cuando compras prácticamente un dispositivo para jugar un juego de harem muy popular en china, con una promesa muy tentativa, donde te daran la mejor experiencia, pensaba que era una app como las otras.
hasta que sin querer o por el destino de la vida, termino viajando dentro del juego, pero el sistema que debería tener me dejó a la suerte.
con esta mala racha, podre formar mi harem en este nuevo mundo, quien lo sabe, tal vez termine como una concubina o simplemente siga siendo soltera.
NovelToon tiene autorización de nathalia Lizarazu julio para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
CINCO
NARRA NATHALIA.
Cuando siento la misma sensación de intranquila, no mentira de nuevo me esta dando besos maria, la aparto de un golpe.
- deja de fastidiar. - digo dandome la vuelta con pereza, hoy es mi dia de descanso.
Ya que la familia no quiere a una intrusa en sus dia a dia como familia, pero no me entristece, me es suficiente que me dejen comer o cocinar.
Soy buena cocinera, no una esperta, pero para esta época soy una crack, dígamos que soy la mujer que lo único que no le sale bien es el arroz.
Pero aquí disfrutan de mi arroz, al no salir, como una bola pegada, mientras dejo que la pereza se marche de mi cuerpo.
Me estiro y me levanto, decido salir a lavarme la boca y a darme un baño, para lavar mi ropa, que simplemente solo son tres conjuntos, y todos son regalados.
Pero no me puedo quejar, este lugar no me dejo absolutamente nada, para sobrevivir en este lugar desconocido.
Gracias a dios que me encontré con la anciana liu ran, si no, quien sabe en que piente estaria a estas horas de mi vida.
Tomo una canasta, para ir a la montaña, a recojer pues si dios me lo permite nada venenoso.
Digamos que no soy muy buena reconocido verduras comestible y las venenosa, solo las que he visto en Colombia.
Como la yuca, la papa o batata, y si son dos cosas distintas, la batata es morada y es dulce, o la papa amarilla, diran es lo mismo, no porque esta es mas pequeña.
- si la vida de ta limones as una limonada. - dugo cuando veo un arbol de cerezas.
Son pequeñas, y algunas aun le falta, pero bueno no importa, simplemente comienzo a tomar las rojas, y me como una que otra.
Cuando termino de recojer las que tengo a mi alcance, sigo caminando, sin dar mucha vuelta, para recodar el camino.
Cuando veo una mata muy conocida, es la yuca, o dios tengo yuca, mientras voy a tomar la yuca, y también me llevo las plantas.
Después de todo y la dejamos germinar, oara transplantar a la tierra, tendremos yuca por un buen rato.
Digamos que eso siempre lo hacía mi abuelo, aquí la mayoría plantan con semilla, aun no conocen este método y muchos mas.
En mi bachillerato estudie una técnica de agropecuaria, y me enfoque en mis practicas sobre las plantas ornamentales.
Pero si es la mismo manejo, ya que las plantas necesitan un terreno que tenga un ph super bueno, osea sacandonos del tema.
Sigo escarbando y llenado mi pequeña canasta, al tenerla llena, decido que por hoy, esto es lo suficiente.
También llevo un monto de leña, después de todo es mejor llevar todo lo que se nos permita, y asi no volver a subir.
Al regresar a la casa de los ancianos, veo que ta estan almorzando, pero no me preocupo, solo los saludo con las manos, y paso a la cocina con el permiso de la anciana liu ran.
Digamos que en esta época, aunque es muy amable, es un poco quisquillosa y tacaña, me deja medido todo, tal vez sea por la época o oa escasez.
Pelo la yuva y la cocina, de nuevo el hermano mas menor llega a mi lado, con un poco de carne cruda y me la da.
- no gracias. - digo negando me aceptar su regalo de cortesía, quien sabe y lo regañan por mi culpa.
- que esta cocinando. - pregunta curioso, yo solo lo ignoro y me como una de las cerezas que traje.
- que fruta estas comiendo. - pregunta interesado, y le doy un poco de ellas.
El al principio arruga la cara y me dice que estan amargas, solo me burlo de el, por ser tan frágil.
- oye hermana mayor, como te llamas. - dice el, simplemente lo observo.
- soy Nathalia y usted. - digo mientras espero que me diga su nombre, aunque solo tengamos muy poco hablando.
Es muy descortés, que hable con el, y le diga joven, mejor le pregunto su nombre, asi me evito sentirme incomoda, al no saber su nombre.
- ye meng. - que nombre tan artístico, aunque siendo asi no me interesa, simplemente con tal que lo recuerde está bien.
- oh, son cerezas, las encintre en un árbol en la montaña, ya vez cuando veas la fruta puede tomar algunas. - digo con una sonrisa mientras, comienza aliñar la carne que me dio.
- que esta haciendo. - dice el con curiosidad, voy hacer unos pasteles de yuca de relleno de carne.
No tengo arroz, y la ancian liu ran, dudo que me de un poco para mi gusto, asi es la vida de arrimada, no se cuanto pueda reunir he irme de este lugar.
Después de todo siento que los estoy incomodando con mi presencia, aunque no estoy de grátis, ayudo en todo lo que pueda, prácticamente soy una empleada.
- oye sabes donde pueda encontrar un trabajo. - le pregunto, al ser alguien que trabaja prácticamente en la capital, pienso que tiene información.
- deseas trabajar. - me pregunta algo sorprendido, yo solo asiento.
- si, ya sabes tus padres solo me tienen de cortesía, no puedo agarrar su mano, para tomar su codo por completo. - digo rascandome la cabeza.
- oh te entiendo, quieres bucar un trabajo, para irte. - dice el con un poco de tristeza.
- si, vine a este lugar, para conocer, la verdad tengo pensado en ahorrar, para ir a la capital. - le respondí cortésmente.
- si quieres puedes ir conmigo esta vez, en algún lugar de la capital de seguro buscan empleados. - exclama el mas emocionado ni yo.
- si es lo que tu quieres claro. - le respondí, no lo rechazó, después de todo el me sirve de guía, antes de llegar al lugar.
- esta bien, en tres dias nos marchamos.- dice el con una emoción, y me deja sola sin darme tiempo a responder.
- estos jovenes. - digo con una sonrisa, mientras miro la olla, parece que mi yuca ya esta casi lista, para comenzar ha preparar mis expledidos pasteles.