Amara es una mujer que durante su vida fue muy feliz, ya que tuvo una familia a la que amaba y que la amaban, por lo que, tras morir, se sorprende al encontrarse con Dios, quien le pide que lo ayude a salvar el alma de un hombre, así como las vidas de aquellos que lo rodean.
Amara, quien comprende la importancia de lo que le piden, acepta ayudar a aquel hombre y brindarle el amor que le han negado, y en el proceso la joven descubre una nueva faceta del amor que nunca había experimentado en su anterior vida al lado de Dargan, el hombre al que debe ayudar, a la vez que debe cuidarse de aquellos que desean destruir a Dargan o, peor aún, utilizarlo para sus nefastos propósitos.
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Capítulo 8
Lo último que me falta por explorar son las habitaciones que quedan en los pasillos que están parcialmente ocultos por las escaleras, por lo que tomo el camino del lado derecho, pero no doy ni dos pasos cuando soy detenida.
- Señorita, no tiene permitido acercarse a la oficina de su padre – me indica una de las sirvientas, algo que ya sabía por los recuerdos de este cuerpo, pero que quería comprobar.
- Lamento interrumpir tu trabajo – le digo y me doy media vuelta para irme hacia el otro lado, en donde nadie me impide el paso. En este lugar solo hay una habitación y, al abrir la puerta y entrar en ella, puedo ver que se trata de una biblioteca.
La biblioteca, como no podía ser de otra manera, es enorme, en el centro hay tres mesas de madrera sencillas con al menos custro sillas cada una, las sillas también son sencillas, y las paredes, literalmente están forradas con estanterías de libros, aquí hay cientos de libros, puede que incluso miles, los únicos lugares en donde no hay libros son los ventanales y la chimenea del lugar, esta última tiene al frente dos grandes sillones que luces muy cómodos, seguro para leer frente a la chimenea por noche.
Este seguramente es el paraíso para cualquier amante de la lectura; lástima que ese no sea mi caso. No me malinterpreten, me gusta leer, pero siempre preferí ver una buena serie, novela o película en la televisión a leer, pero ahora que ya no hay tele, tal vez mi amor por la lectura aparezca.
Si bien la biblioteca es impresionante, lo que más llamó mi atención fue la persona que estaba dentro; esta era una jovencita de 18 años, de cabello rosa fucsia y ojos color amarillo como los míos. Ella usaba un vestido naranja cuyas mangas y alguno que otro detalle eran de un tono más claro, usaba unos aretes y collar de oro y unas flores naranjas en el cabello como único adorno, puesto que llevaba su cabello suelto, el cual caía en hondas por su espalda.
La mujer frente a mí no era otra que Lorena Láska, mi hermana mayor, el único miembro de esta familia que en verdad se preocupaba por Amara.
- Amara ¿qué haces fuera de la cama? Deberías estar descansado – me dice Lorena, a la vez que se levanta y viene hacia mí, y una vez llega a mi lado, comienza a buscar algún signo de incomodidad o dolor en mí.
- Ya estoy bien, el doctor me revisó hace un rato, y me dijo que ya me encontraba bien – le contestó con una sonrisa en un intento por tranquilizarla y es que luce muy preocupada.
- Aun así, deberías seguir descansando – me dice mientras se cruza de brazos, no muy feliz de que haya decidido salir de la cama.
- Creo que ya he descansado lo suficiente; además, quedarse mucho tiempo en cama también puede ser perjudicial – le respondo con voz firme.
- Bueno, en eso tiene razón – me responde, a la vez que se lleva la mano a la barbilla, como si estuviera pensando - se me ha ocurrido una idea: ¿por qué no vamos al jardín? Estoy segura de que el aire fresco te hará mejor que estar encerrada dentro de la mansión – me dice Lorena, quien toma mi mano y me guía fuera de la mansión.
Al salir, quedo maravillada con los jardines, y es que la jardinería siempre fue una de mis pasiones. Mi casa estaba llena de plantas en el interior, y es que, al no tener un jardín muy grande, solía tener varias plantas en macetas dentro de la casa, las cuales estaban por doquier.
Sin pensarlo dos veces, me suelto de Loreana y comienzo a revisar cada una de las plantas y flores que tengo a la mano; algunas las conozco, otras no, por lo que me concentro en examinar aquella que no conozco, para después buscarlas en la biblioteca; seguro entre tantos libros hay uno de herbología.
