En medio de una batalla constante entre los cazadores Butterfly y los licántropos...
Scott Brown, un joven butterfly que busca acabar con ambos bandos... y Julieta Hoffnung, la princesa de uno de los Clanes de los Licántropos, que busca salvar a su pueblo de los cazadores y de otros Clanes... terminan por sellar sus destinos al cruzar sus historias en una fiesta.
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Capitulo #3: Mundo Humano
Querido Diario…
Sé que suena feo decirlo…
Pero hoy…
¡¡ESTOY TAN EMOCIONADA!!
Han pasado unas horas desde que papá me dio la llave para salir del domo…
No he dejado de gritar en secreto por horas, lo único malo es que me van a acompañar mi prometido y unos cuantos más soldados de mi padre.
Lo demás es tan bueno que quiero llorar…
Con decirte mi querido Diario que fui la primera en llegar al muro, ni siquiera los soldados de mi padre fueron tan responsables de llegar horas antes.
Según lo que mi tatarabuela Charlotte me contó antes de fallecer, el muro fue creado para protegernos de los malvados cazadores que llevaban Butterfly como apellido.
Ese apellido era un temor para mí clan, pues la leyenda dice que todo humano que lleve el apellido de la bruja tendrá la fuerza, agilidad y la inteligencia necesaria para cazar a mi gente.
Incluso por los periódicos que a veces atraviesan el domo he sospechado de que algunos de esos cazadores aprovechan sus dotes concedidos por la bruja para brillar en el mundo del boxeo e incluso… hubo una que fue actriz y salió en un Reality Show, sí suena muy loco pero eso dicen los periódicos que encontré.
Cómo sea no nos desviemos querido Diario, el exterior parecía un mundo tan distinto al que había dentro del domo; todo estaba nublado y… cubierto de nieve.
—Julieta, detrás de…
Aún así la emoción me ganó y salí del domo riendo con todas mis fuerzas, mis compañeros solo se me quedaron viendo como si fuera una loca.
—¡¡Estoy fuera!! ¡¡Estoy fuera!! ¡¡Soy libre!! ¡¡Estoy en el mundo!! ¡¡Por fin estoy en el mundo!! —grité riendo, corriendo y lanzándome como niña pequeña a todas las montañas de nieve—.
—Señorita Julieta… —dijo uno de los soldados acercándose para intentar hablar conmigo—.
—¡¡Miren!! —dije apuntando a una liana colgada en un árbol—.
—¡Julieta! ¡No estamos aquí para eso! —me regaño París—.
Riendo lo ignore para correr hacia la liana y usarla para dar todas las vueltas posibles con ella. Lo que evidentemente hizo enojar a todos mis compañeros a excepción de mi vecina y hermana, Nodriza —la misma que me dejaba perseguir a las tontas gallinas—. Nodriza solo soltó una carcajada al verme tan eufórica por estar en el mundo exterior.
—Julieta… ¿Ya podemos continuar?
—¡¡Solo cinco minutos más!! ¡¡Cinco minutos más!! —me reí dando vueltas en la liana—.
—Ugh, eso dijiste hace 3 horas
—¡¡Es que estoy es tan divertido!! ¡¡Deberían probarlo!!
Me hubiera gustado jugar más fuera del domo pero tuvimos que continuar con nuestra misión de salvar a mi padre de su enfermedad en los pulmones.
En el camino trate de ir al frente de todos, solo que París y los demás no me dejaban hacerlo, me trataban como a una princesa débil y que es muy fácil de manipular.
No era tan tonta, además de que al ser la siguiente alfa recibí entrenamiento de mi hermana mayor, Nodriza, en mi adolescencia.
—¡Julieta! ¡Deja de quejarte!
—¡No soy adolescente! ¡Ni una niña para ir detrás!
—No. Sí que lo eres, y eres la siguiente Alfa del clan, perderte es perder todo lo que hemos construido en los cien años que hemos vivido en el domo —me regaño París—.
—Psh, por eso no tienes novia —me quejé entre dientes—.
—Ahm, Julieta… él es tu prometido y por…
—No es nada mío —lo interrumpí—. Yo me casaré con quién amé y a quien mi corazón elija, no a un tonto que mis padres escogieron por mi
—Hmph, es por eso que te amo, mi amada Julieta. Siempre tan correcta pero no te preocupes, yo París de Verona, voy a conquistar tu corazón
—¡Ni en tus sueños lo lograras!
