Yoana, una mujer en busca de encontrar al amor de su vida se cruza con Nicolás. Teniendo una relación de solo sexo y pasarla bien, ella llega a enamorarse, en el trato no estaba enamorarse, pero ella había olvidado el acuerdo. Al darse cuenta de cómo él era, ella se daba cuanta que no encajaba en su vida.Ella venía de un pueblo pequeño con costumbres y cultura y a él parecía no gustarle mucho eso.
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Me siento mal
Viviana tomó el teléfono y marcó al número que le había dado su hijo, sonaba y sonaba hasta que por fin alguien contestó.
Yoana- Hola.
Viviana- Hola Yoana soy, Vivi la mamá de Nicolás te acuerdas de mí.
Yoana- Hola Vivi, que sorpresa, estoy bien vos qué tal?
Viviana- Estoy bien, y muy contenta por vos, Nicolás me contó lo que pasó, me gustaría verte y hablar por favor, cuando podemos vernos, si quieres te invito a casa a tomar unos mates. No me digas que no por favor.
Yoana- Está bien, mañana por la tarde pasó.
Viviana- Está bien mañana te espero. Adiós y cuídate mucho.
Porque Nicolás le había dicho a su madre que seria padre, mientras no lo supieran sería mejor para él. Ella no quería dar explicaciones a nadie de lo que había pasado y menos a su madre. Al día siguiente Yoana tomó sus cosas y fue a ver a Viviana. Pasaron a su casa tomaron asiento y ella trajo los mates.
Viviana- Cuanto tiempo llevas de embarazo.
Yoana- Unos 6 meses. Crece muy rápido.
Viviana- ¿Y que es? Niña o niño.
Yoana- Aún no lo sé, quiero que sea una sorpresa.
Viviana- Sé que Nicolás no quiere asumir con la paternidad, pero yo si quiero ser parte de la vida de mi nieto, por favor déjame estar a su lado.
Yoana- Yo nunca me negaría a que tú y los tuyos sean parte de la vida de mi bebé. También quise que Nicolás sea parte de su vida, por eso se lo dije, pero él no nos quiere y no lo voy a obligar. Él tomó la decisión de sacarnos de su vida y yo lo respeto.
Viviana- Dele un tiempo, de apoco lo va a asimilar, vos lo quieres?. Puedes ser sincera conmigo yo no le diré nada.
Yoana- ¿Me aseguras que no le dirás nada?
Viviana- Claro que no. Sé que sos una persona buena, lo note el día que te conocí, es más pensé que eras la novia de Nicolás. Me sentía feliz por él, él tuvo siempre mala suerte con las mujeres y verte con él me sentí tranquila. Después me dijo que solo se veían para estar un rato. Y bueno ya no te vi más.
Yoana- Es verdad, solo nos veíamos para estar un rato. Pero yo cometí el error de enamorarme de él. Llegué a quererlo, y cuando me dijo que ya estaba conociendo a alguien más me sentí mal, me sentía estúpida por fijarme en alguien como él, llegue a extrañarlo mucho.
Viviana- Él es bueno, solo no se mostró con vos, solo dale un tiempo.
Yoana- Dejé de lado todo sentimiento por él, como me vez ahora estoy feliz, no necesito de él, mi amor está dirigido a la cosita que tengo aquí. A demás tengo un pedacito de él aquí, y eso es más que suficiente por ahora.
Viviana- Me pone contenta eso, cuenta con mi apoyo para lo que necesites, me dejas tocarlo?
Yoana - Claro, trae tu mano. ¿Sientes como se mueve?. Hay noches que no me deja dormir. Y lo loco sabes que es?, le gusta comer lo que a su papá le gusta.
En ese momento llegó Fer del trabajo y las encontró ahí a las dos riendo.
Fer- ¿Y esta sorpresa que es?, Yoana tanto tiempo me alegra volver a verte, esperemos que ahora no te pierdas y te tengamos con más frecuencia en casa.
Yoana- Hola, Fer. Si ustedes me invitan siempre vendré a verlos.
Todos disfrutaron de una charla agradable, la tarde avanzaba, y se le hacía tarde a Yoana para regresar a su casa. Se despidió y se fue, cuando esperaba el ascensor recordaba la vez que había venido con Nicolás, perdida en sus pensamientos y recuerdos se abre la puerta del ascensor y su mirada se cruza con el de él. Ella quedó inmóvil por unos segundos. Él no estaba solo, venía acompañado de una mujer muy bella.
Nicolás-¿Que haces aquí?- Con una voz tajante le preguntó.
