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EL VENENO DE TU DESAMOR...

EL VENENO DE TU DESAMOR...

Status: En proceso
Genre:Venganza de la Esposa / Amor-odio / Traiciones y engaños
Popularitas:58.5k
Nilai: 5
nombre de autor: JHOHANNA PEREZ

Todos hemos sido villanos en la historia mal contada de alguien.

Ángela Martinelli Villalba, jamás imaginó que un día sería la antagonista en la vida del hombre al que más amaba. Durante cuatro años fue la esposa leal y profundamente enamorada de Iván Aristeguí, el temido capo de la mafia española, conocido en el bajo mundo como El Rey Rojo. Un hombre que no necesita levantar la voz para imponer respeto; su apellido y su sobrenombre bastan para infundir temor.


Pero una tarde de invierno, las promesas se quiebran.
Darío Aristeguí, primo de Iván, en complicidad con Marina Saldaña, urde una traición perfecta. Con pruebas fabricadas y mentiras cuidadosamente sembradas, acusan a Ángela de deslealtad frente a su esposo. Cegado por la ira y el orgullo, Iván no escucha, no pregunta, no duda. La sentencia sin juicio y la abandona en manos del hombre que más la odia.

Ángela suplica. Implora una oportunidad. Ruega que él la mire a los ojos y le diga de qué la acusa. Pero Iván le da la espalda

NovelToon tiene autorización de JHOHANNA PEREZ para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Sin máscaras...

Darío rio ante la valentía de la esposa de su primo; de verdad creía que podría vencerlo a él y a los demás. Definitivamente, aquella italiana había perdido el sentido común.

—Bien, Angelita… te daré lo que quieres; dejaré que luches conmigo. Si me vences, tal vez considere darte una leve ventaja —rió con sorna.

—Bajen las armas; veremos qué tan bien entrenada está la esposa de mi primito —se burló el español.

Los hombres hicieron un círculo alrededor de ellos, formando un improvisado coliseo bajo la luz fría de los faroles altos que iluminaban la propiedad con un resplandor casi fantasmal.

Darío entregó su arma a uno de sus hombres e inició su ataque. —Ven, Angelita, estoy listo; muéstrame lo que tienes —la retó el rubio con sus ojos verdes llenos de desafío.

Ángela enarcó las cejas y avanzó hacia él con paso firme, desencadenando una lucha cuerpo a cuerpo en la cual ninguno cedía terreno. El entrenamiento de ambos era evidente: golpes medidos, patadas calculadas, escapes rápidos y contraataques precisos.

Aunque el rubio la superaba en altura y peso, ella era ágil como una gacela.

Los primeros embates parecían casi un preámbulo de pelea amistosa, un juego arrogante que Darío había querido prolongar para humillarla poco a poco frente a sus hombres. Pero la paciencia no era una de sus virtudes más destacadas.

Arremetió con más violencia, la pelea cambió de tono, se volvió real, se volvió peligrosa, se volvió mortal.

Irónicamente, el grandulón comenzaba a quedar en desventaja y, lo peor aún, en vergüenza frente a sus hombres. Ángela no era una improvisada. Había sido entrenada desde niña por su padre, Arthur, y su tío materno, Audrey Monticello, dos sotocapos pesados de la mafia italiana. Y por si eso fuera poco, también había entrenado con mercenarios rusos y con los mismos españoles bajo el mando de Iván.

Aquello la colocaba muy por encima de Darío, quien solo poseía entrenamiento callejero.

Nada disciplinado, nada refinado, nada comparable, un puño limpio impactó su nariz, el crujido fue inmediato, la sangre brotó al instante.

Darío retrocedió un paso, furioso.

Humillado y entonces decidió jugar sucio.

De entre su traje militar extrajo una navaja de guerra.

—Eres un tramposo. Te quedó grande vencerme en lucha limpia y recurres a trucos sucios. Yo no tengo una sola arma —lo enfrentó ella mientras esquivaba la hoja con precisión quirúrgica.

Aunque sus movimientos seguían siendo elegantes y seguros, temblaba por dentro.

No por su vida, no por su integridad, sino por su hijo.

