NovelToon NovelToon
Ceo No Soy La Madre De Su Hijo

Ceo No Soy La Madre De Su Hijo

Status: En proceso
Genre:CEO / Padre soltero / Matrimonio arreglado
Popularitas:4.5k
Nilai: 5
nombre de autor: valeria isabel leguizamon

Ella pasa una noche con un Ceo Y ese luego la secuestra al creer que ella esconde a su hijo

NovelToon tiene autorización de valeria isabel leguizamon para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 4

Horas después…

La noche era silenciosa.

Valentina dormía profundamente entre los brazos de Mateo, su respiración tranquila, completamente ajena a la tormenta que él llevaba dentro.

Pero Mateo…

no estaba en paz.

Soñaba.

Y esta vez… no era confuso.

Era claro.

Demasiado claro.

 

Un jardín.

Luz de tarde.

Risas.

Él… era un niño.

Tal vez ocho, nueve años.

Corría entre árboles, con las manos sucias y la ropa desordenada.

Y entonces…

la vio.

Una niña.

Cabello alborotado, ojos brillantes… y esa sonrisa.

Esa sonrisa.

La misma.

—¡Mateo, espera! —decía ella, riendo mientras corría detrás de él.

Él se giraba.

La miraba.

Y en su rostro había algo puro.

Inocente.

Real.

—Siempre eres lenta —decía él, burlón.

—¡No es cierto! —respondía ella, empujándolo suavemente.

Caían al pasto.

Riendo.

Sin preocupaciones.

Sin dolor.

Solo ellos dos.

 

—Cuando seamos grandes… —murmuró la niña, acostada a su lado, mirando el cielo— ¿seguirás conmigo?

El niño Mateo la miró.

Sin dudar.

—Siempre.

Ella sonrió.

Esa sonrisa que se le quedó grabada en el alma.

—Entonces… —dijo ella, extendiendo su meñique— prométemelo.

Él la imitó.

Entrelazaron los dedos pequeños.

—Te lo prometo.

Silencio.

Tranquilo.

Eterno.

—Eres mía —dijo él, con la inocencia de un niño que no entiende el peso de sus palabras.

Ella no se molestó.

Solo sonrió.

—Y tú mío.

 

La imagen empezó a desvanecerse.

Las risas.

La luz.

Todo.

Hasta que solo quedó… esa sonrisa.

 

Mateo despertó de golpe.

Respirando agitado.

Con lágrimas cayendo sin que pudiera detenerlas.

Se llevó una mano al rostro.

Confundido.

Golpeado por algo que no entendía.

Giró lentamente la cabeza.

Y la vio.

Valentina.

Dormida a su lado.

Con la misma expresión tranquila.

La misma suavidad.

La misma…

sonrisa en reposo.

El corazón le latía con fuerza.

—Eras tú… —susurró, apenas audible.

Se acercó despacio.

Como si temiera que fuera a desaparecer.

Y besó su frente con una delicadeza completamente distinta a todo lo que había mostrado antes.

—Fuiste tú todo este tiempo…

La observó en silencio.

Con algo nuevo en la mirada.

Ya no solo obsesión.

No solo deseo.

Sino reconocimiento.

—Mi primer amor… —murmuró.

Acarició suavemente su cabello.

—Y esta vez…

Su voz se volvió firme.

Decidida.

—Esta vez nadie nos va a separar.

Valentina se movió levemente en sueños, acercándose más a él sin despertar.

Como si, en algún rincón de su alma…

también lo reconociera.

La luz de la mañana entraba por las enormes ventanas.

Valentina abrió los ojos lentamente…

Y se quedó congelada.

Estaba entre los brazos de Mateo.

Su cabeza apoyada en su pecho.

Su brazo rodeándola con total naturalidad.

—…

Un segundo de silencio.

Dos.

Y entonces—

—¡¿QUÉ?! —saltó de la cama de golpe.

Pero en su apuro, se enredó con las sábanas.

Y cayó directo al suelo.

—¡Ouch!

El golpe resonó en la habitación.

Mateo se levantó de inmediato, todavía medio dormido, el cabello desordenado y la voz grave por el sueño.

—¿Amor… estás bien? —preguntó, asomándose por el borde de la cama.

Valentina lo miró desde el suelo, furiosa.

—¡No me digas amor! —se quejó, sobándose el brazo—. ¡Y no, no estoy bien! ¡Me dolió mucho!

Mateo entrecerró los ojos, evaluándola.

—Exageras.

—¡No exagero!

Ella se levantó como pudo, apoyándose en la cama.

Y entonces…

Lo vio bien.

Mateo estaba sin camisa.

Completamente tranquilo.

Como si nada.

Valentina se quedó en silencio un segundo.

Y luego—

se sonrojó.

—¿Te puedes poner una camisa, por favor? —dijo, evitando mirarlo directamente.

Mateo arqueó una ceja.

—¿Por qué?

Se cruzó de brazos, completamente cómodo.

—Anoche no parecía molestarte… mientras te aferrabas a mí.

Silencio.

Valentina se quedó dura.

Roja.

Procesando.

Y al segundo siguiente—

Agarró una almohada y se la lanzó directo a la cara.

—¡CÁLLATE!

Mateo la atrapó sin esfuerzo.

Y sonrió.

Divertido.

—Definitivamente te gusto más cuando estás dormida.

—¡Eres insoportable! —respondió ella, cruzándose de brazos.

Mateo dejó la almohada a un lado y se levantó finalmente.

Acercándose.

Lento.

Peligroso.

—Y aun así… —murmuró cerca de ella— sigues aquí.

Valentina sostuvo su mirada.

Desafiante.

Pero su corazón…

iba demasiado rápido.

—No por elección.

—Eso ya lo veremos.

Silencio.

Otra vez.

Cargado.

Familiar.

Y cada vez más… complicado.

1
Tere Jimenez
muy interesante el capítulo gracias
Tere Jimenez
cada capítulo es más interesante felicidades
Tere Jimenez
cómo que estamos muy intriga dos perdió la memoria y le robaron el bebé
Tere Jimenez
muy interesante la novela gracias por compartir
Karina Vazquez Gonzalez
interesante historia
💙💫Géminis 💫💙
🤭🤭
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play