Ella fue condenada a muerte por el príncipe heredero, su propio esposo. Los dioses, apiadados de su destino, le dieron una segunda oportunidad. Ahora ha regresado con un solo propósito: cambiar su historia y lograr que él se enamore de ella.
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Cap5: Un accidente
Me dirigí al jardín con pasos decisivos e ignorando a todo el que se me cruzara, estaba molesta por la estúpida reunión que habían organizado. El Reino tenía problemas mayores y ellos estaba preocupados por su reputación, imbéciles. Al salir del castillo por fin pude relajarme el aire fresco toco mi rostro y mi cabello se movió ligeramente.
*Tengo que enamorar a mi esposo ya, antes de que sea muy tarde ‐pensé-
No muy lejos vi un hermoso roble y decidí sentarme en sus enormes raíces para reflexionar un poco. Mis ojos se cerraron y poco a poco me dormí.
*_*
Al despertar me sorprendí demasiado —¿Cómo estoy aquí? —grité y llame a Lore.
—Dígame su alteza —Lore llegó de inmediato.
—¿Por qué estoy en mi habitación? lo último que recuerdo es haberme sentado en las raíces del roble del jardín —le pregunté algo alterada.
—El Rey la trajo en brazos y luego me pidió que la cambiase de ropa —dijo Lore muy calmada —Estuvo un buen rato observándola mientras dormía.
—Espera ¿qué? —me quedé boquiabirta y me levanté de un salto de la cama —¿qué William hizo qué?
Él me había traído en brazos y yo nisiquiera me había percatado, de verdad que mi sueño es profundo, me pudieron haber matado y yo no me hubiese enterado.
—Todos los empleados lo vieron e incluso los nobles se quedaron a ver la escena tan conmovedora. —Lore soltó una risita por lo bajo.
—Jum —sonreí —luego tengo que hablar con, ahora prepárate el baño por favor.
Lore asintió y se dirigió a hacer lo que le pedí, mientras que yo me quedé sentada en la cama pensando en por qué motivo William había hecho aquello, ya que él siempre se mostraba frío e indiferente ante mí. Solo podía haber una explicación, estaba empezando a sentir cosas por mi o quizas no.
*_*
El Sol se fue ocultando lentamente y la luna se fue mostrando tan bella y única como siempre, mientras que por los pasillos del palacio caminaba en dirección a la habitación de William, tenía que pedirle explicaciones y no me iría hasta escuchar lo que quería.
Toque la puerta dos veces y desde dentro escuché a William hablar.
—Adelante
Empujé la puerta y mis ojos se abrieron como platos observando la bella figura que se encontraba frente a mí con el dorzo completamente desnudo. William me observó divertido y con una sonrisa pícara en sus labios.
—¿Me vas a decir a qué viniste o vas a seguir babeando? —dijo burlón —creo que voy a tener que llamar a las sirvientas para que limpien tu baba del piso.
Cerré mi boca rápidamente y desvíe la mira tratando de disimular algo que ya era demasiado obvio. William sonrió aún más.
—Dime, ¿qué quieres?
—Y-yo... vine a darte las gracias —murmuré
—¿Qué? —puso una mano en su rostro fingiendo confusión —¿Podrías hablar un poco más alto?
—Imbécil —balbucie —gracias por llevarme a mi habitación —le grité
—Ahora quieres dejarme sordo —sonrió
Era imposible hablar con él. Di media vuelta y me fui de la habitación cerrando la puerta de un golpe sonoro. Venía a darle las gracias y me iba dando un puertazo, menudo imbécil del que me había enamorado.
—Eres un estúpido —grité al llegar a mi habitación y me tiré sobre la cama frustrada.
Esa noche soñé con mi ejecución, un miedo helado me apretaba el pecho, y cada sonido del viento contra la ventana parecía el eco de un verdugo acercándose. El sueño parecía muy real como un aviso de lo que estaba por cumplirse.
*_*
La mañana llego rápido y un grito me despertó de mi horrible pesadilla, mis ojos se abrieron rápidamente y mi corazón comenzó a palpitar rápidamente.
—¡Mi reina, mi reina! —Lore gritó aterrorizada —el Rey a tenido un accidente.
Mis labios se separaron rápidamente y mis ojos se abrieron como platos, mi Rey había tenido un accidente y eso me aterrorizo.