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La Chica del Campo y el Heredero

La Chica del Campo y el Heredero

Status: Terminada
Popularitas:53.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Rosi araujo

Descripción

Betina nunca tuvo nada. Criada en una hacienda de Minas Gerais, dormía en el establo mientras su madrastra y hermanastra se paseaban por la casa como reinas. La única herencia que recibió de su padre fue callarse y trabajar.

Hasta que un accidente lo cambió todo.

Carlos Eduardo Schmidt —Edu para quienes se lo ganaban— era el heredero de una de las familias más ricas de São Paulo. Joven, arrogante y acostumbrado a conseguir lo que quería. Hasta que un accidente lo dejó en silla de ruedas y le arrancó todo lo que creía que era él.

Cuando Betina llega a la mansión Schmidt como cuidadora, ninguno de los dos espera que algo cambie. Él la mira como a otra empleada más. Ella lo mira como al hombre más difícil con el que ha tenido que lidiar en su vida.

Pero entre los cuidados del día a día, los roces que ninguno de los dos sabe cómo nombrar, y los secretos que empiezan a salir a la luz dentro de esa familia, algo crece que ninguno de los dos puede detener.

Él aprendió que el dinero no compra lo que más necesitaba. Ella descubrió que el campo que la definía no era una limitación, sino su mayor fortaleza.

Una historia de amor entre dos mundos opuestos. Con todo lo que eso implica: pasión, celos, conspiraciones familiares, secretos enterrados que salen a la superficie... y un romance que empieza donde nadie lo esperaba.

Para quienes disfrutan de romances con tensión, personajes de verdad y esa sensación de no poder soltar el libro hasta saber cómo termina.

NovelToon tiene autorización de Rosi araujo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Algunas semanas después

Tres semanas habían pasado desde que llegué a esta mansión. Mis días no son fáciles, y el señor Carlos Eduardo no me la pone nada fácil. Me despierta a deshoras y me pide cosas que me dejan agotada.

Me mandó quedarme con él en la rehabilitación hasta que terminara. Limpié todo y fui al cuarto. Él se baña y hacemos las mismas rutinas de siempre. Merendó y se quedó con sus amigos. Vienen todos los días, o los tres o solo dos. Salí dejándolos.

Quería aprovechar que Berta iba a la calle para ver bien dónde queda el centro de la ciudad e ir a ver al amigo de la doctora Adriana. Ya que me está yendo bien en las clases, voy a hacer una pasantía con él sin necesidad de la universidad, y después de terminar la primaria y la preparatoria, voy a meterle con todo a la carrera de veterinaria.

Fui con Berta y ella me mostró. No quedaba lejos. Mientras ella fue al supermercado, fui a hablar con el amigo de Adriana. Me mostró todo su consultorio y me encantó. Abre los domingos, que es mi día de descanso, ya que el señor Carlos Eduardo sale con sus amigos.

Quedamos de acuerdo y esperé a Berta frente al consultorio. Ella pasa y me recoge. Fui mirando todo para poder venir sola. Qué bueno que viven cerca, y el dinero de la pasantía me va a ayudar a pagar los pasajes de autobús, del que ya hasta descubrí dónde queda la parada.

Llegamos y doña Vanessa entra en la cocina con unas latas y se las entrega a Berta. Luego se va.

Betina-¿son tés?

Berta-sí, ella los pide de lejos. Al señor Sulivan le encanta esa marca.

Miro las latas y las pongo en su lugar, donde ya había otras en uso. Subí y los muchachos ya se habían ido. Ayudé al señor a bañarse, y después fui yo. Berta me enseñó a prender la regadera. Salí con un vestido suelto de color verde hasta la rodilla.

Dejé que mi cabello se secara al natural y lo recogí por la mitad, dejando el resto suelto. Me siento en el sofá y doblo mi ropa de la bolsa.

Cadu-lleva tus cosas al clóset.

Betina-están organizadas, no te van a estorbar.

Cadu-le pedí a Berta que separara un espacio para ti. Ponlas ahí.

Tomo mis cosas y él se me queda mirando mientras trabaja.

Miro el espacio. Todavía iba a sobrar. Mi ropa iba a pasar vergüenza al lado de la de él de tan sencilla. No colgué nada, solo la doblé. No tuve el valor. Me senté en el piso con la caja de mamá y la abrí.

Estaba su reloj, que todavía funciona. Pulsera negra y el reloj dorado. Me lo puse en la muñeca. Tomé las cartas que ella me escribía, que leía todos los días.

Lloré, por supuesto, y vi las fotos de ella embarazada y un celular apagado. Creo que era de ella. Busqué el cargador en la caja y no lo encontré.

Cadu-Betina, ¿estás bien?

Me levanté y salí con el celular en la mano.

Betina-¿usted tiene algo con lo que se cargue este aparato?

Él me llama y voy hacia él. Se lo entrego y nuestros dedos se rozan. Solté el aparato y lo hice caer en la mesa.

Betina-discúlpame.

Cadu-está bien. Esa entrada es antigua. Puedo pedirle a mi amigo que compre una.

Betina-ah no, no hace falta. No debe haber nada ahí.

Tomo el celular y lo guardo en el cajón del clóset. Termino de ver las otras cosas, como aretes y cadenas, me los pongo y me miro en el espejo. El señor Carlos Eduardo entra.

Cadu-¿ya terminaste ahí?

Me asusto con su voz.

Betina-sí. ¿Quieres comer algo?

Cadu-no. ¿Estás bien? Tu cara está roja.

Betina-estoy bien. Voy a ayudar en la cocina mientras trabajas. Gracias por el espacio.

Cadu-voy a mandar a poner una cama individual para ti.

Betina-el sofá cumple su función.