Ese pequeño ser que crecía en su vientre y al que había prometido proteger desde el instante en que supo de su existencia, sin imaginar que aquel momento llegaría tan pronto.

—Me cansé de tus jueguitos absurdos,¡Estúpida En mi ático, una belleza de curvas de infarto y piel morena me espera para una noche divertida, así que quiero acabar contigo cuanto antes.

—Entonces procura dejarme inmóvil y sin conciencia, porque si no lo haces, quien acabará contigo seré yo.

Le lanzó una patada furiosa al costado.

—Como quieras, angelita.

Les hizo una seña a dos de sus hombres.

Ambos ingresaron al combate.

Ángela los miró con desprecio. —Jamás imaginé que fueras tan rastrero. No tienes códigos de honor.

El rubio rio mientras lanzaba un golpe a su rostro que apenas la rozó —Con las traidoras rastreras como tú no se aplican los códigos de honor de los que tanto alardeas. Deberías saberlo. Muchachos… acabemos con esto de una vez.

La lucha se volvió brutal, tres contra una.

Ángela resistió con una ferocidad admirable, esquivando golpes, rodando sobre el suelo de piedra, respondiendo con precisión incluso cuando el cansancio comenzaba a cobrar factura. Pero la navaja de Darío finalmente encontró su brazo.

La hoja abrió la piel, la sangre brotó caliente, luego atacó la pierna donde la bala la había rozado horas antes.

El dolor la desestabilizó.

Y esa fue la oportunidad que Darío necesitaba.

La derribó, la inmovilizó con una llave perfectamente ejecutada. —Ahora sí, Angelita… estás en mis manos. No tienes escapatoria. Prepárate para una noche increíble en la mejor mazmorra de la organización.

Ángela luchó unos segundos más, pero comprendió el riesgo, si forzaba el cuerpo, podía lastimar a su bebé, así que se rindió.

Solo por esa noche. Confiaba plenamente en que su tío la rescataría.

Además, conocía la inteligencia de Adriel, el hombre que había servido en vida a su padre y ahora le servía a ella con la misma lealtad absoluta. Ibrain había caído ayudándola a huir.

Pero Adriel…

Adriel sería su boleto de salida. Con ese pensamiento firme en su mente, dejó que la amarraran como a una fiera salvaje. La amordazaron. La cargaron como si fuera un bulto de harina hacia la entrada de la villa, donde tres camionetas blindadas ya esperaban con los motores encendidos.

De camino al vehículo, sus ojos suplicantes se cruzaron con los de Anastacia, la mayor de la servidumbre de la villa.

Una mujer de canas dignas, de mirada maternal, una mujer que siempre la trató como a una hija, la ama de llaves quiso hablar, quiso suplicar por ella.

Pero conocía perfectamente a Darío Aristegui. Sabía que cualquier intento solo empeoraría la situación, así que simplemente asintió con la cabeza, un gesto silencioso, una promesa, desde su libertad… la ayudaría.

Cada uno de los empleados, escoltas, choferes y personal de la mansión observaba la escena con el alma encogida. Ángela había sido un ángel en la vida de muchos de ellos. A algunos les había ayudado con sus familias. A otros los había sacado del abandono. Incluso había salvado vidas.

Verla ahora siendo llevada como un animal al matadero resultaba insoportable.

Pero enfrentarse a Darío Aristegui era desafiar al Rey Rojo y eligieron vivir.

Ángela fue arrojada a la cajuela de una de las camionetas como si fuera mercancía cualquiera.

No la esposa del capo español.

En la oscuridad del espacio cerrado, mientras el sudor corría por su espalda y la sangre seguía brotando de sus heridas, repetía en su mente una oración silenciosa.

—Bebé mío… chiquito o chiquita… dame las fuerzas para resistir la crueldad que presiento se avecina.

Pero su mente la traicionaba, la voz de Iván, los gemidos de Marina, la imagen de él tocando un cuerpo que no era el suyo. La rabia empezó a echar raíces, el odio también.

Mientras se preguntaba una y otra vez por qué la había condenado sin darle la más mínima oportunidad de defenderse.

