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El Regreso De La Fiera

El Regreso De La Fiera

Status: En proceso
Genre:Mujer poderosa / Malentendidos / Venganza
Popularitas:8.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Fernanda G

Hace seis años, Tania era la esposa perfecta: dulce, paciente y profundamente enamorada. Sin embargo, en el nido de víboras que es la familia Durantt, su bondad fue tomada por debilidad. Manipulada por su suegra y víctima de una elaborada trampa orquestada por el primer amor de Nicolás, Tania fue acusada de una traición que jamás cometió. Nicolás, cegado por su arrogancia y posesividad, le entregó los papeles del divorcio y la expulsó de su vida sin darle el beneficio de la duda.

Hoy, la mujer que regresa no guarda rastro de aquella chica sumisa. Tania vuelve como una empresaria de éxito, con una mirada gélida y una fuerza física y mental capaz de derribar imperios. Su único objetivo es proteger el legado de su hijo, Nico, el heredero secreto que Nicolás nunca supo que existía. Cuando sus mundos vuelven a colisionar, Nicolás descubre que la "fiera" que él mismo despertó no está dispuesta a perdonar fácilmente, y que recuperar su amor será la batalla más difícil de su vida

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capitulo 4

​El aire de la ciudad la recibió con una bofetada de humedad y recuerdos. Cuando las puertas del jet privado se abrieron, Tania no se detuvo a dudar. Bajó la escalinata de metal con una elegancia depredadora, sintiendo el golpeteo de sus tacones de aguja como una cuenta regresiva. En su mano derecha, la pequeña mano de Nico se aferraba con firmeza, no por miedo, sino por una complicidad silenciosa.

​Al pie de la pista, una hilera de camionetas negras blindadas esperaba bajo el sol abrasador. A lo lejos, detrás de las vallas de seguridad del aeropuerto, los destellos de las cámaras comenzaron a restallar. La prensa local había olido el movimiento. Sabían que el "Grupo Atlas" aterrizaba hoy, pero no tenían idea de quién era la mujer detrás del imperio.

​Tania se ajustó las gafas oscuras. A través del cristal ahumado, vio a los reporteros amontonarse. Hace seis años, esos mismos diarios habrían publicado fotos de su rostro bañado en lágrimas bajo titulares que hablaban de una "esposa infiel" caída en desgracia. Hoy, nadie la reconocía. Su postura era demasiado erguida, su ropa demasiado costosa, su aura demasiado gélida. Para ellos, ella era "Madame Atlas", la enigmática magnate extranjera que venía a sacudir los cimientos financieros del país.

​—Mantén la vista al frente, Nico —instruyó ella con voz baja y firme.

​—Sus cámaras hacen mucho ruido, mamá —comentó el niño, observando el caos mediático con una curiosidad clínica—. Parecen hormigas peleando por una migaja.

​Tania soltó una pequeña risa interna. La descripción de su hijo era dolorosamente exacta. Subieron al vehículo y el rugido del motor selló el exterior.

​El trayecto por la ciudad fue un viaje a través de una cicatriz mal curada. Tania miraba por la ventana las calles que alguna vez recorrió con el corazón lleno de sueños sencillos. Pasaron cerca del distrito financiero, donde el edificio de los Durantt se alzaba como un monumento a la arrogancia. No lo miró. Todavía no. Había una deuda más antigua y profunda que debía saldar antes de iniciar la guerra.

​—Iremos a un lugar especial antes del hotel —dijo Tania al conductor.

​El cementerio de la colina era el único lugar de la ciudad que conservaba un silencio sagrado. Tania caminó por los senderos de mármol y cipreses, guiando a Nico hasta una zona apartada donde el sol se filtraba entre las hojas de los sauces.

​Se detuvo frente a una lápida de granito gris, sobria pero impecable. "Elena y Julián: Siempre en nuestro camino".

​Tania sintió un nudo físico en la garganta. Sus padres habían muerto poco antes de su matrimonio con Nicolás, y tras el divorcio, ella no tuvo el dinero ni la estabilidad para volver a honrarlos como quería. Había llorado a sus muertos en habitaciones de hotel baratas en el extranjero, sintiendo que les había fallado al dejarse pisotear de esa manera.

​Se soltó de la mano de Nico y se arrodilló sobre la hierba. Sus dedos, perfectamente manicurados, rozaron las letras grabadas en la piedra. El frío del granito le recordó la realidad de la pérdida, pero también la solidez de sus raíces.

​—Ya estoy aquí —susurró, y su voz se quebró por primera vez desde que pisó el país—. Perdón por haber tardado tanto. Perdón por haber dejado que ensuciaran el nombre que me dieron.

​Nico se acercó lentamente y dejó un pequeño ramo de jazmines blancos que había recogido de una cesta en el auto. Se paró al lado de su madre, imitando su respeto.

​—¿Ellos son tus papás, mamá? —preguntó Nico en un susurro.

​—Sí, mi amor. Son tus abuelos. Eran personas gentiles... como yo solía ser —Tania cerró los ojos, dejando que una sola lágrima rodara por su mejilla antes de secarla con un gesto rápido y decidido.