Cadu-veo que te levantas toda adolorida.

Betina-no fue para tanto.

Es la primera vez que lo veo sonreír, y tiene una sonrisa hermosa. El señor Carlos Eduardo es guapo, por cierto.

Pido permiso y bajo. Ayudo a Berta hasta que aparece una rubia. Subí con ella; era la fisioterapeuta del señor. Los acompaño. La confianza entre ellos dos era mucha.

Tal vez se gustan. Esperé a que terminaran. Ella le besó la mejilla y se fue. Hago mi trabajo: quitarle la ropa y después volvérsela a poner.

Cadu-voy a la empresa. Me vas a acompañar.

Betina-no tengo ropa apropiada, señor.

Cadu-mandé a hacer un uniforme para ti. Lo vas a usar siempre.

Betina-está bien.

Berta trae mi ropa y me visto para acompañarlo. Me pongo unos tenis que él también compró.

Betina-estoy lista.

Bajamos con la ayuda del guardia de seguridad. Nos subimos a un carro totalmente equipado para él y nos pusimos en marcha. Llegamos a un edificio gigantesco y subimos en una enorme caja que se movía. Oí al guardia de seguridad decir que era un elevador.

Fuimos a su oficina, que era enorme. Su equipo lo miró, y vi lástima en la mirada de cada uno, pero la arrogancia de él enseguida los sacó a todos.

Me quedé en su oficina y lo vi estallar varias veces por teléfono o con la secretaria. Gritaba. Me echó de la oficina cuando llegó el señor Thomas. Aproveché para estudiar e hice un examen para terminar la primaria en poco tiempo. Creo que acerté todo; ahora solo era cuestión de esperar.

Volví a la oficina cuando la secretaria me avisó que me llamaba. Eran sus medicamentos, que estaban en mi bolsa. Se los di con un vaso de agua y esperé. Pidió comida.

Cadu-si estás aquí, come.

Me senté frente a él y empecé a comer. Se me quedó mirando por la forma en que agarraba los cubiertos.

Cadu-le voy a pedir a Berta que te enseñe a agarrar los cubiertos. Mi padre suele dar fiestas en la mansión, así que es bueno que sepas.

Betina-está bien. ¿Quieres que coma en otro lugar?

Cadu-no. Quiero que me cuentes todo sobre ti en la hacienda.

Mientras comíamos, él prestó atención a todo lo que le contaba. Terminé de hablar y ya tenía lágrimas en los ojos. Me levanté y fui al baño, me limpié la cara y volví. Limpié su mesa, salí a tirar la basura y a tomar un poco de aire.

Por la noche salimos de la empresa y fuimos directo a la casa. Había una pelea del señor Sulivan en la sala con su esposa. Pasamos directo al cuarto.

Entramos y vi la cama individual en lugar del sofá. Me bañé primero y salí lista para dormir. Lo ayudé con la ropa y lo acosté en la cama. Subí la cena y le di los cepillos de dientes.

En cuanto terminó, le di sus medicamentos y me fui a la cama, que era muy suave y olía rico. Las almohadas también eran suaves. Dormí hasta la madrugada, cuando desperté para medicar al señor Carlos Eduardo.

1
Ever Ortiz
Excelente
Gladys
muy bella historia
Gladys
🔥🔥❤️❤️
Yolanda Beatriz Lagos Celarien
Que puntería de Edu cuatrillizos.
Yolanda Beatriz Lagos Celarien
No creo que Edu le de la espalda más que ahora sabe que tiene una niña.
Yolanda Beatriz Lagos Celarien
No pueden ser hermanos, Edu ,tiene que ser adoptado.
Yolanda Beatriz Lagos Celarien
Ahora esa vieja la va a culpar a Bética de la muerte del papá de Edu,todavía el le dijo que no saliera de la habitación.
btcclic cuenta3
Mi manera de pensar, por las personas discapacitadas, solo es simple: la única dificultad esta... animo, somos seres, como otros normal, solo que Dios nos trajo al mundo así... solo no se acople gen... busquen su mejor traje y agale pues...
/Scare/
Ingrid Perez
Hermosísima historia, gracias te deseo muchísimas bendiciones 🤗😘
Nidia Chica
esas partes son tontas
Yolanda Beatriz Lagos Celarien
Yo creo que la bruja tiene que ver con la muerte de la mamá de Candu.
Oglis Pulido
Felicitaciones Escritora me gustó mucho está Novela. tubo Mucho Amor pasión. y una Mujer Empoderada., espero Leer la saga que continúa con las Gemelas ojalá y conozcan Hombres nuevos ya los amigos de Edu están muy grandes para ellas 💃💃🕺🕺🥰
Oglis Pulido
Bella Novela me gustó mucho tubo de todo Amor pasión odio venganza etc.,💃🕺 ya quiero leer la novela de las hermanas
Oglis Pulido
Qué bueno que ya se Casaron 💥🔥🕺💃👶👶👶👶
Oglis Pulido
No es para menos Cuatrillizos 🔥💥🕺💃👶👶👶👶🎇
Oglis Pulido
por dios si las gemelas son todavía unas niñas de 13 o 14 años y los amigos de Edu son jóvenes pero más grandes las veran cómo hermanitas o algo así 💥💥💃💃
Oglis Pulido
Qué triste se murió el Papá de Betina el también sufrió mucho con esas brujas la esposa y la hijastra 🥵
Oglis Pulido
Serrando Siclos los Padres de Betina 💔 qué por no hablar a tiempo todo lo que pasó 🔥
Oglis Pulido
Vanesa no entiendo como se escapó de la cárcel si es un lugar qué tiene mucho resguardo tienen muchos guardias 💃💥
Oglis Pulido
🕺💃💥🔥🔥🥵🥰
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