Amara es una mujer que durante su vida fue muy feliz, ya que tuvo una familia a la que amaba y que la amaban, por lo que, tras morir, se sorprende al encontrarse con Dios, quien le pide que lo ayude a salvar el alma de un hombre, así como las vidas de aquellos que lo rodean.
Amara, quien comprende la importancia de lo que le piden, acepta ayudar a aquel hombre y brindarle el amor que le han negado, y en el proceso la joven descubre una nueva faceta del amor que nunca había experimentado en su anterior vida al lado de Dargan, el hombre al que debe ayudar, a la vez que debe cuidarse de aquellos que desean destruir a Dargan o, peor aún, utilizarlo para sus nefastos propósitos.
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Capítulo 3
Sin poder apartar los ojos de la pantalla, continué observando lo que estaba ocurriendo en mi antigua habitación.
Mi hija tocó la puerta para que bajara a desayunar y, al no recibir respuesta, abrió la puerta y, al verme dormida, o al menos eso ella creía, se acercó a despertarme y, al darse cuenta de que no reaccionaba, comenzó a gritar por ayuda. La verdad, verla llorar aferrada a mí fue horrible; quería ir a su lado, pero ya no podía.
Entonces la imagen de la pantalla cambió, y ahora estaba en mi funeral. Todos mis seres queridos estaban reunidos para darme el último adiós: mis hijos, mis nietos, mis bisnietos, mi ahijado; todos lloraban por mi partida y yo solo quería ir a su lado y consolarlos. Me partía el corazón verlos llorar y, sin poder evitarlo, yo también comencé a llorar con ellos; al parecer, los muertos sí podemos llorar y yo acababa de comprobarlo.
Una vez más la imagen en la pantalla cambió, y ahora podía ver a toda mi familia reunida; al parecer era un cumpleaños y todos estaban reunidos para celebrar, pero una de las cosas que llamó mi atención fue que su bisnieta usaba su cabello largo, como yo tanto se lo pedí. Ese simple gesto me hizo sonreír.
- Todos juntos para una foto – oigo que dice el menor de mis hijos, y todos se juntan para la foto, y ver sus caras sonrientes es como un bálsamo para mí. No sé cuánto tiempo habrá pasado desde mi muerte, pero me alegra verlos felices.
Rápidamente pasan algunos fragmento de la fiesta en los que puedo oír a mis hijos, nietos y bisnietos hablar de mí, y cada uno lo hace con una sonrisa en rostro, contando alguna anécdota que tuvimos juntos, o simplemente recordando alguna expresión que solían decir mucho, ver que me recordaban con alegría fue la mejor sensación que pude haber sentido, y es que el final, yo creo que es lo que todos buscamos, que nuestros seres queridos, cuando ya no estamos con ellos, nos recuerden con alegría y que aun sin estar presentes, seamos capaces de sacarles una sonrisa.
Nuevamente mis ojos se llenan de lágrimas, pero estas ya no eran de tristeza, sino todo lo contrario, y con suma delicadeza y ternura acaricio la pantalla frente a mí, como si al hacerlo mi caricia pudiera llegar a mi familia.
- Fuiste una luz en la vida de muchas personas, tu capacidad para dar amor fue y siempre será extraordinaria, tú siempre amaste desde lo más profundo de tu corazón y tu alma, y eso se vio reflejado en tus seres queridos, quienes aprendieron amar como tú, fuiste la guía y pieza clave en la vida de muchos, aunque tu nunca lo notaste, es por eso que a largo de tu vida no solo diste amor sino que también lo recibiste en parte iguales – me dice una voz a mis espaldas, esta me hace brincar del susto, al mismo tiempo la pantalla vuelve a ponerse en blanco y yo algo temerosa me doy la vuelta.
Frente a mí estaba el hombre más hermoso que haya visto, y digo hermoso porque no se me ocurre otra manera describirlo, y es que su belleza no es puramente masculina, sino todo lo contario, en el hay rasgos muy femeninos, que si no fuera por su voz, habría creído que es una mujer, su piel es blanca, sin llegar a parecer enfermiza, sus ojos son de un plateado tan tenue que casi parecen blancos, y su cabello es largo y ondulado, también de color blanco y usa una especia de túnica de color blanco que deja ver parte de su pecho, algo que me ayudo a confirmar que era un hombre, sus rasgos ni masculinos ni femeninos le dan una apariencia andrógina que lo haces lucir casi irreal, incluso parece desprender luz propia.
- ¿Quién es usted? – le preguntó mientras me alejo de él, pegándome a la pantalla.
- A lo largo del tiempo he tenido muchos nombres, incluido más de uno a la vez; tú puedes llamarme como quieras – me dice el hombre frente a mí, mientras me sonríe ligeramente y llámenme tonta, pero solo esa sonrisa fue suficiente para hacerme confiar en él.
- ¿Eres Dios? – le pregunto, y es que, si bien nunca fui muy dada a ir a la iglesia, siempre fui creyente.
- ¿Usted que cree? – me pregunta, sin contestar mi pregunta.
- Yo creo que sí – le contestó, a lo que el hombre frente a mí solo ríe.
- Entonces que así sea, pero no te traje aquí para hablar sobre mí, sino que te traje para pedirte un favor – me dice aquel hombre, mientras se acerca a mí se coloca a mi lado, entonces levanta su mano y toca la pantalla con ella y una nueva imagen se proyecta en esta, siendo la imagen que se proyecta una imagen del universo – el universo en un lugar muy extenso, con miles de mundos, con millones de vidas y cada una de esas vidas viven según sus convicciones, a veces para bien otras para mal, yo hace mucho deje de intervenir es estas, con el tiempo descubrí que solía hacer más mal que bien al intervenir, ya que con el pasar de los años las personas perdían el rumbo y solo usaban las bendiciones que les daba para aplastar a otros, pero a veces es difícil solo observar – me dice Dios con una mirada que parece triste.
Y con forme va hablando las imágenes de la pantalla van cambiando, como una foto a la que se le hacen varios acercamientos, primero es el universo, luego solo un planeta, después una gran extensión de tierra, luego una gran edificación y al final solo una habitación, en la que un niño que está sentado en una esquina mientras todo está a oscuras, su ropa está rota y el pequeño está muy sucio un delgado, pero lo que en verdad me horrorizó fue ver su espalda y es que a través de su ropa rota, podía ver claramente que en esta tenía heridas muy profundas hechas por algún tipo de cable, el pequeño estaba asustado eso era obvio, podía verlo en sus ojos, los cuales estaban llenos de lágrimas, pero a pesar de estar herido y asustado, el pequeño se mordía los labios para no llorar, al verlo no puedo enviar soltar una maldición, y es que no podía entender que clase de monstruo le haría eso a un niño tan pequeño, puesto que el pequeño en la pantalla no parecía tener más de 6 años.
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Hola a todos, este es el inicio de una nueva historia; espero que les esté gustando cómo va empezando, y poder contar con su apoyo como lo he hecho con cada una de mis historias.
También me gustaría preguntarle a €HI€∆ D£ HUMO si le gustaría que usara su nombre o algún otro para algunos de los personajes de esta historia. Tú fuiste el primer comentario y, como lo he hecho con algunas de mis historias, me gustaría usar tu nombre, pero si por alguna razón no deseas darlo, lo entenderé.
Gracias a ti y a todos por leer mis historias; son los mejores (nota: si alguien más quiere que se use su nombre, escríbanlo, y si me es posible, lo usaré). 😘😘