NovelToon NovelToon
Atrapada Por Tu Amor.

Atrapada Por Tu Amor.

Status: En proceso
Genre:Traiciones y engaños / Venganza de la protagonista / Venganza / Posesivo
Popularitas:5.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Luna stars

Humillada, abandona, perdida y con el corazón completamente destrozado, Lucina se reencuentra con su familia para sanar y recuperar su vida. Su sentimiento de venganza esta latente en ella, pero no contaba con que su corazón fuera cautivado por el hombre que la salvo de la muerte. Ahora, lucha contra sus propios sentimientos y la intensa cercanía de Franco, quien no esta dispuesto a dejarla escapar de sus manos.

NovelToon tiene autorización de Luna stars para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

¡Decide para que estàs aquì!

Unos días después, Sheila despertó. Fue un despertar lento, como el agrietamiento de un cristal desde dentro. Lo primero que notó fue el pitido constante y molesto de los monitores, seguido del frío olor a antiséptico, y finalmente, el leve dolor de su cuerpo.

Sus ojos se abrieron de golpe mientras un jadeo se escapaba de sus labios, provocando que se sintiera desorientada. Intentó incorporarse, pero una punzada en el vientre la detuvo, haciendo que su respiración se volviera irregular.

— Tranquila… no te muevas. — Escuchó una voz que provocó que su cuerpo reaccionara antes que su mente.

— ¡No me toques!

Grito ignorando el dolor de su cuerpo, tratando de retroceder con dificultad, intentando alejarse. Su mirada exploraba la habitación con desesperación, como si estuviera buscando a alguien más, pero fue en vano.

No se encontraba en ese lugar donde tantas veces fue despreciada y humillada. Nadie de aquel lugar la acompañaba. Solo un hombre permanecía de pie, a pocos pasos de la cama, con las manos levemente alzadas, indicando que no pensaba acercarse.

— Está bien… no me acercaré si así lo deseas.

Pero a diferencia de lo que ella esperaba, su tono de voz era calmado, demasiado calmado. Y eso la hizo desconfiar aún más, sobre todo porque era como si la historia se estuviera repitiendo.

— ¿Dónde estoy? — Preguntó con su voz ronca, quebrada.

— En una clínica. — Respondió él. — Te encontré en la carretera.

Un silencio total se instaló en el ambiente. Sus ojos se dirigieron lentamente a su vientre, con la inquietante sensación de que algo no estaba bien, de que algo le faltaba. Por un instante, su respiración se detuvo.

— Mi bebé…

No fue una pregunta. Fue un susurro cargado de miedo y ansiedad. Franco no respondió de inmediato; permitiendo que el silencio hablara por él.

— No… — Negó una vez. —. No… — Sus manos temblaron al aferrarse a las sábanas. — No…

Sin embargo, a diferencia de lo que èl esperaba, no hubo un grito desgarrador, ni un llanto escandaloso. Solo un torrente de lágrimas silenciosas, constantes y profundamente devastadoras. Franco, por su parte, se mantuvo inmóvil en su sitio. No se acercó, respetando ese instante que ella necesitaba, comprendiendo que debía liberar su dolor sin necesidad de palabras.

A los pocos segundos, el personal médico entró en la habitación para confirmar que todo estuviera en orden. Finalmente, tuvieron que administrarle un calmante para que pudiera descansar, todo bajo la atenta supervisión de Franco.

Los días siguientes fueron tensos. Ella no preguntaba nada. Y cada vez que él entraba en la habitación, su cuerpo se tensaba de inmediato como si esperara un golpe, como si el peligro nunca se hubiera ido.

— No tienes que quedarte. — Dijo ella una mañana, sin mirarlo.

Franco dejó el vaso de agua sobre la mesa al comprender la situación. Era evidente que ella no se sentía segura ni tranquila con él presente, un indicio claro de que su vida anterior había sido dura.

— Lo sé. — Respondió con calma.

— Entonces vete. — Habló con frialdad.

— No.

Su respuesta fue simple pero directa, provocando que ella se irritara mucho más. Por más que intentará, no lograba entender cuál era su objetivo al quedarse allí.

— No confío en ti.

— Es lógico. — Dijo él con tranquilidad.

Esa respuesta la tomó por sorpresa. Ella no esperaba que él entendiera cómo se sentía. Y por primera vez, lo miró directamente.

— ¿Entonces por qué sigues viniendo?

— Porque nadie más lo está haciendo.

Respondió con sinceridad provocando que el silencio se volviera tenso. Porque a decir verdad, eso le dolía más de lo que esperaba. Ella desvió la mirada tratando de ocultar lo que sentía.

— No necesito tu lástima. — Dijo finalmente.

— No es lástima.

— Entonces es culpa.

— Tampoco, no te debo nada. — Dijo él observándola. — Creo que es lo contrario.

Sus miradas se encontraron brevemente. La intensidad de la mirada de Franco la intimidó por un instante, y sintió un vuelco en su corazón que rápidamente intentó ignorar.