Yoana- Si no hubieses abierto tu maldita boca no estaría aquí. Porque no solo te callaste. Ahora déjame tranquila quieres. Permiso que me tengo que ir.
Antes que ella entrará al ascensor la tomó del brazo bruscamente y le lanzó una mirada de odio. Y le dijo.
Nicolás- No te irás sin antes explicarme porque estás aquí.
Yoana- Suéltame quieres, yo no te debo ninguna explicación.
Él se puso violento y no quiso soltarla, me estás lastimando suéltame por favor, ella dijo. Te estuve llamando y mandando mensajes porque no me contestas, él dijo. Por favor Nicolás suéltame con los ojos llorosos se lo pidió. Él la soltó y ella enseguida apretó el botón del ascensor y se marchó, estaba algo asustada, ella nunca lo había visto así. Nicolás fue tras de ella, pero no pudo alcanzarla ella se había tomado un taxi.
Yoana sufría mucho, llorando llegó a su casa, se acostó eh intento olvidar todo lo que había pasado. Sintió un pequeño movimiento de su bebé y le dijo, mi amor, yo siempre te cuidaré no nos hace falta tu papá, él no nos quiere, pero nos tenemos uno al otro, te amo mi vida. Tienes hambre?, vamos a ver que hay en la cocina.
Mamá porque Yoana estaba aquí, le preguntó enojado, Nicolás. Si tú no quieres hacerte cargo de tu hijo, yo si lo haré. Yo si quiero ser parte de la vida de mi nieto. Ella le contestó.
No actúes como un imbécil, ya es hora de aterrizar, le dijo su madre a Nicolás, despues le preguntó, ¿Se puede saber a qué se debe tu visita?
Nicolás- Pasamos a saludar eh invitarles a cenar.
Viviana- Lo siento mucho hijo será otro día, no me siento bien. Además, estoy cansada, pero vayan ustedes que la noche está linda.
Nicolás y Samanta se fueron, quien era esa mujer le preguntó a Nicolás. No es nadie importante, esa mujer estaba embarazada, ¿es tuyo?, preguntó. Eso aún no lo sabemos, ella dice que sí, pero quizás sea una mentira, cuando nazca el bebé le haré una prueba. Y cuando pensabas decírmelo, enojada ella le contestó. No tuve un buen día, no estoy para tus preguntas, te dejo en tu casa y hablamos otro día sí. Le dijo él.
Pasaron unos días y Yoana recibió una llamada, cuando vio quien marcaba contestó.
Yoana- Hola Vivi, ¿cómo estás?
Nicolás- Que bueno que contestas, le dije a mi madre que me preste para marcarte, ya que mis llamadas no las quieres tomar.
Yoana- ¿Que quieres?
Nicolás- Verte y hablar.
Yoana- Dame unos días y yo me comunico con vos para quedar, ahora me siento mal. Y la verdad verte me causa estrés. Tú y yo quedamos en algo lo olvidaste.
Nicolás-¿Que te pasó?
Yoana- Por favor, solo dame unos días para que me ponga bien y hablamos sí.
Nicolás- Está bien.
Yoana- Me pasas a tu madre por favor.
Nicolás- Si ahí te pasó.
Viviana- Hola, Yoana ¿cómo estás?, disculpa por pasarle el teléfono a Nicolás, ya me estaba cansando, solo escucha lo que tiene que decirte.
Yoana- Hola, Vivi no estoy bien, estoy internada, tuve días muy estresantes y me cayó mal, todo lo que como me cae mal, baje de peso y bueno ahora estoy aquí en el hospital, por favor no le digas a Nicolás nada, cuando yo esté mejor hablaré con él.
Viviana- ¿En que hospital estás?, quiero pasar a verte.
Yoana- En el de maternidad en él centró.
Viviana- Bueno mañana paso temprano, y por favor cuídate si, besos y otro al bebé.
Yoana- Bueno, gracias, hasta mañana.
Mamá que le pasó a Yoana, preguntó Nicolás, está en el hospital, pero no sé te ocurra ir a verla, se puede saber que le has hecho, porque no quiere verte y contestarte las llamadas?, acaso la trataste mal?. Ella le preguntó. Nicolás recordó todas las cosas que le había dicho y como la trato, se sintió algo mal. Así que le dijo, mamá solo me puedes decir en que hospital está, tengo derecho de saber como está mi hijo si le pasa algo, no me lo vas a perdonar verdad, te prometo que no haré estupideces, pero dime por favor. Viviana le dijo donde se encontraba Yoana.