- Tú y tus flores, no sé por qué te gustan tanto – me dice Lorena, quien me mira con una sonrisa.
- Cada quién tiene sus gustos – le responde, encogiéndome de hombros, mientras sigo examinando planta por planta.
El amor por la vida vegetal es algo que la otra Amara y yo compartimos, ciertamente ambas compartimos muchos gustos, pero nuestras personalidades no podrían ser más diferentes, y es que nuestra crianza es lo que hecho que nuestras personalidades sean tan distintas, la falta de atención y cariño por parte de sus padres, la hicieron una joven tímida y algo retraída, algo que no yo nunca fui, y es que debido al amor de mis padres y hermanos, siempre fui alguien muy segura de mí misma, y aunque la otra Amara tenia a Lorena, no es lo mismo.
- En eso debo darte la razón – me dice Lorena, quien enreda su brazo en el mío y me aleja, en contra de mi voluntad, de las plantas para comenzar a caminar por los caminos empedrados que hay en el lugar.
Durante nuestro paseo, Lorena me habla de algunos de los acontecimientos importantes que tuvieron lugar mientras yo estaba inconsciente; la verdad, estos no me importan mucho, pero lo escucho, porque parece muy feliz al contarme todo eso.
Lorena es una joven muy dulce, amable, y leal, es una de esas personas con las deseas entablar alguna relación, por qué sabes que estarán a tu lado siempre, ella que en verdad amaba a su hermana, no me sorprende para nada que haya despreciado a Dargan después que este la matara, pero eso ya no pasará, si bien yo ya no soy su hermana, ella no lo sabe y yo siempre estaré a su lado como la otra Amara hubiera querido, dándole el amor que solo una hermana menor pude darte y me asegurare de que sea muy feliz.
Durante nuestro paseo yo también le hablo animadamente sobre los tipos de plantas que vamos pasando, y ella, por su parte, una vez que ha terminado de contarme los chismes de la alta sociedad, me cuenta sobre los libros que ha leído, y es que Lorena ama la lectura, siendo la biblioteca su lugar favorito de la casa, por lo que no fue sorpresa habérmela encontrado allí.
El resto del día lo paso a su lado; ambas hablamos de todo un poco, en una conversación en donde yo comienzo a conocer a mi hermana, y ella comienza a conocerme a mí, a su nueva hermana, aunque no lo sepa.
- Luces más alegre, más segura; temía que la noticia de tu compromiso te apagara por completo, y por un momento creí que así sería, pero alegra ver que no es así – me dice Lorena mientras me abraza, y puedo ver lo feliz que está de que yo esté mejor.
- Nada me apagará, yo soy más fuerte que cualquier situación que llegue – le respondo, buscando consolarla, y es que seguramente la pasó muy mal con el intento de suicidio de su hermana.
Ya por la tarde ambas nos dirigimos al comedor para la comida; en el lugar no hay nadie más que nosotras y me parece una tontería usar un lugar tan grande solo para dos personas, pero no hay nada que pude hacer, yo no hice las reglas. Una vez nos sirven la comida, ambas comemos con apetito, sobre todo yo, y es que hasta este momento no me había dado cuenta de lo hambrienta que estaba.
Comemos la mayor parte del tiempo en silencio, y cuando hemos terminado, una de las mucamas llega con una bandeja, en la cual lleva una carta y se la entrega a mi hermana, quien al leerla, su expresión cambia por completo.
- ¿Qué pasa? – le pregunto al ver su expresión, la cual luce preocupada.
- Es tu prometido, viene a verte mañana – me anuncia, y puedo ver cómo sus ojos brillan de miedo a mi reacción, y es que por más que haya notado mi cambio de actitud, la otra Amara le tenía pavor a Dargan, y un miedo así no desaparece de la noche a la mañana.
- Eso es perfecto – le respondo con alegría, y es que creí que me costaría más trabajo poder verlo y me alegra saber que no será así; ahora solo debo pensar en qué hacer una vez lo tenga frente a mí.
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Hola a tod@s, esta nota es para €HI€∆ D£ HUMO. Como puedes notar, usé tu segundo nombre para la hermana de nuestra protagonista; debido a que tienes dos nombres, puede que use el segundo para otro personaje; de ser así, te lo haré saber.
Muchas gracias a ti y a todos los que leen mis historias, son los mejores 😘😘.