— Entonces eres un idiota.

Franco casi sonrió por esa percepción, sintiendo una calidez en su corazón. A decir verdad, le gustaba estar cerca de ella.

— Es una posibilidad.

Desde el día que Sheila despertó, sus noches se transformaron en auténticas pesadillas, dejando de ser un descanso para convertirse en un tormento. En ellas, revivía el golpe de la puerta de la mansión al cerrarse, exponiéndola al fuerte frío. La indiferencia en la voz de Fernando y el desprecio cortante. "A partir de hoy, tú y yo no somos nada".

Se veía a sí misma tendida en el suelo, rodeada de sangre. Y junto a ella, sin vida, Fátima, la única persona que le había brindado ayuda, pero lo que más le dolía era su bebé.

— ¡No! — Grito en medio de la oscuridad.

Su cuerpo estaba empapado en sudor, mientras que su respiración era errática, y desesperada. Y entonces lo vio. Él estaba sentado en la silla, en silencio, como si estuviera velando su sueño.

— Solo fue una pesadilla. — Dijo él con voz baja.

— No te acerques. — Hablo ella aún alterada.

— No lo haré.

Y así era. Él no hizo el menor intento por acercarse, como de costumbre. De hecho, nunca lo hacía. Y esta pasividad comenzaba a desconcertarla incluso más que si hubiese intentado acercarse.

Los días transcurrieron, y algo cambió. Ella aún mantenía su desconfianza y se mostraba a la defensiva, pero ya no le pedía que se fuera de inmediato.

— ¿Siempre eres así de terco? — Preguntó ella un día.

— Solo cuando vale la pena. — Dijo con su característica calma.

— No me conoces. — Continuó ella. — No sabes nada de mí.

— Sé lo suficiente. — Dijo mientras la observaba con calma. — Como por ejemplo, que alguien intentó matarte. — Todo quedó en silencio. — Sé que perdiste a alguien importante. Y sobre todo y más importante… se que sigues aquí.

— Eso no significa que quiera estarlo.

La respuesta de ella fue sincera, aunque carente de emoción. Sin embargo, para sorpresa de ella, Franco no mostró reacción alguna. Se limitó a observarla por un instante antes de hablar finalmente.

— Entonces decide para que estas aquí.

Esa frase se quedó con ella. Y esa noche, cuando él finalmente se fue, ella no pudo dormir. Se quedó observando el techo por horas, perdida entre sus recuerdos. Por momentos sentía dolor, luego cambiaba a rabia, y otras sentía un vacío. Pero también empezó a sentir algo más.

Lentamente, llevó su mano a su vientre. Pero ya no había nada, sin embargo el recuerdo seguía ahí.

— No fue un accidente… — Susurró.

Sus ojos se endurecieron. Y por primera vez desde que despertó, el miedo no fue lo único que sintió. Porque en ese instante comenzó a sentir una determinación peligrosa.

1
Suleima Dominguez Guzman
tranquila autora lo importante es seguir con la novela está interesante
karencitha
y algo me dice que la mujer que Matias lastimo para casarse con Lucía es la hermana de Franco jaja
karencitha
esa actitud de Luciana contra Franco ya cansa
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Pero si ella recuerda al supuesto esposo, a la maldita que mando a asesinarla, por qué no dice nada? por qué no los denuncia? 🧐🤨🤔🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Viejo pendejo. 🧐🤨🤔🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Basura inmunda, cuando el karma te alcance, vas a llorar lágrimas de sangre. 🧐🤨🤔🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Linilda Tibisay Aguilera Romero
Viejo ridículo, decrépito y anticuado
Linilda Tibisay Aguilera Romero
y con quién querrá el abuelo deFranco casarlo
Linilda Tibisay Aguilera Romero
tu verdadera familia
Linilda Tibisay Aguilera Romero
ella perdió la memoria seguro fue un primer atentado y no tendrá familia
Linilda Tibisay Aguilera Romero
hay Sheila conseguiste quien te cuidara
Linilda Tibisay Aguilera Romero
que desgraciado
Linilda Tibisay Aguilera Romero
que irá a pasar
karencitha
creo que el hermano de Luciana debería divorciarse y ser feliz lleva cinco años casados con Laura y parece que el fuera soltero que casado
karencitha
creo que el hermano de Luciana debería divorciarse y ser feliz lleva cinco años casados con Laura y parece que el fuera soltero que casado
Maria M. Rosario
Muy bonita, espero q actualizen pronto
valeska garay campos
porque dice que es su esposa si no es verdad cree que puede seguir mintiendo 🤔
Maria Elena Martinez Lazaro
Excelente gracias querida autora Luna está súper continúa así Dios te bendiga
Suleima Dominguez Guzman
gracias Luna por excelente novela me encanta gracias por escribir
mariela
Que paso Begonia ahora estas como palo de gallinero cagada cuando viste a Luciana y Fernando ella es mi esposa pantomima de hombre estúpido después de lo que hiciste ahora si ed tu esposa.
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play