—Jaja, eso lo veremos
—Sí, dejemos que el tiempo lo decida
No sé si para nuestra mala o buena suerte pero en ese momento escuchamos a una máquina de metal cerca de nosotros; mis compañeros sin pensarlo me arrastraron a unos arbustos para esconderme de ellos.
—¡¡Scott!! ¡No te quedes ahí! —gritó una humana rubia con las puntas rojas mientras cruzaban un puente cubierto por nieve—.
—¡Ya voy! ¡Y ya te dije que no me llamó Scott!
—Psh, deja de perder el tiempo que llegaremos tarde a la fiesta
“¿Fiesta?” pensé poniendo toda mi atención en esos humanos para escuchar su conversación y los detalles
Cuando esos dos humanos se fueron salimos de nuestro escondite, sólo que mi atención se enfocó en otra cosa que no era la medicina para mi padre, sino la fiesta que mencionaron los humanos.
—Eso estuvo cerca, si esos humanos nos hubieran visto, no sé si hubiéramos salido con vida —dijo París aliviado con su mano en su pecho—. Julie… —se percató de que ya no estaba con ellos—. ¡¡Julieta!! —añadió horrorizado pensando lo peor—.
Guiada por mi curiosidad seguí a los humanos hasta el que parecía ser su hogar, no quería atraer la atención de los cazadores que rodeaban la zona como ese hombre de parche que patrullaba alrededor de la mansión humana.
—Tsh, Lu ¿Ya los viste?
—No, Señor Drako. Pero he visto sus huellas cerca de aquí
—Mantente atento, no quiero que esos miserables arruinen la fiesta de cumpleaños de las mellizas. Tampoco quiero que dañen a Scott, ella es la única Butterfly en la casa y por ende es la que más me preocupa
Sabía muy bien que los humanos eran peligrosos pero si esta iba a ser la última vez que salía al mundo exterior, debía aprovechar al máximo y eso añadía infiltrarme en una fiesta humana.
—Oh, ah… eh… —dijo una chica de cabello castaño con una serpiente tatuada en el brazo izquierdo—. Veo que confundiste un poco la fiesta, no era fiesta de disfraces, sino una fiesta normal, querida
—¡Ah, sí! ¡Lo-lo siento! Es que es mi primera fiesta… humana…
—Aww que tierna, pero, no me interesa tu vida ¡Anda pasa! Princesa de cuentos de hadas sacada de la nada
—S-sí, gracias
Intenté saludarla estrechando su mano pero ella se giró para no saludarme con la mano, los humanos sí que eran unos maleducados aparte de claro, ser medio sordos ya que tenían música a todo volumen.
También olían a una mezcla asquerosa de vómito, alcohol y sudor pero… les doy el punto bueno de que al menos ellos sabían divertirse, no como los tontos del clan.
“¡Así que está es una fiesta humana! Es muchísimo mejor que las fiestas del palacio, son… ¡Son majestuosas!” Pensé emocionada por lo divertida que se veía la fiesta humana
—¡¡Feliz cumpleaños para mi!! ¡¡Feliz cumpleaños para mi!! —cantó aquella chica rubia con puntas rojas encima de una mesa acompañada de sus amigas—.
—Jaja, si París y mis padres ven esto, seguro y les da un paro cardíaco —me burlé en voz baja del entusiasmo de los humanos—.
A pesar de lo malo, me dispuse a disfrutar la fiesta humana, así que subí a la mesa para bailar con esa humana. La chica ni se dio cuenta que me había unido a su grupo pero tampoco creo que le importaba, pues me trataba como otra más de su grupo.
—Te quiero… estás muy suavecita, señorita princesa —dijo la humana acurrucandose en mi pecho—
—Jaja, tu también, Sa-Samy —le respondí abrazándola—
—¿Quién es Samy? Yo… yo me llamó Kaiko, ¡No! ¡Samy! Sí —me aplanó la nariz—. Me llamo Samy —me dijo estando totalmente borracha—.
Algo curioso fue que ellos bebían de una bebida tan asquerosa que los hacía más tontos y obviamente no iba a beber de eso, más cuando mi mamá podría matarme si llego más tonta.
—N-no gracias, yo… yo solo bebo agüita jaja
Y mientras me divertía con los humanos pude ver como una silueta con brillantes ojos blancos seguía a un humano que estaba subiendo al segundo piso.
—¿Qué? —murmuré sintiendo los vellos de mi brazo erizados—.