Género: Fantasía / romance / misterio
Premisa: En un mundo donde los sueños pueden materializarse, una chica descubre que los suyos están matando personas… y la única forma de detenerlo es dejar de soñar para siempre.
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Ecos del Último Sueño
Capítulo 5: Cuando los sueños se vuelven guerra
El aire explotó.
No hubo aviso.
No hubo transición.
Solo… impacto.
La oscuridad detrás de Hana se expandió como una grieta en la realidad.
Más grande.
Más densa.
Más viva.
Los fragmentos de vidrio en el suelo comenzaron a elevarse, vibrando como si respondieran a algo… o alguien.
—Retrocedan —ordenó la mujer de la organización, por primera vez seria—. Esto ya no es un caso estándar.
—¿En serio? —sonrió el chico de cabello claro—. Ahora sí se puso divertido.
Ren ya estaba en movimiento.
—¡HANA!
Pero ella no respondió.
Sus ojos estaban abiertos…
Pero no estaban viendo.
La sombra tomó forma completa.
Una figura colosal, hecha de oscuridad líquida, con múltiples ojos que se abrían y cerraban en su superficie.
Y todos…
Miraban.
BOOM
El primer ataque cayó como un rayo.
Una onda de choque invisible arrasó la habitación.
Las paredes se agrietaron.
El suelo se hundió.
El chico de cabello claro salió despedido contra el techo.
—¡JA! —rió, sangrando—. ¡Eso dolió!
La mujer levantó una mano.
Y el espacio frente a ella se endureció.
Un escudo.
La onda chocó.
Resistió.
Pero se quebró.
—…nivel confirmado —murmuró—. Clase anómala.
Ren apareció frente a Hana.
—¡Despierta!
Nada.
La energía a su alrededor era inestable.
Peligrosa.
—Maldición…
La sombra atacó otra vez.
Esta vez, directo a él.
Ren desapareció.
El golpe atravesó el lugar donde estaba.
Y destruyó la pared detrás.
Apareció arriba.
En el aire.
—No te reconozco… —murmuró, mirando a la criatura—. Pero sé lo que eres.
La luz en su mano creció.
Más intensa que antes.
—Un error.
Se lanzó.
CLASH
La luz y la oscuridad chocaron.
El impacto sacudió todo el edificio.
Ventanas explotaron.
Alarmas comenzaron a sonar.
Ren atravesó parte del cuerpo de la criatura.
Pero no era sólido.
Era como pelear contra un sueño.
—…no tiene núcleo —dijo entre dientes.
—Obvio que no —apareció la mujer a su lado—. Es una manifestación emocional.
—Entonces no se puede destruir.
—No —respondió ella—. Pero sí contener.
Se miraron.
Tensión.
—No voy a dejar que la sellen —dijo Ren.
—No tienes autoridad para decidir.
—Y ustedes no entienden lo que pasará si lo hacen.
La criatura rugió.
Un sonido imposible.
Decenas de sombras salieron disparadas como lanzas.
Ren giró.
Bloqueó una.
Dos.
Tres—
Una lo alcanzó.
Su hombro sangró.
—Tch…
La mujer creó múltiples barreras.
Pero no eran suficientes.
—¡Demasiado rápido!
El chico de cabello claro cayó de nuevo al combate.
—¡Mi turno!
Extendió la mano.
Y el aire… se rompió.
Como si rasgara una tela invisible.
—Veamos cuánto aguantas—
La criatura reaccionó.
Instantáneo.
Una de sus “miradas” se clavó en él.
Y—
Silencio.
El chico se congeló en el aire.
Sus ojos se abrieron de par en par.
—¿Qué… es esto…?
—Está dentro de tu cabeza —gritó Ren—. ¡Corta la conexión!
Demasiado tarde.
El chico cayó al suelo.
Inconsciente.
La mujer retrocedió.
Por primera vez…
Dudando.
—Esto no es una simple tejedora…
Ren apretó los dientes.
—Te lo dije.
Hana dio un paso.
Lento.
Inestable.
—…Ren…
Su voz.
Débil.
Lejana.
Pero su cuerpo…
Seguía liberando poder.
—Hana, escúchame —dijo él, acercándose despacio—. No luches contra eso.
—No… puedo…
La sombra se agitó violentamente.
—Entonces no la rechaces.
—¿Qué?
—Es tuya.
La mujer lo miró, incrédula.
—¿Estás loco?
—Si la fuerza, la va a romper —respondió él—. Y si eso pasa…
No terminó la frase.
No hacía falta.
La criatura levantó múltiples extremidades.
Todas apuntando a Hana.
Ren entendió.
—¡NO!
Se lanzó.
Demasiado tarde.
Las sombras cayeron.
Directo hacia ella.
Pero no la tocaron.
Se detuvieron.
A centímetros.
Temblando.
Hana estaba llorando.
—…para…
El mundo vibró.
—…por favor…
La sombra dudó.
Y por un instante…
Todo se detuvo.
Ren aterrizó frente a ella.
La miró.
De cerca.
—Hana.
Sus ojos se encontraron.
—Vuelve.
Silencio.
La oscuridad tembló.
Se quebró.
Y explotó.
BOOOOM
Una luz blanca lo cubrió todo.
Cuando desapareció…
La habitación ya no existía.
El edificio estaba destruido.
El cielo abierto sobre ellos.
Hana cayó.
Inconsciente.
Ren la sostuvo antes de que tocara el suelo.
—…idiota —murmuró.
La mujer observaba desde lejos.
Seria.
Calculando.
—Esto cambia todo —dijo.
Ren no respondió.
Solo miraba a Hana.
—Sí…
—Lo cambia todo.
😭
😭
😭😭😭😭
sentí parte del capítulo 😭😭.
Demasiado tenebroso...