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EL REFLEJO DE LA ALQUIMIA

EL REFLEJO DE LA ALQUIMIA

Status: En proceso
Genre:Época
Popularitas:4k
Nilai: 5
nombre de autor: More more

En un siglo XVIII alternativo, donde la magia se oculta tras el abanico de la etiqueta y el filo de la espada, Elowen de Valois es una anomalía. Hija de un marqués que la desprecia y heredera de una magia de sangre que tiñó su cabello de blanco y sus ojos de rubí, es vendida como un mueble al Duque de Oakhaven.

​Los rumores dicen que el Duque es un monstruo deforme que oculta su rostro tras una máscara de plata, un hombre que desprecia la compañía femenina y que vive recluido en una fortaleza de piedra. Sin embargo, Elowen no es una damisela en apuros. Armada con un intelecto afilado, un conocimiento letal sobre venenos y una belleza sobrenatural que ella misma considera una maldición, entra en la boca del lobo con un solo objetivo: sobrevivir y reclamar su libertad. Lo que no sabe es que su esposo guarda secretos que podrían derrocar imperios, y que la "fiera" es, en realidad, el hombre más poderoso —y peligroso— del reino.

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24

​Caelum cerró las pesadas puertas de roble con un movimiento de su mano, dejando que las sombras sellaran el cerrojo.

Se giró hacia Elowen, que permanecía de pie frente al ventanal, con el vestido de seda roja desabrochado, revelando la curva de sus hombros pálidos.

​—Te deseo tanto que el Vacío en mi pecho duele, Elowen —la voz mental de Caelum era un rugido bajo y hambriento.

​Se acercó a ella con la elegancia de un depredador. Sus manos, todavía grandes y marcadas por las cicatrices, rodearon la cintura de Elowen, atrayéndola contra su pecho caliente.

​—El trono fue solo el principio —susurró él en su oído, su aliento rozando su piel—. Ahora quiero mi verdadera recompensa. No quiero a la Duquesa, quiero a la mujer que me domó con fuego y veneno.

​Elowen soltó un jadeo pequeño, su cabeza cayendo hacia atrás mientras los labios de Caelum buscaban la línea de su cuello.

—¿Y qué hará el Emperador? —pensó ella con picardía, sus dedos enredándose en el cabello oscuro de él—.

¿Usará su fuerza bruta o me rogará que le enseñe un poco de alquimia carnal?

​—Usaré todo lo que soy —gruñó él.

​La levantó en vilo y la llevó hacia la inmensa cama imperial. El encuentro fue una explosión de todo lo que habían contenido durante meses. No hubo delicadeza, solo una necesidad animal.

Caelum la reclamó con una intensidad que hizo que Elowen arqueara la espalda, sus uñas marcando los hombros del Lobo mientras los jadeos de ambos llenaban la habitación.

​—¡Más, Caelum! —exclamó ella entre suspiros, su voz quebrada por el placer—.

No dejes ni un rincón de mi alma sin tu marca.

​—Eres mía, Elowen. Cada gota de tu sangre, cada suspiro... —

Caelum se sumergió en ella, sintiendo cómo su conexión mental se volvía un incendio.

En ese clímax absoluto, donde la luz alquímica de ella y la sombra de él se fundieron, algo cambió en el vientre de Elowen.

Una chispa de poder triple, una semilla de vida que la magia del Trono de Platino bendijo en ese instante. Sin saberlo, esa noche de entrega salvaje había engendrado a los herederos: dos lobos y una alquimista que nacerían juntos.

​Semanas después, llegó el día de la coronación oficial. La plaza estaba abarrotada. El pueblo quería ver a sus nuevos señores.

Nana Martha, orgullosa en su papel de Jefa de la Corte, supervisaba que cada detalle fuera perfecto.

​Elowen, luciendo un vestido de escamas de plata que ocultaba el incipiente cambio en su cuerpo, se preparó para el regalo que el pueblo pedía.

—Querían un milagro —le dijo a Caelum a través del vínculo—. Se los daré.

​Elowen alzó sus manos al cielo. Lanzó tres frascos de una mezcla secreta que estallaron en las nubes.

De repente, la nieve gris de la capital se transformó en pétalos de flores de cristal que brillaban con los colores del arcoíris al caer.

No eran fríos; olían a primavera y esperanza. El pueblo estalló en vítores, llorando ante la belleza de la nueva era.

​I

​Sin embargo, entre la multitud, un fanático del antiguo régimen, un noble que creía en la "Pureza de Sangre" y despreciaba la "impureza" del Lobo, desenfundó un arco de ballesta oculto.

​—¡Muerte a la bestia y a la bruja! —gritó, disparando un dardo envenenado directo al pecho de Elowen.

​El tiempo pareció detenerse. Caelum no tuvo tiempo de usar su espada.

El instinto de protección hacia su pareja y hacia la vida que ahora sentía vibrar en el vientre de ella —aunque todavía no comprendía qué era— lo hizo estallar.

​Frente a miles de personas, Caelum se transformó. No fue la transformación controlada de siempre.

Se convirtió en un Lobo Alfa de tres metros, una bestia de sombras y colmillos dorados que rugió con un poder que sacudió los edificios.

Atrapó el dardo en el aire con sus dientes y, en un parpadeo, se lanzó sobre el atacante, inmovilizándolo contra el suelo con una pata colosal.

​El silencio fue absoluto. El pueblo miraba a la bestia de leyenda. Caelum volvió a su forma humana lentamente, su mirada fija en Elowen.

​—¡Mirad bien! —gritó Elowen, su voz resonando con autoridad imperial—.

¡Este es vuestro Emperador! ¡El Lobo que protege su manada!

Si alguien busca pureza, que la busque en la lealtad, no en el apellido.

​Lejos de huir, el pueblo hincó la rodilla. Ya no temían al Lobo; lo amaban porque era el escudo de su Reina.

​Esa tarde, tras la ceremonia, Elowen llamó a Caelum a sus aposentos privados. Estaba pálida pero sonriente.

—Caelum... ¿recuerdas nuestra noche en el palacio?

​—Cada segundo —respondió él, abrazándola por detrás.

​—Parece que la alquimia y el vacío hicieron un trabajo demasiado bueno —ella tomó la mano de él y la puso sobre su vientre—.

No viene uno, mi lobo. Siento tres latidos. Dos fuertes y salvajes como tú... y uno brillante y agudo como yo.

​Caelum se quedó de piedra. Por primera vez, el Emperador del Abismo no supo qué decir.

Sus ojos se llenaron de lágrimas mientras se arrodillaba y besaba el vientre de su esposa.

—Trillizos... —susurró—. Un imperio entero para que ellos jueguen.

​—Y una madre que se encargará de que no rompan el palacio —rio Elowen, sellando con un beso el inicio de la dinastía más poderosa que el mundo jamás conocería.

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❤️More more❤️
Gracias
Nubia Jaramillo
me gustó mucho su historia felicitaciones
Sephora
Creo que 🤭 viene una camada de cachorros
YUSMARI HURTADO
felicidades autora
Paola Cordero
Estos dos si siguen así tendrán una camada de cachorros jajjaja ni las luces de el anticonceptivo 🤣🤣🤣🤣🤣
Paola Cordero
Estos dos si siguen así tendrán una camada de cachorros jajjaja ni las luces de el anticonceptivo 🤣🤣🤣🤣🤣
YUSMARI HURTADO
oh vaya capitulo 15 y 16 son Los mismo se repitio/Slight/
Maria Luisa Castro
Interesante 👏
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