​En ese momento, algo cambió dentro de ella. El luto que había cargado durante seis años —no solo por sus padres, sino por la mujer que ella misma había sido— se condensó y se disipó. Ya no sentía la necesidad de llorar por lo perdido. El dolor se transformó en combustible. La visita a la tumba no fue una despedida, sino una toma de posesión. Estaba cerrando el ciclo de la víctima para abrir el de la ejecutora.

​Se puso de pie, sacudiéndose el polvo del vestido con una frialdad mecánica. El viento agitó su cabello, y por un instante, el rostro de Tania reflejó una paz aterradora.

​—Nico, mira bien este lugar —dijo, señalando el horizonte donde se divisaba la silueta de la ciudad—. Aquí empezó todo. Y aquí es donde nos aseguraremos de que nadie vuelva a olvidar quiénes somos.

​Nico la miró y asintió, detectando el cambio de frecuencia en su madre. La dulzura de la despedida había terminado; ahora solo quedaba la estrategia.

​—¿Ya cerramos el libro, mamá? —preguntó el niño, recordando la charla en el avión.

​—Ese libro ya no existe, Nico —respondió ella, tomando de nuevo su mano. Sus dedos estaban calientes, llenos de vida y de un propósito renovado—. Ahora vamos a escribir uno nuevo. Y esta vez, nosotros tenemos la pluma.

​Al salir del cementerio, Tania no miró atrás. Cada paso hacia la camioneta era un paso más lejos de la Tania que suplicaba y un paso más cerca de la fiera que acechaba. La prensa podía seguir especulando sobre la "misteriosa inversionista", y la familia Durantt podía seguir celebrando su estatus en sus torres de cristal.

​No sabían que el aire que respiraban ya no les pertenecía. Tania había vuelto a su selva, y esta vez, no venía a integrarse en la manada, sino a reorganizar la cadena alimenticia. El luto había terminado. La cacería acababa de empezar.

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Naty P@€¥
Ya estoy ansiosa por leer que le pasará a Eliza
Naty P@€¥
Maldito idiota todo en esta vida se paga y a ti te toco la hora agradecido deberías estar que Tania no te mando a pasar los últimos días en la carcel
Estefania 🦋💞
Nicolás has limpieza si quiere que la fiera te dé una oportunidad
Estefania 🦋💞
Que encuentro lleno de tensión, odio, y lleno de deseo sexual Tania es fuerte y se resiste Pero ya va cediendo
Estefania 🦋💞
Prepárate Eliza por qué de esta no te salvas
Estefania 🦋💞
La gente se arrepiente cuando ya no hay nada que hacer y este infeliz va derecho al infierno
Herrera
Les va llegando la hora a doña Elena y Eliza de pagar sus deudas con la fiera
Karla(⁠^⁠^⁠)^⁠_⁠^(⁠T⁠T⁠)
Limpia ese nido de víbora que tienes y que te mantienen en la cuerda floja aún
Karla(⁠^⁠^⁠)^⁠_⁠^(⁠T⁠T⁠)
Nicolás la tiene dura para recuperar ese corazón ❤️ aunque lata por ti un error más y te vas al carajo
Karla(⁠^⁠^⁠)^⁠_⁠^(⁠T⁠T⁠)
Diablos pensé que se iban de juerga 🤭🤭🤭 Pero Tania tiene buena resistencia 🤣🤣
Karla(⁠^⁠^⁠)^⁠_⁠^(⁠T⁠T⁠)
Ahora que te cortaron el pago es que ahora piensa idiota ni el infierno te salva Eliza pon las barbas en remojo por qué va llegando tu hora
Karla(⁠^⁠^⁠)^⁠_⁠^(⁠T⁠T⁠)
Julián eres un desgraciado por qué no lo hiciste antes
Herrera: No le convenía por qué acabaría en la cárcel ahora se va Pero al infierno
total 1 replies
Nancy Parraga
Tania creo que está esperando que Eliza de el primer paso para atacar con todo lo que tiene ya quiero verlas caer a ese par de desgraciadas
Nancy Parraga
El tercero será en vencido en ellos hay chispa adrenalina y amor aunque ella niegue allí hay más de lo que sus mentes se niegan a aceptar
Nancy Parraga
Ya quiero ver a Elena y Eliza despojada de toda su fingida dignidad de mujeres culta no es maldad es justicia ⚖️
Nancy Parraga
Te llegó tu hora Eliza ya quiero verte caer ya no habrá Nicolás para defenderte
Nancy Parraga
Por lo menos tuvo conciencia el infeliz, quería tener paz por el daño que causó sabiendo que va a irse al infierno
Nancy Parraga
Me da pena que te sigan castigando, Tania dale una oportunidad de ser padre y que Nico sienta a su padre por el deberías de actuar diferente
Nancy Parraga
Nicolás sigues queriendo comprar su atención con dinero 🫰🏼 debes entender que Tania a criado y educado a Nico con valores no sobre el dinero
Nancy Parraga
Bien Tania no caigas en los juegos de otros cuando tú tienes los propios
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