Olvidando cada promesa, cada acuerdo, sepultando un amor que ella creyó inquebrantable, el trayecto duró tres largas horas, cuando por fin los vehículos se detuvieron, ya era medianoche.

Darío ordenó abrir la cajuela.

Tal como ella lo imaginaba… Habían llegado a la mazmorra. El lugar donde el Rey Rojo saldaba cuentas con sus enemigos más peligrosos.

Pero Ángela no bajó la cabeza, levantó el mentón y sostuvo la mirada con desafío.

—Veremos si después de lo que te espera sigues siendo tan altiva. Darío la cargó en el hombro con hostilidad y la llevó al interior del lúgubre recinto: una cueva de piedra antigua impregnada de humedad, hierro oxidado y ecos de gritos olvidados.

—Bienvenida a tu nueva villa. Mira… está equipada con lo que una princesita de la realeza italiana se merece.

Los hombres ya tenían listas las cadenas, los grilletes, los anclajes en la pared.

Ángela respiró profundo, podía soportarlo, tenía que hacerlo, por su bebé.

Su serenidad irritó profundamente al rubio, quien ya no deseaba fingir que aquello era una simple venganza mafiosa.

Lo suyo era personal. Muy personal. —Salgan todos. De aquí en adelante… yo me hago cargo. —Ordenó con furia.

Y la puerta de hierro se cerró detrás de ellos con un golpe seco que resonó como una sentencia. —Llegó la hora de quitarnos la máscara, Ángela Martinelli. —la miró con un odio visceral mientras le desataba las manos con movimientos bruscos, solo para volver a sujetarlas con violencia y arrastrarla hasta la pared de piedra húmeda donde la esperaban las cadenas.

La mazmorra olía a hierro oxidado, humedad antigua y sangre seca. El techo abovedado filtraba gotas lentas que caían como un reloj macabro marcando el tiempo. Antiguos grilletes colgaban de las paredes ennegrecidas por años de sufrimiento, y en el suelo irregular aún podían verse marcas de arrastre… rastros silenciosos de víctimas que jamás habían salido con vida de aquel lugar.

La mazmorra estaba iluminada por unas lámparas inalámbricas apenas puestas para la llegada de la italiana, porque los planes de Darío eran otros...

Darío le haló los brazos con rabia y aseguró sus muñecas a los grilletes.A propósito, lastimándola, las argollas de hierro se cerraron sobre su piel herida, haciendo que la sangre brotara nuevamente.

Ángela, todavía amordazada, lo miraba fijamente. No suplicó, no bajó la mirada, solo lo observó.

—¿Quieres decir algo, Angelita? No sé… tal vez tu última voluntad antes de viajar al infierno, porque te juro que de aquí no saldrás viva —masculló con los ojos verdes encendidos en rabia.

Luego le ató los pies juntos desde atrás a las cadenas que descendían desde la pared, obligándola a arquear ligeramente el cuerpo hacia atrás en una postura incómoda y dolorosa que tensaba cada músculo.

Después le arrancó la mordaza de un tirón brusco, la tela húmeda cayó al suelo.

Ángela lo miró en silencio, lo analizó cuidadosamente, estudió cada detalle, sus facciones tensas, su mandíbula rígida, sus dientes rechinando, su respiración violenta, sus pasos agresivos resonando en la piedra, la dureza de su rostro, sus puños apretados y ese odio; Ese odio que ya no tenía que disimular frente a nadie.

—Quítate entonces la máscara de una vez, porque esto no es un juicio normal… a una traidora de la mafia la encaro —dijo ella, escrutándolo con la mirada.

Darío sonrió con desprecio. —Ya veo que eres inteligente, Ángela. Lo acepto.

La miraba como si fuera una cucaracha. —Esto, Ángela Martinelli… es un ajuste de cuentas.

Hizo una pausa mientras caminaba lentamente por la mazmorra, dejando que el eco de sus botas resonara contra las paredes húmedas. —Es la venganza que planeé cuidadosamente durante cuatro años.

Se detuvo frente a ella. —Cuatro largos años.

Su sonrisa se volvió más oscura. —Obviamente, tú no robaste los cargamentos… como tampoco negociaste con Kemal Karahan. Al menos no para venderle el cargamento de tu esposo.

