo pero feliz.

Mateo no apartaba la mirada de ella.

—Quiero que tengas lo que quieras —añadió.

Eso…

la descolocó.

Porque no era control en ese momento.

Era algo más.

Algo que no sabía cómo manejar.

Valentina miró el anillo otra vez.

Luego a él.

Y por primera vez en mucho rato…

no supo qué decir.

Porque su plan…

no había salido como esperaba.

Y lo peor…

era que una parte de ella…

sí quería ese anillo.

La puerta de la joyería se abrió.

Pero esta vez…

no era un cliente.

Eran cámaras.

Muchas.

—¡Señor Arístides! —gritó una voz.

—¡Por aquí!

—¡Una foto!

Los flashes estallaron.

Uno tras otro.

Valentina se quedó congelada.

—¿Qué está pasando…?

Antes de que pudiera reaccionar—

más cámaras.

Más ruido.

Más gente.

—¡Es ella! —gritó alguien—. ¡La novia secreta!

Mateo reaccionó al instante.

La tomó de la cintura.

Atrayéndola hacia él.

Protegiéndola… o marcándola.

Difícil de saber.

—Tranquila —murmuró cerca de su oído—. No digas nada.

—¿¡QUÉ!? —susurró ella—. ¡¿Novia secreta?!

Pero ya era tarde.

Los periodistas no se detenían.

—¡¿Es verdad que se van a casar?!

—¡¿Desde cuándo están juntos?!

—¡¿Quién es ella?!

—¡Miren el anillo!

Los flashes iluminaron el diamante en su mano.

Y eso fue suficiente.

La noticia estaba hecha.

Valentina intentó apartarse.

—Mateo, suéltame—

Pero él la sostuvo más firme.

—No.

Su voz era baja.

Controlada.

—Ahora menos.

—¡Esto no es normal! —susurró ella, nerviosa—. ¡Van a pensar cualquier cosa!

Mateo inclinó apenas la cabeza hacia ella.

—Que piensen.

—¡No!

Pero los flashes seguían.

Y entonces—

un periodista gritó:

—¡Felicidades por el compromiso!

Silencio.

Un segundo.

Valentina abrió los ojos.

—¡NO estamos comprometidos! —soltó de golpe.

Error.

Grave error.

Mateo la miró.

Y luego…

sonrió.

Lento.

Peligroso.

—Aún no —corrigió él en voz alta.

Boom.

Los flashes se intensificaron.

—¡Confirmado!

—¡Se van a casar!

—¡Es oficial!

Valentina lo miró, horrorizada.

—¿¡QUÉ HACES!?

Mateo no respondió.

Solo tomó el anillo.

Y, sin pedir permiso…

tomó su mano.

Valentina intentó retirarla.

—Mateo—

Pero él fue más rápido.

Le deslizó el anillo en el dedo.

Perfecto.

Como si siempre hubiera pertenecido ahí.

—Listo —dijo con calma.

Silencio.

Explosión de cámaras.

Valentina se quedó sin palabras.

Mirando su mano.

El anillo.

La situación.

Todo.

—¿Estás loco? —susurró.

Mateo se inclinó hacia ella.

Muy cerca.

—Completamente —respondió—. Por ti.

Los flashes no paraban.

Y en ese momento…

sin darse cuenta…

su “mentira” acababa de convertirse en algo mucho más real.

Porque ahora…

todo el país iba a creerlo.

Y Mateo…

no iba a negarlo.

1
Tere Jimenez
muy interesante el capítulo gracias
Tere Jimenez
cada capítulo es más interesante felicidades
Tere Jimenez
cómo que estamos muy intriga dos perdió la memoria y le robaron el bebé
Tere Jimenez
muy interesante la novela gracias por compartir
Karina Vazquez Gonzalez
interesante historia
💙💫Géminis 💫💙
🤭🤭
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play