Los ojos de Ángela brillaron con furia. —Maldito… entonces por eso me enviaste a esa reunión. Todo era un plan. Tu maldito plan…

Darío aplaudió lentamente, con burla. —Muy bien, muy bien, italiana. Eres lista… Sí, era mi plan y tú caíste muy fácilmente. Pero eso no es todo. ¿Sabes cómo logré que Iván te condenara sin darte la más mínima posibilidad de defenderte?...

1
Marde
mmmaasssss capítulos xfavor
Rafaela Fernandez
jaja 🤣 te salió mal,creíste que él tío no te tendría en ojos.
Rossy Bta
más capitulos por favor encantada con la historia 🙏🔥
Renata R.
😊
Liliana Payares
y eso ya le da un poco de ventaja ya la va conociendo un poco para saber cómo lidiar con ella
Monica García Ramirez
Hay no estoy cada vez está mas interesante, por fa que si pueda tener hijos /Kiss//Pray/
Rossana🥰
Angela es x tu paz, es sanar para ti, xq ese Dario no le debes dar el gusto de q no vuelvas amar x su culpa, ese trío los destruirá, pero UD saldrá vencedora, en cuerpo y alma, sabrás, x ti y x muchas q han pasado x ese momento
🌟🌞Mónii🌜🌟
Cómo entiendo a Angela, muchas veces se necesita de un caparazón que oculte el dolor vivido para poder seguir.. Pero tiene mucha razón Lorenzo si ella no logra superar ese trauma e inmenso dolor, no podrá volver a amar libremente... Aunque ahora lo niegues si que nuestro Mateo tocará ese corazón
🌟🌞Mónii🌜🌟
Quemara el mundo cuando lo descubra
🌟🌞Mónii🌜🌟
En esta situación Mateo sumo demasiado puntos a su favor, solo espero que no cometa errores graves que se los quite
betty alvarez
Angela se recupera y saldrá adelante. Y Matteo va a lograr que crea en el amor otra vez. Me super encantaron estos capitulaso. 👏👏👏Jhohanna eres increíble. 🥰
betty alvarez
Matteo 😍eres un héroe, ayudaste a Ángela, y en de aprovecharte la protegiste 🥰. Este capítulo estuvo increíble 👏👏👏👏
betty alvarez
No es para menos que Ángela tenga traumas, lo que Darío le hizo vivir fue cruel, y aunque es una mujer fuerte no se merecía tal cosa. Solo espero el momento que ella le haga pagar lo que le hizo. 👏👏👏Estuvo increíble este capítulo, gracias Jhohanna.
Marleni Avila Gomez
matteo con esta ayuda se va ganar un poquito la confianza de Ángela,como pudieron dañarla de esa manera esos desgraciados,😭
betty alvarez
Que tonto eres Ivan, no tuviste confianza con tu mujer, pero a tu primo si le confías tus asuntos, y es el que te esta destruyendo. Jhohanna eres increíble escritora. Felicidades
betty alvarez
Cada capítulo es fascinante, Jhohanna felicidades por tu talento. Gracias escritora por cada historia son increíbles..
Marleni Avila Gomez
Iván vive un infierno eso se merece, desde la oscuridad Ángela está manipulando todo para la caída ese imperio Español, Darío y Iván están fritos 🤭
Sandra Maritza Mesa
aveces siento piedad por Iván por tonto pero me acuerdo todo el sufrimiento de Ángela y digo se lo merece y más pero cuando él se entere de la verdad va a ser muy tarde y el desgraciado de Darío no sabe lo que le espera que disfrute mientras pueda
Marleni Avila Gomez
está bien que destruyan a Iván por confiar a ojos cerrados en su primo ,y Darío una presa que Ángela va cazar y va ser pagar por su sufrimiento 😱
Viviana Posada
Bueno Matteo espero q logres llegar a ese corazón q esta tan herido y le des mucho amor a Angela el va a ser ese hombre qbla va curar van a tener hijos seran felices (primero acabar con esas ratas) y después a disfrutar mi Reina del hielo con ese lobo q te quiere devorar todita☺️☺️☺️🤭🤭🤭🤭 mas capítulos
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